
¡Ey, amigos! Si estáis buscando un lugar genial para desconectar, os presento La Posada del Santuario en Santuario del Carmen, Santa María de Nava, un sitio que no os vais a querer perder. Este hotelito es perfecto para disfrutar de una estancia relajante y cómoda. Tiene habitaciones con vistas al jardín y a las montañas, ideal para cargar pilas. Además, hay un restaurante y bar donde preparan unos platos que ni os imagináis, aunque hay que tener en cuenta que no es muy barato, pero vale cada euro. Con un ranking de 4 sobre 5 en Tripadvisor y más de 40 opiniones positivas, saben lo que hacen. Si queréis escapar del estrés y hacer un poco de turismo por la Montaña Palentina, este es vuestro sitio. ¡Reservad ya y disfrutad de una experiencia inolvidable!
La Posada del Santuario
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Mapa Ubicación La Posada del Santuario
Dónde se encuentra La Posada del Santuario
Si buscas un lugar tranquilo y acogedor, La Posada del Santuario es el sitio perfecto. Desde que llegas, el trato es súper cercano, te hacen sentir como en casa. Honorio es un gran anfitrión, siempre con una sonrisa y listo para hacer que tu estancia sea de lujo. Y ni hablar de Mina y el resto del equipo, son geniales. Estuvimos allí del 30 de junio al 3 de julio y, la verdad, ¡prometemos volver!
Aprovechando la visita, nos paramos a comer y fue una experiencia increíble. El trato inmejorable y la ubicación preciosa, ¡no podía ser mejor! Las mollejas en salsa estaban deliciosas, las rabas ricas, y las chuletillas, ¡perfectas! Además, los precios de los vinos son bastante razonables. Sin duda, hay que repetir esta experiencia gastronómica.
Si lo tuyo es desconectar del ruido, aquí lo tienes. Las habitaciones son cómodas, y el personal es tan amable que te da pena marcharte. Estás en una zona preciosa de Palencia, rodeado de pequeños pueblos y monumentos románicos que te dejarán con la boca abierta. Desayunos y cenas estupendos, y las charlas con Honorio y Mina, una gozada. ¡No podía faltar una excursión por la montaña o una visita a las iglesias de la zona!
Y para la pregunta del millón: ¿Dónde está La Posada del Santuario? Pues se encuentra en Santuario del Carmen, en la carretera de Barruelo a Salinas, en Santa María de Nava, Palencia. Un lugar especial, idóneo para volver una y otra vez. No te lo pienses, ¡es una experiencia que no te puedes perder!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Posada del Santuario
¿Te acuerdas de lo que te conté sobre La Posada del Santuario? Es un lugar que, de verdad, te deja sin palabras. Está en Santuario del Carmen, alejado del ruido y metido en plena naturaleza, así que es el sitio ideal para desconectar. La ubicación es de ensueño, con unos paisajes que te quitan el aliento. Si buscas un rincón tranquilo donde recargar fuerzas, ya sabes que aquí encontrarás lo que quieres.
El ambiente es familiar y el trato del personal es simplemente impresionante. Hacen que te sientas como en casa, de esos sitios donde te hacen querer volver. Y la comida, ¡ni te cuento! Casera y deliciosa, como la que te haría tu abuela. Y con vistas de esas que invitan a quedarte en la terraza comiendo tranquilamente. La relación calidad-precio es brutal, así que ¡no te lo pienses demasiado!
Hemos estado una sola noche, pero la paz y la amabilidad nos dejaron con ganas de más. Las habitaciones son súper amplias y cálidas, así que no te preocupes por eso. Y si te gusta caminar, no hay problema: el camino hasta la puerta del hotel está perfectamente asfaltado, así que puedes plantearte excursiones o simplemente pasear por los alrededores.
¿Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Posada del Santuario? Tranquilidad, buen rollo y un toque de aventura. Con toda la naturaleza que te rodea y un montón de sitios de arqueología e historia para visitar, tendrás todo lo que necesitas para disfrutar al máximo. En resumen, si quieres un lugar para pasar unas vacaciones inolvidables, ¡aquí va a ser tu destino! ¡Sin duda vamos a volver pronto, gracias a la famila y al equipo que lo hace posible!
Qué tipo de habitaciones ofrece el hotel
Y hablando de La Posada del Santuario, menuda sorpresa, ¿no? Con esas 4 estrellas bien merecidas. A todos nos dejó encantados, la verdad. La comida, un festival de sabores. Tienen unos platos tradicionales perfectamente ejecutados. Si no te animas a pedir los callos o el guiso de venado, estás haciendo algo muy mal, porque solo con olerlos, ¡te vuelven loco! Y la atención, ¿habéis notado cómo te reciben? Con una sonrisa y muchísima paciencia, siempre. Solo un punto en contra: el vino un poco caro, pero lo que importa es que todo lo demás estaba realmente delicioso.
La ubicación es de ensueño, ideal para desconectar y relajarse, y con unas vistas que quitan el hipo. Queréis comer bien, y aquí lo hacen todo con mucho mimo, desde los entrantes hasta los postres. No puedes irte sin probar esos torreznos, son un regalo a tus sentidos. Y si no son lo tuyo, tranquilo que la carta tiene mil opciones. Además, no te puedes perder esa capilla tan bonita que tienen. ¡Hasta un día gris luce impresionante!
Cuando elegimos este lugar, buscábamos un sitio tranquilo y pintoresco, y acertamos de lleno. La habitación, sí, es un poco pequeña y en un principio me pareció que le faltaba un poco de limpieza, pero la cómoda estuve, y lo mejor de todo fue el trato familiar. O sea, ¿quién no quiere sentirse como en casa durante las vacaciones? Hemos desayunado y cenado ahí todos los días, y todo lo que probamos estaba riquísimo. Desde el café y el bizcocho casero en el desayuno hasta las chuletillas y calamares en su tinta en la cena.
Y respecto a las habitaciones del hotel, ofrecen unas opciones bastante confortables, aunque son un poco pequeñas. La verdad es que no te faltará nada: están bien equipadas, perfectas para descansar tras un día de exploración por la zona. Así que, si buscas desconectar y disfrutar de buena comida, yo no lo dudaría. ¡Volveré seguro!
Las habitaciones tienen vistas
Mira, si te mola un sitio que combine tranquilidad y buena comida, La Posada del Santuario es tu lugar. Este rincón en Santuario del Carmen, en la carretera de Barruelo a Salinas, es simplemente precioso y lleno de paz. Es de esos lugares que te hacen olvidar el estrés del día a día. La comida no se queda atrás, con guisos como la oreja guisada y las alubias con perdiz que están para chuparse los dedos. Todo el mundo te habla maravillas de la atención, especialmente de Elena y su compañero, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Créeme, ahí te sientes como en casa.
A pesar de ser de la zona, no había visitado nunca la posada, y qué error más grande. La experiencia fue de 5 estrellas en todos los aspectos. Los paisajes son espectaculares, la localización es ideal para desconectar, y el trato del personal es más que familiar. La capilla del lugar también es una joya, típica de la zona y con un encanto especial. Aunque solo cené la noche que fui, mi familia se quedó a dormir y no dejaron de alabar lo cómodas y limpias que estaban las habitaciones.
Si buscas un rincón auténtico para comer y relajarte, este sitio tiene todo lo que necesitas. La terraza es estupenda para disfrutar del paisaje mientras cenas o tomas un trago, y siempre hay un sitio fresco o calentito según la época. Es el tipo de lugar que agradeces cuando te toca hacer kilómetros por trabajo o solo quieres pasar un buen rato con los amigos o la familia. Sin dudarlo, volveremos aquí.
Y en cuanto a tu pregunta, sí, las habitaciones tienen vistas. No solo eso, sino que estás rodeado de un entorno increíble que hace que te olvides del mundo. Así que, si quieres un sitio donde relajarte y comer delicias, ¡no busques más!
A qué
La Posada del Santuario es un lugar que no te puedes perder, y te lo digo en serio. Cinco estrellas a tope, y no es por casualidad. La elegimos porque las valoraciones eran todas buenísimas y, la verdad, no nos decepcionó ni un poquito. Había un grupo enorme cuando llegamos, pero aun así nos acomodaron en uno de los comedores y nos atendieron de fábula. La comida casera, rica y abundante, es lo que te deja con ganas de más. Si buscas más opiniones, ya sabes, ¡echa un vistazo a Tripadvisor!
Y ojo, que no solo la comida está top. La ubicación es espectacular, en plena naturaleza y con acceso fácil, además de un parking enorme. Es el lugar perfecto para alojarte y empezar rutas como la senda de Ursi. Tienes una noche de sueño riquísima, ni se diga. Punto extra: el personal es súper atento y cercano, así que te sientes como en casa al instante.
No te olvides de probar los clásicos: los torreznos, el paté casero de corzo, y la oreja son apuestas ganadoras. Pero lo que realmente te dejará boquiabierto son las alubias con perdiz... ¡Eso merece un monumento! Y si vas con la cuadrilla, sí o sí el cocido es la elección ideal. ¡Éramos 21 y la experiencia fue increíble! El cocido estaba entre los mejores de la montaña palentina y el servicio... ¡qué decir! Súper simpáticos y serviciales.
Y luego está el tema de las rutas. Si has estado de senderismo, como en la mina del cobre, la Posada es el sitio ideal para relajarte y disfrutar después. El dueño es un encanto, y la relación calidad-precio es impresionante. Te dejan hacer tus propias parrilladas, lo cual es un puntazo.
Entonces, ¿a qué vas? Aquí la respuesta es clara: disfrutar de la buena comida, un trato familiar y un entorno natural que te va a dejar en calma. Desde la terraza con vistas al paisaje hasta las rutas de montaña, todo hace que tu estancia sea perfecta. ¡No lo dudes, la Posada del Santuario es el plan!
Hay opciones de comida dentro del hotel
A ver, te cuento lo que he escuchado sobre La Posada del Santuario. Este sitio es un verdadero tesoro escondido en medio de la naturaleza, en la carretera de Barruelo a Salinas. Si estás buscando un restaurante acogedor con un ambiente chill y rodeado de verdes montañas, este lugar es tu próximo destino. La verdad, no teníamos mucha referencia y nos sorprendió la calidad de los productos que sirven. De verdad, te sientes bien atendido, el personal está siempre al tanto de lo que necesitas. ¡Y la relación calidad-precio? ¡De lujo!
Solo puedo hablar maravillas del restaurante, que se ganó mis cinco estrellas con esa carta de pintxos irresistibles para disfrutar en el bar. La atención fue de 10, ¡así que si buscas un cierre perfecto para un día de aventura por la montaña Palentina, no dudes en pasar por allí! La comida es generosa y tiene un toque casero que te deja con ganas de más. ¡Prometido, volveré!
Una de las cosas que te va a encantar es que el trato es muy familiar. Te sientes como en casa desde el primer momento. Y ni hablemos de los torreznos, que son espectaculares. Gracias a Nina, que fue un encanto y nos hizo sentir súper a gusto. En este rincón tranquilo, la habitación también está de diez: muy limpia y acogedora. El servicio, amable como pocos, te hace olvidar cualquier problema.
Ah, y si te preguntas si hay opciones de comida dentro del hotel, ¡la respuesta es un rotundo sí! Además del restaurante, ofrecen una carta de pintxos que es ideal para disfrutar después de una ruta. Puedes saborear una variedad de platos tradicionales que no te dejarán indiferente. En resumen, apunta este lugar en tu lista, porque no solo es un sitio para comer, es una experiencia que vale la pena repetir. ¿Te animas?
Cómo es el restaurante y bar de La Posada del Santuario
Y si te hablo de La Posada del Santuario, la cosa se pone buena. Este lugar es un auténtico lujo en plena naturaleza palentina. Te prometo que la atención del equipo es de 10. Siempre están ahí, súper atentos y con una sonrisa. Es el tipo de sitio donde te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Si puedes, no te lo pienses dos veces y quédate un par de noches. Te va a encantar.
Mira, yo vine aquí hace unos tres años, justo antes de que empezara la pandemia, y la experiencia fue brutal. Ahora que he vuelto, estoy segura de que no será la última. La ubicación es idílica y te lo dice alguien que ya ha probado varias. La habitación estaba limpísima, y la gente que lleva el lugar es tan encantadora que te quedarías a charlar toda la tarde. Y no me olvides de la comida, que está riquísima. Este sitio merece un 10 de calificación sin duda.
El alojamiento está en un sitio excepcional, con vistas que te dejan sin aliento. El bar-restaurante es acogedor y perfecta para descansar, aunque hay que admitir que en verano puede hacer un poco de calor en las habitaciones, porque son de un edificio histórico. Pero la verdad es que eso se olvida rápido cuando te sientas a disfrutar de su magnífica cocina. La comida es exquisita y bien elaborada, con productos de calidad que se nota, y ahí tienes para disfrutar de buenos ratos tanto si vas con familia como con amigos.
Sobre el restaurante y bar de La Posada del Santuario, es un lugar para dejarse llevar. De verdad, la comida que ofrecen es riquísima y con un muy buen servicio que te hace sentir como un rey. Puedes optar por una buena cena en un ambiente romántico o simplemente relajarte en la barra con amigos. Es el tipo de sitio donde quieres volver, no solo por la comida, sino por la experiencia completa. En fin, si estás pensando en un par de días de escape, aquí tienes un planazo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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