Mesón Restaurante El Molino

Mesón Restaurante El Molino

¡Ey, colegas! Si estás por Vilviestre del Pinar, no te puedes perder el Mesón Restaurante El Molino. Este sitio es un templo de la buena comida, con platos deliciosos hechos con setas de la zona y carnes y pescados de primera. Aunque no hay mucho para los vegetarianos, el trato es súper acogedor y te sentirás como en casa, ya sea que vayas con la familia o con amigos. Eso sí, ojo: no aceptan tarjetas, así que lleva efectivo, porque la mitad de la propina se las lleva el banco. ¡Pero no te preocupes! Saldrás con un sabor de boca increíble, especialmente si te lanzas a probar el lechazo asado o unas chuletillas de cordero. ¡A disfrutar!

Mesón Restaurante El Molino

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 336 Reseñas
Dirección: CALLE VEGA MOLINO, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos
Teléfono: 947 39 06 76

Horarios Mesón Restaurante El Molino

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–18:00
miércoles13:00–18:00
jueves13:00–18:00
viernes13:00–18:00
sábado13:00–18:00, 21:00–24:00
domingo13:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Restaurante El Molino

Dónde se encuentra el Mesón Restaurante El Molino

Si andas por la Calle Vega Molino, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos, tienes que hacer una parada en el Mesón Restaurante El Molino. Este sitio es uno de los restaurantes de referencia de la zona y en serio, no te va a dejar mal. Tienen una comida excelente, el ambiente está de 10 y la decoración es un gustazo. Eso sí, olvídate de pagar con tarjeta, porque solo aceptan efectivo. Si no tienes metálico, pues te vas a tener que buscar la vida. Además, no hay cajeros por ahí cerca, así que asegúrate de ir preparado. Aquí, el precio por persona ronda los 50-60 €, así que la cosa no es barata, pero merece la pena.

La cocina es bastante tradicional, así que no esperes sorpresas ni combinaciones locas. Aunque hay platos interesantes, algunos como la ensalada con pato fueron un poco ***flojos***, con más lechuga que pato, la verdad. En cuanto a aparcamiento, es fácil dejar el coche, hay muchas plazas libres y es gratuito. El nivel de ruido es bajo, perfecto para charlar tranquilo con tus colegas. Si vas en grupo, lo mejor es que seáis de 5 a 8 personas, ya que es el tamaño ideal para disfrutar.

Disfruté de una comida con unos amigos y empezamos con unos entrantes que estaban de lujo. La torrija de bacalao, las mollejas de ternera y la tarta de queso son imprescindibles. ¡Todo presentado con mucha calidad! El tiempo de espera fue nulo, y eso siempre se agradece. El precio, en este caso, se movió entre los 40-50 €. La verdad es que vine muy satisfecho.

Y si te preguntas, ¿Dónde se encuentra el Mesón Restaurante El Molino? Pues está en Calle Vega Molino, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos. No te lo puedes perder, ya sea para un buen almuerzo o una cena agradable. ¡Hazte un favor y date una vuelta!

Qué tipo de comida se ofrece en El Molino

Mira, si estás buscando un sitio en pleno corazón de la Sierra de la Demanda, el Mesón Restaurante El Molino es la opción. El ambiente es chulísimo y no puedes dejar de disfrutarlo. La comida, ¡madre mía! Está todo muy bien preparado y en cantidades generosas. De verdad, es un sitio donde salgo satisfecho cada vez que voy. Así que si tienes unos 40-50 euros en el bolsillo, te aseguro que es un plan que vale la pena. Calidad bonísima y servicio de 10.

Claro, hay a quienes les ha tocado esperar un poco más y se les ha hecho cuasi eterno. Si llegas con los peques y no tienes prisa, quizás puedas manejarlo. En general, la comida es deliciosa, pero un par de veces se han encontrado con que el servicio es lento. Si quieres disfrutar de una buena comida sin agobios, simplemente relájate y déjate llevar. También hay opciones para los niños, aunque no un menú específico, así que si tu chaval es fan de la carne a la brasa, ¡está de suerte!

Ahora, volviendo a lo riquísimo que me llevo cada vez, la torrija de bacalao es una maravilla que no te esperas. ¡Sudor en la frente para no devorarlo antes de sacar la foto! La carne, ah, ojo con el solomillo y la salsa de boletus, que me dejó sin palabras. Los postres también son un espectáculo: si eliges la tarta de queso, te va a volar la cabeza con esa mermelada casera, suave y perfecta.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Molino? Pues todo lo que puedas imaginar: desde entrantes sorprendentes hasta platos fuertes bien contundentes, incluyendo opciones de carne de calidad y un par de twists con ingredientes locales. No te vayas a olvidar de dejar espacio para un buen postre. En resumen, si ves un hueco en tu agenda, ¡ilegal no volver!

Se especializa el restaurante en platos vegetarianos

Y bueno, ya te digo que el Mesón Restaurante El Molino es de 5 estrellas, sin duda el mejor lugar en la zona de pinares. Si no te has comido un lechazo espectacular aquí, ¿en serio has vivido? La carne es tierna y la piel crujiente, como mandan los cánones. El cuarto por solo 39€, y si quieres ensalada, eso es por separado, 6€ más que vale la pena. Y para acompañar, un ribera crianza bien rico por 19€, perfecto para levantar el ánimo.

Si te va la innovación, también le dan su toque a los sabores de siempre. Aunque la gente pida la merluza o el asado que son un must, yo me quedo con las ensaladas y los postres. Lo que vayas a pedir ¡100% recomendable! Además, la calidad-precio es inmejorable. Cada plato que he probado ha sido un flechazo para el paladar, los salados y los postres son de 10. Las cocineras son unas cracks y saben perfectamente cómo cuidar los productos de la zona.

Y no te olvides que si quieres hacer algún evento, aquí la movida también va de lujo. El personal siempre es super amable y atento, y el ambiente tiene esa decoración serrana que te hace sentir en casa. Pero ojo, que aquí tienen un pequeño fallo: no aceptan tarjetas, solo efectivo. Ya sabes, un tema que deberían aclarar al hacer la reserva.

Por cierto, celebré mis 25 años de casado allí con la familia, y nos pusieron una oveja machorra que estaba para llorar de buena. Comida, servicio y ambiente por años. Y de la experiencia, ni te cuento... los embutidos son un manjar y las mollejas de ternera están en el top de las mejores que he probado. Si lo tuyo son los postres caseros, aquí no fallan. En cuanto a platos vegetarianos, la cosa no es su fuerte, pero tienen unas ensaladas que están muy bien. Así que a disfrutar y repetir, ¡que merece la pena!

Qué ingredientes locales destacan en los platos del restaurante

Ya te digo, El Molino tiene su encanto, pero le falta un buen empujón. Habíamos reservado en terraza, pero nos pasaron al comedor que estaba poco animado. Las mesas son enormes y la vibe es un poco fría. Los camareros, a pesar de ser atentos, parecían desbordados porque había un montón de gente y no daban abasto. La tardanza en tomar la comanda fue evidente y eso frustra, la verdad. Por otro lado, la comida está bien, aunque no destacarías a El Molino por su variedad, ¿sabes? Las carnes y platos castellanos son decentes, pero no me dirás que no te gustaría ver algún plato más interesante en la carta.

Lo de no aceptar tarjeta es un misterio que me deja rascándome la cabeza. Con lo que valen las comidas, es un poco absurda la jugada de solo aceptar efectivo. Creo que están perdiendo clientela por eso, porque hoy en día nadie lleva tanto efectivo en el bolsillo. En resumen, la comida es buena, pero esa falta de modernización se siente. Deberían mirar ese tema, ya que todo lo demás está bastante correcto.

Quizás lo más rescatable son los ingredientes locales que usan, aunque sea un poco limitado. El tema de las carnes está bien, y los platos castellanos tienen su rollo. Pero escucha, no todo brilla y en un par de platos se sienten un poco forzados. Por ejemplo, yo pedí una merluza a la brasa y terminé con algo que, honestamente, parecía más de hospital que de restaurante. ¿Confitura de pimiento asado? No, amigo, aquí te sirven compota de manzana. Si además te dicen que hay entre cuatro y cinco platos que no están disponibles, se acaba la magia. Así que, sí, aunque tienen algunos toques de calidad, lo dejan un poco corto para lo que la cuenta final sugiere.

El Mesón Restaurante El Molino es adecuado para familias y grupos de amigos

Mira, si estás pensando en ir al Mesón Restaurante El Molino en Vilviestre del Pinar, hay que decir que tiene su parte buena y su parte mala. El sitio está en un entorno espectacular, como sacado de una postal, y la comida suele ser bastante buena, aunque eso sí, te va a costar un buen dineral. Lo que realmente me choca es el servicio. Ya hay varias historias de malas experiencias. Una vez, un grupo de seis personas estuvo sentada más de media hora y ni siquiera les dieron la carta. Imagínate el mal rato. Al final, se fueron sin comer. ¡Una pena!

Por otro lado, hay quien ha tenido una experiencia más positiva. Los entrantes, como los torreznos, chorizo y morcilla, son un must y de lo más sabrosos. Las carrilleras y las carnes también están bien, y ni hablar de esos postres, especialmente la leche frita. Pero ojo, hay un tema que te va a hacer pensar: solo aceptan pagos en efectivo. Si vas en grupo, como esas ocho personas que se fueron con una cuenta de 300 euros, llevar eso en el bolsillo no es el mejor plan. ¡Un poco raro para estos tiempos, la verdad!

Y si eres de los que vas con la familia, hay que estar preparado. Un grupo de cuatro adultos y cuatro niños tuvo sus más y sus menos. Solicitaron una mesa con toldo por las lluvias y les dijeron que no, además de un trato que dejó mucho que desear. Mientras intentaban cenar, la mesa se llenó de avispas y, aunque pidieron cambiarse a la parte de dentro—que estaba vacía—no hubo manera. En resumen, la comida estaba buena, pero el servicio amargó la velada, así que no olvidas la experiencia amarga que a veces puede ofrecer el sitio.

Entonces, ¿es El Molino adecuado para familias y grupos de amigos? La respuesta no es sencilla. Si buscas un buen lugar para comer en un entorno chido, puede serlo, pero prepárate para lidiar con un trato que puede no estar a la altura. Quizá sería mejor ir en grupo pequeño, en un buen día, y sin demasiadas expectativas de servicio.

Cómo es el trato al cliente en El Molino

Te cuento que el Mesón Restaurante El Molino es un lugar que encontramos casi de chiripa mientras organizábamos una excursión en familia. Ahora, con todo este rollo del virus, nos hemos vuelto mega selectivos y solo vamos a donde hay buenas referencias. Y vaya que dimos en el clavo. El sitio es tranquilísimo, con una decoración que enamora y un comedor superacogedor. La atención fue de 10; nos sirvieron rapidísimo y el local se fue llenando poco a poco, pero sin que eso afectara nuestro servicio. La comida estuvo de fábula; ni te cuento lo que son sus carnes a la brasa, y los productos locales están a otro nivel. Una pena que nos quede un poco lejos, porque el Molino merece más visitas.

Por otro lado, hay gente que no ha tenido la misma suerte. Algunos critican que la comida es rica, pero el servicio deja mucho que desear. En cuanto al precio, todo parece correcto, pero en un par de anécdotas, mencionan que el 'servicio de barra' y el pan son un poco caros. Y, ¡ay, que no aceptan pago con tarjeta! Eso puede ser un rollo cuando no llevas efectivo. Pero bueno, siempre hay un par de platos como el amanita con huevo que vuelven locos a algunos, aunque no a todos. La tarta de zanahoria, por ejemplo, no parece haber convencido a todo el mundo, así que hay que tener cuidado con lo que pides.

En general, el trato al cliente en El Molino puede ser un poco variable. Por un lado, hay quienes hablan maravillas de la atención y la amabilidad del personal. Pero hay otros que se han sentido decepcionados por la lentitud y el desorden en el servicio. A veces parece que el lugar se aleja de lo que se espera, aunque la calidad de la comida ha sido un punto a favor. Así que, si decides ir, mejor prepárate para disfrutar de la comida y ten paciencia, porque las cosas pueden fluir de forma diferente dependiendo del día.

Qué platos son recomendados en El Molino

Si estás buscando un buen plan, el Mesón Restaurante El Molino en Calle Vega Molino, s/n, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos es un sitio que no puedes dejar pasar. La última vez que fuimos, cenamos para dos y salimos encantados. La torrija de bacalao que pedimos estaba para llorar de lo buena que estaba, al igual que los boletus con huevo y foie. La atención fue inmejorable, te tratan como en casa, entre plato y plato no parece que estés esperando nada, y la amabilidad es lo que más se nota. ¡Repetiremos seguro, enhorabuena a todo el equipo!

Y si tienes algo especial que celebrar, como una boda, este lugar es la caña. Recuerdo que lo elegimos para nuestra boda con Genete al mando. Ahora son sus hijas las que llevan el legado y lo están actualizando todo. Este fin de semana fuimos a otra boda ahí y todo genial, el sitio es precioso y los peques se lo pasaron pipa sin los típicos sustos. ¡Es un lugar que da gusto volver!

Ojo, no todo es un camino de rosas. La comida en la terraza está muy bien, sobre todo las ensaladas, pero tuvimos un par de pegas con el solomillo, que estaba un poco raro y no tan tierno como esperábamos. Eso sí, los postres son un acierto total. La atención es buena, pero la cocina puede ir un poco lenta. Así que, si tienes prisa, mejor avísales al llegar.

Lo que de verdad no entendemos son las quejas de algunos. Fui con un grupo grande, éramos 14 y no nos dejaron entrar con los perros. No lo anunciaron por ningún lado y tampoco aceptan tarjeta, lo que es un poco raro, ¿no? Con esos precios, lo fácil es tener un datáfono a mano. Y encima, cuando pedimos estar en la calle con los perros, la respuesta fue de todo menos amable. En fin, hicimos las maletas y nos fuimos. No sé si se come bien o no, pero después de eso, difícilmente volvería.

Pero para que no te quedes con la duda, si te preguntas qué platos son recomendados en El Molino, la torrija de bacalao y los boletus con huevo y foie son apuestas seguras. También dicen que el rabo de toro es muy recomendable. Así que, si te animas, ya sabes qué pedir. ¡Buen provecho!

Se aceptan tarjetas de crédito en el restaurante

La verdad es que el Mesón Restaurante El Molino es un sitio que no pasa desapercibido. La ubicación es espectacular, rodeada de bosques de pinares. Te sientas y te sientes en plena naturaleza, lo cual es un punto a favor. Además, los platos están muy bien presentados y son de buena calidad y cantidad. Aunque, ojo, que la última vez que fui a pedir pescado, ¡no tenían nada! Un restaurante de este nivel siempre debería tener carne y pescado en su carta, ¿no crees? Así que, un poco de fallo ahí.

A pesar de que el ambiente es muy acogedor y tiene su encanto, he de decir que el servicio puede ser un poco lento y, a veces, dejan mucho que desear. Tienes que tener paciencia porque te puede tocar esperar un buen rato para que te sirvan. Y lo peor es que si no tienes cuidado con lo que pides, te puedes llevar un susto con la cuenta. Pides un plato y a veces te traen dos... sin que lo hayas solicitado. ¡Menos mal que los platos son generosos! Pero, en serio, con precios de 30-40 € por persona, te esperas un servicio un poco más pulido.

Y tampoco me olvidaría de mencionar que salir oliendo a cocina al final de la comida no es precisamente la mejor experiencia. ¡La ventilación es un desastre! Ni se te ocurra venir aquí pensando en pagar con tarjeta, porque, sorprendentemente, no aceptan tarjetas. En fin, mejor ir precavido con efectivo. Así que, si quieres disfrutar del entorno y no te importa esperarte, es un sitio para considerar. Pero hay que ir con los ojos abiertos y sabiendo qué pedir.

Cuál es la política sobre el pago en El Molino

Mira, el Mesón Restaurante El Molino en Calle Vega Molino, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos tiene sus cosas. Por un lado, hay opiniones bien diferentes. La verdad, si eres de los que no le gusta esperar, probablemente será mejor que busques otro sitio. A veces, el servicio es más lento que un caracol, y eso puede sacarte de quicio. Y, para colmo, ¡no tienen un datáfono! En pleno 2023, ¡eso es impensable! No te quiero contar lo incómodo que es tener que andar buscando efectivo.

Ahora, hablando de la comida, hay un poquito de todo. Por un lado, el solomillo se lleva muchos puntos porque está buenísimo, pero algunos platos, como las mollejas, dejan mucho que desear. Te sirven pocas y el sabor… bueno, es solo ajo. No sé tú, pero para eso prefiero comer otra cosa. Y aunque el precio es algo excesivo para la calidad que ofrecen, si logras pillarlo en un buen día, puedes disfrutar de una buena experiencia.

Pero no todo es negativo. He escuchado que muchos dejan el restaurante con una sonrisa. Unas reseñas mencionan que el lugar es increíblemente bonito y que se come de fábula. Ese ambiente tranquilo y acogedor te atrapa, y los que han ido en verano dicen que es un espectáculo. Al menos a algunos les invitan al café y chupitos. ¡Eso siempre sienta bien!

Lo que más aprecian es que, si hay que esperar un poco, te suelen dar algo de picar. No en todos lados hacen eso, así que es un detalle a favor. Por eso, si decides ir, ve con esa idea en mente: un lugar que, aunque tiene sus fallos, también tiene cosas que valen la pena.

Sobre la política de pago, es un poco decepcionante. No tienen datáfono, así que asegúrate de llevar efectivo si no quieres quedarte atrapado. A veces, es un lío, pero lo mejor es que lo tengas todo claro antes de ir. Así que, si te decides a ir, prepárate con billetes en el bolsillo. ¡Suerte!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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