
Si buscas un lugar chido para quedarte en Las Quintanillas, la Posada del Pintor es tu mejor opción. Este hotel de 3 estrellas en C. Mayor, 8 es el top en la zona, con 49 opiniones y 27 fotos de viajeros que lo respaldan. Perfecto para pirarse un descanso tras hacer el Camino de Santiago, tiene un rollo acogedor en una casa restaurada del siglo XVIII con chimenea. Además, aquí puedes hacer senderismo, montar en bici y probar los mejores vinos en las bodegas cercanas. No te lo pierdas, con más de 4 de 5 en Tripadvisor, es el lugar ideal para explorar la belleza burgalesa. ¡Dale!
La Posada del Pintor
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Mapa Ubicación La Posada del Pintor
Dónde se encuentra la Posada del Pintor
¡Ey, chicos! Si andáis buscando un lugar chido para quedarte, tenéis que chequear La Posada del Pintor en C. Mayor, 8, 09131 Las Quintanillas, Burgos. Este hotel de 3 estrellas no es solo un sitio para dormir; es una experiencia. La posada tiene un encanto brutal, y todo gracias a sus dueños, Blanca y Jesús. Este último no es un cualquiera, es pintor de verdad y ha convertido su casa en una galería de arte. Cada rincón está decorado con sus obras, le da un toque único que no vas a encontrar en cualquier lado.
En serio, si buscáis algo acogedor y con buena onda, aquí lo tenéis. He leído montones de reseñas y todo el mundo habla de lo amables y atentos que son Blanca y Jesús. Te hacen sentir como en casa, y eso mola mucho cuando viajas. ¡Imagina tener una habitación cuádruple para ti y la familia con dos habitaciones separadas! Perfecto para tener un poco de espacio mientras los peques hacen ruido, jeje.
La casa es centenaria, pero está reformada para sentirte cómodo sin perder ese toque pintoresco. El desayuno, aunque simple, tiene café de “puchero”, que es un clásico. Las habitaciones son bastante amplias, solo que las almohadas podrían ser mejor, pero oye, eso no le quita lo bueno a la experiencia.
Así que ya sabéis, si queréis un lugar donde el trato sea familiar y cordial, donde sientas que te cuidan al detalle y donde las paredes están llenas de arte, tenéis que hacer una parada en La Posada del Pintor. Y para llegar, que no se os olvide, está en Las Quintanillas, casi pegando a Burgos. ¡No os arrepentiréis!
Cuántas estrellas tiene la Posada del Pintor
Ya te digo, cuando llegas a la Posada del Pintor, es como cruzar un portal a un mundo aparte. Blanca te abre el portón y ya estás metido en otro rollo; charlas con ella y la buena onda fluye. Después, te quedas boquiabierto con las cientos de obras de su marido, Chuchi, que adornan las paredes. Es como si estuvieras en un museo, pero mucho más acogedor. ¡Acierto total!
Si buscas un sitio para desconectar, la Posada es ideal. Tranquilidad al 100% y el ambiente es casi como estar en casa. Los dueños te reciben como si fueras parte de la familia. La posada está tan bien cuidada que ni parece un hotel; más bien es un pequeño espacio lleno de arte donde puedes perder la noción del tiempo. Pero ojo, si te da hambre, asegúrate de reservar con un día de antelación para cenar, ya que los restaurantes brillan por su ausencia.
Además, el trato de Blanca y Jesús es de 10. Un día, mi crío se sintió mal y ellos nos hicieron una cena improvisada que hasta parecía hecha con amor. Había buen rollo y si buscas un lugar fresco y agradable cerca de Burgos, este es el sitio. Sí, el desayuno puede ser algo justito y aquí el aire acondicionado brilla por su ausencia, pero la paz y la buena vibra hacen que valga la pena.
Hablando de la decoración, aquí todo tiene un toque rústico y antiguo. Las camas son buenas, ¡no te preocupes! Aunque el suelo de madera cruje un poco, no te molestará si te toca el ático. Ah, y los niños tienen su momento de alegría en el checkout; ¡dos bombones por cabeza! Todo está pensado para que te sientas como en casa.
Así que, ¿cuántas estrellas tiene la Posada del Pintor? ¡5 estrellas, amigo! Un sitio encantador que hay que sumar a la lista de los imprescindibles.
Cuántas opiniones han dejado los viajeros sobre este hotel
Y si hablamos de La Posada del Pintor, estamos hablando de uno de esos lugares que te dan ganas de quedarte un rato más. En C. Mayor, 8, en Las Quintanillas, este hotel de 3 estrellas tiene todo lo que necesitas para pasarla bien. La decoración es una joya, llena de cuadros que ha pintado su dueño, y ya de paso, Jesús y Blanca son los anfitriones perfectos. Te reciben con una sonrisa y te hacen sentir como uno más de la familia.
La cocina es otro nivel, un diez en innovadora, sabrosa y presentada como si estuvieras en un restó de lujo. La atención de Patxi y Elena es espectacular, no te hacen sentir un cliente más, te hacen sentir como en casa. Así que si lo que buscas es comer bien y disfrutar de un trato cercano, aquí la has dado.
En cuanto al lugar en sí, es limpio, pintoresco y bien cuidado. El ambiente es acogedor y elegante, y el jardín, perfecto para despejarte o hacer una pausa. Y lo mejor, está a un paso de Burgos, así que te puedes escapar fácilmente a la ciudad o disfrutar del entorno rural.
La verdad es que las opiniones no mienten: hay más de 15 reseñas de viajeros encantados con su estancia. Desde que llegas hasta que te vas, la experiencia es totalmente gratificante. Así que si buscas una escapada perfecta con un buen precio y un trato increíble, ya sabes, ¡La Posada del Pintor es tu sitio! Te vas a enamorar.
Qué tipo de actividades se pueden realizar cerca de la Posada del Pintor
La Posada del Pintor es una joya en medio de la nada. Aunque ahora está cerrada por la jubilación de los propietarios, no hay que olvidar que antes de eso, era un lugar donde te sentías como en casa. Blanca y Jesús son lo mejor de ahí, saben cómo tratarte y te hacen sentir que has llegado a un rincón acogedor. Vamos, que es mejor que en casa. Cada vez que pasabas por la puerta, te recibían con una sonrisa y con una hospitalidad que ya no se encuentra en muchos sitios.
Y la casona en sí es preciosísima. Se siente como estar en una película, con ese toque pintoresco que te hace querer quedarte un rato más. La comida casera que preparaban era otro nivel; esas recetas que te recuerdan a tus abuelas, ¿sabes? La verdad es que cada plato era un lujo, perfecto para reponer energía después de un día explorando los alrededores.
Aunque el lugar está cerrado ahora, mucha gente aún lo recuerda como un lugar indescriptible y maravilloso. Ideal para desconectar del mundo y del estrés. Se habla de la casa rural como un sitio interesante, donde el buen trato y el ambiente familiar hacían toda la diferencia. Antes de su cierre, realmente era un lujo tener algo así tan cerca de Burgos.
Si alguna vez te preguntas qué tipo de actividades se podían hacer cerca, la zona tenía opciones que flipas. Desde esas rutas de senderismo que te dejan sin aliento, hasta paseos por los pueblos cercanos, esos que parecen sacados de una postal. Perfecto para relajarse y disfrutar de la naturaleza. ¡Una pena que ya no esté disponible, de verdad!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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