
¡Hey, colega! Si buscas un sitio chido para quedarte, la Real Posada de La Mesta en Molinos de Duero es la movida. Este hotel de 3 estrellas tiene trece habitaciones que son un lujo, con cabeceros de forja y colchones de alta calidad. Está rodeado de pinares centenarios y a un paso del Río Duero, así que la naturaleza está a tu servicio. Aquí puedes disfrutar de wifi y aparcamiento gratis, además de un restaurante para reponer fuerzas después de un día explorando. Y si te animas, hay tarifas reembolsables para que no te saquen un susto. ¡Dale un vistazo, que no te vas a arrepentir!
Hotel Real Posada De La Mesta
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Mapa Ubicación Hotel Real Posada De La Mesta
Dónde se encuentra la Real Posada de La Mesta
¡Chicos, vámonos de viaje a la Real Posada de La Mesta! O bueno, mejor decir "no vayáis", porque la experiencia que tuve allí fue para llorar. Este hotel de 3 estrellas en C. Cañerias, s/n, 42156 Molinos de Duero, Soria parece estar en un constante concurso de “quién puede ofrecer el peor servicio”. Desde que llegué, la cosa ya pintaba fea. La cerradura de la habitación no funcionaba y no porque no quisieran, ¡es que no tenía ni bombín! Me ofrecieron un apartamento, pero a 10 km de distancia. Así que decidimos jugarnos el resto y quedarnos ahí.
Lo peor llegó después. La calefacción tampoco funcionaba, y aunque me dieron un calefactor, me sentí como si estuviera en el Polo Norte. El agua salía turbia, no había agua caliente y de la tele... bueno, mejor no hablo, porque no funcionaba. Intenté preguntar por el desayuno y me dieron cuatro precios diferentes. ¿Se puede ser más desorganizados? Habitaciones con polvo y telarañas, y por si fuera poco, ¡intentaron entrar en nuestra habitación como si estuvieran en una peli de terror! Se colaron las empleadas de recepción y limpieza a las 2 de la mañana, porque estaban “jugando al escondite”. Nos asustamos tanto que me tiré a la puerta como si fuera una fortaleza. Después, con la disculpa de una sonrisa, ni se inmutaron.
Después de todo lo vivido, mis colegas y yo decidimos irnos de la pesadilla. Y para el que no lo sepa, este sitio se encuentra en Molinos de Duero, en un entorno natural increíble, pero no se dejen engañar por eso, porque la experiencia es un desastre total. Así que, ahórrate los 79 € sin desayuno y mantente alejado de la Real Posada de La Mesta. La verdad, ni lo recomiendo, porque el lugar tiene potencial pero le falta atención y buena gestión. ¡Mejor hacer las maletas y buscar otro sitio!
Cuántas estrellas tiene la Real Posada de La Mesta
Y mira, hablando del Hotel Real Posada De La Mesta, si pensáis que tres estrellas suenan genial, os tengo que decir que eso es solo un engaño. Cien euros por noche y lo más que te ofrecen es una habitación sin servicio de habitaciones. ¿Y las instalaciones? Vamos, que las que tienen son más antiguas que tu abuela. Vamos a estar claros, los trifásicos que hay son de la prehistoria, y el baño... debió estar de moda en los 80, porque está casi desmoronándose.
Y ni hablemos del desayuno, que es un horror. Si bajas un poco más tarde, se supone que tienes que comer lo que queda, que ya no reponen nada. Te cobran lo mismo, pero lo que sirven es un chiste. El bar también es un despropósito: poca variedad para tomar o picar, como si te estuvieras ahorrando los snacks para otra vida. Y en cuanto a la calefacción, allá te apañas tú con un radiador eléctrico que lanza chispas. Si lo enchufas, seguro que saltan los plomos y te quedas a dos velas.
El tema del descanso es un desastre. Se escucha todo, hasta ese bostecito en la habitación de al lado. Imposible dormir ahí, parece que cuentas ovejas con una banda sonora espeluznante. ¿Vacaciones o tortura? El hotel tiene algunas buenas vistas, pero entre los gritos de tus vecinos y lo mal que está todo, no sé si vale la pena. Es una experiencia para olvidar, para no volver, la verdad.
Ciertamente, es un lugar que no merece la gestión que tiene. Las habitaciones tienen problemas serios como que no funciona ni la calefacción ni el agua caliente, y si te dicen que hay televisión, seguro que no es de las que tienes en casa. En una de las habitaciones, ni se puede cerrar la puerta porque no tiene bombín. ¿Creéis que exagero? Yo tampoco lo hubiera creído si no lo hubiera vivido. Necesitamos a inspectores que revisen este lugar porque así como va, no deberían tener licencia de alojamiento.
Y a todo esto, si alguien se pregunta cuántas estrellas tiene realmente la Real Posada de La Mesta, pues lo siento, pero solo tiene una estrella y deberían bajarla a cero. ¡Un desastre total!
Cuántas habitaciones hay en la Real Posada de La Mesta
Mira, aquí te cuento lo que realmente pasa en el Hotel Real Posada De La Mesta. Reservé y pagué 228€ por dos noches, y ya te digo que si buscas agua caliente, lo llevas claro. Dicen que se les estropeó la caldera, pero al revisar las reseñas en Tripadvisor, me doy cuenta de que es una historia recurrente. Además, llegamos y la habitación estaba un auténtico desastre: sucia, bichos en la bañera, ropa por aquí y por allá. ¡Un asco total!
¡Ojo! No todo es tan malo, la casa en sí es bastante espectacular y el desayuno que nos dieron el primer día estaba de lujo. La gente que trabaja allí es amable, pero se nota que no tienen mucho rodaje. Cenamos allí el primer día y, bueno, no fue lo peor, pero si buscas algo realmente bien... mejor ni te molestes. La verdad es que, por momentos, estaba más acogedora una Casa Del Terror.
Y ya ni hablamos de la recepción, un verdadero caos. Al parecer, no saben si vienen de Booking o directo, si ya hemos pagado o no. Cuando llegamos a la habitación, nos damos cuenta de que la calefacción no funciona y tampoco hay agua caliente. Bajamos a quejarnos, y lo único que nos dicen es que están al tanto, al menos eso dicen. Creo que ellos también deberían estar al tanto de que las habitaciones están desangeladas y mal limpias. Y para rematar, el agua salía turbia. Un desastre. ¡Ah! Y en la cima de todo, la wifi va como si estuviera en los 90. Al final, con un calefactor de apoyo y un poco de filosofía, nos intentamos relajar, porque las alternativas alrededor brillan por su ausencia.
Y ya para coronar la experiencia, la cena en el restaurante fue fatal. Éramos un grupo grande y, por pura suerte, encontramos mesa. Solo tenían un par de picoteos y, claro, la carta era un misterio. El chuletón que nos prometieron terminó siendo un lío de precios que ni entendimos. Al final pagamos 29€ por un chuletón que sabía rico, pero el resto del servicio dejo mucho que desear: problemas con cubiertos, platos que llegaban desordenados... ¡y la cuenta era un verdadero embrollo! Así no se puede funcionar.
Para que sepas, el Hotel Real Posada de La Mesta tiene 12 habitaciones. Aunque con lo que he visto, como si tuviesen una, porque no creo que se vean muchos huéspedes regresando pronto. Si decides visitarlo, ¡que no sea en una vacaciones!
Qué características tienen las habitaciones del hotel
Mira, para ser un hotel de 3 estrellas, el Hotel Real Posada De La Mesta en Molinos de Duero está muy, pero que muy lejos de lo que uno esperaría. La primera impresión es de dejadez total. Entro y ya me doy cuenta de que la limpieza no parece ser su fuerte. ¡El agua de la ducha amarilla! ¿En serio? Eso no debería pasar en ningún lugar donde vas a pagar por quedarte. Las malas hierbas creciendo a su aire y el polvo se siente como si nadie limpiara desde hace una eternidad.
Lo peor es el servicio. No sé si es que esas chicas en la recepción tienen un mal día, pero no tienen ni idea de lo que hacen. Siempre falta algo. Si intentabas ducharte, te decía que no había presión en las tuberías y que se iba a tardar entre 15 y 30 minutos. ¿A quién se le ocurre cobrar 75€ la noche y ofrecer eso? Imagina nuestra cara cuando, después de todo eso, regresamos a la habitación y la tenían abierta como si fuéramos unos ladrones. ¡Menuda pesadilla! Parecía que querían vender nuestra habitación de nuevo, ni seguridad ni nada.
En cuanto a las habitaciones, es un auténtico desastre. Algunas sin cerradura, sin calefacción, ni agua caliente. ¡Y ya ni te cuento sobre la TV! Unas luces que no se podían apagar y, de verdad, un ambiente de dejadez por todos lados. Sé que hay quienes dicen que el personal es amable, pero, en mi experiencia, simplemente no tienen idea de cómo hacer su trabajo. Me dijeron que estaban esperando a un cerrajero y, vamos, ¡un cerrajero no tarda meses en venir, no me tomes el pelo! En resumen, las habitaciones son una mezcla de desorganización total, falta de limpieza y un nulo mantenimiento. No me atrevería a volver ni regalándome la estancia.
Está la Real Posada de La Mesta rodeada de naturaleza
Mira, si estás pensando en quedarte en el Hotel Real Posada De La Mesta en Molinos de Duero, te diría que te lo pienses dos veces. Desde el principio, la reserva fue un lío: pedimos una habitación de matrimonio y otra doble, y al final nos dieron dos habitaciones de matrimonio. Cuando finalmente lograron resolverlo, nos mandaron a una doble, pero ¿adivina qué? Sin aire acondicionado. Con el calor que hacía, te aseguro que lo último que querías era estar sufriendo en un lugar así. Ya te digo, ¡era un sauna de poca monta!
Aparte del tema del aire, el baño era una broma. La presión del agua era un chiste; apenas salía un hilillo. Cuando bajamos a quejarnos, nos dijeron que la bomba de agua 'reventó' el día anterior. Y la atención… Menuda decepción. Una mujer que apareció después de un buen rato en recepción no se molestó en hacernos sentir mejor, ¡ni un mínimo gesto de empatía! La atención fue tan mala que sólo quería salir volando de allí.
El sitio tiene un pintón porque el pueblo es bonito y hay una buena oferta de restaurantes (menos este). Pero lo que es el alojamiento, ¡no merece la pena! Las habitaciones estaban llenas de telarañas y polvo, y a saber cuántas cucarachas muertas encontraron mis hijos. El desayuno era un desastre, la comida daba pena y claro, por el precio que cobran, esperas algo más que cuatro paredes y un par de camas. Una pena total.
Ahora, para que lo tengas claro, sí, la Real Posada de La Mesta está rodeada de naturaleza. El lugar es precioso y tranquilo, pero eso no compensa el nivel infame de su hostelería. Si alguna vez te decides a visitar Molinos de Duero, te recomiendo que busques otro hostal. Por tu propio bien, ¡no repitas nuestro error!
Qué tipo de paisajes se pueden disfrutar alrededor del hotel
Te cuento, el Hotel Real Posada de la Mesta es un caso de amor-odio, más que nada odio, a decir verdad. Empezó bien cuando nos recibieron con toda la amabilidad del mundo en la recepción, pero todo se fue al traste cuando subimos a la habitación. Sin agua. Sí, leíste bien, tuvimos que volver a bajar corriendo para que nos confirmaran eso. ¿Y el desayuno? Bueno, no esperes mucho: escaso y sin variedad, además de que tienes que buscar lo que necesites entre los platos y cubiertos que dejan tirados en las mesas. Te cobran 10€ por eso, como si fuera un buffet decente. Y no, no lo es. Se siente más bien como un intento de ahorro que otra cosa.
Luego está el tema del restaurante. Pedimos una ensalada y un cuarto de lechazo, que nos salió por 98€. La ensalada estaba regular, pero lo peor fue que el vinagre estaba lleno de moscas. ¡En serio! Cuando preguntamos si el lechazo era fresco, nos dijeron que lo estaban haciendo, y claro, eso era puro cuento. Estaba más seco que el desierto. Y cuando pedimos una copa de vino, nos trajeron una rancia, aunque al menos la cambiaron rápido. Pero al final, el escándalo fue al pagar. Nos dijeron que no podían darnos la nota y que solo les diésemos el número de tarjeta. ¡Menuda locura! Tuvimos que hacer un bizum porque el datáfono no funcionaba. En fin, como para no volver.
Las habitaciones, si bien no eran la gran cosa, estaban algo pasables, aunque sin aire acondicionado. El baño era grande, pero el agua salía con muy poca presión. Y si pensabas que la calefacción era algo fiable, piénsalo de nuevo: nosotros no tuvimos agua caliente en Semana Santa y parecía que la calefacción más que estar rota, era un intento de ahorrar energía. Eso sí, la casa es bonita y está en un pueblo precioso, te lo aseguro. En cuanto a los paisajes, si te mueves un poco por los alrededores, te encuentras con un entorno natural que te deja sin aliento. Montañas, bosques, y esos paisajes sorianos que tanto impresionan. Te añade algo de encanto, pero no suficiente para compensar todas las demás decepciones.
¿Entonces? Puede que el lugar tenga su atractivo visual, pero hay mejores opciones por ahí.
Se ofrece wifi gratuito en la Real Posada de La Mesta
Te cuento sobre la Real Posada de La Mesta, y la verdad, es que no me alegra nada lo que voy a decir. El pasado 14 de octubre, intentamos entrar a la habitación y, ¿qué crees? ¡No hubo manera! La cerradura estaba averiada. Le decimos al responsable y, en vez de solucionarlo, nos dicen que ya verán qué pueden hacer. O sea, un desastre total. Si quieres más detalles, revisa las reseñas en Tripadvisor, que ya te avisan de la movida.
Y ya ni te hablo de la primera impresión. Reservé dos noches y, cuando llegas al lugar, te encuentras con el hotel cerrado y en ruinas. Literal. Cancelan las reservas y, en medio de un aguacero de esos de Soria, pues me dicen que me buscarán otro sitio. Aún estoy esperando que me llamen, así que ya te imaginas el rollo. Siempre pensé que era un sitio chido, pero ahora es solo una sombra de lo que fue.
Sobre la limpieza, uff, una auténtica vergüenza. Cuando llegamos a la habitación, todo estaba cubierto de polvo, telarañas por todas partes y, para rematar, la cama supletoria no estaba lista. Al final, la tuvieron que montar a toda prisa. El baño tenía el cable de la ducha roto, así que ni agua caliente. ¡Y nos cobran por ella al final! Vamos, que no merece la pena ni entrar. Es un chasco de sitio que revela que la fama de antaño ya no existe.
En cuanto al wifi gratuito, la realidad es que no se menciona en las reseñas. Parece que con todo este desastre, la última de sus preocupaciones es si tienen o no wifi. Así que, si te lo estás preguntando, más vale que lleves tus propios datos móviles. Al final, la experiencia de la Real Posada de La Mesta es más amarga que dulce.
Hay aparcamiento disponible en la Real Posada de La Mesta
No sé ni por dónde empezar con la Real Posada de La Mesta. Una auténtica vergüenza, la verdad. Desde que llegamos, todo fue un fiasco. La caldera rota y sin agua caliente. ¿En serio? ¿Tres estrellas y ni agua para lavarte? Las camas estaban llenas de polvo y la habitación de mi hija era un horno, sin aire acondicionado. ¡Vaya manera de arruinar unas vacaciones! Y lo que son las casualidades, tenían pájaros muertos en el jardín. ¿Eso es lo que llaman “naturaleza”? Un desastre total.
Reservamos tres noches entre el 12 y el 15 de agosto de 2023 por 482€, ¡por adelantado, claro! Llamé antes y me dijeron que todo estaba perfecto. ¡Menuda estafa! Cuando llegamos, las habitaciones eran deplorables, sucias y descuidadas. Ni siquiera pudimos ducharnos. Y lo peor es que no había nadie para limpiar, solo una persona lidiando con toda la suciedad. La mujer de recepción, en vez de ayudar, escurría el bulto echándole la culpa al ayuntamiento porque, según ella, no llegaba agua. ¡Pero si habían cobrado ya! Y, para colmo, los desayunos eran un desastre. Tuvimos que ir al pueblo a buscar algo decente porque ofrecían más bien poco, y el único que atendía era un buen tipo, pero estaba listo porque no daba abasto solo.
Y ya para rematar, el servicio fue lamentable. A la hora de hacer el check-out, había un tipo que ni se inmutaba al escuchar nuestras quejas, solo soltó un "mándame un email" con una sonrisa un tanto irónica. En fin, deberían cerrar el hotel hasta que arreglen todo esto. Ah, y sobre el aparcamiento, ni idea, pero con todo lo que vimos, yo me preocuparía más por encontrar un lugar donde quedarme a gusto que por eso. Total, con el estado que tienen, dudo que preocuparse por el parking sea lo más urgente.
La Real Posada de La Mesta cuenta con un restaurante
Mira, la Real Posada de La Mesta es un lugar donde te puedes llevar un chasco épico. Fui dos días en Semana Santa y me costó 110 euros la noche. La habitación era amplia, sí, pero más sucia que un trapo de cocina. El baño parecía una letrina y las sábanas, que se suponían limpias, tenían manchas. No me hagas hablar de las almohadas, estaban más negras que un pozo seco. Y para rematar, la terraza, olvidada como si hubiera pasado un apocalipsis. Dos días con fallos en la tele y la recepcionista sabía de todo, pero no movió un dedo para arreglar nada. En fin, un verdadero desastre, no pienso volver.
Y por si esto no fuera suficiente, la llegada fue un auténtico caos. Después de hacer un trayecto de 400 km desde Somiedo, llegamos y no había nadie en el hotel. Nos mandaron a un teléfono que ni siquiera sirvió de nada. Había más confusión que en un partido de fútbol sin árbitro. Sin duda, la atención al cliente era pésima, super bordes y sin profesionalidad. Nos quedamos a cuadros, y si ya estás pensando en ir, mejor reconsidera tus opciones.
A decir verdad, el hotel tiene su encanto, pero no compensa los problemas. En línea general, la ubicación está bien, pero deberías tener en cuenta qué habitaciones te dan. No hay aire acondicionado, el agua en la ducha puede brillar por su ausencia, y las recepcionistas son más frías que un témpano. Y sí, parece que el restaurante no cumple las expectativas. Así que si buscas un buen servicio o algo bien cocinado, es probable que tengas que salir a buscarlo por el pueblo, donde hay otras opciones con mejores precios y, probablemente, menos líos.
Es posible realizar actividades al aire libre cerca del hotel
Ya te digo, el Hotel Real Posada De La Mesta está como en dos mundos distintos. Por un lado, tienes esas opiniones que son un auténtico desastre. Lamentable todo. Imagínate llegar a una habitación y encontrarte arañas, telarañas y sábanas sucias con manchas marrones. O sea, eso ya es un golpe bajo. Y no olvidemos el baño, que más que un baño, es un asco, con agua que ni salía bien en la ducha. Y la encargada, mal rollo total. Es que no puede ser que te traten así. Al final, la gente acaba diciendo que es la peor experiencia de su vida, y con razón. Deberían llamar a Sanidad para que hagan una revisión, porque tela.
Pero luego, por otro lado, hay quien dice que esto es todo un descubrimiento. La casa tiene su rollo, bien decorada y con un ambiente que flipas. El bar y la sala de billar son geniales, especialmente con el fuego de la chimenea y buena música de fondo. Y la gente que trabaja allí, como Ana y Jaimie, son unos cracks. Te tratan de lujo y ponen un desayuno que te deja finísimo, con fruta, zumo natural y bollería casera. ¡Todo un festín! Además, el restaurante está brutal, con platos que te harán la boca agua. Vamos, que está claro que desde que están ellos al mando, el lugar subió de categoría.
Y, por si fuera poco, si te gusta el aire libre, ¡estás de suerte! Puedes dar un paseito por la orilla del Duero y disfrutar de la naturaleza. Los alrededores de Molinos de Duero son ideales para pasear y descubrir esos rincones especiales. Así que, aunque hay opiniones dispares, lo que está claro es que hay opciones para quienes busquen salir a disfrutar del entorno. ¿Quién se anima?
Existen tarifas reembolsables en la Real Posada de La Mesta
Mira, la Real Posada de la Mesta tiene su encanto, eso es innegable. La paramos a tomar un café en el jardín y, la verdad, el sitio es precioso. Bárbara, la que nos atendió, se portó de lujo y nos enseñó varias habitaciones, y al final, nos quedamos a pasar la noche. Tienen habitaciones cómodas y bastante grandes, con precios entre 85€ y 89€ por una doble o 128€ por suite. El comedor está bien ambientado para desayunar y cenar, aunque la cena fue... un poco regular. Pedimos revuelto de bacalao, alcachofas y canelones. Correcto, pero tampoco esperes un festín, los postres eran industriales y los desayunos, simples: un poco de bollería o pan tostado con tortilla. Económico, sí, pero no te vas a acordar del desayuno con cariño.
Ahora, si hablamos de la parte de la comida en el restaurante, ese es otro tema. Hace dos años comí aquí fenomenal en el puente de Todos los Santos, pero este año fue un desastre total. Volvimos con 7 personas y la experiencia fue para olvidarla. La camarera se dejó caer una croqueta y nos sirvió una ración incompleta. A unos les llegó el plato frío, y otros tuvieron que esperar casi una hora para que les dieran su primer plato. Para cuando nos sirvieron los segundos… ya no sabíamos si quedaba hambre o si seguir la tortura. Y claro, no podía faltar el ajetreo: tuvieron que recoger un plato volador de espárragos que terminó en la ropa de una comensal. Eso sí, al final nos dejaron con ganas de café o postre, y cuando vinieron a cobrarnos, tenían la cuenta lista y fueron 280 euros por un servicio que ni de lejos valía eso. Teniendo en cuenta todo esto, siento pena por los que entraban al salir nosotros, porque el que duerma no es garantía de que vaya a comer algo decente.
En cuanto a las tarifas reembolsables en la Real Posada de La Mesta, parece que no está claro, pero por experiencia, mejor revisa directamente en su web o pregunta al hacer la reserva, porque lo que es el servicio general parece no ser lo mejor. Así que, ya sabes, si vas, ve con bajas expectativas en cuanto a la comida y mantén la esperanza alta con tu habitación y el entorno.
Qué tipo de colchones se utilizan en las habitaciones
La Hotel Real Posada De La Mesta tiene su encanto, te lo aseguro. El lugar es rústico y acogedor, de esos que te hacen sentir como en casa, por muy lejos que estés. Solo pasamos una noche, pero la atención fue bastante buena, con un trato súper amable del personal que se nota que le ponen ganas. Las habitaciones son espaciosas, ideales si vas en familia, aunque hay que decir que la limpieza no fue la mejor parte. No vimos bichos ni nada raro, pero las telarañas estaban de adorno, así que un poco de atención extra no les vendría mal.
En cuanto a la cama, pues eso, es un poco justa para dos adultos y una cría de tres años. Y las almohadas, ¡vaya desastre! Si estás buscando confort en ese aspecto, olvídate, son igual de incómodas que las de tu casa. Y ya que hablamos de cosas que pueden joder el día, el desayuno fue otro tema. En lugar de un desayuno sano, nos encontramos con una montaña de azúcares: bollería, zumos industriales y esas mermeladas que, la verdad, no le hacen bien a nadie. Ni rastro de proteínas, ni una fruta a la vista. Si se pusieran las pilas con el desayuno, el lugar ganaría un montón.
Ahora, lo bueno: la ubicación es brutal. Molinos de Duero es un pueblo super tranquilo, perfecto para escapadas de relax. Puedes dar paseos por el río, y hay playas a un par de minutos en coche. Además, hay excursiones cercanas como las de Burgo de Osma y Calatañazor, que son espectaculares. La amabilidad del personal es otro punto a favor; desde la reserva, te hacen sentir seguro y bien tratado. Si te llevas peques, ni te preocupes, se aseguran de que tengan todo lo que necesiten en el desayuno y en la tortilla de patatas de la terraza.
Por cierto, sobre los colchones, la verdad es que no tengo una respuesta concreta. Sin embargo, dado lo justito que se siente todo, no esperes nada de lujo. Te vas a encontrar con esos colchones que cumplen, pero que tampoco son de los que te hacen soñar. Así que ya sabes, si buscas comodidad, este puede no ser el mejor lugar, pero para pasar un par de noches y disfrutar del entorno, cumple bien.
Está la Real Posada de La Mesta cerca del Río Duero
Mira, te voy a contar cómo fue mi experiencia en el Hotel Real Posada De La Mesta. La casa en sí tiene un encanto que podría ser brutal, pero todavía no le sacan todo su potencial. La habitación donde estuve, la suite Antonio Machado, fue una decepción total. ¿Te imaginas? Un baño con una bañera pequeña y unas cortinas que ya han visto mejores días, además de una alcachofa que no había por dónde cogerla. La cama redonda pintaba bien, pero las colchas y cojines eran para echarse a llorar. Y las lámparas y mesillas, ¡por favor! Baratas de Ikea total.
Pasando a la comida, el restaurante me dejó con ganas. Tienen una carta con precios altos que no se justifica con la calidad que ofrecen. No sé, esperaba algo más auténtico, algo del lugar. Y el desayuno… ¡vaya desastre! Sin zumo natural, sin frutas, ni pan de pueblo, ni nada que se asemeje a una buena bollería. En resumen, el sitio es bonito, pero me defraudó feo.
Ya en Semana Santa de 2022, la recepción fue fría, como un cubito de hielo. Al llegar, nuestra habitación era grande, pero bien podríamos haber estado en un iglú, ¡helada total! El radiador no funcionaba, aunque luego nos quisieron poner unos calefactores de aire. Pedimos cambiar de habitación, y al final nos asignaron otra que, sorpresa, también estaba fría. Al menos el radiador aquí sí funcionaba… al final de la noche. Después de estar fuera todo el día, nos encontramos con que no había agua caliente. Tardaron como 1.5 horas en repararlo, y el WiFi… pues ni me hables, no funcionó en toda nuestra estancia. En varias ocasiones, no había nadie en recepción.
La posada, por cierto, está en un lugar chido, cerca del pueblo y es amplia y acogedora, pero con tanto problema de calefacción, agua y ese servicio que deja mucho que desear, me estoy arrepintiendo de haberla elegido. Sobre si está cerca del Río Duero, bueno, aunque no te puedo dar una respuesta exacta, al menos puedo decirte que este lugar tiene su historia, pero la pasas mejor en el río que en el hotel.
La decoración de las habitaciones tiene un estilo específico
Mira, si te decides a quedarte en el Hotel Real Posada De La Mesta en Molinos de Duero, prepárate para un sitio que sí que tiene su encanto. Tienen 3 estrellas y, bueno, eso ya te da una idea de que no estás ante un cinco estrellas, pero tampoco es el típico hotel cutre. La verdad, estuve comiendo ahí y el sitio es muy agradable. El servicio, ¿qué tal? Muy bien, la verdad, y la carne que nos sirvieron estaba deliciosa. Aunque, aquí va lo negativo: pedimos unas alcachofas con piñones y jamón por 12 euros y, amigo, eran de bote. Excesivo para lo que nos dieron.
Hay que ser honestos. Hubo gente que salió decepcionada, y sí, el inicio con nuevos dueños siempre puede ser un poco caótico. Al parecer, se olvidaban de los platos, los servían fríos y ni hablar de las tapas. Vamos, que no lo recomendaría para comer. Aun así, este lugar tiene su magia. El servicio al menos tiene un 4 en ubicación y se siente un ambiente más que razonable.
Ahora, si lo que buscas es pasar un buen rato con los peques, este sitio puede funcionarte. La atención es top y las habitaciones son un deleite. Eso sí, no te impactes si al momento de abrir la puerta suena un cencerro, puede ser un poco escandaloso, pero te vas riendo de la anécdota. Y con Emiliano de encargado, todo va sobre ruedas.
En cuanto a la decoración, tiene un estilo acogedor y romántico, con un buen gusto evidente en cada rincón, aunque tampoco esperes un lujo ostentoso. El lugar es lo suficientemente bonito para pasar un fin de semana en familia y, mira, hasta puedes llevar al perro. Pero no todo es perfecto; hay detalles como la limpieza a mejorar, porque hay rincones que claman por un poco de atención. Si bien el hotel tiene un aire rústico muy atractivo, parece que se les habría escapado un par de cosas que hacen falta para alcanzar esas 4 estrellas que muchos creen que merecen. Pero bueno, siempre hay espacio para mejorar, ¿no?
Por qué debería elegir la Real Posada de La Mesta para mi estancia
Mira, si estás pensando en la Real Posada de la Mesta, mejor que ni te molestes. Te cuento mi experiencia porque de verdad, no querrás estar en mis zapatos. Después de un viaje de 400 km desde Somiedo con un grupo y la ilusión de pasar unos días en Soria, ¡llegamos y no había ni un alma! El hotel estaba cerrado a cal y canto. Les llamamos y lo único que nos decían era que teníamos que esperar a una empleada que, según ellos, llegaría en 5 minutos. ¡Más de una hora esperando como idiotas! Hasta los vecinos nos dijeron que ese lugar estaba abandonado. Eso sí, los de gestión jamás se dieron por aludidos y solo sugirieron que canceláramos la reserva sin coste. ¡Increíble!
Y no se queda ahí la cosa. Otra cosa que me sacó de quicio fue que, al fin logramos entrar, y nos encontramos sin agua caliente. Fueron a la recepción, y en lugar de ofrecer una solución, te decían que te quedaras en tu habitación a esperar. Después de varias quejas, y antes de irnos, seguíamos en la misma situación. Te das cuenta de que la atención al cliente es un cero, y la chica de la recepción simplemente no tenía idea de cómo manejarnos.
En resumen, cuidado con la Real Posada de la Mesta. Si decides viajar, probablemente elijas otro sitio para evitar quedarte en la calle o sin agua caliente. Pero si te atreves a ir, prepárate para un buen lío. ¿Por qué deberías elegir este lugar? Pregúntate si quieres un lugar con un historial de mentiras y falta de profesionalidad. Eso sí, tal vez quieras disfrutar del entorno natural de Molinos de Duero, pero hay mil opciones mejores y más fiables. Así que, ¡tómalo en cuenta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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