LA PICOTA

LA PICOTA

Si estás en Ezcaray, no puedes perderte La Picota, un bar-restaurante que lleva dando guerra desde 1995 y está justo en el centro, cerca de la Plaza de la Verdura. Aquí se cocina de maravilla, mezclando lo tradicional con toques modernos, siempre con materia prima de calidad. Además, en Tripadvisor lo tienen bien clasificado por las opiniones de los usuarios, así que si buscas un buen lugar para comer sin vaciar el bolsillo, este es el sitio. Y si quieres más motivos para visitarlo, en junio de 2023 se formó la Asociación La Picota, que se dedica a impulsar la cultura y el turismo en la zona. Así que, ya sabes, ¡prepárate para disfrutar y apoyar lo local!

LA PICOTA

Bar restaurante
Valoración media: 3,1
Opiniones: 37 Reseñas
Dirección: C. Carnicerías, 9, bajo, 26280 Ezcaray, La Rioja
Teléfono:

Página web

Horarios LA PICOTA

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes19:30–3:00
sábado11:30–16:30, 19:30–3:00
domingo11:30–17:30, 19:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación LA PICOTA

Dónde se encuentra La Picota

Si estás buscando un sitio para comer en Ezcaray, La Picota es una opción que se mueve entre lo bueno y lo regular. El cachopo estaba sabroso, y aunque las albóndigas no nos dejaron boquiabiertos, el menú del día tenía su aquellos. Eso sí, atención: el servicio puede ser un poco lento, quizás porque el chico que nos atendió parecía nuevo. Era amable, pero se notaba que estaba un poco despistado. Con un precio por persona que ronda entre 20-30 €, no es un gran golpe en el bolsillo, pero tampoco esperes un servicio de lujo. Recuerda que aparcar ahí es un rollo; no te va a ser fácil encontrar sitio.

No todo fue color de rosa, la verdad. Fuimos dos días seguidos y el primer día tuvimos suerte con la terraza vacía, pero al ****segundo**** fue un caos. Acabamos esperando un montón para conseguir mesa y, aunque el primer día comimos bien, el segundo fue frustrante. Las patatas bravas tardaron una eternidad en llegar y salieron frías. ¡En serio! La peña se estaba quejando y yo entendía por qué, porque los camareros estaban desbordados. Al final, acabamos con dos horas perdidas ahí, solo para pedir y no conseguir lo que queríamos. ¡Un lío!

Pero no todo es negativo, hay días en los que el sitio brilla. Si pillas buena hora y está tranquilo, la comida está top. Los champiñones son una locura y las croquetas tienen un sabor que te hará sentir como en casa. La atención puede ser excelente cuando no hay locura en el ambiente, así que si te haces con un buen momento, tendrás una experiencia genial. Además, el ambiente es bastante chill, perfecto para charlar con amigos.

Y si te preguntas, ¿dónde se encuentra La Picota? Están en C. Carnicerías, 9, bajo, en Ezcaray, La Rioja. ¡Así que ya sabes! Si te animas, ve con calma y con la mente abierta, que puedes llevarte sorpresas.

Desde cuándo está en funcionamiento La Picota

Y bueno, hablemos de La Picota, ese bar-restaurante que está en C. Carnicerías, 9, bajo, 26280 Ezcaray. Si buscas un sitio que tenga todo de pie, este es el lugar. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, así que no te lo puedes perder. Lo que probamos fue de 10, esos morros, mejillones tigre y el codillo fueron un acierto total. Además, no puedo dejar de mencionar a Santiago, que fue un crack con nosotros, siempre atento y profesional. Precios de 10 a 20 € por persona, ¡una ganga!

Y no solo eso, el ambiente es perfecto para ir en plan familia o con los colegas. Los camareros son un amor, incluso tienen un detalle con los perritos, ofreciéndoles agüita y comida. Así da gusto salir a comer, ¿no? La comida sí que es casera, y la verdad es que molestarse en hacer reservaciones no es necesario, porque puedes encontrar mesa sin problemas. Además, tienen varias opciones donde sentarse: comedor interior, zona de bar, patio o terraza.

Aunque bueno, siempre hay un par de críticos. Hay algunos que se quejan de que no hay suficientes raciones de ciertos platos, y hasta del tema de los postres industriales. Pero, sinceramente, la mayoría de la gente deja claro que la comida es buena, así que hay que tomarse esas quejas con un poco de sal. En general, la cosa está bien balanceada.

Y si te preguntas desde cuándo está abierto La Picota, la realidad es que no tengo la fecha exacta, pero por la cantidad de reservas y la fama que se está haciendo, parece que lleva un tiempo funcionando en el panorama de Ezcaray. Así que si vuelves a estar por ahí, ya sabes, ¡tienes que pasarte otra vez!

Qué tipo de establecimiento es La Picota

Mira, te cuento, La Picota en C. Carnicerías, 9, bajo, es un sitio que tiene sus altibajos. Hay días que les sale todo de maravilla y otros en los que parece que están en la luna. Por ejemplo, las croquetas están de lujo. Pero te diré que el resto de la comida, como los cachopos, no siempre dan la talla. Un par de amigos esperaron una hora y al final les dijeron que no habían. ¡Qué mal rollo! Eso sí, cuando lo hacen bien, el ambiente es bastante chido, pero si te topas con días tranquilos, ya sabes, el sitio se siente raro.

En otra ocasión, tuve a unos camareros que parecían salidos de un anuncio de lo amables que eran. La comida que pedimos esa vez brilló: menú del día a buen precio y bien servida. Sin contar que trataron genial a nuestra perra, lo cual siempre suma. Si vuelvo a Ezcaray, sin duda, repito en este sitio. Pero ojo, que no siempre se puede tener la misma suerte.

Por otro lado, hay experiencias que dan miedo. Entrar y encontrar todas las mesas reservadas es un mal indicio. Algunos platos dan para pensar, como esas patatas a la riojana que pican y también me encontré pelos en la comida, ¡y eso no se acepta en ningún lado! Además, esa movida de cobrarnos el vino blanco que supuestamente era un cambio gratis… menuda trampa. Personalmente, lo que quiero al comer es que me sorprendan y no salir con la sensación de haber tirado el dinero.

Así que, ¿qué tipo de establecimiento es La Picota? Pues es un bar-restaurante que puede tener un buen de potencial, pero la experiencia varía mucho de un día a otro. Si hay buen día y buen servicio, puedes disfrutar de platos que valen la pena, pero en días tontos, mejor que busques otras opciones. Al final, La Picota puede ser un buen sitio si tienes suerte, pero a veces, merece la pena mirar por la ventana antes de entrar.

Cuál es la especialidad de La Picota en cuanto a gastronomía

No sé por dónde empezar con La Picota, pero digamos que la experiencia fue un desastre total. Éramos cuatro y habíamos reservado para comer, y después de 45 minutos esperando, nos dicen que la reserva ni siquiera estaba. Un caos. El servicio pésimo, estaban más perdidos que un pulpo en un garaje. La comida, pfff, un 1 de 10, y eso que somos de buen comer.

La segunda vez que fuimos, dijimos "vamos a intentarlo de nuevo". Tomamos un caldo al mediodía que, la verdad, estaba rico, y pensamos que igual era una señal. Pero no, error tras error. Tuvimos que *esperar un montón* para que nos atendieran, y cuando lo hicieron, el camarero no sabía ni qué tenía el menú. La ensalada, que se la tuvimos que sugerir, llegó como un “primer plato”, pero ni os cuento del resto. ¡Los segundos eran un reciclaje del primero! Y los postres… mejor ni hablamos. Nada más que algo del supermercado.

El sitio estaba más frío que una nevera. Muchos comensales se comían la comida con la chaqueta puesta. En mi mesa, la pequeña se quedó helada y la pasta que le sirvieron estaba más dura que una piedra. Los caparrones sabían avinagrados y cuando lo comentamos, el camarero dijo que era "el sabor de la morcilla". En fin, un guirigay total. Aunque, hay que admitir que al final, al menos no nos cobraron el medio menú de la niña. Un pequeño gesto que nos hizo salir, al menos, un poco menos enfadados.

Y ya para cerrar, la *especialidad de la casa* parece que no quedó muy clara en ninguna de las visitas. La ***gastronomía de La Picota no brilla por nada en concreto***, si te soy sincero. Este sitio, más que un bar restaurante, debería revisarse y replantearse sobre qué ofrecer de verdad. Mejor irse a otro lado cuando estés por Ezcaray, te lo digo yo.

Qué influencia tienen en la cocina de La Picota

Y mira, hablemos de La Picota un rato. Este bar restaurante en C. Carnicerías, 9, bajo, 26280 Ezcaray está hecho para la gente que busca un buen plan. La verdad es que su atención es de 5 estrellas; los camareros son adorables y se notan siempre atentos. Y lo mejor, si llevas a tu mascota, no hay problema, ¡te dejan entrar! La comida es casera y realmente rica, lo que le hace ganar más puntos. El rango de precios es asequible, entre 10-20 € por cabeza. O sea, ¿quién no puede permitirse eso para disfrutar de algo bien hecho?

Ahora, no todo es color de rosa. Escucha esto: hay quienes han tenido experiencias horribles. Una persona entró y se encontró con un sitio vacío, algo sospechoso ya de entrada. No le gustó nada, desde la comida fría hasta los pelos en los platos. Y esa espera sin agua, ¡vaya despropósito! En un lugar así no se debería perder ni un minuto. A pesar de eso, tuvieron la decencia de no cobrarles, pero claro, eso no quita el mal trago.

Sin embargo, hay quienes simplemente lo aman. Una familia fue a comer y la pasó genial. Las patatas bravas están entre lo mejor, la comida tradicional siempre suele ganar. La atención fue excelente y, después de eso, ya tienen planes para volver. Eso dice mucho de cómo manejan el ambiente, que es muy acogedor, como para irse a disfrutar de una buena comida en grupo.

Entonces, ¿qué influencia tienen en la cocina de La Picota? Bueno, parece que lo que ofrecen es esa mezcla de comida casera con un toque de cariño y servicio amable, que hace que algunos encuentren un lugar para sentirse como en casa. Pero, claro, también está ese riesgo de ir y encontrarte con un plato que mejor no hubieras probado. Al final, todo se reduce a suerte y a las noches en las que decidas salir.

Qué tipo de materia prima utiliza La Picota en sus platos

Y mira, la cosa es que, a veces, me da la impresión de que "La Picota" se va al garete. Un día vas y te encuentras un auténtico espectáculo de comida tradicional, y al siguiente, ¡zas!, un desastre total. Hay reseñas que dicen que estuvieron esperando más de 90 minutos para unas patatas bravas que ¡nunca llegaron! Y bueno, no soy el único que opina: *comida fría, pelos en los platos*... ¡Eso no lo perdonas, colega! Te miras a ti mismo preguntándote en qué momento te metiste en un lugar así.

El ambiente tampoco ayuda, con un servicio que parece no tener ganas de currar. Hay quien dice que no vuelven ni con un palo. Es raro, porque luego te hablas con otros y te cuentan que tienen unas torrijas que flipas, como las de la abuela, y que la comida es muy buena y a buen precio. Así que a veces, parece que te estás jugando la lotería cada vez que entras.

Y no todo es malo, tampoco vamos a ser tan drásticos. Hubo una vez que cenamos ahí y fue todo un regalo, de esos días en los que parece que todo cuadra. Los camareros estaban super amables, la comida llena de cariño y, sobre todo, los champiñones, que estaban de muerte. En fin, parece que en "La Picota" hay días de gloria y días de fracaso absoluto.

Respecto a la materia prima, se nota que tienen algún que otro plato que destaca, así que sí, a veces utilizan ingredientes de calidad. Pero, claro, no siempre se refleja en el plato. Vamos, que terminas con una mezcla de risas y decepciones según el día. A veces son las torrijas y otras son las quejas. Es un poco de todo, tío.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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