
Si buscas un lugar donde comer rico y sentirte como en casa, Kendal es tu sitio en C. de Ermitagaña, 16, 31008 Pamplona. Con un menú bien variado que incluye platos combinados, pinchos y un café que te va a flipar, aquí hay de todo para que sorprendas a tu paladar. Lo mejor es que su ubicación es tan buena que hasta en hora punta no tendrás problemas para llegar. Si te mola lo que ves, los dueños pueden actualizar el perfil, poner fotos y todo eso. Checa el menú diario y de fin de semana, porque te aseguro que vas a querer volver. ¡No lo pienses más y lánzate a por un buen almuerzo en Kendal!
Kendal
Página web
Horarios Kendal
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 9:00–15:00 |
| domingo | 10:00–15:00, 16:30–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Kendal
Dónde se encuentra Kendal
¡Ey, compis! Hoy vengo a hablaros de un sitio que mola mucho en Pamplona: Kendal, que está en C. de Ermitagaña, 16, 31008. Este bar-restaurante es un lugar familiar donde se siente buena vibra. Te van a tratar con cariño porque los dueños son super agradables. Además, si te mola el sol, su terraza es ideal para desayunar o tomarte un vermut. ¡Sobre todo en invierno! Desayunos al sol y fritos riquísimos (como gambas, pimientos y jamón con queso) a 2€ la unidad. Para comer, el café también sale bien servido, así que se nota que le echan ganas.
Ahora, no todo es perfecto, ¿eh? Una vez fui a la hora de comer y a las 14:15 me dijeron que estaban a punto de cerrar la cocina. Eso fue un poco decepcionante, la verdad. Así que, si eres de los que come tarde, ten cuidado. Algunos dicen que hay malas vibras con los no navarros, pero eso ya es otro tema. Por otro lado, hay quienes lo ponen como un lugar de cinco estrellas por su ambiente tranquilo y la buena atención. La comida no es la bomba, pero si buscas algo cómodo donde echar un rato, lo puedes probar.
Por si te interesa, hacen de todo: pintxos, raciones, bocatas y un menú del día que está bastante bien. Eso sí, si decides ir, mejor haz una reserva, porque a veces se llena bastante y aparcar puede ser un rollo. Y no te preocupes por la accesibilidad, que aquí no tendrás problemas. Si quieres estar a gusto, sentarte en su terraza y disfrutar de un buen rato, Kendal es el plan.
Entonces, ¿dónde se encuentra Kendal? Fácil: C. de Ermitagaña, 16, 31008 Pamplona, Navarra. No le des más vueltas, ya estás tardando en ir. ¡A disfrutar!
Cuáles son los horarios de apertura de Kendal
Así que ya sabes, si estás cerca de C. de Ermitagaña, 16, 31008 Pamplona, tienes que hacer una parada en Kendal. Este lugar se lleva un 5 estrellas por sus pintxos, y la tortilla de patata con allioli es simplemente de otro nivel. ¡Y ni hablar de la salsa de bravas y el jamón! Un brunch espectacular que te costará entre 10-20€ por cabeza. En serio, no creo que haya mejor manera de empezar el día.
Además, el rollo del sitio es muy acogedor. Es un bar cafetería que siempre está a tope, así que eso ya te da una pista de que se come bien. Suelen tener buenos vinos, hasta el de casa está para chuparse los dedos. Y si eres fan de los chicarrones, tienes que pedir la ración de chopitos. 4 estrellas para este bar, porque el ambiente es guay y el servicio es de 5. Estás ahí y ves gente de todo tipo, desde jóvenes hasta trabajadores que se paran a comer.
Lo que más me flipó de Kendal es que, a pesar de ser un lugar de barrio, el trato es súper cercano. La familia que lo lleva ha estado ahí años, así que sabes que la calidad está garantizada. Si lo tuyo son los fritos, no te vayas sin probar el frito de pimiento. De verdad, lo bueno aquí no falta, y el ambiente es siempre agradable. Te puedes plantar a cenar algo ligero, y la cena ronda también los 10-20€. Un lugar donde no te quedarás con hambre y que, encima, es fácil de encontrar aparcamiento.
Te cuento que, si pasas y no tienes mucho tiempo, no dudes en pedir un aperitivo. Yo solo probé el frito de calamar, pero me recordó a esos pinchos de la infancia, esos que nunca olvidamos. Vale la pena parar, aunque sea para picar algo rápido.
Ahora, sobre los horarios de Kendal, suelen abrir la mayoría de los días, pero lo mejor es que te des una vueltecita y veas cómo está la cosa. Generalmente, están en marcha durante buena parte del día, y si quieres cenar, mejor asegúrate de que entras con tiempo. Así que ya sabes, no dejes pasar la oportunidad y lánzate a disfrutar de lo que tienen para ofrecerte. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida ofrece Kendal
Mira, ya te cuento sobre Kendal, ese restaurante que está en C. de Ermitagaña, 16, Pamplona. La verdad, el lugar tiene su magia, pero hay que reconocer que ha tenido sus altibajos. Hay días que vas y no te pueden servir porque, no sé, la cocina no da abasto, y eso es un poco ridículo, ¿no? En más de una ocasión me he quedado con las ganas de comer algo, y ya no ofrecen comidas como antes. Parece que se están cargando lo que tenían, aunque, claro, por la ubicación sigue teniendo su movida de clientes.
Por otro lado, hay días que la experiencia puede ser brutal. Un domingo estuve en la terraza, y ¡madre mía!, buen servicio, fritos para no parar y un ambiente que te hace sentir en casa. Patxi, el camarero, es un crack. Aquí la comida tiene un 5, el servicio un 5 y el ambiente también un 5. Un sitio donde apetece volver, sin duda.
Ahora, no todo es perfecto. Si solo vas a tomar un café o una caña, puede que te llevas alguna decepción. La terraza tiene su encanto, pero al lado hay un aparcamiento y pasan coches de vez en cuando. Pero, oye, los camareros son majos y eso cuenta, ¿verdad? Aunque no puedo olvidar esa vez que el dueño se pasó de borde con un cliente que estaba en muletas. A mí me parece increíble que sigan con esas actitudes mal rollo.
Y lo que más me sorprende es que, aunque han cambiado de gerencia, la calidad sigue ahí. La comida es casera y está bien cuidada. Las manos de cerdo son un must. El otro día pedí unos bocadillos para llevar y estaban de lujo. Relación calidad-precio muy buena, y si le sumas el buen rollo de los camareros, ya tienes un combo que engancha.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece Kendal? Pues tienen un poco de todo: desde bocadillos ricos hasta platos más elaborados. Su menú es más bien casero, con raciones que están bien a pesar de no ser enormes. Así que, si quieres un lugar para comer rapidito, charlar con los amigos o disfrutar de un buen ambiente, ya sabes.
Hay un menú variado en Kendal
Si buscas un buen rollo y tapeo por la noche, ¡Kendal es el sitio! Está en C. de Ermitagaña, 16 y de verdad, no te vas a querer ir. 5 estrellas por el trato, la calidad y la variedad de la comida. Este lugar tiene un ambiente super amigable, y con un buen vino en la mano, ya la has pegado. Ideal para pasar un rato con amigos y disfrutar de un buen cacho de conversación mientras picoteas.
Ahora, claro, no todo es perfecto. En una ocasión pedimos un variado de fritos y, bueno, no estaban tan bien como esperábamos; un poco aceitosos, la verdad. Pero con el precio tirado, no te puedes quejar mucho. Entre 10 y 20 euros por persona, no está nada mal, ¿verdad? Aún así, el servicio sigue siendo un 5 estrellas, y el ambiente, de lujo, así que la experiencia en general compensa.
Lo mejor del lugar es que los dueños son súper amables y se nota que están ahí para ofrecerte lo mejor. Te sientes como en casa, y si buscas un sitio donde hacer un buen parón, este es el lugar. Han reformado el local y ha quedado genial, manteniendo esa calidad que siempre han tenido. Así que, si eres de los que buscan un buen sitio familiar donde disfrutar y pasarla bien, Kendal no falla.
Y ya, para resolver la pregunta sobre el menú, sí, tiene menú variado y riquísimo que está bien equilibrado. Además, yo te diría que te animes a pedir vino fuera del menú porque realza mucho la comida. En resumen, Kendal es un lugar que merece la pena, ya sea para tapear o simplemente disfrutar de un buen rato. ¡No te lo pierdas!
Ofrecen platos combinados en Kendal
Y ya hablando de Kendal, está claro que este bar/restaurante es un verdadero hallazgo. Cuatro estrellas y subiendo, porque si algo saben hacer es servir unos pinchos que te dejan pidiendo más. La calidad/precio es muy buena, así que no te vas a arruinar si te vienes a dar un homenaje. Siempre hay algo nuevo que probar en su carta, que vale la pena explorar, especialmente si buscas algo que realmente llene.
En cuanto al servicio, seriedad y eficiencia son el pan de cada día aquí. Los camareros están siempre a la altura, pero el más joven es un auténtico crack, muy simpático y educado. Te hacen sentir como en casa desde el momento en que entras. Y, si eres futbolero, estás de suerte: ponen todos los partidazos en sus tres televisores. Perfecto para disfrutar del juego con buena compañía y unas birras.
El ambiente es acogedor, ideal para comer o cenar con la familia o amigos. Está comandado por Patxi y su equipo, y honestamente, se nota que les gusta lo que hacen. Los bocadillos y platos combinados que sirven son de diez, ¡no te lo pierdas! Y si buscas un sitio para almorzar después de una buena mañana, este es el lugar. Encima, el trato es fenomenal, muy cercano y familiar.
Ahora, para responder a la pregunta: ¿Ofrecen platos combinados en Kendal? ¡Sí, claro! Tienen un menú del día que incluye platos combinados para que puedas disfrutar de una comida completa y rica sin arruinarte. No dudes en pasar y disfrutar de un buen rato con la mejor compañía. ¡Tú mismo!
Qué tipo de pinchos se pueden encontrar en el menú de Kendal
Ya te digo que si vas al Kendal, en C. de Ermitagaña, 16, no te vas a arrepentir. Ese lugar se merece 5 estrellas por lo que ofrece. El ambiente es genial, perfecto para una quedada con amigos o una cena en buena compañía. El servicio es de 10, rápido y siempre con una sonrisa. Además, los precios son bastante ajustados, así que no vas a romper el cerdito. Aquí la cuenta por persona no te va a salir más de 20 €.
Tienes que probar esa comida casera. Llevé a mi familia una vez, y todo el mundo quedó encantado. El plato que más nos gustó fue el frito de pimiento, ¡una delicia! Y lo mejor de todo es que son muy amables con los niños, así que es un sitio ideal si vas con peques. Además, tienen una plaza peatonal en la salida trasera, así que no tendrás problemas en el acceso. Para las sillas de ruedas, también está pensado: la puerta automática y sin escalones lo hacen más fácil.
Y si eres de los que prefiere comer al aire libre, te va a encantar su terraza. La cocina es auténtica, hecha con amor y a buen precio. Sin duda, es un lugar recomendable al 100%. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad!
En cuanto a los pinchos, en el menú del Kendal encontrarás de todo un poco, pero lo que te puedo asegurar es que hay unas cazuelitas riquísimas que valen la pena. Están pensadas para compartir, así que seguro que no te quedas con ganas de más. ¡Anímate y vete a probarlo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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