Mesón El Avellano

Mesón El Avellano

¡Ey, gente! Si estás en Burgos y buscas un plan chido, Mesón El Avellano es el sitio que no te puedes perder. Ubicado en C. Avellanos, 3, este bar es puro confort: acogedor, familiar y con un ambiente castizo que te hará sentir “como en casa”. Aquí la comida es un espectáculo, con tapitas deliciosas y esos pinchos que son la bomba. Y ni hablemos del trato, el personal siempre tiene una sonrisa y te hacen sentir a gusto. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de unas ensaladas exquisitas y de unos tigres caseros que te dejarán queriendo más, ¡este es tu lugar! ¡Te esperamos!

Mesón El Avellano

Bar
Valoración media: 4
Opiniones: 241 Reseñas
Dirección: C. Avellanos, 3, 09003 Burgos
Teléfono: 947 25 06 35

Horarios Mesón El Avellano

DíaHora
lunes12:00–16:00, 19:30–0:30
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves12:00–16:00, 19:30–0:30
viernes12:00–16:00, 19:30–0:30
sábado12:00–16:00, 19:30–0:30
domingo12:00–16:00, 19:30–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón El Avellano

Dónde se ubica el Mesón El Avellano

¡Ey, peña! Si andáis por C. Avellanos, 3, 09003 Burgos, y queréis un sitio para picar, os cuento lo que se dice de Mesón El Avellano. Este lugar tiene buena fama entre algunos, pero otros lo ponen a caldo. Aquí la movida: con 3 estrellas de media, la comida no está mal, pero la atención a veces te va a hacer querer salir pitando.

Necesitamos hablar de los precios, porque vaya tela. Un Aquarius por 3€, eso se siente más caro que un menú de alta gama. Y, ojo, en la carta no marcan precios; te vas a quedar en shock cuando te traigan la cuenta. Para que lo sepáis, el precio por persona ronda entre 10 y 20€. No es un lujo extremo, pero unos pinchitos deberían salirte mejor, ¿verdad? La comida roza el 4/5, y el servicio anda por un 3/5.

De lo que no se habla bien es del servicio, en serio. Un amigo tuvo un encontronazo con el “viejo chepudo” que parecía estar en modo “no más tapas hoy”. Le cobró 3€ por un pincho de oreja que ni fu ni fa y el tinto de verano era más agua que otra cosa. Este sitio parece que le da un poco igual la atención al cliente, así que, cuidado con el borde que puede ser el dueño. Para algunos, esto es un sitio para no volver; para otros, simplemente un mal día.

Pero, no todo es negro. Otros han salido encantados de este bar. Gorra bien puesta y ganas de comer en la mesa son señales de que está en buen camino. Si te toca el camarero amable, el servicio se vuelve rápido y hasta puedes disfrutar de unos buenos pinchos. Y ojo, aunque los refrescos son carillos, están más baratos que en otros bares. Para tapear típico de Burgos, desde calamares a la romana hasta una morcilla de Burgos, hay recomendaciones de 5 estrellas para sacarte la sonrisa.

Así que, ya sabéis, si queréis un sitio que está bien centrado, a veces puede fallar en la atención, pero en general no es un desastre absoluto. Tened listas esas preguntas si decidís dar el salto a Mesón El Avellano, ¡es un pequeño tesoro en el corazón de Burgos!

Cómo es el ambiente del Mesón El Avellano

Y, bueno, si estás buscando un sitio donde te traten bien y la comida esté a un precio económico, el Mesón El Avellano en C. Avellanos, 3 es una opción a tener en cuenta. Aunque hay reseñas que dejan un poco que desear, la mayoría habla de un trato excelente, con camareros que se nota que ponen cariño en lo que hacen. Las tapas, como las gambas a la plancha y los calamares, son un must. Así que no dudes en pedírselas cuando vayas, ¡te van a encantar!

Eso sí, no todo es un camino de rosas. Hay quien ha tenido experiencias vergonzosas, como que no tienen lista de precios y el trato les pareció poco profesional. “Para lo que ofrecen, parece que se están pasando con los precios”, dirían algunos. Y ni hablemos de los baños, ¡una pena que no estén al nivel del resto del local! Pero, en general, si te topas con un buen día, la calidad de la comida y el servicio puede hacer que lo perdones todo.

Así que, si pasas por Burgos, este mesón se vuelve un sitio obligatorio en tu ruta. Muchos clientes repiten, gracias a la relación calidad-precio y el ambiente familiar que se respira por ahí. Aunque algunos encuentren mejores opciones, para otros, las raciones y tapas exquisitas hacen que este bar de barrio sea un clásico. Y sobre el ambiente… es sencillo y familiar, perfecto para un buen rato con amigos o una comida tranquila. Cuando el lugar está a tope, eso sí, se nota que hay buen rollo, y a veces, eso es lo que más se valora.

Qué tipo de comida se puede encontrar en Mesón El Avellano

Ya te digo, Mesón El Avellano es un sitio que está muy bien si buscas algo rico y a buen precio. Las raciones son tradicionales y la calidad de la comida es top. Recomiendo sin duda su morcilla burgalesa, el chorizo y las mollejas; cada bocado es un placer. Además, el ambiente es limpio y tranquilo, los camareros son súper atentos. Podés disfrutar en su terraza, que está en una zona peatonal muy animada. ¡Ideal para un tapeo con los colegas!

Eso sí, no todo es perfecto. He visto algunas quejas de raciones pequeñas y precios que no se explican del todo, como un incremento por el servicio de mesa que no avisan. Hay un par de opiniones que mencionan platos como los champiñones que no estaban a la altura. Además, hay quienes se han llevado una decepción con los bocadillos, así que hay que tener cuidado con lo que se elige.

Pero si me preguntas, lo mejor del lugar son las raciones grandes y que la atención al cliente es bastante buena, en general. Al menos atendí a gente que iba muy contenta por la rapidez con la que se les servía. Los calamares y esa tosta de jamón con queso de cabra son un acierto seguro. Me da la sensación de que es un negocio familiar y eso siempre suma puntos. ¿Qué tipo de comida se puede encontrar en Mesón El Avellano? Pues es fácil, raciones tradicionales, pinchos buenos, ensaladas frescas y sobre todo, si te gusta probar, no te vayas sin comerte su morcilla. ¡Vas a disfrutar de lo lindo!

Qué son las "tapitas" mencionadas en el artículo

Mira, si estás pensando en pasar por Mesón El Avellano, prepárate para un viaje de emociones fuertes. Por un lado, te vas a encontrar con una carta de precios que no te lo esperas; los platos llegan con buen hambre y menos píldoras, y eso sí, nada de precios claros. Ah, y prepara tus trapos porque el baño no tiene papel... Un toque especial, ¡ya ves! Eso sí, si esperas que el camarero o dueño tenga una sonrisa, mejor olvídate. Nos atendió con una actitud que, honestamente, nos dejó con ganas de salir pitando.

Si decides picar algo, puede que termines con una ración que llega al tamaño de un chicle. Las tapas y raciones son pequeñas y escasas, así que si llevas hambre, vas mal. Y ojo, que al cambiarle el pañal a tu bebé, el jefe te suelta que no puedes dejar el pañal en el bar... ¡¿qué?! Así, sin más. La verdad es que la atmósfera es un caos, con ruido por todas partes, y por 20-30€ por persona, lo que comes es bastante normal, si puedes llamarlo así.

Por otro lado, hay a quien le gusta este sitio, y dicen que la comida está buena y que la atención es bastante amable. Pero aquí la experiencia varía, así que hay que tener cuidado. Últimamente, algunos dicen que los calamares han bajado en calidad y, ¡vaya lío! Te cobran un servicio que no está ni en el menú. Muy raro todo.

En resumo, las 'tapitas' de las que habla la gente no son más que pequeñas raciones que la mayoría de las veces dejan a uno con hambre. En este lugar, las tapas son más como un aperitivo, pero si no eres el más afortunado, podrían ser escasas y caras. Así que, ¿te la juegas o pasas de largo?

Qué hace que los pinchos del Mesón El Avellano sean especiales

Mira, si estás buscando un sitio en Burgos donde comer bien y sentirte en casa, el Mesón El Avellano es el lugar. Se nota que aquí saben lo que hacen, porque el trato es exquisito y el servicio, de diez. Desde que llegas, te reciben como si fueras de la familia. Sobre la comida, no hay ni que dudarlo: esos pinchos de champiñón son un must y los calamares, ¡madre mía! Si te los acompañas con un vino de la zona, la experiencia se vuelve brutal.

La primera vez que fui, la verdad es que fue todo un acierto. Pasaba de casualidad y entré a preguntar por una mesa. El tío que nos atendió era un auténtico crack, amabilidad máxima. Las raciones estaban para chuparse los dedos, hasta la ensalada estaba rica. Después de eso, claro que repetí, y no solo yo, todos los colegas que me acompañaban quedaron encantados.

Ahora, no todo es perfecto, hay opiniones de todo tipo. Hay quien dice que es caro y que el bocadillo no vale lo que cuesta. Pero a mí, la verdad, lo que probé me pareció que valía cada euro. Además, las planchas son de lo mejorcito, con las mollejas y el picadillo en la lista de imprescindibles. Es cierto que el ambiente puede parecer un poco vintage, pero lo que importa realmente es la comida y aquí la calidad está garantizada.

Y para responder a la pregunta del millón: ¿Qué hace que los pinchos del Mesón El Avellano sean especiales? Pues es simple: la frescura de los ingredientes, la preparación cuidada y ese toque casero que te hace sentir que estás en casa. Sin duda, un lugar que sabe lo que le gusta a la gente. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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