
¿Buscando donde comer y beber en Calle Laurel de Logroño? ¡La Tavina es tu sitio! Este bar-restaurante es un templo del vino y la buena comida, con tres plantas que lo flipas: un bar de pinchos a pie de calle, una vinoteca y un comedor donde disfrutar de platos de cocina mediterránea y española. Te encantarán sus raciones de jamón y bacalao, todo perfecto para empezar la ruta de vinos. Además, dicen que el trato aquí es "de 10", así que ven a disfrutar de una experiencia única y no te olvides de probar su famosa tarta de queso. ¡No se lo cuentes a nadie, ven a descubrirlo!
La Tavina - restaurante, vinoteca y bar en Calle Laurel de Logroño
Horarios La Tavina - restaurante, vinoteca y bar en Calle Laurel de Logroño
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–23:30 |
| martes | 11:30–23:30 |
| miércoles | 11:30–23:30 |
| jueves | 11:30–23:30 |
| viernes | 11:30–23:30 |
| sábado | 11:30–23:30 |
| domingo | 11:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Tavina - restaurante, vinoteca y bar en Calle Laurel de Logroño
Dónde se encuentra La Tavina
¡Oye, no puedes dejar pasar La Tavina si estás en Logroño! Este sitio se encuentra en la Calle del Laurel, 2, y es súper popular por una buena razón. Te va a encantar. Es un restaurante, vinoteca y bar todo en uno, así que si te gusta el tapeo, estás en el lugar indicado. Tienen tres plantas para que elijas: en la baja, tapa y más tapas, un primer piso para vinos, y un comedor en la parte de arriba.
Ahora, hablemos de la comida. Probé el menú degustación, y la verdad es que no decepcionó. Incluía el pincho de la casa, croquetas, ensalada, bacalao, carrillera de cerdo y un variado de postres. Todo estaba riquísimo. Y no solo eso, el atento de nuestro camarero, Luis Miguel, le puso la guinda al asunto: fue súper amable y profesional. Asegúrate de hacer una reserva, porque suele llenarse. El ruido es moderado, así que puedes charlar sin problemas.
Si prefieres algo más informal, también tienen un montón de tapas que son notición. A veces hay que esperar un poco, pero como todo es súper sabroso, la espera vale cada segundo. Te podrían sugerir varias tapas ricas y ¡prepárate para conocer ese crujiente de careta de cerdo premiado que todo el mundo habla! El ambiente es fantástico, y el personal es un grupo de chicos majísimos que te harán sentir como en casa.
Así que, ya lo sabes, si preguntas ***¿dónde se encuentra La Tavina?*** la respuesta es fácil: en la Calle del Laurel, 2, Logroño, La Rioja. ¡No te lo pienses más y ve a disfrutar de un buen rato!
Qué tipo de establecimiento es La Tavina
Mira, si buscas un sitio que te deje sin palabras, La Tavina es el lugar. La atención es de 10, en especial con ese camarero, Pablo, que te hace sentir como en casa. Y si llevas a tu perra, ¡sin problema! Aquí son pata de perro friendly. La comida está brutal, pides y todo lo que te llega es para chuparte los dedos. Un par de botellas de vino con unos amigos y la cuenta no te quita el sueño: unos 30-40 € por cabeza y sales más que satisfecho. ¡Me encanta!
¿Te cuento más? La zona de la vinoteca es un must. Ya fuimos cinco colegas y nos lanzamos a un menú degustación que estaba espectacular. Todo, desde la comida al ambiente, lo clavan. Si eres de los que le gusta disfrutar la buena vida con buena comida y buen vino, aquí lo encuentras. Un sitio que sabe a qué sabe hacer las cosas bien.
Eso sí, no todo es perfecto, eh. Hay veces que puede parecer un poco caro, como esa tabla de quesos que pedimos. Pa' lo que trae, se siente un poco inflado. Pero el servicio, siempre buen trato. Claro que sí, el ambiente puede ser moderado a alto, pero se puede charlar sin agobios. ¡Así que no dudes en pasar!
Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es La Tavina? Pues, ahí la tienes: es un restaurante, vinoteca y bar en pleno corazón de la Calle Laurel. Un lugar donde te puedes tapear, cenar o simplemente disfrutar de un buen vino con amigos. Aquí hay opción para todos y, la verdad, no te vas a arrepentir de pasar un rato en su buena vibra. ¡Ya me dirás!
Cuántas plantas tiene La Tavina y qué ofrecen en cada una
Si estás buscando un sitio que realmente te deje el paladar bailando, La Tavina en la Calle Laurel es tu lugar. Cinco estrellas y no manía, amigo. Aquí no vienen a jugar; el crujiente de careta es una barbaridad, y ese pastel de carne con queso de cabra… ¡madre mía! Tienes que probar las mollejas rebozadas también. Lo mejor es que puedes comer por entre 1 y 10 €, así que no hay excusas. Después de la primera visita, seguro que repites; nosotros lo hicimos dos veces en un mismo viaje.
No se trata solo de comer, es que aquí la cocina tiene alma y sabor que conquista. La Tavina te deja huella, no son los típicos pinchos de siempre, esto es otra historia. La oreja de cerdo, por ejemplo, es crujiente por fuera y tierna por dentro, con un toque de sal que la hace casi adictiva. Y esas tartaletas de boletus son pura elegancia. Y ni hablemos de la carrillada; jugosa, tierna, con una salsa para recordar. Los camareros, siempre cercanos y profesionales, hacen que todo sea aún mejor. Esto es una experiencia que terminas contando y deseando repetir al día siguiente.
Claro, no todo es perfecto, hay que ser sincero. En la segunda planta el ambiente es agradable, la persona al mando te cuida, pero mi cena no fue la más impactante. La ensalada de tomate al pesto tenía un pesto rico, pero el tomate ni sabía. Los boletus estaban correctos, y el tartar de vaca con helado de mostaza… pfff, quizás demasiado especiado y la carne se perdía. Pero bueno, al menos el café estaba bien, y al servicio no se le puede poner norma.
La Tavina tiene dos plantas; en la primera, la experiencia más casual y el bar, y en la segunda, un comedor donde puedes cenar con calma. Te recomiendo reservar, que aquí la cosa se llena rápido. En ambas plantas, hay buenos platos bien elaborados, así que solo aventúrate y disfruta. ¡No te vas a arrepentir!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en La Tavina
Ya te digo, La Tavina es un sitio que no puedes dejar pasar si te pasas por la Calle Laurel. Tienen diferentes ambientes, desde la parte de abajo donde puedes picar unas tapas y disfrutar de su larguísima bodega con lo mejor de la Rioja, hasta el segundo piso donde la comida es de alto nivel. El servicio es amable, y no te olvides de reservar, que se pone hasta arriba. Aquí puedes probar cosas tan curiosas como el crujiente de careta de cerdo que flipas, aunque haya veces que el menú del día no esté a la altura de lo que esperabas.
En la parte de abajo, la variedad de vinos es un gusto y las tapas están bastante bien de precio, sobre todo si compares con otros tragantones de la calle. Aunque he de decir que si buscas tranquilidad, puede que no sea el lugar ideal. Eso sí, un lunes por la tarde puede ser tu mejor opción, porque está de los pocos que están abiertos y el jaleo es menos.
Sin embargo, ojo al cambiar los menús, que la última vez que fui me llevé un buen chasco. Antes hacía un menú de semana que estaba de lujo, pero ahora han subido los precios y el contenido no parece estar al mismo nivel. Me dejaron un poco decepcionado con las raciones pequeñas y forcing para que el grupo entero pida lo mismo. Nada de compartir si no quieres, que eso no es lo mío. Pero eso sí, si tienes suerte, te pueden sacar un detalle adicional si tienes alguna intolerancia. Con todo, una pena, porque el ambiente caluroso hacía que el plan se pasara un poco.
Así que, ¿qué tipo de comida puedes disfrutar en La Tavina? Pues tienes desde tapas contundentes, raciones de bacalao y carnes, hasta platos más elaborados en el menú del día y postres con torrija y tarta de queso. Pero vete avisado, que a veces hay que reservar para no quedarte con las ganas. Así que lánzate, pero ve con las expectativas claras.
Cuáles son algunas de las especialidades del menú en La Tavina
Mira, si estás por Calle Laurel y no pasas por La Tavina, de verdad, te estás perdiendo de algo grande. Este sitio tiene 5 estrellas de pura calidad. La ubicación es perfecta, en pleno centro del jaleo de pinchos. Fui en familia un día entre semana y optamos por el menú del día, que es una excelente elección en cuanto a calidad/precio. El servicio fue increíble. Chema, el tipo que nos atendió, se nota que sabe lo que hace y es de esos que le ponen ganas al curro. Se encuentra cada vez menos gente comprometida, así que se agradece. Te pueden salir las cosas por 20-30 € por persona, y ya te digo que te vas a casa con una sonrisa.
Otra noche, nos metimos en la vinoteca y, ¡madre mía!, qué maravilla. Nico nos trató de lujo. Todo fue excepcional y nos fuimos flipando con lo que probamos: desde la ensalada de tomate y atún hasta los pimientos asados con su huevo a baja temperatura. También pasamos por los hongos con huevo y los huevos con jamón. Los postres caseros ya ni te cuento, estaban de muerte. Por unos 30-40 € por cabeza, la experiencia no tiene desperdicio. ¡Sin duda repetiremos!
En cuanto a las cosas no tan buenas, hay que admitir que hay opiniones encontradas. Al parecer, a algunos les pareció un poco excesivo de precio, sobre todo para grupos grandes. Y si eres celíaco, ten cuidado porque opciones sin gluten son limitadas, aparte de unas gildas. El nivel de ruido puede ser un poco alto, lo que hace complicado conversar. Pero bueno, a veces el jaleo también le da un toque al ambiente, ¿no?
Si te digo la verdad, hay sitios que no valen la pena y este fue uno de ellos. Nos dejamos llevar por las recomendaciones, pero los pinchos no tenían mucho sabor y el servicio andaba lento. Por eso, no puedo recomendarlo.
Ahora, si hablamos de las especialidades de La Tavina, no puedes perderte ni de broma la ensalada de tomate y atún, los pimientos asados con huevo, y los huevos con jamón. ¡Ese es el camino! Sin duda, vale la pena darte una vuelta y descubrirlo por ti mismo.
Es La Tavina un buen lugar para probar vinos
Si andas por la Calle Laurel en Logroño, no puedes perderte La Tavina. Este lugar está que arde con un ambiente increíble y una variedad enorme de vinos. Te aseguro que salir de ahí sin probar varias copas es casi imposible. El camarero que nos atendió se ganó un 10; amable no, lo siguiente. Nos explicó toda la carta y los vinos con una claridad que dejó a todos encantados. Los platos que pedimos estaban para recordar, pero, vamos, si hay algo que tienes que probar son las croquetas caseras de jamón. ¡Deliciosas! Sin duda, un sitio donde volvería una y otra vez.
Ahora, si lo tuyo son las tapas, La Tavina es un bar de tapas que hay que tener en cuenta. Pintxos riquísimos y a buen precio, como la tortilla de patata con chorizo, que está de miedo. Lo mejor, las copas de vino a solo 1,4€. Quién puede resistirse a eso, ¿verdad? Aunque el crujiente de careta de cerdo no fue nuestro favorito, todo lo demás compensa. Está siempre lleno, típico de la calle Laurel, pero eso significa que la buena energía nunca falta.
Aún hay más: si decides probar el risotto que te recomendará el camarero, no te va a decepcionar. Las costillas jugosas con sazón son otro must. Y ojo a la hora de elegir postre. Aunque el arroz con leche es una tentación, yo opté por el cremoso de queso con membrillo y nueces, y fue un verdadero bombazo. A todo esto, el vino entra en el menú y el servicio es rápido pero sin perder el toque cercano que hace sentir a todos como en casa.
Así que, ¿es La Tavina un buen lugar para probar vinos? Claramente sí. Tienen una selección brutal, y la atención que recibes te guía a lo mejor de la carta. No solo saborearás buenos vinos, sino que también te llevas la experiencia completa, con una amabilidad que ya quisieran muchos en otros sitios. Si te gusta disfrutar de una buena copa y buena comida, tienes que pasarte por aquí. ¡No te arrepentirás!
Qué platos son recomendados para empezar la ruta de vinos en La Tavina
Si quieres que te hable de La Tavina, prepárate para lo que viene. Fui con las expectativas por las nubes, ya que todo el mundo habla maravillas del lugar, pero al final, la experiencia estuvo un poco más floja de lo que pensábamos. Habíamos hecho reserva, así que no fue por falta de planificación. El sitio tiene su rollo, pero se nota que la onda va más por el vino y los pinchos que por sentarte a hacer un gran banquete.
Las tapas que probamos, como la careta de cerdo, estaban buenísimas, y las carrilleras también estaban para chuparse los dedos. Pero aquí viene el pero: mi pareja se pidió un solomillo poco hecho y se lo trajeron bastante pasado. Para colmo, no era nada del otro mundo. Un pequeño drama. Además, el espacio es un poco raro; las mesas son alargadas y los taburetes son altos, así que si vas en pareja, igual no es la mejor opción para una cena romántica. Pero si sois un grupo grande, al haber más espacio, se hace más llevadero. Nos faltó información sobre eso, porque éramos de fuera y descubriendo que hay dos salas con diferentes mesas. ¡Lo hubiésemos hecho de otra manera si lo supiéramos!
El servicio del vino también nos dejó un poco descolocados. Pedimos recomendaciones, y a mi pareja le ofrecieron probar su tinto antes de servirlo. A mí, en cambio, me llenaron la copa de blanco sin consulta, y el camarero ni cortarse en decirme que a él no le gustaba ese vino. Un detalle que no debería pasar, pero bueno… En general, no es que sea un mal sitio, pero si decides ir, mejor centrarte en el tapeo.
Y si te preguntas qué platos son recomendados para empezar la ruta de vinos en La Tavina, no te pierdas las lecherillas y la careta de cerdo. Aciertos asegurados si quieres picar algo de pie. Para que te hagas una idea, con 10-20€ por persona puedes comer y probar unas birras bien frescas. Si vas con amigos, ese es el plan. ¡Disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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