
¡Ey, gente! Si andáis por Villarcayo, no os podéis perder el El Cid Mesón Restaurante en C. de Zamora, 42. Aquí la comida castellana brilla con luz propia: productos de calidad fantástica y platos elaborados que son una delicia. Su carta tiene 41 opciones y, si eso no es suficiente, también hay platos fuera de carta que os van a dejar con ganas de más. Vamos, que aquí comer es toda una experiencia y el ambiente es acogedor. No esperéis más y haced una visita, ¡la comida aquí vale la pena!
El Cid Mesón Restaurante
Página web
Horarios El Cid Mesón Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:45–15:30, 21:00–22:15 |
| miércoles | 13:45–15:30, 21:00–22:15 |
| jueves | 13:45–15:30, 21:00–22:15 |
| viernes | 13:45–15:30, 21:00–22:15 |
| sábado | 13:45–15:30, 21:00–22:15 |
| domingo | 13:45–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Cid Mesón Restaurante
Dónde se encuentra El Cid Mesón Restaurante
¡Oye, si buscas un buen sitio para comer en Villarcayo, tienes que echar un vistazo al Cid Mesón Restaurante! Este lugar está en C. de Zamora, 42, 09550 Villarcayo, Burgos y es un auténtico hallazgo. No lo conocíamos y, la verdad, nos sorprendió para bien. El ambiente es super acogedor, con un rollo muy castellano que te hace sentir como en casa, ¿sabes?
Tienen un servicio de 10. Los camareros son atentos y profesionales, siempre dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Te sientes a gusto desde que pasas la puerta. La comida es otro nivel: la chuletillas de cordero y el arroz a la castellana son lo más. Sin olvidarnos de los pescados fuera de carta, que también se ven de lujo. Todo estaba realmente bueno y bien cocinado. Además, la relación calidad-precio es hasta mejor de lo que esperas, entre 20 y 40 euros por persona.
Si te alojas cerca, como hicimos nosotros en el hotel Doña Jimena, no dudes en pasar a comer. El comedor está genial, y el arroz con cordero es un pasote. Te advierto, las raciones son generosas, así que ve con hambre. Además, la atención es insuperable y no te dejarán esperando.
Eso sí, hubo un pequeño detalle: en verano puede hacer un poco de calor en algunos salones porque no tenían el aire acondicionado a tope. Pero si estás en el restaurante en el momento adecuado, te aseguro que la experiencia es incomparable.
Así que ya sabes, si estás por Villarcayo, no dejes de pasar por el Cid Mesón Restaurante. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de comida ofrece El Cid Mesón Restaurante
Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, El Cid Mesón Restaurante en Villarcayo es la bomba. 5 estrellas se quedan cortas. Desde el momento en que llegas, te recibe un salón con chimenea que es puro cariño. Te resucita del frío en un plis. Y el servicio, ¡ni te cuento! Son súper amables y te saben aconsejar como nadie. Lo que pidas, seguro te va a gustar porque todo está exquisito.
Nosotros fuimos a cenar y nos dimos un festín. Empezamos con almejas y berberechos con alcachofas que estaban brutales, luego unas manitas de cerdo deshuesadas que no sabías si llorar de la emoción o comértelas a cucharadas. El pulpo a la gallega también merece una mención especial. Y hey, no olvidemos el postre: la tarta de queso casera es un must, y el tiranisú... uf, un golpe de gloria. Te lo digo, deja espacio en la barriga porque querrás probarlos.
El ambiente es genial y hay plazas de aparcamiento a patadas, así que no tienes excusa. Hay opción de adaptar los platos si tienes alergias o intolerancias, que eso hoy en día es un punto muy a favor. La calidad de los productos es alucinante y las raciones son generosas. Si te gusta comer, aquí te vas a sentir como un rey. Ideal para grupos o una buena cena en pareja.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece El Cid Mesón Restaurante? Simple: pura cocina castellana. Si te flipan los sabores de la tradición, aquí vas a comer como si no hubiera un mañana. Desde el pulpo hasta el queso, todo está pensado para que te vayas con una sonrisa y un par de kilos de más. Así que, si estás por la zona, no te lo pienses. ¡Recomendadísimo al 100%!
Cuántas opciones hay en la carta del restaurante
Mira, si te estás moviendo por Villarcayo, no te puedes perder El Cid Mesón Restaurante. Paramos a comer ahí porque nos pillaba en ruta y, oye, las reseñas eran bastante prometedoras. Es un sitio sencillo pero con comida típica que te deja con ganas de repetir. Nos dejamos asesorar sobre los platos de la zona y nos recomendaron la morcilla de Burgos. Te lo digo, en la foto aparece como media ración, pero eso es generoso. ¡Estaba de fábula!
Luego nos lanzamos por el pastel de puerros, que estaba bien, aunque tenía un pelín de salsa de más para mi gusto. Pero, ¡no te preocupes! El arroz de la casa te va a dejar sin palabras. Lleva cordero, pero no es de esos sabores que te pegan un golpe. Ah, y el cordero en su jugo fue un espectáculo, ese sí tenía el sabor que buscábamos. Las raciones son abundantes, así que llévate a compañeros de batalla. Acabamos con un sabor de boca muy agradable.
Y el servicio, de diez. Fuimos un día entre semana y, a pesar de no tener reserva, nos atendieron genial. Además, tienen opciones de aparcamiento amplias y gratuitas cerca de la entrada. Les preguntamos por opciones para niños y, adivina qué, tienen trona y acceso para sillas de ruedas. ¡Todo está pensado para que todos disfruten!
Si te preguntas sobre la carta, es bastante variada. Tienes desde platos de morcilla y pastel de puerros hasta alcachofas con almejas y pimientos rellenos de marisco. Y no me olvido del arroz castellano y las alubias con almejas, que son de las mejores que hemos probado. Así que sí, hay opciones para todos los gustos. La clave aquí es que, al final, terminas en un lugar donde la comida y el ambiente son espectaculares, y eso no se encuentra todos los días. ¡No dudes en darle una oportunidad!
El Cid Mesón tiene platos especiales fuera de la carta
¿Sabes qué? El Cid Mesón Restaurante en Villarcayo es uno de esos sitios que no te puedes perder si te gusta la cocina castellana de verdad. La comida está muy buena, y aunque los precios son un pelín más altos, la calidad lo justifica. Tienen unas alcachofas con almejas y berberechos que son una delicia. Y no hablemos de su arroz castellano con cordero; eso es una sorpresa que te hará volver, te lo aseguro. Además, todo llega en una vajilla de Bidasoa que hasta parece que estás comiendo en un lugar especial, aunque el local ya necesite un toque moderno.
La atención es otro punto que no se puede pasar por alto. Te tratan de lujo y eso se nota. Todo lo que pidas está buenísimo, y las raciones son tan generosas que te aseguran que no te vas a quedar con hambre. Es un lugar donde la gente va a disfrutar, con un ambiente limpio y agradable. Pero, ojo, el sitio tiene un aire un poco anticuado, la decoración no es para tirar cohetes. Si estuvieran un poco más al tanto de eso, seguro que más peña se animaría a venir. Aunque la buena comida compensa casi todo.
Hay que mencionar que esta semana he probado varios entrantes, como la ensalada de bacalao, que estaba fresca y sabrosa, y si eres carnívoro, no te perderás la chuleta. Aunque yo pedí la mía poco hecha y me la trajeron demasiado salada. Pero el postre, con una bola de helado, me dejó contento. Por cierto, la comida es contundente, y eso se agradece en un restaurante. No olvides reservar, porque este es un sitio que vale la pena.
Y si te preguntas si en El Cid Mesón tienen platos especiales fuera de la carta, la verdad es que no he visto nada muy diferente, pero nunca está de más preguntar al personal. Siempre pueden sorprenderte con alguna joyita del día. Así que, si andas por la zona, ya sabes que es para hacer una parada obligada para disfrutar de un buen festín. ¡No te arrepentirás!
Qué hace que la comida en El Cid Mesón sea tan especial
Y hablando de El Cid Mesón Restaurante, la comida es de otro mundo. Hace poco pedimos la ensalada de bacalao, que estaba para quitarse el sombrero, y el arroz castellano ni te cuento, ¡delicioso! El personal se nota que está a lo que estás, un trato genial, siempre amables y atentos. Además, el sitio tiene un parking bastante amplio, así que no te preocupes por dejar el coche. Claro, el precio del agua es un poco elevado, y lo de los postres… mejor preguntar, porque no hay precios a la vista. Aún así, la calidad-precio es buena, así que sin duda, volveremos cuando andemos por la zona.
Pero no todo es perfecto. Recibimos un comentario de alguien que estuvo en la terraza y la experiencia fue un desastre. El trato fue muy desagradable, con un carácter que dejaba mucho que desear. Con 17 personas, el ambiente se arruinó por un mal servicio, y eso es una pena porque el sitio tiene su encanto para pasar un buen rato con amigos o familia. Ojalá mejoren la actitud de las camareras porque la comida lo vale.
Sin embargo, no todo el mundo opina igual. Hay quienes dicen que este es el mejor sitio para comer en Villarcayo, aplaudiendo las raciones y la calidad de los platos. La atención del personal recibe las cinco estrellas, y la verdad es que cuando se acude a este restaurante, sabes que no vas a salir decepcionado. Si te recomiendan no pedir de más, ¡tómalo en serio! Además, los platos como el cordero al horno son imprescindibles, y ni hablar de los berberechos de Escocia. Ah, y los postres caseros son un must, así que asegúrate de dejar un hueco.
Entonces, ¿qué es lo que hace que la comida en El Cid Mesón sea tan especial? Es la combinación de calidad y atención al cliente. Cada plato está hecho con cariño, y el personal se esfuerza por que te sientas como en casa. La mezcla de sabores auténticos, el ambiente acogedor, y un trato amable hacen que quieras volver una y otra vez. Si lo pruebas, ya me contarás.
Se recomienda hacer una reserva antes de visitar el restaurante
Te cuento sobre El Cid Mesón Restaurante, que está en C. de Zamora, 42, 09550 Villarcayo, Burgos. La verdad, he comido allí y puedo decirte que es un sitio que se lleva 5 estrellas. La comida es perfecta, generosa en cantidad y la atención del personal es de lo mejor. Si vas a cenar, prepárate a gastar entre 30 y 40 € por persona, pero vale totalmente la pena. Los platos recomendados son las almejas a la marinera, las manitas de ministro deshuesadas, y si te atreves, no te pierdas el postre de la casa. Ah, y el bacalao al pilpil también es un espectáculo.
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quienes han llegado y se han llevado una gran decepción. Un par de comentarios cuentan que llegaron a las 13:30 y los mandaron a casa porque no había mesa. Y claro, ni idea de lo que es la hospitalidad, porque les dijeron que ni siquiera podían picar algo en la terraza. Un desastre total, con mala actitud por parte del camarero. La atmósfera se siente un poco tensa con todo eso, aunque he oído que hay momentos más tranquilos.
Otros dijeron que la comida era buena, aunque se encontraron con precios altos y algunos platos fuera de carta que no valían lo que cobraban. Y lo peor, uno de los comensales se quejó de que les colaron un montón de refrescos que no pidieron. La queja principal parece ser sobre el servicio; tienes buenos camareros, pero también a otros que parecen estar ahí solo por cumplir. Mejor llega con una buena actitud y esperemos que te toque el camarero que sí sabe tratar al cliente.
Así que, para resumir: ¿Se recomienda hacer una reserva antes de visitar el restaurante? ¡Sí, como el pan en la mesa! Si no quieres llevarte una decepción como algunos, lo mejor es que llames y asegures tu mesa. Eso te ahorrará un buen rato de espera o una malas contestaciones.
Cuál es la calidad de los productos utilizados en la cocina del mesón
¡Tío, si no has probado El Cid Mesón Restaurante, te estás perdiendo de algo increíble! Aunque está a 50 km, te aseguro que vale totalmente la pena hacer el viaje. Este lugar tiene 5 estrellas por un montón de razones. Hablamos de calidad, cantidad, presentación y atención. Y sí, no es solo palabrería, tienen un montón de premios que lo respaldan. ¡La comida es buenísima! Las raciones son generosas, que al final es lo que todos buscamos, ¿no? La carta es amplia y los precios son más que razonables.
Mira, el otro día probamos unas alubias con almejas para el niño y, de verdad, ¡ni se quejó! Luego nosotros nos lanzamos a por las acelgas con espinacas que son lo más rico que he probado en tiempo. Las alcachofas con almejas y berberechos también estaban de locura. Todo fresco y con ese sabor que se nota que han puesto cariño en la cocina. Y no hablemos de la merluza… ¡espectacular en cualquiera de sus variedades! La atención de los camareros fue de 10, siempre atentos y con una sonrisa. Ya estoy pensando en la próxima visita.
Si buscas un buen sitio para comer, no puedes dejar pasar El Cid. Tienen una relación calidad-precio muy buena. El trato es excelente y el ambiente, la verdad, muy agradable. Ya se lo que estás pensando: "pero ¿y el ruido?" Pues sí, puede que haya un poco, pero se puede conversar sin problemas. Además, el comedor es acogedor y siempre hay sitios libres para aparcar.
El pescado y los berberechos ahí son otra historia, frescos y cocinados con esmero. La experiencia completa (comida, servicio, ambiente) tiene un nivel altísimo. ¿Y el precio? Rondando los 50-60 € por persona, pero si pagas por calidad, vale cada euro. Sin duda, es un lugar donde la calidad de los productos es top, utilizan ingredientes frescos y bien seleccionados. Así que, si te gusta comer de verdad, este es tu sitio. ¡No te olvides de reservar! Ah, y no te vayas sin probar las torrijas de postre, son una locura.
Cómo es el ambiente en El Cid Mesón Restaurante
Pero oye, si estás por Villarcayo, no puedes dejar pasar la oportunidad de meterle un bocado a lo que ofrecen en El Cid Mesón Restaurante. Este sitio es como un viaje directo al corazón de la cocina castellana, con un sabor auténtico que te deja tocado. La dirección es en C. de Zamora, 42, así que no hay forma de que te lo pierdas.
La carta está cargada de platos clásicos que te van a reventar la mente. Desde el cochinillo asado hasta esos judiones que te dan ganas de llevártelos a casa en un tupper. Y no me hagas empezar con las migas, que son la bomba. Todo fresquísimo, bien preparado y con ese toque que solo la cocina de aquí puede dar. Y si de postres hablamos, ¡me vuelvo loco! Ni se te ocurra irte sin probar su tarta de queso, es puro amor.
¿Y el ambiente? Me vas a preguntar, ¿no? Pues mira, el sitio tiene ese rollo acogedor que te hace sentir como en casa, pero con un toque rústico que lo hace especial. Tienen mesas de madera, mucha luz natural y una decoración que te transporta a un mesón de los de toda la vida. Siempre hay un murmullo agradable de la gente disfrutando, riendo y, claro, comiendo. En resumen, es un lugar que te invita a quedarte un buen rato y disfrutar. Así que, ya sabes, si buscas un plan chido para comer, ¡El Cid es el sitio!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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