
Si andas por Oña, no te puedes perder el Restaurante Blanco y Negro en C. Agua, 27. Es un local pequeño, así que asegúrate de reservar mesa antes de llegar si no quieres quedarte sin comer. La combinación de cocina española y senegalesa que tiene es un flipazo, empezamos con una ensalada de mango y langostinos que estaba de rechupete: bien equilibrada y super sabrosa. Este sitio ha sido calificado con 4.7 en Restaurant Guru y todo el mundo lo jura. Si quieres buena comida, buen ambiente y un toque diferente, ya sabes dónde ir. ¡Por cierto, también puedes hacer tu reserva online!
Restaurante Blanco y Negro
Horarios Restaurante Blanco y Negro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–15:30 |
| jueves | 13:30–15:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 21:15–22:30 |
| sábado | 13:30–15:30, 21:15–22:30 |
| domingo | 13:30–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Blanco y Negro
Cuál es la dirección del Restaurante Blanco y Negro
¡Hey, gente! Si estáis en Oña y buscáis un sitio para comer, no podéis pasar de Blanco y Negro. Este restaurante está en C. Agua, 27, 09530 Oña, Burgos, y aunque he escuchado opiniones de todo tipo, os voy a contar lo que he vivido yo.
Por un lado, me enteré que algunos fueron a las 15:30 con reserva, pero les dieron un palo porque no había ensalada ni verdura de la carta. Les sirvieron unas cosas presentadas con estilo: empezaron con yams y salsa agridulce, y luego la corvina. Aunque el plato estaba bien, a 22€ se les hizo un poco caro, ya que la mayoría era puro arroz. El pollo agridulce sí que les moló, pero a nivel general, sienten que los precios son un poco inflados por las cantidades. Así que, aunque la experiencia fue “bien”, no piensan repetir. El precio por cabeza era 20-30€ y el ambiente era tranquilo, perfecto para charlar.
Por otro lado, hay otro grupo que flipó con el sitio, dándole 5 estrellas. Aquí la cosa cambia del cielo a la tierra. Para ellos, la cocina es superior; una mezcla de Senegal y España que da lugar a platos espectaculares. Un plato estrella fue el montadito blanco y negro y la brocheta de cordero. Además, no se pueden ir sin probar el Thiebou-djeen, que dicen que es delicioso. Lo mejor de todo son los postres, mejor pedir unos cuantos porque seguro que no querrás compartir. Eso sí, hay que ir con la mente abierta, que aquí no es comida tradicional. El precio por persona se va a 80-90€, pero dicen que vale cada céntimo.
Otros comensales han hecho hincapié en que la comida es exquisita y que el trato que han recibido del personal es de 10. Desde nems hasta yassa poulet y la tarta tropical, todo buenísimo. Pero ojo, el aparcamiento por ahí puede ser complicado, así que id preparados. Eso sí, admiten niños y tienen tanto interior como terraza.
Así que ya lo sabéis, si queréis conocer el Restaurante Blanco y Negro, sólo tenéis que acudir a C. Agua, 27, 09530 Oña, Burgos. ¡A darle!
Es necesario reservar mesa en el Restaurante Blanco y Negro
Te cuento que el Restaurante Blanco y Negro en Oña es una auténtica joyita. Si no has ido, de verdad, estás tardando. Tienen una comida diferente que destaca por su buen producto y sabor, todo un acierto. Hablamos de un precio por persona de 30-40 €, que a mi parecer es un chollo por lo que ofrecen. La experiencia es de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No se puede pedir más!
La última vez que fui, probé un nem que estaba increíble, junto con un wok de verduras con salsa de coco y curry que hizo vibrar las papilas gustativas. Y no puedo dejar de mencionar el plato típico senegalés de cordero y arroz que me dejó sin palabras. Aunque yo no soy de postres, las mesas a mi alrededor estaban locas dándoles palos a los dulces, así que imagina. La combinación de Arona y Samanta, ese cocinero senegalés y su "maître" vasca, es puro amor, de verdad. ¡Larga vida a los guapos!
Además, el ambiente es fenomenal y el ruido es bajo, lo que hace que las conversaciones fluyan sin problemas. Y si te preocupa el aparcamiento, no hay drama: ¡hay plazas gratuitas tanto en la calle como en el aparcamiento!
Ahora, sobre si necesitas reservar mesa en el Restaurante Blanco y Negro... ¡Sí, lo necesito! Ya te digo, si no quieres quedarte sin mesa, es obligatorio hacer reserva. Así que no te lo pienses mucho, te aseguro que no vas a querer perderte esta experiencia gastronómica. ¡A disfrutar!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Blanco y Negro
Y hablando del Restaurante Blanco y Negro, ¿qué te puedo decir? Es un sitio que se lleva un 10 de 10. El ambiente es tan tranquilo y la música que ponen hace que te sientas a gusto desde que entras. Además, cada plato está preparado con tanto mimo que lo notas en todo. Han incorporado un poco de slow food con un toque senegalés que es una auténtica delicia. Si vas, no te pierdas los Nems, el Yassa Poulet y esa brocheta de cordero con cuscús que es para morirse.
El servicio es otro nivel, de verdad. Las camareras son súper atentas y siempre dispuestas a ayudarte. Te explican cada plato antes de que lo pruebes, algo que en muchos sitios te lo saltan. Es como si estuvieran tan orgullosas de lo que sirven que quieren que lo disfrutes al máximo. Es un gran acierto para cualquier plan, ya sea con amigos o en familia.
Y, sin dudarlo, los precios son bastante razonables, entre 20 y 30€ por persona. Estuve con la familia probando el menú semanal y fue todo un éxito. ¡Cada plato riquísimo! Y el vino de la casa, también una feliz sorpresa. Solo un consejo: si pides el picante, controla un poco. No querrás arruinar esa experiencia gastronómica tan bien curada.
Este sitio sorprende, en serio. En un pueblo tan acogedor como Oña, es increíble encontrar un lugar que ofrezca cocina de fusión, con ingredientes de calidad y una mezcla de sabores que se complementan perfecto. Así que si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Blanco y Negro, la respuesta es clara: una combinación de sabores exóticos con un enfoque en el cuidado de cada detalle. ¡Tienes que probarlo!
Cuál es un plato destacado del menú en este restaurante
Ya te digo, el Restaurante Blanco y Negro es de esos sitios que se quedan grabados en la memoria. Si alguna vez te pasas por C. Agua, 27, 09530 Oña, no te lo pierdas. La comida es una mezcla increíble de sabores entre España y Senegal, y la verdad es que todo lo que probé estaba delicioso. Prepárate para disfrutar de unos nems que son una maravilla, y el lomo de corvina que, si estás por allí, no puedes dejar pasar. Las albóndigas de cordero que tenían fuera de carta también eran un espectáculo.
Y te cuento algo: Samanta y el resto del equipo son un encanto. Te hacen sentir como en casa y están siempre ahí, atentos a lo que necesites. Hay que reservar, porque las mesas vuelan, y no querrás quedarte afuera con la boca hecha agua, ¿verdad? El ambiente es tranquilo, y aunque es pequeño y acogedor, tienes espacio suficiente para disfrutar de una buena conversación sin tener que elevar la voz.
El precio está muy bien, entre 30 y 40 euros por persona te llevas una experiencia culinaria de 10. En serio, el servicio y la calidad de la comida son de 5 estrellas. Si tienes peques, también se preocupan por ellos, que aunque no tienen menú infantil, se avienen a adaptar los platos para que todos queden contentos.
Así que ya sabes, si quieres un planazo, no dudes en meter en tu lista el Blanco y Negro. Ideal para disfrutar de la cocina fusión y salir con la barriga llena y una sonrisa. ¡A reservar se ha dicho!
Cómo es la ensalada de mango y langostinos del Restaurante Blanco y Negro
Totalmente, el Restaurante Blanco y Negro es un auténtico hallazgo. Habíamos hecho la reserva porque no paraban de recomendarlo, y, ¡vaya si tiene razón! La comida estaba de lujo, y el sitio tiene un rollo agradable que invitaba a quedarte. Además, las camareras son encantadoras. La mezcla de cocina española, senegalesa y francesa es una locura, cada bocado es una experiencia y ya me contarás.
Durante nuestra visita a Oña, no podíamos perdernos este lugar. En la terraza pedimos un revuelto de verduras y setas, unos nems, y otro par de platos como pollo y corvina. Y déjame decirte, todo estaba a otro nivel. La calidad de la comida era top y el precio estaba más que bien. Además, la atención del personal fue rapidísima, ¡perfecto para no esperar entre plato y plato!
Aquella vez, tuvimos la suerte de toparnos con una mesa libre. Pedimos unas croquetas variadas (jamón, bacalao, y hongo) que estaban brutales, y la morcilla de Oña que era un manjar. También probamos las alcachofas rellenas de cecina y el solomillo de cerdo con ciruelas, que fue una explosión de sabores. El ambiente, ya te digo, no podía ser mejor. Aquí, comer es un deleite tanto para el paladar como para los ojos. Te sale salivando solo de pensar en esas presentaciones.
He estado en este sitio durante más de 12 años, y siempre he salido contento. La última vez fue una explosión de sabores total, cada plato más bonito que el anterior, invitando a disfrutarlo incluso antes de probarlo. Los platillos, como el Yassa Poulet o el Coulant de Chocolate, son imprescindibles. Este lugar es, sin duda, un 100% recomendable.
Y en cuanto a la ensalada de mango y langostinos, es todo un espectáculo. Imagínate el sabor fresco y la combinación de la dulzura del mango con los langostinos, todo presentado de forma que da ganas de clavarle el tenedor al instante. Un plato que no solo es delicioso, sino también irresistible a la vista. ¡No te lo puedes perder!
Cuál es la calificación del Restaurante Blanco y Negro en Restaurant Guru
Si estás por Oña, no te puedes perder el Restaurante Blanco y Negro. Escuché buenas cosas de este sitio, así que un día me animé a probarlo. La comida es original y diferente para la zona, mezclando lo mejor de lo castellano con un toque senegalés que te sorprende. Pero, ojo, que aunque la calidad es buena, esperábamos un pelín más en las raciones. Están bien para un menú, pero si vas a la carta, podrían ser un poco más abundantes. Un menú de fin de semana sería la caña, la verdad.
Además, el ambiente es muy chévere. El local es pequeño pero con encanto, perfecto para disfrutar en grupo. Aunque si quieres ir, mejor reserva con antelación. Y las chicas que atienden son super majas. Una de ellas incluso nos dejó entrar a comer en un día complicado cuando muchos otros sitios estaban cerrados. ¡Eso se agradece!
De lo que probamos, me quedé embobado con la ensalada de mango y queso y el Yassa Poulet. Ese pollo marinado, con el toque picante al lado, es una locura. Claro que tampoco hay que perderse el cordero con el vino clarete, el Valsotillo. Y si te gusta el dulce, no te vayas sin disfrutar de los helados caseros. Tienen un sabor a frutos del bosque que flipas.
En cuanto a los precios, están bien ajustados, unos 30-40€ por persona. Como los comentarios dicen, la calificación del Restaurante Blanco y Negro en Restaurant Guru es de 5 estrellas. Así que ya sabes, si buscas un lugar guay para comer, este es el sitio. Te lo recomiendo de corazón, ¡no te arrepentirás!
Qué ambiente se puede esperar en el Restaurante Blanco y Negro
Si estás buscando un lugar con 5 estrellas, el Restaurante Blanco y Negro es el sitio. Es un restaurante pequeñito pero bien acogedor, ideal para pasar una buena noche. La chica que nos atendió fue un encanto total, siempre con una sonrisa y súper atenta. Y ya te digo, la comida que pedimos estaba para morirse.
Te cuento que probamos los nems, que estaban crujientes y bien ricos, y luego unas alcachofas rellenas que estaban jugosas y con un relleno espectacular. El yassa poulet fue una mezcla explosiva de sabores que te dejaba con el paladar bailando, con un final a cítricos. Y no me olvides de las brochetas de cordero, que estaban en su punto justo, ni muy crudas ni muy hechas. ¡Delicia pura! Y para los amantes del queso, la bola de queso semifría era simplemente exquisita. Esa cremosidad y mezcla de sabores, ¡uff!
Y déjame decirte que el olor del baño me dejó impactada, ¡me sentí hasta en un spa! Entrar ahí fue una experiencia de bienestar total. Pero lo mejor sin duda fue la atención. Amabilidad y un servicio continuo. Es de esos lugares donde sientes que te cuidan, que les importa que disfrutes. Una cena muy agradable, sin duda.
Por último, si te preguntas sobre el ambiente en el Restaurante Blanco y Negro, prepárate para encontrar un lugar acogedor, con un servicio que se siente como en casa. La mezcla de la comida senegalesa y española te deja con ganas de más y se nota el cariño que le ponen en cada plato. Si tienes un rato y estás en Burgos, no dudes en reservar y darte un capricho en Oña. Gracias a los propietarios por mantener esa pasión viva que se siente en cada bocado. ¡Volveremos, sin duda!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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