Venta de Piqueras

Venta de Piqueras

¿Estás buscando un buen plan? La Venta de Piqueras en N-111, Km. 265, 26125, La Rioja es el sitio perfecto. Entre montañas y encinas, junto a la ermita de la Virgen de la Luz, te espera un bar-restaurante y alojamiento rural que no te puedes perder. Aquí disfrutarás de cocina riojana auténtica mientras te empapas de naturaleza en el Parque Natural de la Sierra de Cebollera. Este lugar, con más historia que muchos, lleva recibiendo a viajeros desde el siglo XVI. Así que si vas de camino a Soria o Logroño, hazte un favor y para: buena comida, buena onda y un entorno increíble te esperan. ¡Te van a encantar!

Venta de Piqueras

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Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.518 Reseñas
Dirección: N-111, Km. 265, 26125, La Rioja
Teléfono: 941 09 08 07

Horarios Venta de Piqueras

DíaHora
lunes9:00–20:00
martes9:00–20:00
miércoles9:00–20:00
jueves9:00–20:00
viernes9:00–20:00
sábado9:00–20:00
domingo9:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Venta de Piqueras

Dónde se encuentra La Venta de Piqueras

¡Oye, amigo! Si estás pensando en hacer una parada por la Venta de Piqueras, ubicada en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja, ¡hazlo! Este lugar tiene su fama por esa comida de cuchara que te deja buen sabor y te llena la panza. Su menú del día es todo un espectáculo con opciones típicas de la zona, y créeme, las porciones son abundantes. Y aunque a veces se nota que les falta gente, las camareras son unas cracks, siempre rápidas y con una sonrisa, a pesar del lío. ¡Merece las 5 estrellas!

Ahora, no todo es color de rosa. He oído que algunos han tenido malas experiencias, especialmente si llegas en un mal momento. Hay quienes se fueron solo a tomar un café porque el lugar estaba a reventar. Pero si estás en la carretera y necesitas un respiro después de tantas curvas, ¡te lo agradezco! Eso sí, prepárate para esperar, porque la espera puede ser larga.

Sin embargo, también hay opiniones de amigos que han sentido decepción. Hace un par de años, todo era perfecto, pero desde entonces, los precios se han disparado un 50% y han metido una tasa de terraza. Parecen haber olvidado lo que significa ser un buen negocio. La atención al cliente es clave, y si no lo entienden, la gente no volverá. No lo entiendo: ¡una pena que un lugar con su historia se esté llenando de quejas!

En general, si vas a la Venta de Piqueras, lo vas a disfrutar. Ayer, unas familias se sentaron ahí y pudieron comer muy a gusto, incluso con su perrito en la terraza. Por solo 22€, comieron bien y después visitaron el museo de la trashumancia, que está justo al lado. Así que, si te preguntas, ¿Dónde se encuentra La Venta de Piqueras? ya lo sabes: en la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja. ¡Aprovecha y dale una oportunidad!

Qué tipo de establecimiento es La Venta de Piqueras

Así que, ya sabes, La Venta de Piqueras no es un lugar cualquiera. La hemos flipado en la romería. Ese sitio tiene un aire especial que no se encuentra en cualquier lado, bro. Hicimos la ruta de las majadas que empieza justo en la ermita. Un paseo súper agradable entre robles, haya y pinos. La ruta está muy bien señalizada, así que no hay manera de perderte. Y cuando terminamos, fue hora de almorzar y la hermandad de las Siete Villas nos invitó a una caldereta de cordero que no te puedes perder. Después, la Virgen de la Luz nos bendijo, con pan y trozos de oveja repartidos para todos. Todo eso en el día más largo del año. ¡Una mañana de risas y buena vibra!

Luego, volviendo del senderismo en el Parque Natural de Sierra de Cebollera, decidimos parar en La Venta para reponer fuerzas. ¡Menuda movida! El trato es de lo más familiar y la comida casera está de escándalo. Las alubias marineras y el cordero guisado son un must. Y no te olvides de dejar espacio para las natillas, que son caseras y tienen un sabor que flipas. Un plan ideal para venir con amigos a disfrutar, ¡se lo pasa uno de maravilla!

Cuando fuimos a comer por recomendación de los Apartamentos El Olmo en El Rasillo de Cameros, fue todo un acierto. El servicio es inmejorable y la comida, abundante y riquísima. Comimos afuera y, aunque estaba lleno, nos atendieron genial y tranquilitos. Tienen un menú infantil que me encantó: los peques comen lo mismo que nosotros pero en menos cantidad y a precio ajustado. ¿Qué más se puede pedir? Sin duda, volvemos a repetir la experiencia. ¡Gracias, La Venta de Piqueras!

Y si te estás preguntando qué tipo de establecimiento es La Venta de Piqueras, déjame decirte que es un restaurante familiar en un entorno espectacular. Perfecto para hacer una parada chula después de una ruta o simplemente disfrutar de buena comida con los amigos o la familia. El servicio es de cinco estrellas y el ambiente es tranquilo, ideal para disfrutar de la naturaleza mientras comes platos de 10. ¡Te lo recomiendo a tope!

Qué oferta gastronómica destaca en La Venta de Piqueras

Sí, sigamos hablando de La Venta de Piqueras, que es un lugar que tienes que probar sí o sí. Lo descubrimos de pura casualidad y, la verdad, fue un gran hallazgo. La comida es un espectáculo y el servicio de 10. Después de hacer un poco de senderismo por la zona, no hay nada mejor que parar aquí a comer. El menú de 22€ es una pasada: 8 primeros, 8 segundos y 8 postres, muchos de ellos caseros. Y te sacan el puchero a la mesa, así que puedes comer hasta reventar. La relación calidad-precio es espectacular, y el servicio, ni hablar. Son muy atentos y cordiales, ¡te hacen sentir como en casa!

Y si tienes dudas, escúchame bien: si pasas por allí, no lo dudes ni un segundo. Te aseguro que no te vas a arrepentir. La Cristina, que es la que lleva el restaurante, tiene un don. Hasta se dio el lujo de ofrecernos unas torrijas que estaban de locos, ¡un detalle que se agradece! Volveremos sin pensarlo, porque este sitio se ha ganado nuestro corazón, y el estómago también.

Claro, no todo es perfecto. Una amiga intentó pedir medio menú por su estómago pequeñito y, aunque entendemos que tienen sus políticas, deberían tener un plan B para esos casos. Da pena desperdiciar comida. Pero, a pesar de eso, la comida estaba riquísima y en general, 100% recomendado. Así que si decides ir, no pienses dos veces en reservar.

Por si te lo preguntas, lo que realmente destaca de la oferta gastronómica en La Venta de Piqueras son esos platos contundentes y tradicionales. Por ejemplo, los caparrones son un manjar que no te puedes perder, además de su menú supercompleto. Si buscas un sitio que te llene y te haga sentir parte de la familia, es este. Y como punto extra, tienen parking gratis, así que aparcar no es problema. ¡Venga, anímate y disfruta de una buena comida!

Cuál es la historia de La Venta de Piqueras

Te contaba antes sobre La Venta de Piqueras, un sitio que parece pintado por la mano de un artista, con esas montañas que te quitan el aliento. Siempre había escuchado que la comida estaba buena, pero la verdad, el lugar superó todas nuestras expectativas. Cinco estrellas se queda corto para el servicio que ofrecen. La atención fue de 10, y la comida... ¡puff! Abundante y ¡muy rica! La relación calidad-precio es fantástica. A este ritmo, no solo volveremos, sino que haremos un tour de reencuentro con pals.

Sin embargo, no todo es perfecto. Un día, mi pareja y yo nos paramos a comer después de una ruta por la montaña. El paisaje de nieve era espectacular, ¡casi de película! Llamamos antes para reservar, pero nos dijeron que no aceptaban. Al final tuvimos que sentarnos en la cafetería, que tenía vistas impresionantes, así que no fue un drama. La comida fue un manjar, pero la atención... madre mía, parecía que la camarera había olvidado su buen humor en casa. Aparte de las almejas cerradas y el comentario raro que hizo, la mezcla de cáscaras con la comida no pintó bien. Y lo del postre, que llegó pelado, da que pensar. Esperemos que revisen esas prácticas porque aquí la salud es prioritaria.

Y la situación no mejoró después. Un par de semanas después, fuimos y la cosa fue aún peor. Nos ignoraron durante 45 minutos. Sí, llegamos un poco tarde, pero nadie estaba esperando. La comida esta vez, un poco decepcionante: alubias sosas y un postre con escasa variedad. El sitio es bonito, pero lo que vale la pena es que te atiendan como es debido. Con esas experiencias, definitivamente no volveremos a perder el tiempo allí.

Así que, ¿cuál es la historia de La Venta de Piqueras? Es un lugar que, a pesar de sus altibajos, ofrece un par de momentos increíbles gracias a su entorno. Rodeado de naturaleza, es perfecto para unas vacaciones con amigos o un par de días de tranquilidad. Pero cuidado, porque la experiencia puede variar: desde disfrutar de un servicio y comida sobresalientes, hasta pasarla mal por la atención. En resumen, es un sitio con potencial que definitivamente tiene que pulirse en algunos aspectos.

Desde cuándo recibe viajeros La Venta de Piqueras

Así que, mira, hablemos un poco de La Venta de Piqueras. Por un lado, el trato del chico colombiano que nos atendió fue de 10, ¡un encanto! Pero la chica sudamericana, que, sinceramente, dejó mucho que desear. La actitud que tenía al atendernos era de lo más indignante. Yo no sé si es que le molestaba que le pidieran las cosas, pero, en serio, no es para eso que la gente va a un restaurante. Vale, su excusa fue que se “disculpaba”, pero eso sonaba a puro cuento.

Por otro lado, no sé quién se le ocurrió ofrecer que recogieras la comida en barra y luego cobrarte dos con cincuenta por servicio. Como, ¿qué demonios? Si lo hacen con mala gana, mejor que no lo hagan. Y la gaseosa, que maldita sea, no entra en el menú... ni el agua ni el vino, y eso es algo un poco raro, ¿no crees? Eso me dejó con un mal sabor de boca que ni el menú bien currado pudo cambiar.

Pero, hablando de lo bueno, la comida está de lujo. Es casera y deliciosa, todo bastante bien cocinado y vale lo que pagas. Eso sí, si puedes hacer reserva, ¡hazlo! Porque si no, te toca esperar un montón. La Venta está ubicada en un sitio impresionante en plena Sierra Cebollera, el aire fresco que te deja renacer. Por si no lo sabes, también es un lugar que frecuentan muchos moteros que pasan por allí, lo cual le da un rollo bastante guay al ambiente.

Entonces, para responder a la pregunta de “¿desde cuándo recibe viajeros La Venta de Piqueras?” pues desde hace años, como quien dice, han estado recibiendo a gente que busca comida rica en un entorno chulísimo. Así que si te animas a visitarla, ya sabes lo bueno y lo malo. ¡Suerte!

Qué entorno natural rodea a La Venta de Piqueras

Te cuento que la Venta de Piqueras es el paraíso para nosotros los moteros. Ideal para hacer una parada en el N-111, Km. 265, 26125, La Rioja y poner a remojar nuestras gargantas. El menú es económico y la comida está de lujo. Así que ya sabes, si buscas un sitio con un buen precio, buenas vistas y un ambiente tranquilito, este es el lugar. Perfecto para un viaje en grupo con amigos. Totalmente recomendable.

Hombre, no todo ha sido perfecto. Recuerdo que una vez llegué después de 100 km y me encontré con la sorpresa desagradable de que no había menú. Solo platos combinados… ¡Vaya bajona! Por eso hay que tener cuidado y quizás llamar antes para no llevarse un chasco. Pero eso no empaña todas las otras veces que he salido de allí a reventar de comida rica.

Aparte de la comida, el personal es increíble. Hay una camarera con coleta, la chica rubia que siempre está cornando el ambiente y atendiendo como una auténtica profesional. De verdad, es el tipo de lugar donde el servicio realmente se siente. Además, la experiencia de comer allí es única, sobre todo cuando te sirves judías en un puchero de barro. Menudo espectáculo, no podrías pedir más.

Y no olvidemos las vistas. La Sierra Cebollera está ahí mismo, mostrando la belleza del entorno. Todo es verde, lleno de naturaleza, y el lugar tiene un toque rural que te hace sentir como en casa. Así que, para responderte sobre el entorno natural que rodea a La Venta de Piqueras, puedo decirte que es un lugar donde dominan las buenas vistas y un paisaje tranquilo que le da un plus al viaje. Si tienes oportunidad de probarlo, ¡no lo dudes! Vale mucho la pena.

Qué actividades se pueden realizar en el Parque Natural de la Sierra de Cebollera

Para los que estén por la N-111, Km. 265, 26125, La Rioja, hacer una parada en Venta de Piqueras no se discute. La atención es de 5 estrellas, y ¿a quién no le viene bien un buen descanso durante un viaje? La comida riquísima y el servicio rápido, así que no hay que esperar como locos. Nos vino perfecto para relajarnos unas horas antes de seguir ruta. Además, la ubicación es increíble, y el ambiente es perfecto para salir de la rutina. Sin duda, un sitio que merece la pena.

Hablando de la comida, recuerda pedir las migas con huevo; ¡vaya manjar! La carne del guiso de cordero estaba sabrosa, y los postres ni se diga: el flan de cuajada y las natillas estaban para morirse. Un menú del día que no decepciona. Los que hemos pasado por ahí sabemos que, además, es un sitio romántico y con buenas vistas. Así que no olvides llevar a tu pareja o a la familia, porque se lo pasarán genial. Ideal para grupos y para disfrutar de un buen rato.

Claro que no todo es perfecto: hubo algunos que tuvieron mala suerte con el servicio y la comida. Entiendo que puede haber días complicados, pero aún así, ¡menudo drama! Si no te tratan bien y llegas tarde, al final sales de malas. Pero, en general, la mayoría se va con una sonrisa, y la experiencia es bastante positiva. Así que sí, si andas por allí, ¡no dudes en parar!

Y ya que estamos en la zona, si tienes un rato libre, el Parque Natural de la Sierra de Cebollera es una maravilla. Ofrece un montón de actividades: puedes hacer senderismo, sacar tu cámara y disfrutar de la naturaleza, o incluso ponerte a montar en bici. Es el lugar perfecto para desconectar y respirarlo todo. Así que dale una oportunidad y aprovecha el viaje al máximo.

Qué tipo de cocina se puede disfrutar en el restaurante de La Venta de Piqueras

Te lo digo de una: La Venta de Piqueras es un must si andas por la N-111, Km. 265. Un lugar donde lo primero que te atrapa es la comida. Hablamos de un menú que está de lujo y con un precio que no te arruinará: por solo 22 euros tienes un festín de caparrones y un montón de opciones de segundos como entrecot, manitas de cerdo y chuleta. La atención es de diez, las chicas son súper amables y siempre están atentas, lo que hace que el servicio sea súper fluido. Y, por si fuera poco, ¡el puchero está presente en casi todos los platos! O sea, que puedes repetir lo que te dé la gana.

El ambiente es otra de las cosas que te deja con la boca abierta. Estás en unparaíso rodeado de la Sierra de Cebollera, ideal para disfrutar en familia o con amigos. La ubicación es de 10: con buenas vistas, perfecto para una escapada romántica o un día chill con los colegas. Además, está todo pensado para que hasta los peques se diviertan. Si buscas un sitio tranquilo, esto es lo tuyo, y la relación calidad-precio no puede ser mejor.

Y ya si hablamos del servicio, ¡menudo deslumbre! Llegamos a las 3 y, aunque era el segundo turno, el trato fue impecable. Vimos que incluso tienen natillas caseras, pero cuando fuimos, ya se habían acabado. Eso sí, deja un buen motivo para volver, que no me vendría mal un poquito más de ese menú ¡riquísimo!

Entonces, ¿qué tipo de cocina puedes disfrutar ahí? Te vas a encontrar con una mezcla de sabores tradicionales y platos bien elaborados, que van desde platos contundentes como el entrecot hasta opciones más caseras como las manitas de cerdo. Ideal para los que buscan un buen festín en un entorno natural espectacular. ¿Te da ganas de ir, no?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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