Restaurante La Cueva del Chato

Restaurante La Cueva del Chato

Si andas por Canillas de Río Tuerto y buscas un buen sitio para comer, tienes que probar La Cueva del Chato, un restaurante que nos recomendaron y que está en el centro, junto a la iglesia. La sala es pequeña, pero está bien distribuida y decorada con un toque tradicional que te hace sentir cómodo. La carta tiene 29 platos que van desde un pulpo a la brasa que te flipará, hasta un sabroso cordero, y el trato del personal es de 10. ¡Ah! Y si buscas un buen vino, no fallas aquí, que también tienen un calado restaurado donde puedes deleitarte. Así que después de un paseo por el pueblo, este es el sitio ideal para reponer fuerzas.

Restaurante La Cueva del Chato

Restaurante
Valoración media: 4,7
Opiniones: 538 Reseñas
Dirección: Cam. Torrecilla, 1, 26325 Canillas de Río Tuerto, La Rioja
Teléfono: 941 41 61 48

Horarios Restaurante La Cueva del Chato

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:30–17:00
jueves13:30–17:00
viernes13:30–18:00, 21:30–1:30
sábado13:30–18:00, 21:30–1:30
domingo13:30–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Cueva del Chato

Dónde se encuentra La Cueva del Chato

¡Oye, tienes que conocer La Cueva del Chato! Es un restaurante en un pueblito que apenas tiene 50 habitantes, así que la cosa tiene su encanto. Están en Cam. Torrecilla, 1, 26325 Canillas de Río Tuerto, La Rioja. La mejor parte es que es un lugar familiar, donde la comida la preparan el marido y la hija de Maribel, la camarera que te va a recibir con un ¡Hola! y una sonrisa que te va a hacer sentir como en casa. 5 estrellas por la atención, de verdad.

La comida es lo tuyo, y aquí tienes que probar las virutas de paté micuit con pera y manzana. Eso está para morirse, en serio. Luego, el pulpo a la brasa es exquisito, y ojo, las chuletillas de cordero que pidas son un must. De postre, ¿qué tal un mousse de yogur con mermeladas caseras? ¡Una locura! Maribel no solo te llena la barriga, también te llena el alma con su gracia y buen rollo.

Te cuento que una vez allí, te hacen una visita guiada por la cueva donde hacían vino. Imagínate, ¡eso es un paseo por la historia! Si buscas un lugar donde comer bien y pasar un buen rato, este es tu sitio. Pensando ya en repetir la experiencia junto a mis amigos. Así que si te preguntas, ¿dónde está La Cueva del Chato? Ahora ya lo sabes: en Canillas de Río Tuerto, no te lo pierdas. ¡Vas a recordar esos momentos para siempre!

Qué localidad debo visitar para encontrar La Cueva del Chato

Si no has estado en La Cueva del Chato, ¿qué estás esperando? Este lugar es una joya en Cam. Torrecilla, 1, 26325 Canillas de Río Tuerto, La Rioja. Ya son años que lo visito y siempre salgo encantado; la comida, la atención, el ambiente, todo es un 10. Mi hija no para de preguntar cuándo vamos a ir a por su querido solomillo. ¡Es un auténtico vicio! Estoy deseando volver pronto.

Aquí todo está de lujo. La atención es de 10, y cada vez que voy me sorprendo con lo bien que te tratan. Lo descubrí como un buen sitio para celebrar nuestro 31 aniversario, y la verdad, no pudo ser mejor. ¿Los platos? El pulpo a la brasa es una locura, y si quieres un postre para cerrar, no te pierdas el hojaldre de nata o las croquetas de jamón. ¡Todo buenísimo!

La primera vez que fui fue por recomendación de unos amigos, y menuda elección. El ambiente es acogedor, con ese toque rústico que te hace sentir como en casa. El trato fue cercano, incluso la camarera, que también es la dueña, tuvo un bonito detalle en el cumpleaños de mi hija. Las raciones son generosas, así que ve con hambre, ¡no te vas a arrepentir!

Si buscas un lugar con un trato amable y comida casera, La Cueva del Chato es tu sitio. Me quedé impresionado con el chuleton, tierno y jugoso, y no olvides probar la paletilla rellena de boletus. Ojo, que se recomienda hacer reserva porque la espera puede ser larga, pero, sinceramente, ¡vale cada minuto!

Entonces, ¿dónde encuentras La Cueva del Chato? Tienes que visitar Canillas de Río Tuerto, en La Rioja. ¡Te va a encantar!

Cuántos platos ofrece el restaurante La Cueva del Chato

Ya te digo, La Cueva del Chato es un lugar que se lleva las cinco estrellas, así que si aún no has ido, ¿a qué estás esperando? La atención y la comida son simplemente espectaculares. Tienen al personal más atento que he visto, se preocupan por que estés cómodo, hasta con el nene que llevamos, le dejaron unos cuentos para que estuviera entretenido. Y eso es de agradecer, porque en muchos sitios solo miran por los adultos. En cuanto a precios, te puedes dar un buen festín por 40-50 € por persona. Te lo digo, vale cada euro.

Y no se trata de comida cualquiera; aquí los productos son de muy buena calidad y están cocinados a la perfección. Además, el ambiente es acogedor y dividido en estancias a distintas alturas, lo que le da un toque especial. Tienes que probar el revuelto de hongos y el pulpo a la brasa. Te aseguro que te quedarás con ganas de más. Pensando en volver, la experiencia está asegurada.

Si vas con amigas, pasa igual. Hicimos una comida de chicas y la atención fue de 10. Maribel nos aconsejó genial, la comida exquisita, y la lubina y el rabo de toro estaban de vicio. ¡Y ni hablar de los postres! La tarta de queso al horno y el brownie con helado son imperdibles. Este sitio es totalmente recomendable, sin duda. Todo de 5 en comida, servicio y ambiente.

No te vayas sin probar las croquetas de jamón que, para mí, pueden ser las mejores de todas. La amabilidad del servicio les da un extra que hace que todo sepa mejor. Y, si se te antoja una experiencia única, la paletilla de cordero rellena de trufa es por encargo y solo para dos, así que si vas con alguien especial, es una gran opción. En fin, La Cueva del Chato también ofrece unos platos impresionantes; con la variedad del menú que tienen, no sabría decirte cuántos exactamente, pero cada vez es un festín diferente. ¡Ve a descubrirlo!

Qué tipo de cocina se puede encontrar en La Cueva del Chato

A ver, si hablamos de La Cueva del Chato, no hay duda, ¡tienen un 5 estrellas bien merecido! El lugar está en un pueblito que no es muy conocido, pero cuando llegas te dejas llevar por la magia del ambiente. No hay menú fijo, pero eso no es un problema porque, honestamente, no sale excesivamente caro. Para dos personas, por 60€, te ponen una ensalada, pulpo a la brasa, espárragos rellenos y una tarta de queso casera para compartir, todo acompañado de un buen café y vino de la casa. ¿Y esa ensalada de queso de cabra? Uff, de lo mejor que he probado en años.

La experiencia que tuve cenando hace dos días fue maravillosa. El servicio, de cinco estrellas también. Maribel, la camarera, fue un claro ejemplo de lo que debe ser un buen trato: simpática y con recomendaciones que me dejaron flipando. Pedí chuletillas y estaban perfectamente hechas. No hay forma de que no lo recomiende, ¡100% seguro! De verdad, comida: 5, servicio: 5, ambiente: 5. Todo en su punto.

Un detalle interesante es que aquí no vas porque sí, o alguien te arrastra o te han hablado de este sitio. Una vez dentro, te sorprende ver el pueblo tan pequeño y la cantidad de coches aparcados. El local tiene un toque rústico, mesas bien vestidas y una decoración que hace que te sientas a gusto. La comida, que es casera pero con un giro especial, destaca por la calidad. Hay un variado en la carta: ensaladas, carnes, y pescados, y lo mejor, para acompañar, una selección de vinos que no decepcionan. No os perdáis las croquetas y la morcilla con pimientos, ¡eso te hace volver sí o sí!

Ahora, sobre la cocina, en La Cueva del Chato lo que predomina es ese sabor casero con un toque de autor. Encontrarás desde esos entrantes espectaculares, pasando por chorizos y morcillas que son una delicia, hasta platos más elaborados que saben a gloria. El único momento de bajón que escuché fue sobre los postres, que hay algunos que, a pesar de su pinta, podían decepcionar un poco. En resumen, si buscas un sitio para comer, eso es lo que te espera aquí, ya sea un buen plato de carne o una ensalada que te deja a cuadros.

Cuál es uno de los platos más destacados del menú

Y hablando del Restaurante La Cueva del Chato, tienes que saber que le ponen mucha gana a la comida. 4 estrellas y se lo merecen, porque aquí se come muy bien y el ambiente es bien tranquilo. Las camareras son tan atentas que te sientes como en casa, siempre dispuestas a ayudarte. Además, la carne es espectacular, y para los que tienen debilidad por lo dulce, el tiramisú está de rechupete. Te doy un dato: puedes irte con una cuenta de 30 a 40 euros por persona y quedar más que satisfecho.

La sorpresa del viaje, como dicen muchos que pasan por allí, ¡es la atención! Te lo aseguro, el lugar es simpático a más no poder y la comida es sobresaliente. He escuchado a gente decir que, según su paladar, lo ponerían en el número uno de la región. ¡Y no es para menos! Volver a comer allí se convierte en una necesidad.

Además, la relación calidad-precio es insuperable. Desde las virutas de foie hasta las alubias, cada plato es un festín. Si te gusta la carne, tienes que probar el rabo de toro o el cuchifrito, que está crujiente y delicioso. Y no te olvides de las tartas de queso que, según muchos, son lo mejor que puedes pedir para acabar la comida. ¡Es de esos lugares que hay que tener en la agenda!

Si vas, asegúrate de reservar, porque se llena rápido. Olvídate de esperar; aquí no hay líos. Ah, y no dejes pasar la oportunidad de probar el pulpo a la brasa, que dicen que está increíble. Así que ya sabes, ¡no te arrepentirás de hacer una parada en La Cueva del Chato!

Cómo es el ambiente y la decoración de La Cueva del Chato

Mira, si hay un sitio al que tienes que ir, ese es La Cueva del Chato en Canillas de Río Tuerto. Esto es de lo mejor que te puedes encontrar. La primera vez que fui, la amabilidad de Maribel me sorprendió. Al principio pensé que estaba forzada, pero no, es su forma de ser. ¡Una auténtica joya! Nos recomendó un rape que no estaba en la carta y, te lo juro, fue un acierto total. Estaba en su punto perfecto y a la parrilla, ¡una barbaridad!

Además de eso, esos espárragos rellenos y el pulpo a la brasa son una delicia. Las raciones son generosas, así que ve con hambre. Y no te vayas sin probar ese milhojas de nata; uff, nunca había comido algo tan rico. La calidad-precio es inmejorable, y el vino de la casa, resultón y bien barato, hace que salgas de allí dando palmas con las orejas. Ideal para una comida en grupo, para que todos celebren en grande.

A mí me encantó la decoración del lugar. Es rústica y con un toque vintage que te transporta. Es como si entraras en un portal a otra época. El ambiente es increíblemente cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. El trato de Maribel y su equipo hace que todo sea aún más especial. ¡Repetirás, te lo aseguro!

Es necesario hacer reserva para comer en La Cueva del Chato

Hay que hablar de La Cueva del Chato porque se ha convertido en un lugar top, ¡de verdad! La amabilidad de las camareras te hace sentir como en casa. La comida está para chuparse los dedos, un 10 absoluto. A cada bocado, te das cuenta de que no es solo un restaurante, es una experiencia. Volveremos fijo, eso es un hecho. Y, la guinda del pastel, el precio es razonable: entre 30-40 € por persona, ¡perfecto para disfrutar sin arruinarse!

Si pasas por Canillas de Río Tuerto, este sitio es una parada obligatoria. Tienen un trato excelente y la comida es maravillosa. Cada plato que sale de la cocina podría ganar un premio. En resumen, tanto el servicio como la comida y el ambiente tienen todo un 5 estrellas. Así que ya sabes, si estás por la zona, no te lo puedes perder.

La experiencia es simplemente buenísima. Te reciben con una sonrisa, te tratan genial y la comida... ¡riquísima! Y lo mejor de todo es que los dueños son unos auténticos contadores de historias, ¡los ves todos los años! Es lo mejor que te puedes encontrar en un pueblito como este. Aquí le damos un 5 en todo, comida, servicio y ambiente.

Es un sitio super tranquilo, donde puedes relajarte mientras disfrutas de unas raciones abundantes. El trato es excelente, y si te lo han recomendado, ¡haz caso! La verdad es que cada vez que hemos ido hemos salido encantados, así que, sin duda, volveremos seguro.

Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer reserva para comer en La Cueva del Chato? La verdad es que, si quieres asegurarte un buen sitio, mejor llama y haz la reserva. A veces se llena y vale la pena no quedarte sin disfrutar de su buena comida. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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