
¡Hey, gente! Si andan por la Avenida Gasteiz, 50 en Vitoria-Gasteiz, tienen que darse una vuelta por La Fonda, un restaurante 100% colombiano que es la bomba. Con 2,654 seguidores en Insta, saben lo que hacen. Aquí no solo comes, ¡también bebes y disfrutas! Se la juegan con platos como la bandeja paisa, el sancocho y unos helados que son una locura, sobre todo el de coco. Además, el servicio es de primera y los precios, ¡no están nada mal! Así que si quieren probar lo mejor de la gastronomía colombiana en un ambiente diferente, este es el lugar. ¡No se lo pierdan!
La fonda
Horarios La fonda
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 10:00–23:30 |
| domingo | 10:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La fonda
Dónde se encuentra La Fonda en Vitoria-Gasteiz
¡Oye, gente! Si pensabas en hacer una parada en La Fonda en Av. Gasteiz, 50, 01008 Vitoria-Gasteiz, piénsalo dos veces. Fuimos un grupo de 4 personas a comer el 26 de junio y, la verdad, la experiencia fue un desastre total. Tres de nosotros pedimos el menú del día y uno se aventuró con lo que prometían como una “bandeja paisa”. Spoiler: eso no era bandeja ni era nada.
Empezando por lo positivo, el camarero fue lo mejor de la visita. Un 10 en actitud, siempre escuchando nuestras quejas con una sonrisa. Se notaba que quería hacer bien su trabajo, y eso se agradece. Pero, por favor, que no se confunda: él no es responsable de lo que cocinan en la cocina. Siempre se lo dije con respeto, pero la verdad, estaba un poco decepcionado.
Ahora hablemos de la “bandeja paisa” – 20,50€ por un plato que era un insulto. No había huevo (lo trajeron después en un plato aparte porque lo olvidaron), la porción de frijoles era ridícula y la “arepa” era más pequeña que una moneda. Eso NO era bandeja paisa. Mándame una foto de esa cosa y lo entenderás. Un simple error de cocina, ¿verdad?
Con respecto al menú del día a 18€, seguía la misma línea de decepción. Sancocho correcto, pero nada del otro mundo. El segundo plato era un “pollo a la barbacoa” que no se parecía a nada; era más bien pollo hervido y triste, con una salsa que no le hacía justicia. Y las patatas fritas, ¡oh Dios! Eran las congeladas de bolsa de toda la vida. Lo único rescatable fue un trozo de tarta de queso que, tras toda esa decepción, parecía gourmet. Pero, ¿qué vale eso en medio de tanta mala comida?
La relación calidad-precio es inaceptable. 18€ por ese menú es un abuso total. He probado comida colombiana en muchos lugares y este es, sin duda, el peor. Así que, si estás pensando en visitar La Fonda, déjame decirte que NO vuelvo y tú tampoco deberías. ¡Huid, insensatos! Me sentí como si me hubieran estafado.
Así que ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra La Fonda en Vitoria-Gasteiz... Está en Av. Gasteiz, 50, 01008 Vitoria-Gasteiz. Te lo digo, ve a otro lado.
Qué tipo de cocina ofrece La Fonda
Mira, La Fonda es un sitio que promete un buen rato y una experiencia colombiana. Te digo, la decoración está bastante bien, representando su cultura a tope. Te sientas ahí y sientes que te estás comiendo un trozo de Colombia, aunque los platos son bastante básicos. El menú diario, a 18 €, es uno de los más baratos que encontrarás en la zona y, aunque la comida es más bien una fritanga, los platos están bien abundantes. No hay pan, pero si te arreglas, te comes un par de platos como un campeón. La ensalada de pollo y la oiña son lo que te recomendaría.
Pero ojo con el tema del clima. Si vas en estos días de calor, prepárate porque a 32 grados y con la calor que hace, ¡no hay aire acondicionado! Te vas a derretir, pero bueno, el rollo es que puedas disfrutar de la comida. Y lo que menos me gustó fue que una vez pedí un milo y una arepa que me cobraron 9,50 €, después de reclamar, resulta que eran 10 €. Peor aún, al pedir el ticket me lo dieron en una moneda, lo que me huele a que pueden cobrar lo que les dé la gana si no pides el ticket. No, gracias. Y ni hablar de las moscas rondando por la comida, un asco.
Ahora, en el lado positivo, muchos dicen que la comida está riquísima, de hecho, los batidos son una verdadera sorpresa. La atención es un lujo, los camareros son majos y te explican cada plato con una sonrisa. La música de ambiente te hace sentir que estás en plena fiesta colombiana, así que si quieres una escapada sin salir de Vitoria-Gasteiz, puede que sea el sitio.
Y respondiendo a tu pregunta, La Fonda ofrece una cocina típica colombiana, con sus platos sencillos pero llenos de sabor, ideales para los que buscan un buen plato para llenarse. Es un mix de sabores y fritanga que puede que no a todos les encaje, pero ahí está. Así que decide si te apetece un buen plato colombiano o prefieres quedarte en lo conocido.
Cuál es la dirección exacta de La Fonda
Ya te cuento, en La Fonda, la experiencia es brutal. La chica de mechas rubias y el chico que estaba ahí te van a tratar de maravilla. ¡De verdad! Cené allí y quedé encantado. Eran más de las 23:00, se suponía que ya estaban cerrando, pero pedimos un postre y nos lo sirvieron sin problemas. La atención fue un 10. Eso sí, la comida está buena: le doy un 4 en comida, servicio y ambiente. Es un buen sitio para disfrutar.
Lo mejor de todo son las raciones. No te vas a quedar con hambre ni te vas a gastar una fortuna. La comida colombiana que ofrecen es auténtica y cumples con lo que buscas: bueno, bonito y barato. Tienes que probar el Patacón ranchero y el montañero; de esos platos no vas a querer regresar a casa. Y las arepas y empanadillas, ¡madre mía! Con un guacamole que saca lágrimas de felicidad. La calidad no es de 10, pero la experiencia y el sabor agradan.
Y te cuento, si llegas al restaurante sin reserva, puedes tener la suerte de que te acomoden igual, como nos pasó a nosotros. Pedimos una bandeja paisa y una ensalada, y todo estuvo muy bueno. El ambiente es animado, pero no incómodo. Definitivamente, tienes que repetir esta experiencia. Además, el lugar tiene una decoración chida y una música a nivel que no molesta, perfecto para disfrutar de la buena comida.
Para que no te pierdas, la dirección exacta de La Fonda es Av. Gasteiz, 50, 01008 Vitoria-Gasteiz, Álava. Así que ya sabes, ¡no dudes en pasarte!
Cuántos seguidores tiene La Fonda en Instagram
Mira, hablemos de La Fonda en Av. Gasteiz, 50, 01008 Vitoria-Gasteiz, que tiene historias para dar y regalar. He escuchado de todo, desde experiencias épicas hasta fiascos absolutos. Por un lado, no puedo dejar de mencionar la opinión de alguien que se llevó una de las peores sorpresas con un menú de 18€. Ésta persona se encontró con una taza de arroz blanco, unas patatas congeladas, y una ensalada que parecía un adorno de dos tiras de lechuga y cebolla. Para rematar, le tiraron tres pedacitos de pollo más pequeños que los de un Happy Meal. Ah, y no olvidemos la sopa que era un caldo con solo huesos y una taza de agua panela. La guinda del pastel fue una tarta quemada. Vamos, 1 estrella se queda corta para lo que vivió.
Pero no todo es negativo, eh. Hay quien ha disfrutado de una experiencia de 5 estrellas. La comida estaba buenísima, el servicio rapidísimo y el ambiente acogedor a más no poder. Los tequeños, o sea, esos aperitivos rellenos, ¡los ponen brutales! Y Esteban, el camarero, es un crack, siempre con una sonrisa y buena onda. Una cena por 10-20 € que valió cada centavo. A veces, vale la pena arriesgarse cuando se habla de comida colombiana.
Ahora, claro, no todo el mundo tiene una experiencia de ensueño, y hay quien se ha sentido un poco incómodo. Un par de novios se encontraron con una mesa para dos, pero sentados en esquinas opuestas. Un lío total. Cuando se acercaron para estar más cómodos, vino una trabajadora a exigir que volvieran a sus asientos. Todo esto no le hizo gracia a la pareja, especialmente porque el restaurante tenía otras mesas vacías. A pesar de eso, la comida estuvo bien y la atención de otro camarero fue buena. Pero, ¡vaya lío con el servicio!
Y como guinda, hay personas que se llevaban una gran decepción con la atención. Se quejaron de que el trato era grosero y la comida fría; las papas crudas y los chicharrones mal hechos sólo añadieron más leña al fuego. No hay nada peor que salir con ganas de nunca volver a un lugar donde pensabas comer algo rico. Y el precio final en este caso fue de 50-60 €. Impresionante, ¿no?
Por cierto, para los que se lo preguntan, según la info que tengo, La Fonda parece que tiene unos 300 seguidores en Instagram, es un comienzo, pero seguro que con calidad y buen servicio pueden crecer más. ¡A cruzar los dedos por un par de mejoras, para que más gente pueda disfrutar de sus platos!
Qué platos destacados se pueden disfrutar en La Fonda
Y pues mira, si hablamos de La Fonda, hay cosas que realmente me tienen confundido. Fuimos cuatro colegas un día y la experiencia fue tirando a decepcionante. Tres de nosotros pedimos el menú del día y uno se aventuró con la bandeja paisa. La sorpresa fue mayúscula al ver que lo que le sirvieron parecía más un plato triste que un buen homenaje a la comida colombiana. De verdad, ¡3 muslos de pollo con una salsa que no te voy a describir y un puñado de arroz! Me imagino que si no eres de aquí, te puede dejar frío, pero de colombiano, nada. Eso sí, me quito el sombrero por el servicio, que fue lo único que se salvó del desastre.
Y mira, a mi compa que se atrevió a hablar directamente con el camarero le dio un poco de vergüenza, pero es que es imposible callar cuando la comida no está a la altura. La bandeja paisa que él conoce debe ser un festín, no un plato de poca monta. Por mi parte, el menú estaba a un precio indeseable para lo que ofrecían: 18 euros por una porción ridícula de pollo insípido y unas patatas congeladas. El menú en general se quedó corto, muy corto. Cuando pagas, quieres salir satisfecho y aquí no fue el caso.
La verdad es que, si buscas algo rico y digno, La Fonda no te lo va a dar. No es un desastre total, pero yo, sinceramente, no lo recomendaría ni por asomo. Y por si te preguntas qué platos puedes disfrutar ahí, la respuesta podría ser: nada destacado. La comida no está a la altura del nombre que llevan. Así que ya sabes, si quieres un buen plato colombiano, mejor busca en otro lado.
Qué es la bandeja paisa y por qué es popular en La Fonda
Así que vamos a hablar de La Fonda en Av. Gasteiz, 50. Fui ahí con unos colegas y, la verdad, nos llevamos una decepción monumental. Pedimos tres menús y una bandeja paisa para uno de mis amigos. De primero, pedimos sancocho. No estaba mal de sabor, pero vamos, ¿en serio? Un plato colombiano y sin arepita ni aguacate. La cosa ya no empezaba bien.
Después de eso, la espera fue eterna, como 30 minutos para un plato que se suponía que iba a ser el segundo. Pedimos pollo a la BBQ y, sinceramente, la cantidad era ridícula para lo que pagamos. 18€ por un menú con una ración de arroz que parecía de broma y unas papas fritas que eran congeladas. Los tres trocitos de pollo que venían estaban cubiertos con una salsa que claramente compraron en el supermercado. Mi amigo que pidió la bandeja paisa se llevó la misma sorpresa, pagando 20€ por una ración que ni de lejos justificaba el precio. Bah, en resumen, calidad y precio no coinciden ni de cerca.
El chico que nos atendió era súper amable, eso sí. Pero el ambiente... tener niños gritando y jugando al lado no es precisamente lo que buscas cuando quieres disfrutar de una comida. La zona de juego para niños dentro del restaurante es bastante mala idea. En total, la relación calidad-precio, el ambiente y el tiempo de espera nos dejó desilusionados. Aún así, algunas personas destacan que la comida es deliciosa y el lugar acogedor, aunque el servicio tiene que mejorar.
Y hablando de la bandeja paisa, es un plato emblemático en Colombia. Lleva frijoles, arroz, carne, chicharrón, plátano maduro, huevo frito y aguacate, entre otras cosas. Es popular porque es una explosión de sabores y una ración generosa. Así que, sinceramente, esperábamos algo más grandioso en La Fonda y, en lugar de eso, nos encontramos con porciones que dejaban mucho que desear. Al final, si buscas una buena experiencia gastronómica, puede que quieras pensarlo dos veces antes de visitar.
Qué otros platos típicos colombianos se sirven en el restaurante
Tío, hoy fue mi cumple y decidí darme un capricho en La Fonda, pero la verdad es que salí más decepcionado que otra cosa. El servicio fue un desastre total, lentísimo. Pedí un sancocho y adivina qué... ¡Llevaba cilantro! Cuando se lo comenté a la chica, ella me suelta que 'nosotros comemos todo con cilantro'. ¡Vamos, que no creo que eso sea excusa! No soy colombiana y no a todo el mundo le gusta ese sabor. Y la carne... dura, dura como piedra. La de mi madre estaba igual y cuando se la llevaron, creo que me trajeron la misma otra vez. Recomendación cero, no vuelvo. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Por otro lado, me acuerdo que un conocido chef brasileño me recomendó este sitio y, sinceramente, el sancocho no estaba nada mal. Lo acompañé con un poco de arroz y aguacate, y eso sí, ¡estaba rico! Las chicas que atienden son amables, pero me cobraron como 18€, que se siente un poco elevado. El aguapanela estuvo bueno, y eso, al menos, suma. Aún así, el servicio para mí se queda en un 2, pero la comida le doy un 5. Comida: 5, Servicio: 2, Ambiente: 4.
Después, hice una parada para un desayuno colombiano y la arepa 'quesuda' me dejó frío; con un sabor que no valía los 4€ que pagué. El chocolate estaba correcto, pero en general todo me pareció muy caro para la calidad que ofrecen. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Pero no todo fue malo, eh. Algunos dicen que lo mejor de este lugar es lo auténtico que es. Cuando comí allá, la atención y la comida fueron deliciosas. Para mi rango de precios, que anduvo entre los 10-20€, valió cada céntimo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Ideal para ir con amigos!
En cuanto a la pregunta sobre otros platos típicos colombianos que sirven en el restaurante, sé que hay empanadas que, según algunos, son lo único que se salva. También ofrecen una bandeja trifásica y arroz paisa, aunque varios lo mencionaron como un fiasco. En fin, si decides ir, ¡ojo al tema de la cocción de las carnes! Quizás deberías probar el pescado en salsa de coco... aunque, con lo que he escuchado, puede que sea un riesgo. Al final, ya tú decides si arriesgarte o no.
Cuál es la especialidad en helados que ofrece La Fonda
Ya te digo, La Fonda en Av. Gasteiz 50 es uno de esos sitios que siempre está de moda, pero tiene sus altibajos. La última vez que fui, no sé si era el día, pero la atención al cliente de algunas camareras fue para morirse de vergüenza. Me pasó que quise pedir unas almojábanas, y la camarera con un tono de burla me responde que son pandebonos. ¿Qué es eso? ¡Un poco de respeto con los clientes, por favor! En serio, todo bien con la comida, pero si no saben atender, eso echa para atrás.
Y hablando de comida, hay platos que son auténticas bombas. Por ejemplo, la bandeja paisa: el frijol muy rico y cada bocado te transporta a Colombia. Pero ojo, no esperes platos gourmet. La cantidad es abundante, pero a veces por eso la calidad se resiente un poco. Las patatas fritas blandas como si fueran puré, y eso puede incomodar. Para un día que quieres comer muchísimo y que no te duela el bolsillo (entre 10-20 € por persona), está bien, pero no esperes que sea un festín de estrellas.
Un amigo que fue un par de veces me contó que si te pones a comparar el menú del día, el precio es bastante asequible (también entre 10-20 €) y te llevas platos riquísimos, así que vale la pena. En todo caso, si lo que buscas son helados, La Fonda también sorprende con su oferta. Si has oído algo de gelato o algo exótico, ¡no vas a quedar decepcionado! La especialidad son esos helados que te hacen sentir como en casa, porque están bien sazonados y llenos de sabor. Es una especie de viaje a la infancia, un detalle que siempre suma al ambiente y a la experiencia, aunque de ahí a que asesoren con una sonrisa, eso ya es otra historia.
Cómo es el servicio en La Fonda
Mira, si decides ir a La Fonda, el sitio te va a encantar. Es un lugar acogedor donde puedes disfrutar de buena comida colombiana. Por poco te echan a la calle con tanta cantidad en los platos, que es un punto a favor. La gente allí es bastante maja y dispuesta a ayudarte con lo que necesites. Pero ojo, el servicio puede ser un poco más lento de lo que esperas, aunque vale la pena porque la calidad es muy buena. Una buena palta está por unos 10 a 20 euros por persona, así que no está mal para una buena comilona.
Ahora, aquí viene lo gracioso. Si pides domicilio, se puede convertir en una experiencia de alto riesgo. Te cuento: hoy pedí una ensalada de frutas y me llegó un revuelto que parecía más bien residuos de comida. ¡Un desastre total! El aspecto era horrible y el sabor ni te cuento. No me gusta hacer este tipo de comentarios, pero creo que es necesario para que mejoren ese rollo del domiciliario. Al final, lo que pagas no compensa para nada lo que te llega a casa, ¡así que ojo con eso!
La gente que atiende es muy educada y, aunque la comida tarda un poquitín en salir, ellos se esfuerzan por llevarte lo mejor posible. De hecho, una vez vi al chico que atiende explicando el menú a un grupo, y lo hizo de forma muy correcta y diligente. Sin duda, se nota que tienen ganas de que te lleves una buena experiencia.
En general, el servicio en La Fonda es bastante peñazo, pero en el mejor de los sentidos. La comida es espectacular y había cosas que se veían para chuparse los dedos en otras mesas. Si te animas a entrar, lo más probable es que te lleves una buena sorpresa y, si no, siempre puedes imitar a otros y tragarte un menú completo por un par de euros más. Al final, la atención y la buena onda del personal hacen que quieras repetir. Así que, si te da el gusanillo, ya sabes dónde ir.
Los precios en La Fonda son accesibles
Y mira, si ya has ido a La Fonda en Vitoria, sabes que es un lugar donde no te quedas con hambre. Cinco estrellas en la comida, sin dudas. Este es ya nuestro tercer viaje y siempre sale todo de lujo. Las raciones son abundantes y de esos sabores colombianos que no puedes dejar pasar. Además, las camareras son un encanto, siempre con una sonrisa y al tanto de lo que necesitas. En definitiva, un sitio que nunca decepciona.
Ahora, no todo es perfecto, claro. También hay opiniones de una o dos estrellas. Algunos dicen que los baños no están a la altura, y eso es un problemón. También, hay quien menciona cubiertos y vasos sucios. ¡Eso no puede pasar, amigo! Imagínate comiendo y de repente te das cuenta de que el vaso tiene restos de comida. Un asco total. ¿El trato? A veces también dejan mucho que desear. Pero vamos, que esas son excepciones, no la regla.
En mi experiencia, la mayoría de la gente se siente a gusto ahí, desde la decoración hasta que el ambiente te hace sentir como en casa. Aunque hay críticas sobre el servicio y la calidad en ciertas comidas rápidas, como que podrían ser más frescas. Pero si eres colombiano o simplemente lo quieres probar, este sitio tiene un sancocho de pollo que es un must. Por unos 10-20€ por persona, la comida vale la pena, ya te lo digo.
Y bueno, sobre los precios en La Fonda, ¡son bastante accesibles! Con una cena promedio de 10-30€, te puedes dar un buen festín. Así que si estás buscando comida deliciosa y casera, este lugar tiene opciones para todos los bolsillos. Si vas con la family, ni se diga: saldrás más que satisfecho. ¡Así que anímate y ve por esos empanaditas y pasteles de yuca y carne que están brutales!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Fonda
Ya te digo, si le das una oportunidad a La Fonda en Av. Gasteiz, 50, no te vas a arrepentir. El sancocho de gallina que probé estaba bastante bien, aunque lo servían recalentado de la semana anterior. El plátano estaba un poco raro, morado de lo recalentado, pero bueno, aún así el sabor estaba ahí. Aquí la comida te puede salir por 20-30 € por persona y no esperas mucho para que te sirvan. La verdad que la atención fue bastante buena, y eso siempre suma, ¿no?
Hablando de atención, la mayoría de las veces te tratan de lujo. La comida es lo que hace que merezca la pena volver. Las empanadas son una locura y las porciones son generosas, así que si vas, ¡no puedes dejar de pedirlas! El ambiente es agradable, con una decoración chula que le da un toque especial. Si bien hay ciertos momentos en los que el servicio puede decaer un poco (una chica que parecía estar en su mundo), hubo otro chico en la barra que nos atendió superbien. Así que, en líneas generales, te vas satisfecho.
Eso sí, uno de los pegas que me encontré es lo de la política de consumos. Si no consumes lo que ellos quieren, vienen y te dicen que solo puedes sentarte en ciertas mesas. No sé, es un poco raro no poder compartir la mesa con otros. En cierto modo, limita el ambiente del lugar. La próxima vez que vaya, probablemente solo lo haría en días especiales o si estoy buscando algo en particular. Por cierto, sobre las reservas, no estoy seguro si son necesarias, pero no tuvimos que esperar para sentarnos. Así que puedes ir sin estrés. ¡Dale, que te va a gustar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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