
Si andas por Pamplona y quieres pegarte un buen homenaje, Qwerty en C. Mercaderes, 18 es el lugar. Desde 2010 hemos hecho de este sitio un refugio con paredes de piedra que le dan un rollo íntimo, perfecto para disfrutar de una buena comida. Aquí la cocina es todo un arte, con productos de kilómetro cero, frescos y de temporada. Te va a encantar ver cómo preparan tus platos en la cocina vista al entrar, todo mientras te deleitas con un rape sorprendente o un par de pintxos caseros. Así que ya sabes, para una buena comilona en el casco viejo, Qwerty es la mejor opción. ¡No te lo pierdas!
Qwerty
Horarios Qwerty
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00, 18:00–22:00 |
| martes | 12:00–17:00, 18:00–22:00 |
| miércoles | 12:00–17:00, 18:00–22:00 |
| jueves | 12:00–17:00, 18:00–23:00 |
| viernes | 12:00–1:30 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Qwerty
Dónde se ubica el restaurante Qwerty en Pamplona
¿Conoces el restaurante Qwerty en C. Mercaderes, 18, 31001 Pamplona? Si no, deberías hacerte un favor y pasar por ahí. Es un lugar que tiene 4 estrellas y, a pesar de estar en el centro, es un remanso de tranquilidad. Imagina un sitio donde puedes disfrutar de un completo menú por menos de 20 euros y salir con el estómago lleno y contento. El rabo de toro está exquisito y el confit de pato con frutos rojos es de otro nivel. Absolutamente recomendable si andas buscando buena comida sin romper la hucha.
Por otro lado, también hemos tenido experiencias muy buenas en casi todas nuestras visitas. Un lugar pequeño y acogedor donde celebramos una comida de empresa. Todos quedaron sorprendidos con la calidad del servicio y de la comida. Pedimos un menú de grupo, y aunque el postre nos pareció un poco escaso, el risotto de hongos de primero fue una locura. Eso sí, el camarero que nos atendió era un carismático que le puso el broche a la velada.
Ahora, no todo es perfecto. Hay quien ha caído en la trampa de pedir un entrecot y se ha llevado un trozo enana y troceado. Eso sí que no se hace. Un menú de 27 euros y no te sirven lo que esperabas... malo, malo. La comida sin mucho sabor y, para rematar la faena, un postre que era casi un apéndice. Vamos, que si eres de buen comer, mejor que evites esa experiencia.
En fin, si quieres un plan tranquilo y comer bien, Qwerty no te fallará. Está en C. Mercaderes, 18, en pleno centro de Pamplona, y hay un buen rollo que se respira nada más entrar. Vale la pena ir y disfrutar de un buen menú sin complicaciones.
Desde cuándo está abierto el restaurante Qwerty
Y hablando de Qwerty, ¡menuda joyita que hemos encontrado en C. Mercaderes, 18, 31001 Pamplona! Fuimos un lunes y, de verdad, no esperaba mucho por ser inicio de semana. Pero el menú a 18,50€ ¡fue una delicia! Todo estaba buenísimo y no escatimaron en cantidades. Lo mejor, que viene con pan y vino/agua incluido, perfecto para acompañar cada bocado. Los postres, ni hablar, todos estaban para repetir. Además, el camarero, que estaba a tope con todas las mesas, se movía como el viento. Un crack, de verdad. Así que, 100% recomendable.
La atmósfera del lugar es genial. Te hace sentir como si estuvieras en una bodega de vinos antigua y acogedora, increíble. Fue una experiencia tranquila y el trato del servicio fue de cinco estrellas. Yo pedí el famoso risotto de hongos y, que conste, no soy fan de los hongos, pero ese plato me dejó flipando. Luego me lanzé a unos canelones que estaban de vicio. Hasta te diré que no soy muy de dulces, pero la tarta de queso que probé no me decepcionó en absoluto. La verdad, el precio no es ningún atraco, así que sabes que estás en buenas manos.
Si andas de paseo por Pamplona, este sitio es una excelente opción. Te da la vibe de un lugar donde la señal del móvil desaparece, permitiéndote realmente conectar con tus amigos y familia. La variedad de platos es amplia y la carta de vinos tiene algo para cada paladar. Sin duda, quedé encantado con el ambiente y la comida. Este sitio parece estar diseñado para que disfrutes más que solo llenar el estómago.
En cuanto a la pregunta de desde cuándo está abierto el restaurante Qwerty, no tengo el dato exacto, pero con todo lo que cuentan de él, parece que ya lleva un tiempo funcionando y ganándose a la gente. ¡Así que ya sabéis, si queréis un plan diferente y delicioso, Qwerty es el sitio ideal!
Qué tipo de ambiente tiene el restaurante Qwerty
Ya te digo, Qwerty en C. Mercaderes, 18, no es que sea la bomba, pero tiene su gracia. 2 estrellas en lo que respecta a la comida y al servicio. El menú en festivo son 27 euros, y la verdad, eso no se traduce en un plato que te deje flipando. Imagínate, el hojaldre es diminuto, y los chipirones que nos trajeron estaban más fríos que el corazón de un villano. ¡Ah, y el bacalao también tuvo su momento de reheated! Para colmo, la ensalada con media sardina ahumada fue lo más triste de la experiencia. Relación calidad-precio? No, gracias. Estuvimos 7 personas y no lo recomendaríamos. Además, el camarero no estaba para bromas ese día, pero oye, todos tenemos nuestros días.
Pero no todo es negativo en Qwerty. Escucha esto: si vas entre semana, tienes menú del día por 15 euros y la variedad de platos es bastante buena. ***Alubias rojas*** y canelones de pollo con salsa teriyaki están de lujo. Ya ves, si vas un viernes o fin de semana se encarece un poco, pero sigue siendo una de las mejores opciones para comer en Pamplona. Así que si decides probar, hazlo un día de semana para aprovechar esas delicias.
En mi última visita fue todo un descubrimiento. Con 5 estrellas en mi corazón, el precio estuvo de risa: 17 euros por dos menús del día, ¡y más barato que otros sitios en plena víspera de Sanfermines! Los platos tienen calidad, sabor y cada bocado estaba preparado con mimo. El picantón con salsa teriyaki y los canelones a la carbonara estaban brutales. Cada plato fue un lujo. El único pero, quizás la tarta de queso era un poco demasiado dulce para mi gusto. Pero eso no empaña el hecho de que fue una experiencia genial y que el servicio fue rápido; ni se notó el tiempo entre platos. De hecho, sin dudarlo, repetiremos.
Ahora, para esos que se preguntan qué tal es el ambiente de Qwerty, aquí va mi resumen: el local es bastante acogedor, perfecto para ir a disfrutar con amigos. Aunque el servicio no siempre brille por su simpatía, la buena decoración y la rapidez del servicio lo compensan un poco. En fin, un sitio con potencial, pero que aún tiene que pulir ciertos detalles. ¡A seguir mejorando!
Qué características hacen que el lugar sea íntimo y acogedor
Así que ya sabéis, si andáis por Calle Mercaderes, 18 en Pamplona, no os podáis perder el restaurante Qwerty. Es un sitio oculto que es una auténtica joya. Nos atendieron de lujo y la comida, madre mía, qué nivel. Fuimos un grupo de 8 y todos salimos flipando. Menú del día a 27€ que, para la calidad y la presentación de los platos, nos pareció un chollazo. Ya sabéis, ¡se va a convertir en una parada obligatoria en nuestras visitas a la ciudad!
Por si no lo sabíais, no es fácil dar con un menú de fin de semana decente y a buen precio en el centro, pero aquí lo tenéis. Timbal de boletus y entrecot son dos platos que no os podéis dejar escapar; estaban de locos. Todo estaba tan bien cocinado que es difícil no repetir, así que tomad nota. La comida, el servicio, el ambiente... ¡un 5 estrellas en todo!
El lugar además tiene un toque acogedor. Ideal tanto si vas en pareja como con tus colegas. El ambiente es tranquilo y agradable. Y si os quedáis a cenar, el bar de abajo tiene un rollo perfecto para arrancar la noche o simplemente disfrutar de unas copas. La música acompaña y el buen rollo está en el aire.
Eso sí, hay que mencionar que en la parte de abajo sirven copas y pinchos en la barra, pero para comer, lo mejor es subir al restaurante. La comida es original y los precios son bastante asequibles, unos 25€ en fin de semana. La única pega que encontré es que no tienen una carta de postres, solo un trozo de bizcocho de chocolate que te ponen, así que si esperáis algo especial, puede que os decepcione un poco. Pero oye, todo lo demás hace que lo perdone.
Lo mejor de todo es que, aunque iba el restaurante a tope, hicieron un hueco para nosotros a las 15:30 un sábado. La ubicación es brutal, en una calle que está en el epicentro del encierro, y eso siempre suma. Si te gusta la comida rica y bien presentada, este es tu sitio. En cuanto a qué hace que el ambiente sea acogedor, pues la calidez del personal y la decoración sencilla pero cuidada le dan un rollo muy familiar. Podéis conversar sin problemas y disfrutar de una comida bien servida, todo se combina para que os sintáis como en casa. ¡Así que ya sabéis, a visitar Qwerty en Pamplona!
Qué tipo de cocina ofrece Qwerty
Tío, si estás buscando un sitio donde comer bien en Pamplona, tienes que probar Qwerty. Este lugar en C. Mercaderes, 18 es una joya. Te cuento que el menú del día está de escándalo, pero lo que realmente me flipó fueron los puerros, que estaban de muerte. La camarera fue súper maja y nos atendieron rapidísimo. Todo lo que probamos estaba riquísimo y, por un precio que ronda entre 10-20 € por persona, no hay excusas para no ir. En mis notas, les doy un 5 en comida, servicio y ambiente. ¡Todo un acierto!
Y no solo eso, si llevas peques, ni te preocupes, tienen menú infantil. Perfecto para que no se quejen y tú te pongas las botas. Está en el centro, justo al lado del ayuntamiento y la catedral, así que puedes dar un paseo antes o después. Y por ***19.50 € para el menú de fin de semana***, te vas a casa con la barriga contenta, no hay duda. Todo el mundo sale satisfecho, así que ya sabes, ¡recomendado al 100%!
El ambiente es otro rollo, el local es pequeño pero con un encanto especial, todo de piedra y, aunque es chiquito, no hay lío de ruido gracias a que tienen techo insonorizado. Sinceramente no hay plato que no esté bueno, pero si estás en modo “ahora o nunca”, yo te aconsejo el Timbal y los garbanzos, que están brutales. Y no olvides que tienen salsas picantes pero están separadas, así que puedes jugar con eso, ¡sin problemas!
El café también está de 10, y si piensas quedarte a hacer sobremesa, ¡perfecto! No te sentirás apurado para marchar. El ambiente es acogedor, casi como un escondite en medio de la locura de Pamplona. Hasta adaptaron un postre para una vegana que iba en nuestro grupo, ¡todo un detallazo! Así que, si aún no lo has pillado, de verdad, Qwerty ofrece una cocina muy bien elaborada, con opciones que van desde unos txipirones a la plancha hasta un risotto de hongos o un rico carpaccio. Vamos, ¡la caña!
Qué significa "productos de kilómetro cero" en el contexto de Qwerty
Ya te digo, Qwerty es un sitio que no te esperas. Está en C. Mercaderes, 18, 31001 Pamplona, en pleno centro. Cuando pasas por delante, parece un bar de copas, pero entras y te da una bofetada de sabor con su cocina vanguardista. Las 4 estrellas no son por nada, porque los pintxos que tienen son un verdadero escándalo. Te recomiendo probar esos chipirones a la plancha con mayonesa de lima y las zamburiñas, que están de muerte. Las croquetas de pollo thai son otra joyita que no puedes dejar pasar. Y ya si quieres llevarte el premio gordo, las gyozas de pato laqueado y verduras son un must.
El ambiente es bastante agradable, aunque hay quien ha dicho que los segundos son un poco escasos. Al final vale la pena, ya que la relación calidad-precio está muy bien. Si vas a comer de menú, prepárate para fluir con los sabores, porque lo tienen todo bien presentado y encima el servicio es de 10. Y con un precio de 20-30 € por persona, es fácil que te salgas contento y con ganas de más.
Y de verdad, si lo que buscas es un buen lugar en el casco antiguo, no hay discusión. Qwerty está en una ubicación perfecta, cerca de la catedral. Así que, si te encuentras en esa zona, te lo recomiendo totalmente. Además, el trato del personal es muy profesional y amable. Solo hay que tener cuidado porque a veces los platos pueden estar un poco fríos, pero bueno, ¡es parte de la experiencia!
Ahora, en cuanto a los "productos de kilómetro cero" en Qwerty, se refiere a que utilizan ingredientes frescos y locales en su cocina. Así que al comer ahí, no solo disfrutas de un buen manjar, sino que también apoyas a los productores de la zona y sabes que lo que comes es de calidad y de cerca. ¡Más razones para volver!
Cómo se asegura Qwerty de que sus ingredientes sean frescos y de temporada
Y bueno, si ya te estaban dando ganas de probar Qwerty, aquí van más razones para que no te lo pienses dos veces. La comida es mucho mejor de lo que uno espera en un sitio con fama de turisteo. La verdad, me sorprendió. Me atrevería a decir que he comido aquí mejor que en otros sitios más caros por Pamplona. Aprovechamos el menú del día entre semana y, oye, por 10 a 20 euros por persona no se puede pedir más. La comida, un 5; el servicio, un 4; y el ambiente, otro 4. ¡Se lo curran!
Si decides comer en el bar, cuidado con el ambiente. La música a veces va a tope y la gente pasa por los lados como si no hubiera un mañana. Pero en el restaurante de abajo, es otra historia. Hemos comido de muerte, riquísimo todo y el servicio fue impecable. Eso sí, si vas a salir de copas, el bar tiene un ambientazo. Antes era conocido como un lugar de encuentro para la comunidad LGTBI, y sigue teniendo ese rollo saludable que atrae a todo tipo de gente. Hay buena música y los camareros son unos cracks.
Y ni hablar de la presentación de sus platos. Se nota que le dan una vuelta a los menús para que no sea el típico sitio de menú del día. El tataki de atún es una delicia, y al final, nos invitaron al café con una degustación de postres. ¡Por eso se llevan las 5 estrellas! En resumen, Qwerty es más que un bar; es un lugar donde la calidad de la comida se nota.
Sobre la frescura de sus ingredientes, parece que tienen un buen rollo con los proveedores locales, asegurándose de que lo que sirven realmente sea fresquito y de temporada. Eso es clave para un sitio que busca destacar en la gastronomía. Así que, ya sabes, si quieres comer rico y que no te duela el bolsillo, mátalo en Qwerty.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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