Restaurante La Casona

Restaurante La Casona

Si aún no conoces Restaurante La Casona en Calle San Lorenzo, 25, ¡te estás perdiendo algo bueno! Este lugar tiene un menú de fin de semana por solo 20€ que está de lujo, con platos bien cocinados y sabrosos. Y no te olvides de Christian, el camarero de la planta superior, que es un verdadero crack, siempre súper amable. El local no es lo más moderno, pero eso es lo de menos cuando la experiencia es tan buena. Después de un buen paseo por la Plaza Mayor, este sitio es ideal para relajarte y disfrutar de unas croquetas generosas, unas empanadas caseras o un bacalao que te dejará deseando más. ¡Recomendado al 100%!

Restaurante La Casona

Restaurante
Valoración media: 3,2
Opiniones: 565 Reseñas
Dirección: Calle San Lorenzo, 25, 09003 Burgos
Teléfono: 947 00 84 68

Página web

Mapa Ubicación Restaurante La Casona

Dónde se encuentra el Restaurante La Casona

¡Tío, si estás buscando un buen sitio para comer en Burgos, La Casona es el lugar! Estuvimos un grupo familiar grande y nos metimos en un comedor amplio en la planta de arriba, que se accede por unas escaleras, ¡ojo! El menú de fin de semana está de locos: solo 19,90€ por un entrante, un segundo, postre, pan y bebida. Para ser fin de semana y en pleno centro, ese precio es un chollazo.

Los entrantes fueron una bomba. Probamos un arroz negro con alioli que estaba espectacular, además de unas ensaladas de pasta y bonito. Los peques se pusieron las botas con spaghettis y dos salsas: carbonara y boloñesa, y lo mejor fue que podían servirse lo que quisieran. Después, para segundo, pedimos unas bandejas de fritos (croquetas de jamón, tiras de pollo empanado y morcilla frita). Todo lo que puedo decir es que lo que comieron estaba riquísimo. Y de postre, esos conos de helado industrial que a nadie les caen mal, si me entiendes.

En la parte de los adultos, pedimos un par de cosillas más. La entraña al chimichurri y el jarrete de cordero estaban para morirse. Los postres, como las tartas de queso, no son las mejores que he probado, pero, oye, no están nada mal. Y para cerrar la fiesta, unos cafés que nos dejaron listos para salir rodando. El servicio, la verdad, impecable. Salimos a unos 33€ por persona, y si tienes dudas de que es caro, ¡despídete! No entiendo a la gente que dice eso.

Por cierto, calma, que aquí no aceptan tarjeta, así que lleva efectivo. Nos pusieron un poco de música de fondo, más tirando al rock y heavy metal, pero a un volumen que no molestaba para nada. El local es fresco, con aire acondicionado, perfecto para esos días de calor. Y sobre los baños, cumplen bien su función. En resumen, si buscas un sitio para comer, donde sepas que no te vas a dejar un ojo de la cara, La Casona es tu sitio.

Y para los despistados, el Restaurante La Casona está en la Calle San Lorenzo, 25, 09003 Burgos. Así que ya sabes, ¡haz reserva y lánzate!

Cuál es el precio del menú de fin de semana en La Casona

La verdad, La Casona en Calle San Lorenzo, 25 suena como un plan que no está nada mal. Fuimos a comer y pedimos el menú. La comida, en general, estaba bien, aunque tuvimos un percance con el jarrete de cordero: nos lo trajeron sin hacer. El chaval que nos atendió fue un crack, muy atento y amable, pero al final nos sugirieron pedir otro plato porque hubo un lío en la cocina. Ojo con el pago, solo aceptan efectivo, así que llegad preparaditos.

Camino por esa famosa calle San Lorenzo y me cuento que el sitio es un local de pinchos y menú que, la verdad, promete bastante. El servicio es espectacular. Teresa, la camarera, es un encanto; te hace sentir como en casa, y eso se agradece. La comida es muy buena, sobre todo la tarta de queso, que está de lujo. Con un precio por persona entre 10 y 20 €, no se puede pedir más.

Además, el menú nocturno está de lujo: buena calidad y precio, con cosas como gambones, lubina, y hasta cachopo de cecina. Pero ojo, que aquí también hay que acordarse de que no aceptan tarjetas. Ah, y el ambiente es bastante chill, ideal para pasar un buen rato.

Como siempre hay de todo, hay comentarios para todos los gustos. Algunos dicen que no les apañó el servicio, pero a mí me parece que hay más cosas buenas que malas. Si te gusta lo que ofrendan, no dudes en repetir. Y hablando de precios, el menú de fin de semana en La Casona ronda los 20-30 € por persona. Así que ya sabéis, ¡a disfrutar se ha dicho!

Qué tipo de platos ofrece el menú de fin de semana

Si estás buscando un sitio chido en Calle San Lorenzo, 25, en Burgos, La Casona puede ser una opción. No reservamos y nos dieron mesa en la última planta, que estaba super tranquila y fresca. De lo que comimos, el revuelto de morcilla y el lagarto fueron la bomba, pero, en general, ¡todo estaba muy bueno! El precio está bien, entre 10 y 20 € por persona y el servicio fue de 5 estrellas. Al final, pagamos con Bizum, que siempre es un plus.

Por otro lado, hicimos una comida en grupo hace poco, éramos 16 y el lugar estaba bastante bien. La comida del menú era variada y a todos nos encantó. Raciones generosas y todo estaba riquísimo. Pongo 4 estrellas porque tuvimos un problema eléctrico y el aire no funcionaba, y las bebidas no estaban frías, pero el camarero se portó genial, muy atento y tratando de arreglar las cosas. 20-30 € por cabeza y el ambiente estaba bien, se podía chatear sin problemas.

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. Una experiencia extrema fue cuando entramos a cenar y fue un desastre total. La planta baja estaba vacía, pero la planta de arriba olía a fregados sucios, así que decidimos volver al primero. El servicio fue un desastre, con un camarero en plan pantalones caídos y sin apenas atención. La lubina que pedí me llegó más pequeña que un zapato, y ni hablemos de la hamburguesa de mi pareja. La comida no estaba a la altura y, por 30-40 € por persona, ¡menuda estafa! No lo recomiendo hasta que no cambien de aires en la cocina y en el servicio, si es que lo que tienen allí se puede llamar así.

Así que, si te preguntas qué tipo de platos ofrece su menú de fin de semana, hay un poco de todo, pero claramente destacan los platos de revuelto – ¡ese lo tienes que probar! Pero ojo, si decides ir, mantén las expectativas a raya. ¡Buena suerte!

Quién es el camarero destacado del restaurante y por qué es mencionado

¿Viste lo que es el Restaurante La Casona? Menuda decepción, te lo digo en serio. Con 2 estrellas, ya te vas haciendo una idea. La comida no es mala, pero vamos, está sobrevalorada a más no poder. La atención es simplemente un desastre. Fuimos cuatro personas y tuvimos que levantarnos a pedir a la barra, ¡con dos camareros en la terraza que no movían ni un dedo! Nos sirven, y a los 15 minutos ya estaban pidiendo que pagáramos y que nos fuéramos. Para tomar nota no dan prisa, pero para cobrar son rápidos como un rayo. Y el ambiente, todo reggaeton de los 2000 a todo volumen. Te aviso, si vas, prepara 1-10 euros por persona y no esperes mucho.

Y mira que está céntrico, pero la calidad no tiene nada que ver con ese centro. La comida, un auténtico desastre. Pura prefabricación, lo que no se lo creen ni ellos. Recuerdo una hamburguesa que sabía a mortadela y un guacamole que era crema de pimiento verde. Al final, ni antes ni después, nuestra recomendación es clara: ¡ni entres por esa puerta! Nunca me he sentido tan mal en un restaurante. Ah, y si crees que puedes pagar con tarjeta, mejor que te lo pienses, porque solo aceptan efectivo. Un 0/100, un suspenso como una casa.

También tenemos 3 estrellas de un par de críticas, pero incluso esas tienen trampa. Sobre todo lo que dicen de las bravas es cierto, ¿sabe rico la salsa? Sí. Pero las patatas deben haber sido recalentadas, y ya. Ni hablar de la atención. Pero recuerda, también aquí no aceptan tarjeta. Es un chasco tras otro.

Y bueno, para cerrar, lo más destacable es que el servicio de la camarera fue, al menos, rápido y atento. Pero la comida fue un verdadero desengaño. Desde unos huevos rotos decepcionantes hasta el jamón que no tenía nada de ibérico. Un lugar que no tiene ni jabón en el baño y que hasta calienta la comida en microondas. ¿Quién es el camarero destacado del restaurante? No es que haya alguno, de hecho, la mayoría lo hicieron mal. Así que ya sabes, si tienes un estómago sensible, mejor busca otra opción.

Cómo es el ambiente del local

El Restaurante La Casona no es la panacea, pero tampoco es un fiasco total. Los tres hermanos, de 10, 6 y 3 años, tenían ganas de comer algo rico, pero luego de un rato esperando, se dieron cuenta de que el servicio era tan lento como un caracol. La camarera fue amable, eso sí, pero a los padres les trajeron la cerveza caliente y eso no se le perdona a nadie. Además, las croquetas y los calamares eran precocinados, lo que siempre es una decepción. Por lo menos, los langostinos al ajillo estaban ricos, aunque un pelín salados, y la sopa castellana se salvó, que para ser justos, estaba buena. Ah, y ya casi se me olvida, no aceptan tarjeta, así que cuidado al llevar la pasta.

Hablando del ambiente, el lugar es acogedor, aunque no es muy grande. Céntrico al máximo, perfecto si estás dando vueltas por Burgos. La disposición de las mesas te hace sentir un poco en casa, aunque en cuanto a service, el personal no siempre está a la altura. A veces, te hacen querer dejar de esperar y salir corriendo a otro sitio. A pesar de todo, el menú del fin de semana a 19,90 € parece que puede ser una buena opción, aunque solo si te toca un día de suerte con el servicio, porque la comida tiene sus altibajos.

Por otro lado, hay un par de reseñas de gente que ha tenido experiencias chulas, sobre todo con esas patatas y el solomillo que no paran de alabar. Eso sí, hay que reconocer que la espera puede hacer que te fies menos en su cocina si te has encontrado con experiencias pasadas poco satisfactorias. El ambiente es algo de lo que hablar, con un rollo más casual y no tan formal como si estuvieses en una sidrería tradicional; por lo menos puedes sentarte y tomarte tu tiempo, aunque a veces puede que no quieras esperar tanto.

En resumen, si buscas un sitio para tapear y hacer un alto en el camino, puede que te lleves una sorpresa. Las raciones están bastante bien y el ambiente no está mal. Pero que te quede claro: no te esperes una experiencia de lujo. Con el servicio que tienen, hay que entrar con las expectativas a la baja.

Es el restaurante moderno o tiene un estilo más tradicional

Ya te cuento, La Casona está en Calle San Lorenzo, 25 en Burgos y se nota que tienen un buen rollo. Te planta un menú diario por 15 euros con opciones que hacen que no te quede duda: risotto, ensalada mixta o pasta boloñesa, y para rematar, solomillo, lubina, bacalao con salsa de piquillos o un ossobuco que te deja flipando. Eso sí, el postre… yo probé el yogur griego con chocolate blanco, estaba de 10, pero el hojaldre de crema de mango, pues no está muy bien. Si te atreves, yo me lanzaría por el risotto de boletus con cecina, ese está brutal.

Ahora, si decides ir a cenar, te va a sorprender el menú nocturno por 25€. La calidad de la comida fue de 10. Pedimos entraña y jamón ibérico con trigueros que estaban que flipas, y los postres también muy buenos. El servicio fue un lujo, los camareros estaban súper atentos, sin esperas, así que todo muy cómodo.

En otra ocasión cenamos allí y la comida estaba genial, la atención del camarero de diez, ¡y el aire acondicionado se agradece! Por 19,90€ al lado de la catedral no sé qué más puedes pedir, una pedazo de oferta.

A veces puede que te lleves una sorpresa y no todo sea oro, escuché un par de comentarios negativos sobre la comida. Alguien comentó que del menú de 18€, aunque el risotto estaba rico, los segundos no fueron su fuerte. La lubina con escamas no son lo ideal, ni el bacalao con sabor a limón del que hablaban. Pero el ambiente y el servicio siempre parecen salvar el día.

En cuanto al estilo del restaurante, parece que La Casona mezcla un poco lo moderno con lo tradicional, con un ambiente bastante acogedor y un personal que te hace sentir como en casa. No es el sitio más glamuroso, pero tiene un encanto que lo hace especial. ¡Repite seguro!

Cuáles son algunos de los platos recomendados en el Restaurante La Casona

Te cuento que este martes, mientras esperaba en la cola de Melt para probar una tarta, pasé por delante de La Casona. Y menuda escena vi, el dueño salió dando voces, gritándole a todo el mundo de mala manera. La verdad, no tienes que perder los modales así, mucho menos con un mayor delante. Fue una situación de lo más deplorable y bochornosa. Con eso en mente, no me atrevería a volver hasta que cambien la gerencia.

Por otro lado, si hablamos de comida, La Casona es un sitio del que se dice que no es muy agradable, pero la comida está bien. Ojo, los precios son de lo más regular y, un pequeño detalle, que no aceptan tarjeta. Así que tenlo claro: todo en efectivo. Las raciones que pedimos con el suplemento del menú estaban correctas, pero el menú normalizaba un poco todo. En cuanto al servicio, ni tan mal, si no te importa soltar el efectivo antes de comer.

Lo que más se escucha es que este lugar es perfecto para picar y salir del paso. Tiene dos plantas y el ambiente es acogedor en su justa medida. Aunque las críticas sobre el tiempo de espera son variadas. Algunos se quejan de que el servicio es lentísimo, otros, como un chaval de ojos claros, se disculpó constantemente por la tardanza. Así que, si no eres de los que tienen mucha paciencia, quizás busca otro sitio para comer.

Ahora, si hablamos de lo bueno, he oído que tienen tapas buenísimas y un buen Vermú de Izaguirre. Los torreznos y la morcilla con manzana caramelizada suelen ser el top entre las recomendaciones. Además, el menú del día, con 3 primeros, 3 segundos y postre por 15€, suele arrasar, con buena presentación y todo. Pero recuerda, ¡solo en efectivo!

Así que ya sabes, si decides darte una vuelta por La Casona, ten en cuenta las recomendaciones y no te olvides de llevar unos billetes en el bolsillo.

Qué se puede esperar de las croquetas que se sirven en La Casona

Mira, La Casona en Calle San Lorenzo, 25, no es precisamente la joya de Burgos. Ya te digo, fuimos a comer esperando un menucito de 18€ que nos dejara alucinando, pero nada de nada. Pedimos un rissoto de boletus y, sinceramente, no sé qué era eso. ¿Boletus? No, solo un arroz con nata que, si me preguntas, debería estar en la basura. ¡Y encima ácido! Luego pedí codillo y me llegó lo que parece un producto de lata, una calidad que deja mucho que desear. Los postres estuvieron un poco mejor, pero vamos, que no hay por dónde cogerlo. Si estás en Burgos y no quieres tirar tu dinero, hay mil sitios que son mucho más ricos y no te van a dejar con hambre.

En otra visita, entramos porque en la puerta había una carta que prometía, pero nada más pasar la puerta te das cuenta de que no tenías lo mismo dentro. La comida está a un precio que no se justifica la calidad. Lo peor fue el servicio, los camareros un poco perdidos y con varias confusiones a la hora de tomar nota. Además, solo aceptan pago en efectivo, lo cual ya es un clásico de “mejor buscar otra opción”. Al menos la experiencia no fue del todo fatal, pero no esperes reventar de felicidad con lo que comes.

A ver, en una cena con amigos, pedimos unos menús de San Valentín y La Matanza. Lo bueno es que todo estaba rico y las porciones eran abundantes. Aunque la espera se hizo eterna, con reserva hecha y todo. Hay que reconocer que esto es un punto a favor, pero solo si tienes paciencia para esperar.

Si hablamos de platillos, ¿quién se atreve a pedir las patatas “bravioli”? No lo hagan. En cambio, la ensalada de burrata fue un acierto, y los calamares, a pesar del jaleo en el servicio, tampoco estaban mal. Hablando del servicio, es un caos total, aunque los camareros tienen buena onda, pero no se enteran de qué va cada plato.

Y sobre las croquetas, bueno, si te las ofrecen, espero que te gusten las sorpresas. Con lo que nos ha dejado ver, no esperes que sean una maravilla. Más bien parece que las han hecho rápido y sin el cariño que debería llevar. Así que, mejor mándalas a volar. En fin, si pasas por La Casona, ve con las expectativas por los suelos y recuerda, hay mil lugares mejores.

Las empanadas sirven como plato principal o son una entrada

Te lo diré claro: La Casona en Burgos no es lo que promete. Pasa de las expectativas; a veces es mejor no molestar a tu estómago, créeme. Y es una pena porque podría ser un buen sitio para picar algo rico, pero el ambiente y el servicio lo dejan bastante que desear. El local está en Calle San Lorenzo, 25, y aunque tiene mesas altas en el interior, no tienen terraza. Tienes que bajar unos escalones para entrar, así que si conoces a alguien con problemas de movilidad, ya te digo que se lo piensen dos veces antes de venir.

¿Y el servicio? Mal. Servidor gritón, cero respeto, y una atención que ni en un mal café. Si el responsable del lugar te atiende como si estuvieras pidiendo un favor en vez de servirte con respeto, mejor húyele. Hay sitios en la misma calle que te cuidarán mejor el estómago y el trato. Las raciones y los pinchos pueden sonar tentadores, pero puedes salir a pagar más de lo que comes, y eso no mola. Croquetas congeladas que parecen recién salidas del congelador y unos nachos con salsa picante que tú no le darías ni a tu peor enemigo.

Te cuento que varios comensales han tenido que moverse a otros sitios porque esperaban más de media hora y salieron con las manos vacías. Sin disculpas ni un gesto de amabilidad. Un desastre. Mira, si te animas a ir, al menos tienen menú del día y de fin de semana, pero no esperes mucho del trato. Y sí, respecto a las empanadas, te digo: no son plato principal. Mejor úsalas como entrada y luego busca algo más sustancioso porque si no, vas a quedarte con hambre. Así que ya sabes, si quieres buen comer, mantente alerta; hay mejores opciones por ahí.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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