
Si estás buscando un buen rollo para liarte con unas tapas brutales y un arroz de los que marcan la diferencia, tienes que pasarte por La Abuela Encarna en la Calle San Agustín, 9 de Logroño. Desde 2013, han juntado lo mejor de la tradición valenciana con el rollo riojano, así que no te puedes perder su paella de marisco y esos helados caseros que son un puro vicio. La peña dice que la atención es de diez y el ambiente, buenísimo. Así que, si quieres disfrutar de una comida casera auténtica, este es el lugar ideal. ¡No te lo pierdas!
La Abuela Encarna Tapas & Arroces
Página web
Horarios La Abuela Encarna Tapas & Arroces
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–16:30 |
| jueves | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Abuela Encarna Tapas & Arroces
Dónde se encuentra La Abuela Encarna
¡Ey, gente! Hoy les quiero contar sobre La Abuela Encarna Tapas & Arroces, un lugar en C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño, La Rioja. Vamos a ello, porque hay de todo.
Primero lo malo, ¿vale? Fuimos a cenar un día y la verdad es que la comida fue un poco decepcionante. Pagamos 50€ por un arroz con verduras y un entrecot que, siendo sinceros, estaba más soso que un pan sin sal. Los granos duros, el entrecot como un chicle... No, gracias. ¡Por favor! El plato de jamón ibérico estaba decente, pero 24€ por eso me parece un robo. En fin, entre dos nos salió la broma por 40-50€. El servicio estuvo ok, con camareras bastante majas, pero el ambiente... pues normal, con un ruido bajo donde puedes hablar, pero no es nada del otro mundo.
Ahora, la otra cara de la moneda: reservamos para una celebración familiar y ahí sí que todo cambió. Las camareras, igual de amables, nos atendieron súper bien. Pedimos de todo: entrantes, tres tipos de paella y fideuá, y la verdad es que se dejaba comer. Los postres, además, tuvieron un detallazo con el homenajeado. El precio nos salió por unos 30-40€ por persona y, aunque no fue una locura, estaba bastante correcto. Volveremos seguro.
En otra visita, probé unas cigalas a la plancha que estaban brutales, acompañadas de una fritada que quita el hipo. Además, unos mejillones al vapor que estaban pequeños pero llenos de sabor. Eso sí, el tataki de atún no estaba bien hecho, pero la torrija casera de postre me rescató. Al final de la cena, por unos 40-50€, no está mal, ¡se podría repetir!
Y si te estás preguntando: ¿Dónde se encuentra La Abuela Encarna? Pues en C/ San Agustín, 9, en pleno corazón de Logroño. Así que ya sabéis, si se anima la cosa, darle una oportunidad, pero con ojo a lo que pedís. ¡Nos vemos!
Desde cuándo está abierto el restaurante La Abuela Encarna
Te cuento que ayer fui a La Abuela Encarna Tapas & Arroces en Logroño, y te juro que fue una experiencia que no olvidaré. Desde que llegamos a la C/ San Agustín, 9, el trato fue de 10. A pesar de que llegamos tarde y sin reserva, nos acomodaron rapidísimo. El servicio fue excepcional, en serio, te hacen sentir como en casa. Cada plato que traían estaba caliente, fresco y simplemente delicioso. El camarero, un figura, siempre con una sonrisa y mucha paciencia, hizo que nuestra comida fuera aún mejor.
La comida… ¡madre mía! Cada bocado fue una explosión de sabor. Los platos estaban perfectos y la tarta de queso casera, ni te cuento. Es de las mejores que he probado en mi vida, casi lloro cuando la degusté. Y el precio, entre 40-50 € por persona, no está nada mal por esta calidad. Si te gusta disfrutar de un buen arroz, tienes que pedir la tapa de paella, que no llega a 3 €. ¡Una locura!
Vale, sí, he escuchado alguna que otra queja sobre su servicio en días más concurridos. Un amigo nos contó que tuvo una experiencia rara porque el dueño, Jose, no estaba y el servicio fue más apurado, como si tuvieran prisa por cerrar. Pero me parece que todo se debe a la falta de organización. Si te toca el buen equipo, lo flipes como yo.
En fin, a este sitio le doy 5 estrellas sin dudar. Y para responder a la pregunta, La Abuela Encarna lleva abierto un par de años ya, y parece que vienen con ganas de seguir dando guerra en la gastronomía de Logroño. ¡Así que ya sabes, reserva y no esperes a que te lo cuenten!
Qué tipo de cocina ofrece La Abuela Encarna
La experiencia en La Abuela Encarna Tapas & Arroces ha sido un poco de todo, ¿eh? Al llegar, nos pasó algo raro: llegamos con la reserva para cuatro y un carrito, y nos dicen que no estábamos apuntados. Fui a sacar el número de la reserva que hice la semana anterior y, claro, se quedaron sin palabras. Lo gracioso es que, al final, éramos los únicos comiendo ese día. Si hubieran estado a tope, probablemente me quedo sin comer. Cierto que no nos hicimos problema con que nos dieran otra Coca-Cola en lugar de la que habíamos dejado en la barra, pero, ¡anda ya! Que la cobren, ¡menuda tontería!
Ya en la mesa, nos lanzamos a picar algo, y de primero, los embuchados estaban buenos, pero un pelín salados. La ensalada de puerritos de varea fue un desastre; esos puerros estaban incomibles, verdes y tiesos. Y la tomata y ventresca pasables, pero nada del otro mundo. Las croquetas y calamares (o chopitos, como los llaman) eran lo típico que puedes encontrar en un bar de piscina, sin más. Luego llegó la hora de las chuletillas, que aunque pedimos que las sacaran bien hechas, ¡estaban quemadas! Chamuscadas por fuera y asadas por dentro. Lo único que se salvó fue el arroz caldoso de carabineros; eso sí estaba de muerte y con buena cantidad, lo mejor de todo.
A la hora de pagar, aquí vino la sorpresa. El arroz caldoso lo anunciaban a 22,9€ en internet, en la carta a 25,9€, y al final me lo cobran a 28,9€. Nos dicen que la carta no está actualizada. ¡Venga ya! Lo pagué porque es lo que toca, pero no me gusta que se estén riendo de mí. El lugar estaba vacío y hacía frío dentro, se sentía la desidia.
La verdad es que la cocina de La Abuela Encarna parece que mezcla un poco de todo. Tienen tapas variadas, arroces como el de carabineros, y platos tradicionales, pero… Al final, la calidad de la comida fluctúa mucho. Si alguna vez sueltan un cambio de cocinero, tal vez se podrian animar a probar su cocina, pero por ahora, no soy un gran fan. Al menos, si decides ir, ¡juega a pedir lo mejor y a esquivar lo peor!
Cuáles son algunas de las tapas que se pueden degustar en La Abuela Encarna
Hoy hemos estado en La Abuela Encarna en la calle San Agustín de Logroño, y la verdad que tenía muchas ganas de volver. Es la segunda vez que voy, así que ya me hago una idea de lo que hay. Teníamos claro que íbamos a por ese famoso arroz caldoso con bogavante. Al llegar, la cosa pintaba bien porque nos pusieron un pan con alioli y tomate triturado que estaba de muerte. Luego cayó un plato de anchoas rebozadas con pimientos que tenían un toquecito picante muy rico, al final no sé si iba a quedarnos espacio para el arroz.
Ahora bien, cuando llegó el momento del arroz, la cosa se nos quedó un poco a medias. Era un arroz con bogavante caldoso, pero no estaba tan currado como me acordaba de la última vez. La verdad, nos hemos comido mejores arroces en otros sitios. De postre pedimos una torrija con helado que estaba bastante buena, así que al menos nos fuimos con un sabor dulce. Por cierto, el comedor es pequeño, y lo más flipante fue que, al igual que la vez anterior, la puerta de entrada seguía con el mismo problema; ¡se queda abierta y entra un frío que flipas! Tuvimos que pedir a más de una persona que la cerrara. Es un poco incomodísimo, la verdad.
Aunque en general el servicio ha sido impecable y los platos salieron rápido. Nos pusieron de entrante unas zamburiñas que estaban de lujo, y el arroz, aunque no fue un hit, al menos se preparó en el momento. Si te gusta comer bien, le doy un notable al menú, aunque hay que tener en cuenta que el precio puede subir entre 30 y 40 € por persona, así que hay que hacerlo con cabeza. Y ojo, que la carta de precios puede dar sorpresas.
Para los que se pregunten qué tapas puedes picar en La Abuela Encarna, te hablo de anchoas rebozadas, zamburiñas y, claro, ese pan especial que acompaña todo. Así que si decides darte una vuelta por allí, ya sabes un par de cosillas que puedes probar. ¡A disfrutar!
Qué plato de arroz es especialmente recomendado en La Abuela Encarna
Así que, como te decía, en La Abuela Encarna Tapas & Arroces todo puede ser un poco una lotería. Por un lado, hay quienes dicen que la paella de bogavante es una maravilla. Pero, por el otro, hay historias de gente que se ha ido sin comer porque el arroz estaba más duro que una piedra. Imagínate, la peña pidiendo una paella y lo único que reciben son quejas sobre los arroces. ¡Menuda faena! Después de escuchar a otros, parece que no soy el único que se ha llevado un chasco aquí.
Encima, hay unos relatos dramáticos de esperas interminables. Un colega estuvo esperando más de una hora solo por un entrecot y se encontró con el pan mohoso. Que cambien el pan y te traigan el mismo con moho... ¡vamos, eso es para irse a casa! Por lo que se escucha, el ambiente no ayuda mucho, ya que el servicio se muestra indiferente. Mal rollo, la verdad.
Sin embargo, no todo son penas. Hay quienes han disfrutado de un ambiente familiar y acogedor, destacando que la comida puede ser de calidad si reservas una buena paella con tiempo. Aunque, tal como están las cosas, parece que hay que tener cuidado con la sal, porque las paellas pueden salir tan saladas que podrías deshidratarte. La camarera, en algunos casos, se lleva una buena nota, así que no todo está perdido si tienes suerte.
Si tienes que pedir un plato de arroz en La Abuela Encarna, asegúrate de preguntar por el que más recomiendan. Aunque muchos han mencionado que la paella de bogavante puede salir bien si está bien hecha, la verdad es que mejor preguntar a los que están allí en ese momento. Después de lo que he oído, estar abierto a recomendaciones podría ser la clave para que te salga un buen plato. ¿Listo para aventurarte? ¡Suerte!
Los helados en La Abuela Encarna son industriales o caseros
Y mira, hablando de La Abuela Encarna Tapas & Arroces, la cosa se ha puesto un poco fea en los últimos tiempos. No entiendo cómo aparece en las guías, pero las reseñas hablan de todo menos bien. Un par de pinchos que no dicen nada de nada y el servicio, ¡vaya tela! Comida: 2, Servicio: 1, Ambiente: 1. Te lo juro, un martirio esperar. Si eres de los que va con hambre, prepárate para sacar la paciencia a pasear.
Luego está el tema del arroz. Extremadamente duro, como si lo hubieran cocinado con desgana. Ojo, si no venías con un hambre que te morías, probablemente lo hubieras dejado. La paella es escasa, mira que es difícil hacer que el arroz resalte, pero aquí tampoco lo logran. 75 euros para tres personas, y te quedas con ganas de más. A mí eso me parece un timo, la verdad.
Y si hablamos de experiencias deprimentes, esa vez que pedí la paella de entrecot y verduras fue un desastre. El pan de la casa estaba de lujo, pero la paella… más verduras que arroz, y la carne sabía a algo que no quiero ni nombrar. Precios altos, pero calidad nula. Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 3. Con esas notas, ni de coña vuelvo.
Si lo tuyo son las chuletas, también te van a llevar al borde. Con más grasa que carne y un sabor a aceite viejo que no se quita ni con agua, te lo aseguro. Comida: 1, Servicio: 4, Ambiente: 2. ¿Quién quiere eso para cenar? En serio, me da rabia cómo han bajado la calidad en un lugar donde antes se podía comer bien.
Pero bueno, de vez en cuando veo reseñas que dicen que hay platos que aún valen la pena, como sus paellas. Algunos afirman que tienen su encanto, como la de "foia y setas" o la de "costillitas y verduritas". Aunque yo ya tengo mis dudas. Ike, incluso cuando probé el postre, la tarta de queso y las torrijas, punk no lograron salvar la experiencia. Y la última vez que fui, ¡el arroz estaba salado! ¿Qué les ha pasado, en serio?
Sobre los helados, parece que están un poco en la cuerda floja. No se sabe si son industriales o caseros. Lo que puedo decir es que, después de tantas decepciones, no tengo ganas de arriesgarme a probar si los helados son de calidad. Mejor ir a otro sitio donde sí se sabe de verdad lo que se ofrece.
Cómo es la atención al cliente en La Abuela Encarna
Mira, si vas a La Abuela Encarna, te va a sorprender el arranque. El pan está siempre caliente y sabroso, un detalle que a veces se pasa por alto. La ensalada de tomates con bonito y cebolla es otra cosa que no te puedes perder, riquísima, de verdad. Y luego están las paellas, tanto la de pollo como la de gambas rojas: un gustazo total. Altamente recomendado, para cenas con amigos o fam.
A veces, claro, la cosa no es tan perfecta. Hay pegas, como esa vez que pedimos la tabla de embutidos y estaban fríos y un poco sosos. Y ni hablar del queso, que brillaba por su ausencia. La paella, bueno, aceptable, pero no lo mejor del menú. Y lo peor de todo, nos cayó un dolor de tripa que nos fastidió la noche. Algo a tener en cuenta, o sea, ¡un poco de cuidado con lo que pidas!
Pero, ¡vaya cambios! En la otra ocasión, la tabla de quesos que probamos fue una locura, de granísima calidad. Los chicos que nos atendieron, Lidan y Sufian, fueron un amor, rapidísimos y muy atentos. Nosotros nos fuimos con ganas de volver y lo recomendamos al 100x100, sin duda. Todo a buen precio, así que genial para una noche de descontrol.
Y hay que decirlo, el ambiente es bueno: no te abrumas con el ruido y la atención es rápida. Pero ojo, que no siempre es así; hay quien ha tenido experiencias más flojas. A veces puedes esperar un poco y las raciones pueden ser un poco escasas. Revisa la cuenta, que pueden jugártela con los extras.
Ahora, ¿cómo es la atención al cliente en La Abuela Encarna? Te cuento, normalmente es impecable: los camareros son súper profesionales y atentos, pero también es cierto que hay momentos en que se distraen y no son tan rápidos. Así que depende del día, pero en general, si tienes suerte, lo disfrutarás al máximo. ¡Échale un ojo a ese lugar!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Abuela Encarna
Te cuento, hoy fuimos un grupo de 7 personas a comer a La Abuela Encarna y, como siempre, la comida estaba buenísima. De verdad, elegir un solo plato favorito es tarea complicada porque todo tiene su toque especial. Pero, ojo, que después de soltar más de 250€, al pedir el chupito de la casa, nos llevamos una sorpresa: una segunda cuenta para pagar esos chupitos. ¡Qué feo, no? La verdad, nos dejó un mal sabor de boca y, siendo clientes habituales, ahora tengo mis dudas sobre si volveremos. Adjunto los tickets para que juzguéis vosotros mismos.
Aún así, si hablamos de la comida, no se puede negar que tienen unos arroces de la hostia. La zona de Laurel es un hervidero de locales pequeños pero acogedores, y este es uno de los que realmente se destacan por ofrecer un buen producto y una carta de vinos que mola. Eso sí, si vas en agosto, ten en cuenta que el arroz exige paciencia; si te tomas las cosas con calma y buen rollo, la experiencia es bastante buena.
El chef, el valenciano José Javier Vioque, ha sabido cómo hacer de los arroces su bandera. Tienen esa variedad de 11 pinchos diferentes presentados en paellitas que son una pasada. En la parte trasera del local, puedes disfrutar de platos de cocina valenciana a la carta, y está claro que el arroz es su especialidad. Pero, mira, el lugar es demasiado pequeño, las mesas están muy juntas y a veces no puedes disfrutar del plato porque vas codo con codo con los de al lado. Y si hablamos del servicio, pues… hay que tener paciencia, porque desde que te sientas hasta que te llega el arroz puedes estar esperando más de una hora.
En resumen, si te animas a ir a La Abuela Encarna, ve con un buen espíritu. Aunque el ambiente es algo agobiante y el servicio puede ser un poco lento y “frío”, la comida, especialmente el arroz, está muy rica. Eso sí, no te sorprendas si sales con un poco de dolor de cabeza por el ruido y la cercanía con los otros comensales.
Es recomendable hacer una reserva en La Abuela Encarna
Estupendo, así que vamos al grano. La Abuela Encarna parece que tiene más de un problemilla. Primero, hablemos de esa paella de setas y foie que te deja temblando: para 4 personas te clavan más de 90€ y claro, comparándolo con un chuletón de buey, es un atraco a mano armada. La paella en sí, un 6.5/10. Con ese precio, esperas al menos que se note la calidad y, francamente, no lo hace. Y ya ni hablemos del servicio que está más perdido que un pulpo en un garaje.
Luego está el tema del chuletón. Si mirabas la carta, bien; te tiran un 38€/kg. Pero al llegar, ¡sorpresa! Te lo suben a 48€/kg y al final tras pagar, te cobran 67,60€ por 1.3kg. ¡Un auténtico rip-off! Eso es pura tomadura de pelo y, sinceramente, no vale la pena ni volver. Si te engañan en la carta, ya sabes a qué atenerte.
Sobre esa paella valenciana que pediste, la cosa está aún peor. El shock fue real cuando abrieron la paellera y, sobretodo, la falta de pollo y conejo. ¿Un sitio de arroces y eso es lo que sirven? El arroz tiene que estar bien guapo, y si no tienes los ingredientes básicos, pues como que imposibol. Y más cuando te quedas con hambre al final, eso no se perdona.
Y la última historia que escuché fue de una cuadrilla de 20 personas que pidió arroz y sólo trajeron 3 raciones en 3 paelleras. ¡Flipante! Un 35€ por una botella de vino y una cuchara de paella, que seguro se lo llevaron a un sitio por las nubes. En serio, para tener esa experiencia, te quedas en casa.
Así que, ¿es recomendable hacer una reserva en La Abuela Encarna? Con lo que se escucha, igual mejor joker y buscar otro sitio. Más que para reservar, parece que necesitas una rayos y centellas para que te den el servicio que esperas. ¡Ahí lo llevas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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