
¡Oye, grupo! Si buscas un buen plan, la Posada de Mugiro en Calle San Francisco, 31878 Mugiro, Navarra es el lugar. Este sitio tiene un menú con un montón de platos locos para elegir, como un bacalao Generoso, un laing bien trabajado y unas croquetas sorprendentes que te van a dejar flipando. Después de darle caña a las rutas por el campo, ven a disfrutar de su extraordinaria sidra y no te olvides de dejar espacio para el postre, su tarta de chocolate y tarta de queso están para morirse. Con un ambiente chido y una atención de diez, este restaurante es la parada perfecta entre Pamplona y San Sebastián. ¡No te lo pierdas!
Posada de Mugiro
Página web
Horarios Posada de Mugiro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–16:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Posada de Mugiro
Dónde se encuentra la Posada de Mugiro
¡Hey, peña! Si estáis por Mugiro, pasad de largo la Posada de Mugiro si queréis comer bien. Con 1 estrella me atrevo a decir que la comida es un desastre total. El cachopo que pedí estaba más grasiento que un plato de pasta con un litro de aceite, y el entrecot crudo y chicloso... en serio, no me digáis que no hay mejores opciones por ahí. Para colmo, el ambiente es un rollo, mucha música buena para salir de copas pero no te puedes ni oír. Así que, mejor entrad en la Venta que está a un kilómetro más adelante, ¡que a precios similares comeréis mil veces mejor!
Pero no todo es negativo. En mis recorridos, también me topé con unos bocadillos gigantes que te dejan boquiabierto. ¡Y por solo 8€ cada uno! Aquí no hay tiempo de espera y el servicio es estupendo. Sinceramente, no puedo esperar para volver a probar más platos, porque los que vi tenían una pinta increíble. Así que si estáis pensando en parar a comer, aquí os aseguro que vale la pena.
La posada también es un buen lugar para ir con peques, ya que tienen una terracita donde se está de lujo, y justo al lado hay un parque y una pista de frontón. La comida es casera y sencilla, pero muy rica. La camarera que nos atendió fue un 10, muy simpática y atenta. ¡Ojalá hubiese más gente como ella trabajando en el sector!
En resumen, los puntos negativos son claros: si buscáis un lugar para comer de verdad, buscad otra opción. Pero si queréis un sitio donde hacer una parada después de una buena caminata y comer bocadillos gigantes, la Posada de Mugiro es una opción que sí merece la pena. Ah, y para los curiosos, está en la Calle San Francisco, 31878 Mugiro, Navarra. ¡No dudéis en probarlo, que está en un lugar con un entorno de naturaleza diferente!
Cuál es la dirección exacta de la Posada de Mugiro
Y así, si estás buscando un buen lugar para comer en Mugiro, la Posada de Mugiro se lleva la palma. La camarera nos trató de lujo, siempre con una sonrisa y nos encontró una mesa al sol cuando llegamos. Cenamos como campeones: un cachopo que me dejó alucinado y un entrecot que estaba para llorar de lo bueno. La comida estaba exquisita, y no me refiero solo a que estaba rica, sino que la cantidad y calidad eran notables. Y lo mejor de todo, por solo entre 10 y 20€ por persona. Definitivamente, tienes que darle una oportunidad.
Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias para olvidar. Una familia comentó que les tocó esperar hora y media solo para que les sirvieran y las alubias que les trajeron sabían a quemado, ¡y ni hablar de los platos combinados! Además, estaba tan ruidoso que apenas podían conversar. Aquí la única que se salvó fue la camarera, que, a pesar de todo, dio la cara y dio una calidad humana que a veces ni los platos pueden ofrecer. Una pena, de verdad, porque las expectativas estaban altas.
La buena noticia es que también hay historias de éxito. Un grupo se encontró con la Posada por casualidad y les encantó todo. ¡Y eso que a uno no le suele gustar la tarta de manzana! Pero aquí la hicieron ¡espectacular! Y ni hablar de la tarta de chocolate sin gluten, que según dicen, es de otro mundo. El fogón también fue un detalle que se agradeció mucho en un día de mal tiempo.
Si estás pensando en pasar por allí, la dirección exacta es Calle San Francisco, 31878 Mugiro, Navarra. No te lo pienses más, seguro que no te arrepientes.
Qué tipo de platos ofrece el menú de la Posada de Mugiro
Mira, si estás buscando un sitio chido para comer, la Posada de Mugiro es el lugar. Está en Calle San Francisco, y la verdad es que no le falta nada: 5 estrellas merecidas. La comida está de lujo y el ambiente es super agradable, rodeado de unos paisajes que quitan el hipo. Y ni hablar del personal, son muy amables y serviciales. Aparcamiento gratuito y muchas plazas libres, así que puedes llegar sin problema.
Siempre que voy, me pido su famoso cachopo. ¡Espectacular! Lo acompañan perfectamente con pimientos dulces y patatas. No hay visita en la que no me pase por ahí, nunca me defrauda. La calidad-precio es bastante correcta, ¡los bocadillos son enormes! Si buscas buena comida, aquí la tienes, con precios entre 10-20 € por persona. Además, el ambiente es tan acogedor que es perfecto para cenar en familia o con amigos.
La comida casera es otro nivel, ¿eh? El trato es tan cálido y familiar que te sientes como en casa. Si eres celíaco, tampoco hay problema. Te aclaran desde el primer momento qué puedes y no puedes comer, e incluso tienen pan sin gluten. Por ejemplo, he probado sus espárragos y milanesa sin gluten, y todo estaba riquísimo. Y, por supuesto, no te vayas sin probar la tarta de chocolate que está para morirse. Sin complicaciones, el trato aquí es simplemente genial.
Ahora, te estarás preguntando: ¿Qué tipo de platos ofrece el menú de la Posada? Pues te cuento que tienen menús de fin de semana y festivos por 22 €, y dentro encontrarás de todo, desde lomo, huevos, croquetas hasta los platos de siempre como el cachopo. La comida es variada y sabrosa, perfecta para reponer fuerzas después de una buena caminata por la cascada que tienes cerca. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!
Cuáles son algunos ejemplos de platos destacados en la Posada de Mugiro
Ya te digo, la Posada de Mugiro es un sitio que hay que probar sí o sí. Te cuento, este fue mi bocadillo, y no digo nada más; ¡increíble! El servicio es de 5 estrellas, y el ambiente también está a un nivelazo. No te va a costar una fortuna, de 10 a 20 € por persona. La comida está bien buena, así que te aseguro que no te vas a quedar con hambre.
Después de dar un paseo por la cascada de Ixkier, nos llevamos un par de bocadillos para comer en casa. ¡Vaya manjar! La comida estuvo de 5, el servicio similar; no sé cómo lo hacen, pero te dejan como nuevo. Y el ambiente, con un 4, se siente acogedor, no está mal para relajarte. Así que si estás por ahí, ya sabes, ¡a por un bocata!
Estuvimos un sábado después de visitar la cueva de Mendukilo, y éramos más de 20 personas entre niños y padres. No tienes ni idea de cómo nos atendieron, como si estuviéramos en casa. La camarera fue un encanto, jugó con los críos y nos trató de maravilla. Las alubias estaban de muerte, y el filete, ¡tierno a más no poder! Las patatas eran caseras, algo que se siente. Sin duda, volveremos sin dudarlo, ¡100% recomendado!
Hablando de la atención, la camarera es muy atenta y simpática. El interior es bonito, con una chimenea que da gusto. Pero hay que ser realistas. Aunque el servicio es genial, la comida podría mejorar. Algunos platos parecían precocinados, como si no fueran de verdad. Eso sí, la ensalada tenía un sabor muy malo, y los nuggets eran una decepción. Es una lástima, porque el trato fue impecable.
En cuanto a platos destacados, no puedes dejar pasar el bocata de pechuga con queso y pimiento dulce, ¡tremendo! También te van a encantar las alubias y, si tienes suerte, el filete tierno. Así que si vas a la Posada de Mugiro, asegúrate de probar esos platos. ¡Vale la pena!
Qué bebida es famosa en la Posada de Mugiro
Escucha, si estás por Mugiro y te da hambre, la Posada de Mugiro es un sitio que deberías considerar. 5 estrellas, así, a lo grande. La atención es super cercana, el personal es muy agradable y siempre hay un buen rollo en el ambiente. ¡Y el local limpio, que eso siempre se aprecia! La comida está tremenda y la relación calidad-precio, un chollazo. Aquí no escatiman en nada, ¡simplemente genial! Tiene un ambiente casero que te hace sentir como en casa, y eso es lo que uno busca cuando sale a comer, ¿no crees?
Pero, ojo, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias bien diferentes. Recuerdo que alguien subió una reseña hace tres años hablando de la antigua Posada y criticando el nuevo enfoque. Ahora, parece que se han pasado a los bocadillos y platos combinados, y el menú de fin de semana, por 25 €, no es lo que esperaban. El pan del bocadillo estaba más frío que un témpano y la ensalada mixta no tenía vida. Pero incluso a pesar de todo esto, lo único que le llevaban no era el plato sino la simpatía en la atención, que es un punto a favor.
Sin embargo, también hay quienes han tenido experiencias increíbles. Un cachopo delicioso y un entrecot que deja huella. La atención amable puede hacer la diferencia en un lugar. Ya sabes, si buscas algo rico y bien servido, sin romper el banco, aquí la comida ronda entre los 10 y 20 € por persona, y les dan una buena nota.
Y si te estás preguntando, ¿qué bebida es famosa en la Posada de Mugiro? La verdad es que no se menciona mucho en las reseñas, pero, dado el ambiente, no te vendría mal probar un buen vino o una cerveza, que parece que comparten la misma simpatía que el servicio. ¡Así que ya sabes, no te la pierdas!
Se recomienda dejar espacio para el postre en la Posada de Mugiro
El otro día me pasé por la Posada de Mugiro y, la verdad, ¡menuda experiencia! El lugar tiene una puntuación de 5 estrellas y se lo merece. Empecé con un cachopo buenísimo que estaba crujiente por fuera y jugoso por dentro. Luego no podía fallar con el entrecot: tierno y sabroso, como debe ser. El ambiente es genial, y el trato que dan, tanto madre como hija, es espectacular, ¡súper amables! Por unos 20-30 € por persona, ¡no puedes pedir más!
La comida es de primera, y si tienes la oportunidad de ir, no dejes de probar la tarta de chocolate y la tarta de queso. Ambas son un auténtico delirio. No es solo que la comida esté rica, el sitio es tranquilo y tiene un ambiente muy acogedor. Además, hay muchas plazas para aparcar. Así que si te preocupa eso, ¡olvídate! Puedes llegar y dejar el coche sin problemas.
Estuve hablando con algunos colegas que también han estado allí y coincidieron: el servicio es inmejorable, el ambiente muy bueno y una experiencia que no te querrás perder. Algunos de ellos fueron a hacer senderismo y acabaron comiendo allí. Yo diría que es el plan perfecto. Y si eres celiaco, ¡también hay opciones para ti! Los camareros se curran detalles como pan sin gluten recién horneado.
Ahora, ¿se recomienda dejar espacio para el postre en la Posada de Mugiro? Más que recomendable, ¡es obligatorio! Las tartas son una bomba y después de un buen plato principal, no hay mejor manera de cerrar la comida que con un pedazo de alguno de sus postres. Así que ya sabes, si pasas por Mugiro, hazte un favor y no te saltes el final dulce. ¡Tienes que ir!
Qué postres se pueden encontrar en la Posada de Mugiro
Ya te digo, la Posada de Mugiro es un sitio que tienes que poner en tu lista. Tras una buena ruta por Gorriti, te aseguro que comer allí es una gozada. Fuimos tres amigas y nos plantamos en la carpa. La atención de la camarera fue de 10, súper amable y atenta en todo momento. Nos lanzamos a probar la ensalada Mugiro y la lasaña de verduras y, la verdad, ¡estaban deliciosas! Y no te olvides de la tarta de queso, que era simplemente riquísima. Salimos encantadas y lo mejor de todo, el menú nos costó solo 24 euros. La relación calidad-precio está genial y el servicio fue rápido, ¡100% recomendable!
La experiencia en este lugar ha sido de lujo. Todo lo que pedimos estuvo buenísimo. El personal es encantador y la comida realmente no tiene desperdicio. Aquí la calidad cuenta, porque toda la comida, desde los primeros platos hasta los postres, es fresquísima. Sí, el salón podría no ser el más glamouroso del mundo, pero con la chimenea tienes ese ambiente acogedor que se agradece un montón. Y sobre las carnes, ni te cuento, estaban jugosas y de buena calidad. Por cierto, si eres de los que les gustan los postres, tienes que probar todo lo que ofrecen, nosotros repetimos 8 postres entre 4 y eran sensacionales. Un consejo: reserva antes de ir, que suele llenarse.
Hablando de postres, lo que puedes encontrar en la Posada de Mugiro es increíble. Aunque no profundizan mucho en la carta, lo que hay es de calidad. La tarta de queso fue una de nuestras favoritas, pero si te gustan los postres variados, la opción es clara: ¡no te quedes solo con uno! El trato siempre fue excelente, y el buen rollo en el ambiente lo convierte en un sitio ideal para ir con familia o amigos. Así que, si decides visitar, asegúrate de dejar espacio para esos postres caseros que ya son toda una experiencia. La próxima vez, seguro que volvemos.
Cuál es el ambiente general del restaurante
Mira, te cuento un poco sobre la Posada de Mugiro. Paramos a comer ahí un fin de semana de vuelta a casa, y solo tienen menú esos días, así que si vas, asegúrate de que sea sábado o domingo. Por 20€ te sirven un menú, y aunque la comida está buena, se siente un poco escasa. La verdad, en cualquier otro restaurante comes lo mismo por la mitad, pero bueno, ya sabéis cómo va esto en algunos sitios. Ojo, esto es solo de fin de semana, entre semana no sé cómo se las gastan.
Ahora, si hay algo que se lleva el aplauso son los camareros. El servicio es top, la atención que nos dieron fue excelente. Te hacen sentir bien, vamos, de esos sitios donde te cuidan de verdad. Pero, eso sí, la relación calidad-precio, en mi opinión, le falta un poco. Dicen que es de 20 a 30€ por persona, ¡pero yo creo que podrían ajustar un poco el menú del finde!
Ya te digo, fuimos un grupo de 6 adultos y 3 niños, y el lugar es pequeño pero muy acogedor. Tienen productos de temporada, ¡directamente de su huerta! Y, mira, la camarera fue súper amable, nos dejó compartir el menú de los peques, lo cual se agradece un montón. Después de comer, te invita el entorno rural a dar un paseo, así que eso le suma al plan, está bastante bien.
La comida casera es lo que más me moló, cariño. Las alubias rojas con todos sus sacramentos son insuperables, y las carrilleras estaban de locura, ni hablar del entrecot tierno. Los postres, ¡para gritar VIVA LA COCINERA! Las raciones son grandes, lo justo para salir bien lleno y con un precio bastante justo. Si me preguntan, yo le doy un diez de diez a la experiencia.
En cuanto al ambiente, es tranquilo y rural, el tipo de lugar donde te sientes en casa. Pequeñito y acogedor, perfecto para una comidita en grupo o en familia. Así que si buscas algo auténtico y con buena onda, Posada de Mugiro es una opción que no deberías dejar pasar. ¡Recomendable 100%!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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