
¡Ey, colega! Si buscas un buen plan en Burgos, Mesón Froilán es tu sitio. Este restaurante, ubicado en C. Sombrerería, 25, está a solo 2 minutos de la Catedral y es el lugar perfecto para saborear unas tapas irresistibles que te dejarán con ganas de más. Con el rollo de las antiguas tabernas castellanas, aquí tenemos desde las clásicas patatas bravas hasta el crocante de queso de Burgos que no te puedes perder. Además, no te preocupes por el coche, que hay parking cercano en Plaza Mayor y es fácil de llegar en transporte público. ¡Ven a probarlo y disfruta de un auténtico festín!
Mesón Froilán
Página web
Horarios Mesón Froilán
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–16:30, 19:30–23:30 |
| martes | 11:00–16:30, 19:30–23:30 |
| miércoles | 11:00–16:30, 19:30–23:30 |
| jueves | 11:00–16:30, 19:30–23:30 |
| viernes | 11:00–16:30, 19:30–23:30 |
| sábado | 12:00–16:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:00–16:30, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Froilán
Dónde se encuentra Mesón Froilán
Si estás buscando un buen sitio para tomar tapas en Burgos, el Mesón Froilán es tu lugar. Está en C. Sombrerería, 25, bajo. La atmósfera es bastante relajada, perfecto para un grupo de 3-4 colegas. Lo mejor es que no te va a vaciar los bolsillos, con un precio de 30-40 € por persona en un día normal. Y lo que es todavía mejor, a la mayoría de la peña le encanta el sitio, ¡tiene una buena nota de 4 estrellas!
La comida está de lujo. Tienes que probar la oreja, la croqueta de morcilla y su empanada, que son de las cosas más recomendadas. Si te gusta disfrutar de un par de raciones o pinchos, aquí lo vas a encontrar. Además, el trato es de diez, sobre todo con una camarera joven que es súper amable. La terraza también es un punto extra, ideal para esos días soleados.
El ambiente es tranquilo, así que no te preocupes por el ruido; puedes conversar a gusto con tus amigos. Si te decides, no tendrás que esperar más de 10 minutos para que te sirvan, lo cual es un plus. Eso sí, ten cuidado si decides aparcar, que encontrar sitio puede ser un poco complicado.
Para que te hagas una idea, hay críticas mixtas por ahí, con algunos que se quejan de la falta de atención y de tiempos de espera. Pero vamos, que la mayoría sigue disfrutando del lugar y no deja de ir. Entonces, si quieres un plan chido en el centro de Burgos, ya sabes dónde encontrarte: en el Mesón Froilán. ¡Échale un vistazo!
A qué distancia está el Mesón Froilán de la Catedral de Burgos
Si todavía no has probado el Mesón Froilán, amigo, te estás perdiendo algo grande. Este sitio es muy conocido en Burgos, y no es por casualidad. La experiencia es de 5 estrellas. La estrella del menú son esos perritos calientes que preparan al momento, y tú puedes elegir entre un montón de salsas: alioli, ketchup, mostaza, ¡y hasta salsa brava! Y si te gusta lo picante, pides una Chimay y te hacen el favor de traerte una, que es un detalle que se agradece. Además, las patatas bravas son de otro nivel, nada de salsas raras, solo esa salsa casera que ¡vaya, está para chuparse los dedos!
El local tiene su rollo, un ambiente familiar que te hace sentir como en casa. Aunque la carta no es un menú extenso, no le falta encanto. Ideal para compartir unas tapas, y no te vayas sin probar la tortilla de queso y morcilla que tan buenos comentarios ha recibido. Eso sí, ve con paciencia, que en hora punta se llena, pero tampoco hay que preocuparse, porque el equipo es amable y siempre con una sonrisa.
Y si hablamos de precios, te lo digo claro: son muy económicos. Por menos de 10 euros por persona comes bien y repites si quieres. El único pero es que el sitio es algo pequeño, así que si buscas un restaurante gigante, aquí no lo encontrarás, pero el ambiente lo pones tú.
Por cierto, si te preguntas a qué distancia está el Mesón Froilán de la Catedral de Burgos, no hay problema. ¡A solo unos 10-15 minutos a pie! Así que ya sabes, después de visitar la Catedral, ve y date un homenaje con sus perritos y bravas. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en Mesón Froilán
Y hablando de Mesón Froilán, ese sitio se ha convertido en un clásico en Burgos. Te digo, las tapas que sacan son de otro nivel. La calidad de la comida y del servicio son simplemente 5 estrellas. Ya te lo digo, las piparras en tempura son un espectáculo, no te las puedes perder. Lo mejor de todo es que por 1-10 € por persona, sales rodando de allí. Te sientas en el patio o la terraza, donde puedes disfrutar de un ambiente chido, sin ruido que te estorbe. Sin espera, en menos de 10 minutos ya tienes tu comida en la mesa. ¡Eso es servicio de calidad, viejo!
No te equivoques, hay opiniones mixtas, claro. Algunos dicen que el servicio puede ser un poco frío, pero la verdad es que la comida es espectacular. Las bravas y los perritos son un acierto seguro, y eso no se puede negar. Siempre que vas, sabes que vas a comer bien. Es un sitio para cenar rápido y disfrutar sin complicaciones. Los hot dogs, por ejemplo, están muy bien, el pan y la carne justo a la parrilla. No te quedas con hambre, eso es lo esencial, aunque hay quienes se quejan de que a veces la higiene cojea un poco. Así que, ya sabes, mejor supervisar al que cocina un poco, ¿eh?
En mi opinión, el Mesón Froilán tiene algo para todos. Si buscas un lugar pequeño pero acogedor para unas tapas y un par de copas de vino, ¡este es el lugar! Desde desayunos hasta cenas, pasando por bocadillos de jamón, morcilla, croquetas y más. Así que lo que ofrecen en este sitio va desde raciones con precios ajustados hasta sabores auténticos que te harán volver, ¡eso es un hecho! Si te preguntas qué tipo de comida se ofrece en Mesón Froilán, aquí la respuesta: tapas deliciosas, todo lo que puedas imaginar para disfrutar entre amigos.
Cuáles son algunas de las tapas más populares en este restaurante
Ya te digo, el Mesón Froilán es uno de esos sitios de Burgos que la gente suele mencionarte, y tiene su encanto. Primero, si te gustan las tapas, las bravas son posiblemente las mejores de la ciudad. La salsa que tienen es un auténtico espectáculo, hermano, capaz de elevar cualquier plato simple a lo más alto. Pero no todo es oro lo que reluce. La experiencia de servicio puede ser un auténtico desastre, especialmente porque parece que hay días en los que la camarera está más en las nubes que otra cosa.
Por otro lado, el ambiente tiene su rollo, con un aire viejo que puede molar si te gusta lo auténtico. Pero, sinceramente, el lugar necesita un lavado de cara urgente. Da la impresión de no estar muy limpio, y ya sabes lo que dicen: si la barra está así, ¿cómo estará la cocina? Ahora, volviendo a la comida, los perritos calientes tienen su fama, pero eso sí, muchos los ven como un simple bocado que no destaca tanto.
En cuanto a precios, te puedes gastar entre 10 y 20 euros por persona, lo cual es bastante razonable si lo comparas con otros locales de la zona. Pero ojo, porque hay quienes se quejan de que han subido los precios y la relación cantidad-calidad no siempre cuadra.
Así que, si te preguntas cuáles son algunas de las tapas más populares en Mesón Froilán, la respuesta es clara: las bravas son un must y los perritos calientes son casi siempre recomendados, aunque algunos piensen que son un poco básicos. Así que ya sabes, si un día te animas a ir, ve con la mente abierta y un buen humor, que puede que saques una buena experiencia de allí o que te lleves una historia para contar.
Qué es el crocante de queso de Burgos
Siguiendo la conversación sobre el Mesón Froilán, hay que ser sinceros: el servicio a veces deja mucho que desear. La verdad, si vas a comer un perrito caliente, no esperes que te atiendan al instante. Ha habido ocasiones en que me he sentido como si estuviera invisible, ¡tardan una eternidad en atenderte! Y cuando finalmente te traen lo que pediste, a veces se equivocan y te dejan sin lo que realmente querías. No es raro salir un poco frustrado.
A pesar de eso, he de admitir que los perritos calientes aquí son bien sabrosos. Si te animas, no te los puedes perder, especialmente el caldo de cocido y los patatas bravas; son un must. Eso sí, la higiene no siempre está al nivel que debería, y he notado que el personal toca el pan sin guantes y todo. Esto me hace un poco de ruido, y no soy el único que lo ha notado. Hay quien opina que no volverá por este tema.
Para quien busque un sitio tranquilo, el ambiente aquí es bastante relajado. Si eres de los que disfruta de un bar con ese aire de toda la vida, este podría ser tu lugar. Es pequeño, pero agradable; ideal para un picoteo rápido y un trago en buena compañía. Además, si te apetece llevar a tu perro, estás de suerte: aquí son bienvenidos. La atención del personal puede variar, pero hay veces que te sientes en casa.
Y ya que hablamos de migas, de los platos recomendados, el crocante de queso de Burgos no se queda atrás. Esta delicia consiste en una fritura crujiente que deja ver el queso derretido por dentro, y se puede servir con una caña bien fría. Así que, aunque hay altibajos, hay que reconocer que siguen sacando buenos pinchos y algunos entrantes que valen mucho la pena. ¿Te atreves a probar?
Mesón Froilán tiene un ambiente inspirado en qué tipo de establecimientos
¡Oye, que no se hable más del Mesón Froilán! Si no habías ido en años y te soltaron que sigue igual, no es ninguna sorpresa. Situado en C. Sombrerería, 25, este sitio es un clásico que se ha mantenido en la movida del tapeo en Burgos. Las patatas bravas y los perritos son, sin duda, los reyes del lugar. Aunque algunos dicen que hay altibajos, yo diría que merece la pena. Con 4 estrellas en comida, servicio y ambiente, lo que menos esperas es un lujo, porque aquí se va a lo que se va: a comer rico y pasar un buen rato.
Claro, he oído las quejas de ciertos compas que no quedaron muy contentos. Han comentado que el servicio puede ser un desmadre y que a veces las tapas no cumplen con las expectativas. Pero, vamos, también hay otros que le dan cinco estrellas a Miguel, ese tío que lleva la carga de atender, cocinar y todo lo demás, ¡solo! Y, a pesar del bullicio, él se las arregla bien. Eso sí, hay que estar alerta, porque en horas pico se agolpan los clientes y la espera puede hacerse eterna. ¡A veces parece que atienden a la velocidad de un caracol!
Si buscas algo para picar, no te engaño: hay quien dice que los perritos son un poco rácanos con la salsa, pero he escuchado a muchos que flipan con su perrito legendario. Y ni qué decir de las bravas de campeonato; esas son una delicia que no te deberías perder. Además, la ración de calamares también tiene su buena fama. Así que si vas con afán de llenar el estómago y disfrutar del ambiente cercano y familiar, Mesón Froilán tiene su encanto.
Para resumir, el ambiente del Mesón Froilán se siente como un bar de toda la vida, un lugar sencillo y sin pretensiones, donde la comida rica es la protagonista y las risas van de la mano. Así que, ya sabes, si buscas una experiencia auténtica en Burgos y quieres disfrutar de tapas con un toque de nostalgia, ¡no dudes en pasarte!
Ofrecen opciones vegetarianas o sin gluten en su carta
Mira, si estás buscando un lugar donde comer tapas de buena calidad a un precio que no te va a dejar en la ruina, el Mesón Froilán es donde tienes que ir. Te estoy hablando de que puedes comer bien por entre 10 y 15 euros, y la mayoría de las cosas son totalmente caseras. 5 estrellas y no tengo un pero, ¡es un gustazo! Las bravas son pura magia y los perritos calientes son toda una delicia.
He oído un par de comentarios sobre los calamares, y la verdad, parece que no están a la altura. Algunos dicen que son como esos calamares a la andaluza, pero que ni merecen la pena. Cuidado con la cuenta que, según comentan, la dueña a veces está tan liada que puede cobrarte de más. ¡Ya sabes que eso no mola nada!
Por otro lado, si te encuentras con Mariana, no dudes en disfrutar de su actitud. La chica es súper amable y siempre te saca una sonrisa. Se agradece un servicio así, entre la buena comida y el buen rollo. Además, el chico joven y moreno con gafas que también se encarga de las mesas, es un crack. La atención aquí realmente suma a la experiencia.
Y para los que se lo preguntan, no hay mucha variedad para vegetarianos o alternativas sin gluten. Lo que he oído sugiere que las opciones son limitadas. Así que si no comes carne o necesitas algo sin gluten, ve con precaución. Pero para el resto, ¡es un sitio en el que seguramente querrás volver!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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