
Si andas por Ezcaray, no te puedes perder el Restaurante Lladito en C. Sagastía, 21. Aquí la comida casera es la reina: ¡las raciones son generosas y hasta el pan es crujiente! De primero, una delicia las pochas con almejas y los caparrones con chorizo. Para el segundo, una lubina al horno y unas costillas de cordero que te van a dejar con ganas de más. Y no olvides el postre: la tarta de queso, el arroz con leche y la crema de yogur son un must. El sitio es sencillo, el trato cordial y, además, los precios son bastante razonables. Eso sí, ¡mejor reserva, que suele llenarse!
Restaurante Lladito
Horarios Restaurante Lladito
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00, 20:30–24:00 |
| martes | 13:00–17:00, 20:30–24:00 |
| miércoles | 13:00–17:00, 20:30–24:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 20:30–24:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:30–1:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:30–1:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 20:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Lladito
Cuál es la dirección del Restaurante Lladito
¡Oye, colega! Si estás por Ezcaray y buscas un lugar guay para comer, tienes que probar el Restaurante Lladito. Está en C. Sagastía, 21, en pleno centro, así que no hay pérdida. El sitio está aseado y acogedor, perfecto para ir con amigos o familia. El servicio, de 10, siempre rápido y con una sonrisa. Y, un detalle que no se puede olvidar: ¡el baño está siempre limpio!
Para empezar bien, pide esos piquillos rellenos de carne que tienen. Están buenos, sin fliparse, pero como para abrir el apetito está perfecto. Luego, de primeros, no te puedes perder las alubias locales con chorizo y las patatas riojanas. Las dos están de rechupete, no es por nada, pero en serio, son un must. Y si aún tienes hambre, de segundos tienes albóndigas y chuletas de cordero, que también están muy buenas. Todo esto lo puedes pillar en un menú por 25 euros, con primero, segundo, postres y bebidas incluidas. Ah, el café va aparte, pero nada, tampoco está muy lejos de los 30-40€ por persona en total.
El Lladito es el típico bar restaurante de los de "siempre", donde la cocina tradicional riojana brilla. Los pinchos son un amor, y si no has probado los mejillones y los pimientos rellenos, estás tardando. La dueña del lugar es un encanto, te hace sentir como en casa desde que entras. Eso sí, si tienes la suerte de catar el morro de ternera o el bacalao a la riojana, no vas a querer irte sin repetir.
Así que, ya sabes, si buscas una buena comida en un ambiente familiar y acogedor, el Restaurante Lladito es tu sitio en Ezcaray. ¡No dejes de visitarlo en C. Sagastía, 21!
Qué tipo de comida se sirve en el Restaurante Lladito
Y seguimos hablando del Restaurante Lladito, que está en C. Sagastía, 21, Ezcaray. Las críticas son como una montaña rusa, porque mientras algunos se rinden ante su comida casera y servicio rápido, otros se quejan de que les soplan 25 euros por un menú que no lo vale. A mí me parece que, si buscas una experiencia agradable, lo disfrutamos. Las instalaciones son acogedoras, un buen sitio para relajarse después de un día en el pueblo. Volveré seguro, ¡hay que probar esos pimientos rellenos que me dicen que son una bomba, aunque no estén en la carta!
Así que, si eres de los que valoran la calidad-precio, aquí la mayoría se va contento. Pero claro, aquí no todo es perfecto. Hubo quien comentó que el agua parecía sacada del grifo y las latas de espárragos no estaban a la altura. Un menú que debería dar gusto, a veces deja mucho que desear. La cosa se complica si pides una cena para un grupo; a algunos les salió bien, como a esos que comieron para 32 personas por 22 euros, y a otros les gustó más eso de las típicas cenas familiares con buena comida, pero con ciertos detalles que necesitan mejorar.
En resumen, en el Lladito hay un poco de todo, desde sopas de ajo hasta bacalao, pasando por postres decentes y hasta tortillas para los peques. La comida varía desde platos clásicos de la casa a algunas sorpresas menos efectivas. En general, podrías encontrar de todo, desde ensaladas a paellas, pero asegúrate de pedir lo bien valorado. Al final del día, lo que importa es dejarte llevar por la experiencia y disfrutar de la buena compañía.
Cuáles son algunas de las especialidades que se mencionan en el restaurante
Te digo que el restaurante Lladito es uno de esos lugares que debes probar en Ezcaray. Fuimos a principios de mayo, un viernes lleno de turistas, y la verdad, no tiramos la toalla. La elección fue fácil, con 4 estrellas en Google y los otros sitios a su alrededor parecían más trampa para turistas que otra cosa. Acertamos de lleno. El menú que pillamos estaba a 20€, con la opción de hacer medio menú, que es un puntazo si no quieres llenarte como un globo.
Nos dejamos llevar por las patatas riojanas, un lomo en salsa que estaba para chuparse los dedos y un entrecot que no se quedó atrás. Los postres caseros y un café también entraron en la jugada. Y ni hablar de los pinchos que pillamos en la barra con una copita de vino mientras esperábamos que nos prepararan la mesa. Todo esto nos salió por 40€, un lujo. Y ahí va la anécdota: cuando ya había acabado con las patatas, sale la dueña de cocina y me suelta, '¿Quieres más patatas, majo?' Si le llego a decir que sí, me deja en la gloria. El servicio, de 10.
No solo la comida es de primera, también el ambiente. La cocina casera tiene un toque especial gracias a José y Mariluz, que se nota que lo hacen con cariño. Si puedes, cómete la cena en la terraza; se vive un buen rollo y las noches se refrescan, ¡ni te cuento lo que es comer ahí con esa brisa! Los caparrones son otra maravilla que no puedes dejar de probar, así que si vuelvo a Ezcaray, Lladito será una parada obligatoria. Por cierto, si planeas ir, asegúrate de hacer reserva porque no siempre hay mesa.
En resumen, las especialidades que se mencionan en el restaurante incluyen las patatas a la riojana, milhojas rellenas de crema pastelera con chocolate negro, arroz con leche, y por supuesto, los famosísimos caparrones. Sin olvidarnos de esa atención al cliente que hace que te sientas como en casa.
Qué platos se recomiendan como primeros
Y ya que estamos hablando del Restaurante Lladito, ¡qué bajón lo de llegar a Ezcaray y encontrarlo cerrado, eh! Google Maps te dice que abre hasta las 18:00h y tú pensando en cenar y nada. ¡Decepción total! No hay plan B, así que a buscar otro sitio para resolver la papeleta. Eso sí, en otras ocasiones, los que han tenido suerte dicen que la comida es muy buena. Suelen tener un menú de fin de semana que está para chuparse los dedos, con comida casera que merece la pena probar.
Y no solo eso, también mencionan el ambiente, que es muy acogedor. De hecho, hay quien asegura que es exquisito todo lo que ponen en la mesa. Las patatas a la riojana han sacado más de un suspiro, y ojo, que el servicio es de diez. Marta, la camarera, es un cielo. Siempre es un plus que te traten bien, ¿no? En el menú, por unos 12 euros tienes un festín que no está mal.
Hablando de precios, el menú diario se mueve entre los 20 y 30 euros, que está bien para lo que ofrecen. Las alubias siempre son un hit y a la hora del postre tampoco se quedan atrás. Eso sí, para los del café, que no se puede cambiar el postre, lo que a veces molesta un poco. Pero al final, el trato y la rapidez del servicio hacen que valga la pena. Ah, y si te gusta el vino, ya verás que sorprenden con los precios.
Si te animas a ir, algunos platos de primeros que se recomiendan son las pochas con almejas y las patatas a la riojana, que siempre están espectaculares. ¡Así que prepara el estómago y no olvides disfrutar de esa comida casera de la que tanto hablan!
Cuáles son las opciones de segundo plato destacadas en el menú
Te cuento, si te decides a ir al Restaurante Lladito en Ezcaray, prepárate para una experiencia bastante variable. Hay días en que te sorprenden con un menú de calidad bastante aceptable, pero otros, como me pasó a mí, es un gran fiasco. Me guié por las reseñas y era un error del que no supe salir. Entre semana, olvídate de la carta; solo tienen menú y son 15 euros que no valen la pena. La variedad sí, pero la comida, para ser sinceros, es poco interesante y lo más grave: incomible. Te lo digo porque, al salir, escuché a unos de la mesa de al lado diciendo lo mismo que yo, ¡estaban tan decepcionados como yo!
Por otro lado, hay gente que ha tenido suerte y asegura que la atención es buena y el ambiente es agradable. Escuché por ahí que hay un combo de calidad-precio que se deja disfrutar. La verdad es que he escuchado cosas como que los caparrones que preparan son de los mejores que han probado. ¡Eso sí suena tentador y de buen rollo! Tiene sus altibajos, y aunque no todo es un desastre total, creo que mi experiencia me ha dejado claro que no es un lugar al que quiera volver.
Si te preocupan los segundos, te diré que la cosa no destaca especialmente. Pero el que te llame la atención podría ser el pescado o, si te va más la tierra, un stir-fry de carne. Pero para gustos, colores, así que si te animas a probarlos, ¡puede que tengas más suerte que yo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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