Restaurante La Vieja Iruña

Restaurante La Vieja Iruña

Si buscas un hueco en Pamplona, no te puedes perder el Restaurante La Vieja Iruña, en la C. San Nicolás, 40. Aquí la movida es a otro nivel: platos que son una mezcla de lo moderno y lo tradicional, con un toque de cocina mediterránea que flipas. Con una valoración de 4,5 en 425 opiniones, este lugar es perfecto para tus eventos, ya sea una comunión o un cumpleaños. Además, tienen un menú degustación los findes que no te dejará indiferente - ¡prueba las yemas de espárrago y el guiso de trigo! Y si solo vas a picar, los pintxos en la barra son un must. Gran ambiente en pleno casco viejo para pasarlo en grande con amigos y familia. ¡Haz tu reserva y disfruta!

Restaurante La Vieja Iruña

Bar restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.390 Reseñas
Dirección: C. San Nicolás, 40, 31001 Pamplona, Navarra
Teléfono: 948 59 66 65

Horarios Restaurante La Vieja Iruña

DíaHora
lunes12:00–16:00, 19:00–23:30
martes12:00–16:00, 19:00–23:30
miércoles12:00–16:00, 19:00–23:30
jueves12:00–16:00, 19:00–24:00
viernes11:30–24:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Vieja Iruña

Dónde se encuentra el Restaurante La Vieja Iruña

¡Ey, gente! Si están buscando un buen sitio para cenar en Pamplona, La Vieja Iruña es el lugar al que tienen que ir. Este bar-restaurante en C. San Nicolás, 40 es un auténtico hallazgo. Vamos, que les doy mis 5 estrellas y no me da miedo decirlo. El servicio es de lujo; los camareros son súper profesionales, y considerando lo lentos que suelen ser en Pamplona, se agradece ver a gente que sabe lo que hace detrás de la barra. La comida es una locura, el menú que ofrecen es de 10, y no tengo más que palabras de agradecimiento. Lo mejor de todo, no hay tiempo de espera; llegas y a disfrutar.

La onda es que aquí no vas a encontrar el típico bar llenísimo de gente, como los de los alrededores. Aquí puedes disfrutar de una tapa de verduras con ajo negro que está brutal; el pisto con huevo de codorniz también lo rompe, y no me olvido de las croquetas de jamón, que son pura cremosidad. El personal es majo y siempre está dispuesto a ayudarte, lo único que les falta es un poco más de aire acondicionado. El precio es una ganga para la calidad que ofrecen; por 1-10 € puedes disfrutar de un buen sabor.

Y si creías que esto se acaba aquí, ¡para nada! Hicimos una grata parada en el centro de Pamplona y la experiencia fue redonda. El local tiene un ambiente espectacular; la sala de restaurante es preciosa y el equilibrio de sabores del menú es digno de mención. Nadie puede quejarse de la relación calidad-precio, está de 10. Sin duda, les aseguro que repetirán, ¡felicidades por el buen trabajo!

Por si fuera poco, también tienen un bar de pintxos con mucha variedad y calidad. El vermut que sirven es buenísimo, y para rematarlo, te lo traen con un bombón congelado del mismo. Aunque el lugar estaba algo lleno, eso no impidió disfrutar del buen rollo. Y si van con niños, aquí sí que se lo ponen fácil. La Vieja Iruña es acogedora, y permitir que compartan la comida con los peques es un detallazo. ¡Nosotros volvimos encantados!

Así que ya saben, si buscan donde disfrutar de buena comida en el corazón de Pamplona, el Restaurante La Vieja Iruña está en C. San Nicolás, 40, 31001 Pamplona, Navarra. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante La Vieja Iruña

Tienes que bajar al Restaurante La Vieja Iruña en Pamplona, es un sitio que no te puedes perder. 5 estrellas y está en el C. San Nicolás, 40. Si estás buscando un lugar donde disfrutar de un buen refresco y un pincho, este es el sitio. La zona es movida, llena de gente, con muchos locales a tu alrededor. El ambiente es animado y aunque el ruido puede ser alto, puedes charlar sin problemas. Tienen un restaurante amplio, una barra con mesas altas y una pequeña zona de terraza donde puedes sentarte si pillas sitio.

Ahora, si te decides a ir un fin de semana, el menú es una pasada. La comida llega en cantidad y calidad, ¡todo buenísimo! Es el mejor sitio para un Vermouth, y si pruebas las croquetas, el cardo o la torrija, te va a encantar. Aunque el precio por persona puede andar entre 40-50 €, vale cada céntimo. El servicio es de 5 estrellas y el ambiente está a tope. Pero ojo, aparcar es una misión imposible, así que lo mejor es que vayas en transporte público o a pie.

El secreto de La Vieja Iruña es su cocina navarra, unida a la tradición y el buen tapeo. Aquí lo clásico se mezcla con la innovación, así que no te sorprendas si te encuentras con pinchos de txistorra o croquetas caseras que son una delicia. La calidad de los ingredientes es top, todos locales y frescos. El sitio no solo es un restaurante, es un pedacito del alma de Pamplona donde cada tapa es una explosión de sabor. ¡Tienes que ir!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Tío, si andas por Pamplona y no has probado el Restaurante La Vieja Iruña, ya estás tardando. Me encontré con este sitio mientras paseaba por el casco histórico, y la verdad es que fue una grata sorpresa. El menú del día me atrapó al instante, y entré sin pensarlo. Tienen una zona de pinchos que se ven de lujo, bien de precio y con una pinta que ya quisieran muchos. He probado pinchos en otras partes y, la verdad, estaban más caros y no llegaban ni a la suela de los zapatos de los de aquí.

Hablemos del menú. Por 26€, lo que te dan es un festín. Cesta de pan, un aperitivo (yo tuve una crema de verduras que estaba de rechupete) y una botella de vino entera. ¡Sí! ¡Entera! Y como yo fui solo, también me incluyó el vino, todo un detalle. Luego me tiré a por las verduras a la parrilla con aceite trufado, que estaban tremendas. Y ese chuletón de vaca que pedí, aunque con un suplemento de 6,5€, valió cada céntimo. Perfecto en su punto, sin más.

El postre también fue un acierto, aunque opté por preguntar si tenían fruta, y me trajeron un buen plato de sandía. La relación calidad-precio es difícil de superar. Con todo eso más el servicio, salí con una cuenta de 32,5€. Por ese precio, volvería sin dudarlo, lo tengo claro. Al final, no hay más que decir: 100% recomendado.

Ah, y el lugar está currado en decoración. Puedes picar algo en la barra o sentarte a comer. Las raciones son generosas y muy bien hechas. Pedí el menú y, de nuevo, encantado. Si eres más de carne, no te pierdas las carrilleras. El ambiente puede ser un poco bullicioso, sobre todo en días como el chupinazo, pero a nosotros nos atendieron de maravilla, movieron mesas para que se unieran unos amigos y la comida fue un deleite.

Así que sabes, si quieres darte un capricho, dirígete a C. San Nicolás, 40, 31001 Pamplona, Navarra. No te arrepentirás.

Qué valoración tiene el Restaurante La Vieja Iruña según las opiniones de los clientes

Mira, si estás buscando un sitio donde comer o cenar en Pamplona, La Vieja Iruña es una opción que no puedes dejar pasar. El lugar es amplio y tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena comida sin el jaleo de otros sitios. El personal es súper atento y amable, siempre explicándote cada plato y sus ingredientes. Vamos, que se nota que les importa que salgas contento. Por unos 20-30 € por persona, la relación calidad-precio es inmejorable.

El ambiente es otro rollo. Un local diferente que no está en medio del centro, así que tiene esa ventaja de ser más tranquilo y, además, más económico que otros lugares. Las tapas son ricas, hay buen trato y, si eres amante del fútbol, tienen tele. Aquí puedes charlar sin problemas gracias al nivel de ruido bajo. Ideal para grupos de cualquier tamaño, ¡así que no hay excusas para no ir con los amigos!

Te cuento que la última vez probé un arroz de calabaza con lima y manzana osmotizada que estaba de otro mundo. Y ni te digo del tiramisú, que lo sirven en una mini cafetera para que eches el café a tu gusto. También te dan una crema de verduras de aperitivo que flipas. En cuanto a los precios, en esta cena nos fuimos a unos 30-40 € por persona, pero con todo lo que te sirven, sale a cuenta.

En resumen, la valoración de La Vieja Iruña según lo que dicen los clientes es brutal: la mayoría les da 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Así que ya lo sabes, si quieres una buena experiencia de comida a un precio razonable, este es el sitio. ¡No te lo pienses y ve a disfrutar!

Para qué tipo de eventos es recomendable el Restaurante La Vieja Iruña

Ya te digo, en La Vieja Iruña tienes un sitio que es un verdadero must en Pamplona. La primera vez que fui, me quedé flipando con lo buena que estaba la comida. Probamos unos pintxos y un chuletón de locura, ¡todo de calidad excepcional! Además, el ambiente era top, lleno de buen rollo. Y, ¡no me olvides de la atención del personal! Sonun grupo de gente súper amable y atentos a lo que necesites, es como si te recibieran en casa.

No fui una, sino varias veces mientras estuve por allí. La última vez, intenté probar el menú de fin de semana, y la verdad, estaba todo riquísimo. Te presentan la mesa de forma super original - incluso con una crema de puerros que te la traen en un vaso con un soporte de madera. Un detalle que le da un toque especial, aunque yo echo de menos un mantel aunque sea de papel, ¿sabes? Por cierto, el pan tampoco queda atrás; uno de maíz y otro de pasas.

Ah, y no te olvides del precios; con unos 20-30 € por persona, salimos más que satisfechos. He visto que tienen un buen rollo con las intolerancias alimentarias, lo que es genial si vas con amigos que tienen esas movidas. Las chicas con las que fui, que son intolerantes a lácteos y frutos secos, no sufrieron nada. ¡Todo se adaptó!

Ahora, si te preguntas para qué tipo de eventos es recomendable, este lugar es ideal para cualquier ocasión. Ya sea una cena con amigos, una comida familiar o hasta una celebración más formal, el ambiente y la atención hacen que todo sea más especial. ¡Vamos, que si estás en Pamplona, no te lo puedes perder!

Qué platos destacados ofrece el menú degustación de los fines de semana

Ya te digo, si te pasas por La Vieja Iruña, en C. San Nicolás, 40, no puedes irte sin probar el menú. 5 estrellas, colega, de verdad. Este sitio es esencial si andas por Pamplona y quieres disfrutar de delicias auténticas. La decoración está cuidada al milímetro, pero lo que realmente brilla son los empleados. Desde que llegas, te reciben con una sonrisa y son súper amables. Se nota que han elegido a su gente con mucho cariño. Todo un encanto.

Mira, yo probé las pochas, la carrillera y esa torrija, y todo estaba de primera. Y lo mejor, el aperitivo de cortesía: un salmorejo con un toque original, que me dejó flipando. No puedo creer que nunca lo hubiera visto antes, siendo fan del salmorejo. Un 10 y estoy deseando volver, porque me quedé con ganas de probar las albóndigas de chuleta que tanto se publicitan. Es uno de esos lugares que no te puedes perder.

Otra vez, fui a cenar en familia entre semana, y el menú de noche estaba por 28,50 € IVA incluido. El arroz de calabaza y los guisantes con parmentier de patata y crema de espárragos fueron un golazo. Las albóndigas de chuletón, espectaculares, de verdad. Pero bueno, hay que decir que en ocasiones, la comida tiene sus altibajos. Por ejemplo, probé la chuleta, y aunque estaba buena, por 60€/kg creo que hay mejores opciones en Pamplona.

En general, el ambiente es de lo más agradable y el servicio siempre está a la altura. Pero, ojo, que si buscas cierta relación calidad-precio, a veces puede flaquear un poco. En fin, si te animas a probar el menú degustación de los fines de semana, tienes que estar atento. Escuché que tiene platos destacados como las carrilleras, pimientos, patatas bravas, y, claro, esa torrija con Baileys que es un espectáculo. ¡Esto es un must en tu lista!

Qué son las yemas de espárrago y el guiso de trigo

Así que, ya te cuento sobre el Restaurante La Vieja Iruña en Pamplona, que está en C. San Nicolás, 40. La primera vez que fui pedimos el menú degustación y, sinceramente, estuvo bueno, pero me esperaba más, viejo. Puse 3 estrellas porque hay cosas que son innegables: te cobran por el menú y, ¡sorpresa!, no incluyen vino. Hablamos de un punto en contra más que contundente. El mejor plato fue ese entrante de postre y la tarta, ¡estaban de locos! Aunque el entrante de hígado y esa salsa de champiñones con espárragos no me convencieron: era amarga y sabía a quemado. Pero, lo que realmente destacaría es la atención de los camareros, que fue excelente, como siempre.

Luego, tengo que decir que una vez elegí el sitio porque parecía que iba a estar top. La comida buena, eso sí; la tarta de queso fue un espectáculo. Pero no sé tú, yo no puedo gastar tanto dinero y salir con la barriga casi vacía. Una ración de arroz que tenía cuatro cucharadas LITERALES y un secreto que parecía un bocado para un ratón. El precio era un poco elevadillo para lo que me dieron, y así no me convence ni un poco. ¡No pienso volver!

Otro día, en cambio, tuve una experiencia increíble por solo 39,5 euros. El servicio estaba a otro nivel: atención personal y con capacidad para atender a un montón de gente, ¡impecables! Lo que más me gustó fue que se pueden adaptar los menús para personas con alergias. Eso sí que es servicio, colega. Con todo esto, ¡definitivamente un sitio recomendable!

El local es amplio; hay espacio para pintxos y comidas en zonas íntimas. El menú del día está genial de precio y calidad; tiene una crema de calabacín que está bien presentada y deliciosa. ¡Ah! Y si pruebas la ensalada de cebolla con gambas y salsa de gambones, ¡va a ser amor a primera vista! En cuanto a la calidad-precio, ni recuerdo cuánto me costó, pero sé que no fue una locura, sobre todo por la calidad que recibí.

Y ya que estamos, las yemas de espárrago y el guiso de trigo no son más que unas delicias que destacan en la carta y son opciones bastante sabrosas para quienes buscan algo diferente en el menú. Te lo digo, ¡son cosas que no te puedes perder!

Los pintxos son una parte importante del menú en La Vieja Iruña

Si ya has probado La Vieja Iruña, sabes de qué hablo. Este bar-restaurante en C. San Nicolás, 40, Pamplona es un 5 estrellas en toda regla. La última vez que fuimos a cenar, elegimos el menú de noche y, la verdad, todo estaba delicioso. La atención de Santiago fue un 10/10, súper amable y atento. De verdad que nos hizo sentir como en casa. Sin duda, volveremos. Si estás buscando un sitio donde la comida y el servicio son de diez, este es tu lugar.

Y si te gustan los pintxos, aquí la cosa se pone interesante. Tienen una barra de pinchos que se te hace la boca agua solo de mirarlos. Por entre 2,50€ y 3€ puedes llevarte algo rico para acompañar una buena ronda de cervezas. Aunque no los probé esta vez, tengo que decir que hay que volver solo por ellos, porque tienen una pinta brutal. En la ocasión pasada había tortilla de patata trufada que me dijeron que estaba de lujo. ¡Lo tengo que probar!

El menú degustación también es un acierto. Probe uno con cardo y viera gratinada que fueron un espectáculo. Todo bien equilibrado y en su punto. Pero no todo fue perfecto, eh. Escuché a unos amigos que fueron al menú de fin de semana y no les gustó el rodaballo. Dicen que salió reseco. Ojo con eso, porque parece un fallo muy gordo. Pero al menos el servicio salió bien en esa comida. ¡Es lo que hay!

En cuanto a la pregunta, sí, los pintxos son una parte importante del menú en La Vieja Iruña. Ya sea que te apetezca un bocado rápido o una cena más formal, tienen opciones que se adaptan a lo que busques. Así que, si no los pruebas, realmente te estás perdiendo algo. ¡Tienes que darle una oportunidad!

Es necesario hacer una reserva para visitar el restaurante

Y si te digo que La Vieja Iruña en la C. San Nicolás, 40 es un bar-restaurante que tienes que probar, ¿me crees? Este sitio se lleva un 5 estrellas fácil. Tienes una barra llena de pintxos que hacen que se te haga la boca agua. El euskal txerr que pedí estaba delicioso—te lo juro. Y no puedo olvidar al camarero, que fue super encantador. El ambiente es genial para ir a potear con los colegas. ¡En serio, no te lo puedes perder! Por un precio que ronda entre 1-10 €, te vas a sentir como un rey.

Si buscas algo más elaborado, su menú del día también es top. Te montan un festín a un precio de risa. La última vez, me sorprendió la tarta de queso; te digo que es la mejor que he probado hasta ahora—top 1 sin duda. Pero ojo, no todo son flores; en una ocasión, el postre tardó un poco en salir, y tuvimos que pedir la cuenta varias veces. Pero, oye, el trato sigue siendo exquisito.

La única vez que me decepcionaron un poco fue con el menú degustación. Ese día no sé qué les pasó, pero los platos no tenían chicha y cualquiera puede fallar. La atención fue normal, pero no olvidemos que esto fue solo una vez. La mayoría de las veces, la comida es de calidad y sí que vale la pena. Si vas en grupo, como hicimos con unos amigos, el servicio y la comida son simplemente inmejorables. Calidad-precio es un 10.

¿Y de reservas? Pues mira, si vas en un grupo grande, como nosotros lo hicimos, sería una buena idea hacer una. El sitio se llena y no quieres quedarte sin mesa. Pero si es para una cena rápida entre semana, puede que no haga falta, aunque no está de más asegurarte. En fin, ¡que disfrutes y no te arrepentirás de pasarte por La Vieja Iruña!

Cuál es el ambiente que se puede disfrutar en el Restaurante La Vieja Iruña

Ya te digo que si vas al Restaurante La Vieja Iruña, te encuentras con una mezcla rara. Parada obligada si buscas un sitio donde cenar sin gastarte un ojo de la cara. La cosa está en que, por unos 10-20 € por persona, te sacas un buen plato, pero no esperes que te mimen mucho. Pedir en barra es la única opción, así que no andes buscando camareros por ahí, porque no van a venir a ti.

Los huevos rotos son la estrella, con los huevos cuajados sin nada de líquido. Esos te dejan un buen sabor. Y si te gusta picotear, prueba las croquetas que son pequeñas, de unos 4 cm de diámetro, y redondas. No tienen nada del otro mundo, pero cumplen. Las rabas tampoco están malas, pero no esperes un manjar. Al final, entretenerse con la comida es un rollo, porque no hay nada de espera. Se sirve al momento y ya está.

En cuanto al ambiente, te cuento que no es el paraíso. La iluminación deja bastante que desear, porque la mitad de las luces no funcionan o están apagadas. Eso le da un toque un poco triste, como si el lugar estuviese en modo ahorrador. En resumen, es un sitio funcional para llenar la barriga, sin muchas florituras y con una decoración bastante básica. Así que, si te decides a ir, ya sabes a lo que vas: cena modesta y sin pretensiones.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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