El cielo de Medinaceli

El cielo de Medinaceli

Hey, si estás por Medinaceli y te da hambre después de recorrer la Plaza Mayor, no te puedes perder El cielo de Medinaceli, en C. Santiuste, 13. Este restaurante es un auténtico viaje de sabores: su cocina internacional te va a dejar boquiabierto, con platos como el rape y el jamón casero que son de otro nivel. Aunque la carta tiene un toque gourmet, ojo, que no se hacen de rogar a la hora de servirte. Este sitio tiene un ambiente refinado, y cada detalle está pensado para que disfrutes cada bocado como si estuvieras en otra época. Así que ya sabes, si quieres una experiencia gastronómica que combine tradición y creatividad, ¡échale un vistazo!

El cielo de Medinaceli

Restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 656 Reseñas
Dirección: C. Santiuste, 13, 42240 Medinaceli, Soria
Teléfono: 673 31 97 94

Horarios El cielo de Medinaceli

DíaHora
lunes11:00–23:00
martes11:00–23:00
miércoles11:00–23:00
jueves11:00–23:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El cielo de Medinaceli

Dónde se encuentra el restaurante El cielo de Medinaceli

¡Hola, gente! Si aún no conocéis El Cielo de Medinaceli, ¡vais a flipar! Este restaurante en C. Santiuste, 13, 42240 Medinaceli, Soria es un gran acierto. Aquí no solo te sientas a comer, ¡vives la experiencia! El trato es de estrella Michelin, y Rubén, el chico que nos atendió, se nota que ama lo que hace. Tiene las mejores recomendaciones y, de verdad, todo lo que probamos fue un deleite para nuestros sentidos: las alcachofas estaban brutales, la paletilla de cabrito es un manjar que se te deshace en la boca, y ni hablar de los postres caseros, ¡la torrija y el flan son una auténtica maravilla! Y lo mejor de todo, el precio es correcto: entre 20-30€ por persona. ¡Volveremos sin dudarlo!

Además, el sitio es precioso. Tienen una terraza agradable y todo está muy bien cuidado. Las raciones son adecuadas y el ambiente es perfecto para cualquier ocasión. La atención es esmerada y profesional; de hecho, ¡aquí admiten perros sin problema! Así que ya sabéis, si queréis un buen plan con amigos o en familia, no lo dudéis: este lugar es un must. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¡vamos, que no le falta nada!

Una señora sorpresa fue descubrir la excelente propuesta culinaria que tienen. Todo es producto local y la cocina es realmente artesanal. Tienes que probar el Carpaccio de Carabinero y la Paletilla de cordero. Eso sí, el postre que pedimos, un carpaccio de naranja, no fue la mejor elección, ¡pero en general fue todo un acierto! Si queréis comer aquí, os recomiendo que hagáis una reserva porque, aunque no tuvimos que esperar, el lugar suele llenarse. ¿El precio? Entre 30-40€ por persona. Cómprate algo rico y ¡disfruta!

Así que ya sabéis, si estáis buscando dónde comer algo diferente y delicioso, El Cielo de Medinaceli es la opción. Está en C. Santiuste, 13, y os prometo que no os arrepentiréis. ¡Dadle un saludo a Rubén de mi parte!

Qué tipo de cocina ofrece El cielo de Medinaceli

Mira, ya te digo que Empezar esta crítica me da un poco de miedo. He leído las respuestas del dueño a alguna que otra opinión y, bueno... a veces parece que no saben tomar la crítica. Pero, a lo que vamos. La comida, sinceramente, no me sorprendió nada. La verdad es que me esperaba mucho más y, entre tú y yo, me dejó con hambre. Las fabes tenían el sabor de un zapato viejo. No sé si era el caldo o qué, pero sabían a nada. Y el precio, vamos, el precio es más alto que en sitios de gran nivel. Tanto que te vas a casa pensando que has pagado por nada.

La atención, eso sí, fue bastante buena. El personal era amable, aunque te da un poco de cosa que te contesten con un tono brusco si criticas algo porque ya sabes cómo se pone la gente por aquí. El ambiente está chido, la música suena bien y la decoración tiene su encanto artesanal. Pero si lo que buscas es buena comida, puedes volver a pensártelo. Por la experiencia que tuve, no creo que te compense. Ah, y aparcar es un rollo, así que ve preparado.

En mi siguiente visita a Medinaceli, descubrí que el restaurante ofrece una cocina bastante variada. No puedo decir que todo me encantara, pero los torreznos estaban para chuparse los dedos y, a pesar de que uno de los platos estaba demasiado salado, el resto del picoteo estaba muito bien. El hummus que nos trajeron de aperitivo fue un detalle bonito y la atención, esta vez, fue de 10. Además, el grupo que llevamos tenía alergias y se notaron muy pendientes de nosotros, así que en ese aspecto, un aplauso. En general, el sitio tiene opciones para picoteo y es ideal para una cena informal. Así que, si alguno se atreve, ya sabe, a probar lo que mejor le parezca y a disfrutar del encanto local.

Cuáles son algunos de los platos destacados del restaurante

Y hablando de El cielo de Medinaceli, te cuento que cenamos entre semana y la verdad, todo fue de 10. Pedimos unas alcachofas a la plancha que estaban brutales, y las migas... ¡madre mía! Eso ya es otra historia. El cordero lechal al horno fue la bomba, y cuando llegó la hora de los postres, no pudimos resistirnos al carpacho de naranja y la torrija que estaba buenísima. El camarero, súper atento y servicial (aunque, entre nosotros, no había nadie más en la sala). Recomendado al 100%! Comida: 5. Servicio: 5. Ambiente: 4.

En nuestra ruta de vuelta a casa, paramos a comer y fue un acierto total. El sitio está bien, y la atención es de las mejores que te puedes encontrar. Gente educada y simpática, made in Soria. Quizás algún plato tenía cositas que se podrían mejorar, pero nada que un buen cocinero no pueda resolver. No dudes en entrar nunca. Precio entre 40-50€ por persona y, créeme, merece cada céntimo. Comida: 4, Servicio: 5, y de ambiente, un 5. Te recomiendo las migas con papada ibérica y torreznos de Soria; eso sí que es un manjar.

Y, ojo, no puedo dejar de mencionar lo estético que es este sitio. Es precioso y el servicio, de nuevo, muy bueno. La comida es espectacular, todo servido con un toque exquisito. Las mejores croquetas y el mejor paté que he probado en mi vida. Algo que te hará querer volver.

Así que ya sabes, si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados de El cielo de Medinaceli, sin duda tienes que probar las migas, el cordero lechal, el timbal de tomate del huerto, y, claro, las torrijas. ¡No fallan!

El cielo de Medinaceli tiene un enfoque gourmet en su carta

Mira, si estás en Medinaceli y te da hambre, El cielo de Medinaceli es el sitio al que tienes que ir. Este lugar es encantador, sorprendente y muy recomendable. La comida es de 10, con platos bien elaborados y con un toque ingenioso que, aunque tiene su base tradicional, se nota que aquí saben lo que hacen. La decoración del local es preciosa, un ambiente que te envuelve, y el servicio… ¡fabuloso! No me puedo olvidar de las croquetas de torrezno, que te digo que se las pueden dar a cualquier chef estrella. Si eres fan de la comida, aquí el precio por persona ronda los 20-30 €, que la verdad se siente justificado. En resumen, vas a querer volver.

Por otro lado, hubo quienes no les dieron las 5 estrellas porque dicen que hay que probar más antes de dar un veredicto. Entraron un poco desorientados y acabaron eligiendo dos platos y un postre a compartir. Todo llegó bien presentado y con buena calidad, aunque el precio por persona subió un poco más, a unos 60-70 €. Barato como que no es, pero la calidad del producto y el ambiente compensan. Así que, si decides dar una vuelta por aquí, también tienes que probar los huevos rotos. No te los pierdas.

Ahora, si eres de esos que solo busca tomarse un vermut, pues te cuento que el local también tiene su encanto. Pero ojo, porque lo que ofrecen está un poco elevado de precio. Te sirven el vermut con una presentación bonita, pero el coste puede doler, sobre todo si de aperitivos se trata. ¡18€ por 6 croquetas pequeñas! Aunque, para ser justos, las de jamón sí que son decentes. Pero claro, si no te convence el precio, igual te sale más barato hacer tu propio vermut en casa.

Y para terminar, sí, El cielo de Medinaceli tiene un enfoque gourmet en su carta. La comida es un mix de tradición y toques modernos, así que si buscas una experiencia más elaborada, ¡aquí la tienes! Eso sí, ten en cuenta que no es el plan más low-cost del pueblo, pero la calidad y atención lo valen.

Se sirve el servicio de comida de manera rápida en El cielo de Medinaceli

Ya te digo, El Cielo de Medinaceli en C. Santiuste, 13, es un sitio de 5 estrellas en mi libro. La primera vez que fui, casi me siento en una nube. La comida es realmente un verdadero placer. Los torreznos de Soria son delictivos, y el humus... no sabes lo que te pierdes. Pero lo mejor de todo fue la paletilla de cabrito cocinada a baja temperatura, ¡sublime! El servicio está impecable, los camareros son un encanto. Vamos, como si estuviéramos en el cielo, en serio.

La última vez que paramos por ahí fue de pura casualidad, pero fue la mejor decisión. Aunque elegimos el menú del día, esos platos estaban super elaborados. Se nota que cuidan el detalle y usan productos de calidad y de la tierra, de verdad. Cada bocado era una explosión de sabores diferentes. Lo tienes que probar si pasas por la zona, el pueblo es precioso y merece la pena parar.

El lugar en sí es chulísimo y está decorado con mucho gusto. El camarero se portó genial, siempre atento. Si vas, no te pierdas el jarrete de cordero a baja temperatura, está de muerte. Sin duda, si volvemos a estar por allí, será una parada obligada. Todo esto suma.

Ahora, lo que me preguntabais sobre el servicio… Aquí la cosa se complica un poco. Aunque la comida y el ambiente son un 10/10, parece que a veces el servicio se queda corto. En una ocasión, tuvimos un par de problemas con la atención que nos hicieron sentir un poco desatendidos. Tardaron un poco en traernos lo que pedimos y eso no está bien. Así que, aunque en general son bastante rápidos, hay que cruzar los dedos para que no te toque un día de mala atención. Pero, definitivamente, volvería.

Cómo es el ambiente en El cielo de Medinaceli

Ya te he contado sobre el Cielo de Medinaceli, y la verdad es que tiene cosas buenas y otras, pues, no tanto. Por un lado, la comida está rica, pero, vaya palo con los precios. Casi 25 euros por unas alcachofas y un puñado de puerros, ¡como para cagarse! Si la ración fuera un poco más decente, no estaría tan mal, pero no puedo evitar sentir que me han hecho un sablazo. Y eso que, si quieres un postre, olvídate, porque ni me atreví a pedir uno. En general, las críticas son variadas, pero sí, caro es.

Por otro lado, si decides dejar de lado lo típico y te apetece algo más casero y con sabor, este lugar podría serlo. La comida es de la huerta y se nota. Aún me acuerdo de ese carpaccio de calabacín que me hicieron probar una vez. El ambiente es acogedor y se siente como en casa. Te lo juro, las hierbas las recolectan del propio jardín, lo que habla mucho de su compromiso con la calidad. Aquí te dejan que fluya la cosa mientras te dan unos consejos sobre qué pedir. Una experiencia top. El precio se mueve entre 30 y 40 euros, pero la calidad muchas veces lo vale.

Ahora, hay que hablar del servicio, que es un tema complicado. En varias ocasiones, las reservas no han salido como esperabas. Si llegas tres días antes y a la hora buena, aún te puedes quedar sin lo que tenías en mente porque "no está hecho" o "ya se ha acabado". Los camareros parecen perdidos, intentando darle un aire de super nivel, pero la realidad es que se quedan cortos, y eso no está bien. Sin mencionar lo básico, como que no tienes ni papel en el baño. Muy tirando a mediocre, la verdad.

Y ya en cuanto al ambiente, pues el sitio está bien decorado y moderno, así que lo compensa un poco. La atención fue bastante buena, aunque había mucha gente y poco personal. La comida tenía sus momentos, como esas croquetas caseras imperdibles y platos de carne que estaban al nivel. Sí, tal vez un poco más caros de lo que uno esperaría, pero siempre se puede volver. En general, la experiencia puede variar, pero en El cielo de Medinaceli, tienes un ambiente diferente: tranquilo, donde se puede charlar sin tanto ruido, pero con un aire de pretensión que a veces no cumple. Sin embargo, hay algo que te hace querer volver y repetir. Mi consejo: ve con la mente abierta y deja que te aconsejen, ¡puede que lo disfrutes!

Qué detalles se consideran para crear la experiencia gastronómica en el restaurante

Y hablando de El Cielo de Medinaceli, menuda pasada. El sitio es bonito de verdad, con ese aire especial que te atrapa nada más entrar. Tienes el comedor grande, que es lo que se dice "decorado", pero solo ofrecen servicio a la carta. Una pena que no dejen disfrutar del menú que, por cierto, te sale por unos 30-40€ y, aunque el precio es algo elevado, vale la pena si te gusta lo que comes. Yo opté por hacerlo en la terraza, y te digo, también es bastante acogedora.

Cuando se trata de comer ahí, la experiencia es un 10. La comida es una mezcla de tradición y modernidad, así que si buscas algo distinto a los asadores típicos, este es tu lugar. Los platos que probamos, como el carpaccio de calabacín y el tiramisú, nos dejaron flipados. Y si te lo digo, el cabrito asado con patatas es de otro mundo. Sin olvidar al camarero, que fue un crack en atención y muy apasionado con los platos. Eso sí, yo recomiendo hacer reserva, porque a veces se llena y no querrás quedarte fuera.

En cuanto a la calidad de lo que ofrecen, no tengo más que buenas palabras. Poder conversar mientras te sirven esos sabores increíbles es lo que hace que la experiencia gastronómica suba de nivel. Todo se suma: el ambiente tranquilo, la atención al detalle del servicio y, claro, la presentación de los platos. Aquí no solo comes, disfrutas de cada bocado y te llevan por un viaje sensorial que hace que valga cada céntimo. Así que, si andas por Medinaceli, no te lo pienses, ¡te va a encantar!

Es necesaria una reserva para comer en El cielo de Medinaceli

Y, mira, te digo que no todo es perfecto en El cielo de Medinaceli. Hace poco escuché a alguien que le dio 1 estrella y fue un desastre total. El tipo se quejaba de que el servicio era un desastre. Imagínate, tienen un sitio de restauración y el camarero tiene la brillante idea de esconderse detrás de la barra en vez de atender. El cliente tuvo que irse porque nadie lo pelaba. Y cuando ya se marchaba, el camarero se acercó como si fuera a salvar el día... ¡menuda manera de hacerlo! Un poco más de respeto y educación no vendría mal, ¿no crees? Es una pena que la gente no sepa recibir las críticas con un poco más de clase.

Por otro lado, hay otra cara de la moneda. He escuchado de una experiencia totalmente diferente, con un cliente que le dejó 5 estrellas. Este tipo estaba encantado con el servicio, sobre todo porque le dieron una atención genial por su intolerancia al gluten. ¡Eso es lo que se busca! La comida era un deleite, destacando sobre todo la ensalada de tomate y la russa. Parece que cuando todo sale bien, el ambiente también se siente genial. Ahí sí que dan ganas de volver, ¿verdad?

Ahora, volviendo a lo práctico, si piensas que puedes encajar en la buena experiencia y quieres evitarte líos, lo más lógico es que hagas una reserva. Aunque no siempre es necesario, conociendo cómo van las cosas allí, más vale prevenir. Así, aseguras tu mesa y disfrutas sin moverte del lugar, sin preocupaciones.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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