El Alquimista

El Alquimista

Si buscas un lugar en Agés donde disfrutar de buena comida tradicional con un toque original, El Alquimista es el sitio. Este bar-restaurante en C. Ochabro, 2a, tiene un ambiente super acogedor, gracias al trato familiar y cercano del matrimonio que lo regenta. Aquí te espera un menú diario que no podrás resistir, especialmente las empanadillas y los postres caseros. Además, tendrás un servicio rápido y eficiente para que no te quedes esperando. El espacio es precioso, con una terraza ideal para esos días soleados. No es de extrañar que tenga 388 reseñas y una buena puntuación en Restaurant Guru. ¡No te lo pierdas, que te va a encantar!

El Alquimista

Bar restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 397 Reseñas
Dirección: C. Ochabro, 2a, 09199 Agés, Burgos
Teléfono: 947 40 06 92

Horarios El Alquimista

DíaHora
lunes10:00–22:00
martes10:00–22:00
miércoles10:00–22:00
jueves10:00–22:00
viernes10:00–23:30
sábado10:00–23:30
domingo10:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Alquimista

Dónde se encuentra El Alquimista en Agés

¡Ey, colegas! Si alguna vez te pasas por Agés, tienes que hacer una parada en El Alquimista, en la Calle Ochabro, 2a. Es un bar/restaurante con encanto que te deja con ganas de más, y lo mejor es que la comida es casera, hecha a fuego lento por la dueña. De verdad, lo que cocinan ahí sabe a gloria. Nos pedimos varios platos y todos rieron a carcajada limpia, y por 16,50 la comilona, me parece un chollo.

Ahora, no todo es color de rosa, porque la dueña tiene un carácter que puede ser un poco fuerte, y su marido, el camarero, parece que le ha dado un patatús y no tiene ganas de hacer mucho. Eso sí, te haces la idea rápido de que esto es lo habitual en muchos bares de pueblos de Burgos, Palencia y León. Los peregrinos, a veces, parecen un poco como una molestia. En todo caso, si buscas un servicio de 10, aquí se queda claro que no es la prioridad. Le daría un 2 en servicio, pero la comida se lleva un 5 de calle, así que ahí lo tienes.

El lugar en sí es difícil de describir, pero tiene un ambiente guapo. No hay carta, solo te ofrecen dos primeros y dos segundos para elegir. Y vamos, el espectáculo de la pareja discutiendo en vivo es toda una experiencia. Eso sí, cuando llegamos a pagar, nos pareció un poco elevado para ser un sitio del camino, pero bueno, al menos tienes una experiencia auténtica. Así que, ya sabes, cuenta con 20-30 € por persona si te animas a probarlo.

Y ya hablando de la comida, lo que me flipó fue la fabada y las albóndigas con arroz. Cada bocado sabe a cariño. ¿Te imaginas a tu madre cocinando para ti? Pues eso, en El Alquimista lo vives. La gente hasta se ha emocionado llorando por el trato recibido; ¡eso no lo ves en cualquier sitio! El ambiente es alto, pero puedes hablar sin problemas. Vamos, un sitio que no te puedes perder.

Si te preguntas dónde está El Alquimista, ya sabes, en C. Ochabro, 2a, 09199 Agés, Burgos. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de comida se ofrece en El Alquimista

Así que, ¿estás considerando parar en El Alquimista en Agés? Si pasas por ahí, déjame decirte que el sitio tiene su rollo. Le han dado 4 estrellas, así que no es cualquier cosa. Sirven un buen café y el señor que atiende es bien amable, lo que se agradece cuando estás a mitad de camino. Si decides quedarte, hay varios hostales en el pueblo, así que no te quedas sin cama si haces el Camino de Santiago. ¡Recomendable, sin duda!

Pero si le echas un vistazo a las reseñas, también hay opiniones bien variadas. Hay gente que se ha llevado una grata sorpresa con la comida casera que hace el matrimonio que lleva el lugar. Comida sencilla, pero sabrosa. Aunque sí, hay quien dice que la comida sale de un microondas. Pero oye, si la dueña está preparando ensaladas frescas delante de ti, es un buen punto a favor. Y eso de que te atiendan como si estuvieras en casa, eso es oro en lugar de carretera.

Es cierto que ha habido malas experiencias, como la de esa persona que se fue sin cenar porque el dueño no le hizo caso. Aquí no todo es color de rosa, pero lo bueno es que muchos peregrinos los recomiendan y aseguran que las albóndigas de Amapola son un homerun. El pollo en salsa y las alubias también suenan de muerte.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Alquimista? En resumen, aquí te vas a encontrar comida casera, con ese toque propio que la dueña le da al cocinar. Al final, se nota que le ponen cariño, y aunque a veces no sea el servicio más rápido del mundo, la buena onda y el ambiente hacen que valga la pena. Si pasas por ahí, no dudes en probarlo.

Qué hace que la comida de El Alquimista sea original

Y ya que estamos con El Alquimista, vamos al grano. 3 estrellas porque, aunque el lugar en sí es un rincón encantador y super bien decorado, la comida es casera de verdad, tiene su encanto, pero hay un pero grande: la dueña no para de gritar. Si buscas un sitio para charlar tranquilamente con los peregrinos, aquí no lo vas a encontrar. La señora tiene un problemón de incontinencia verbal, y se hace notar a todo volumen. Vas a acabar más estresado que disfrutando. Así que toma nota, si vas solo o en pareja, prepárate para un ambiente muy ruidoso. El precio por persona ronda entre los 10 y 20 euros, que no está mal, pero el servicio se lleva solo un 2 porque, sinceramente, el ruido te va a volver loco.

Por otro lado, hay otras experiencias que son un auténtico desastre. Un tipo dejó una reseña de 1 estrella diciendo que se sintió como un blanco fácil para los dueños. Según él, la señora le echó un discurso que ni siquiera vale la pena repetir, pero sí, fue de lo más grosero. El tío pagó 42 euros por una comida sin carta clara y eso es otro motivo para huir. Para colmo, que no te desglose los precios al cobrar es una falta de respeto tremenda. Te ponen en un aprieto y, la actitud de la dueña, no ayuda precisamente a crear un buen ambiente. Este es un local a evitar totalmente, si se puede.

Y luego, hay quien ha disfrutado del sitio precioso que es, pero también se encontró con un mozo malhumorado. Pagó un Aquarius a 3 euros y no le dieron ni un hielo sin que le miraran mal. Además, el trato al peregrino fue de pena. Es decir, la comida puede ser original por ser casera, enfrentándote a un servicio que depende completamente de la actitud de los dueños. Y al final, ese ambiente que podría ser único se arruina entre gritos y kilométricos discursos que no invitan a volver. Así que, si te doy un consejo, mejor vete a otra parte. Hay hamburgueserías por los alrededores y son mucho más amables, ¡más vale evitar el estrés!

Cómo es el ambiente en El Alquimista

Ya te digo, El Alquimista en Agés es un sitio que se presta a sorpresas. Si eres de los que disfruta de una buena comida casera, este es tu lugar. La Amapola es un encanto; te trata como si fueras de la familia. Comimos ahí durante el Camino de Santiago, y no solo la comida es un 10, sino que su personal, como Antonio, el camarero, es súper cercano. Y encima, la relación calidad-precio está bastante bien, por unos 10-20€ puedes llenarte el estómago. Así que, bien por ellos.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay quien ha pasado un mal rato y ha tenido una experiencia bastante lamentable. Un gazpacho que parecía más bien un cóctel de sal, y partido de pollo que apenas daba para dos bocados. La cuenta a 40€ sonaba a broma, sobre todo si solo te dan la opción de agua o vino. Parece que hay veces que van solo a sacar euros a los turistas, y eso, como ya te imaginarás, no está bien.

En lo que respecta al ambiente, la mezcla es interesante. Por un lado, hay un aire familiar y hogareño, muy acogedor. La señora Mapi hace todo con cariño, y aunque a veces pueda ser un poco fuerte, su carisma definitivamente te atrapa. Tienes opción de comer dentro o en la terraza exterior, así que puedes elegir el rollo que más te guste. Es un lugar que, si bien puede tener altibajos, sigue siendo un rincón del Camino donde se respira autenticidad y buen rollo. ¡Totalmente recomendable si te pasas por Agés!

Quiénes regentan el restaurante

Mira, te cuento que estuve en El Alquimista la otra noche y, de verdad, me quedé flipado. Este bar restaurante en C. Ochabro, 2a, 09199 Agés, Burgos es un tesoro. Te reciben Mari y Antonio, que son unos encantos, de esos que hacen que te sientas como en casa. La comida está espectacular, comí una cena muy rica y solo gasté entre 10 y 20 € por persona. La puntuación que le doy es de 5 estrellas porque todo estuvo a la altura: comida, servicio y ambiente, ¡un fuerte 4! Y lo mejor, ¡sin esperas para ser atendido!

La verdad es que el lugar tiene su rollo. Tiene solera y está decorado con estilo. No es solo un sitio para comer, es un espacio familiar donde te tratan bien. Lo que más me gustó fue la comida casera. Puedes hasta pedir el tipo de pan para tus bocatas, y lo del embutido es un lujo, ¡cortado a máquina y fresquísimo! Además, la atención de Amapola y Antonio es espectacular. Te hacen sentir como uno más de la familia. No es casualidad que le pongan en el mapa, ¡repetiría sin dudarlo!

Sin embargo, hay que decir que también hay opiniones más críticas. Unos dicen que el trato no fue el mejor. Se quejaban de que la dueña estaba de mal humor y les faltó un poco de amabilidad. Aunque el sitio esté bonito y bien cuidado, con una decoración chula, a veces las personas afectan mucho la experiencia. La comida ahí estuvo rica, pero el servicio les dejó un mal sabor de boca. Pero bueno, como dicen muchos, la actitud de los dueños puede hacer la diferencia.

En resumen, El Alquimista está regentado por Mari y Antonio, y con ese tipo de atención, comida rica y un ambiente acogedor, han tardado poco en ganarse la fama en el camino de Santiago. Si pasas por Agés, no te lo pierdas, ¡vale mucho la pena hacer una paradita en este rinconcito!

Qué platos destacan en el menú diario de El Alquimista

Mira, si te quieres pasar por El Alquimista, te cuento que la experiencia puede ir de extrovertido a desastroso. Por un lado, hay quienes se vuelven fanáticos por el trato cálido de Mapi y Antonio; dicen que te hacen sentir como parte de la familia, que la comida casera que preparan es un manjar y de precio, está bastante bien. Un montón de personas lo recomiendan como un lugar que debería ser parada obligatoria en el camino de Santiago. La decoración es otro punto a favor: tiene un toque muy especial con esos detalles que lo hacen único, como el pajarito en el baño.

Pero, ¡aguas! No todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias muy malas, como esa vez que una chica preguntó para comer y la atención fue pésima. La actitud de la señora fue de lo más grosera, se notaba que no tenía ganas de atender a nadie. Por esas cosas, he escuchado que la calificación de atención puede caer hasta un uno. La comida y el ambiente también tienen esa misma puntuación de desastre.

Ahora, si nos centramos en lo bueno, la comida casera se lleva todas las estrellas. Platos típicos, bien elaborados y con un precio ajustado. Entre lo que parece destacar en el menú diario están los guisos y las tortillas, además de otros platos tradicionales que siempre hacen agua la boca. La gente sale encantada, incluso repiten la cena. En definitiva, si te toca un buen día, seguro que querrás volver a saludar a la familia de El Alquimista. ¡No hay como disfrutar de una buena comida en un sitio acogedor!

Es posible disfrutar de postres caseros en El Alquimista

Mira, si estás buscando un sitio donde comer después de tu escapada a Atapuerca, El Alquimista es un hallazgo. Este bar restaurante en C. Ochabro, 2a, Agés es puro encanto. A solo 7 minutos del centro de excavaciones, llegas y te sientes como en casa. Aquí la gente es super amable y la comida, ¡ni te cuento! Un menú casero muy rico que ronda entre 10-20€ por persona. El pollo al ajillo que sirven está deliciosísimo y la tortilla... ¡ni hablar! Todo lo que probé estaba bueno, de esos sitios que se sienten cálidos y hogareños.

Y la verdad, la relación calidad-precio está bastante bien. 5 estrellas para la comida y el ambiente. Cada rincón de la casa, que costa de unos 400 años de historia, está bien cuidado, lo que hace que comer ahí se sienta especial. Cualquier camino que te lleve a este lugar vale la pena, y sobre todo, el servicio fue muy curioso, siempre pendientes de que no nos faltara nada en la mesa.

Aunque, no se puede ignorar que hay opiniones divididas. Alguien se quejó de que no era barato, con una relación calidad/precio baja, y sí, hay un par de comentarios sobre un mal servicio. Si le crees a unos, hay quienes defienden que el ambiente es más bien frío y distante. Eso sí, no esperaba que este lugar tuviera opiniones tan extremas, lo que se dice “el camino es largo y lleno de sorpresas”.

Ahora, en lo que respecta a los postres, no todo el mundo ha tenido suerte. Eso de “sopa de sobre” y albóndigas frías no ayuda a la imagen de un sitio que intenta hacer una propuesta casera. Hay quienes dicen que el postre estaba bueno, pero porque era de mercadona. Entonces, ¿se puede disfrutar de postres caseros en El Alquimista? Pues, si te toca un día bueno, tal vez tengas suerte, pero no querrías arriesgarte a que te sirvan lo que no esperabas. Así que ya sabes, ve, prueba la comida y cruza los dedos para salir con el estómago contento y un buen postre.

Cómo es el servicio en El Alquimista

Si te digo la verdad, El Alquimista es un sitio que, de entrada, parece bastante acogedor. Te recibe un ambiente chido, como para sentarse a comer tan tranquilo. La dueña, que es un encanto, te cuenta que hace su famosa sopa cociendo el caldo durante tres horas con carne y verduras de la buena. Al final, la cuela y ¡bam! Tienes una sopa que, aunque parece simple, te sorprende en sabor. Pero ojo, no todo es tan rosado: el menú te cuesta 17,50€ por persona y la bebida, que es un vaso de vino y agua del grifo, pues no se siente tan premium.

Ahora bien, si buscas algo más de calidad, hay que decir que también tienen opciones que están de lujo. He probado la fabada, que es una delicia, y el menú cuesta 15€. Eso sí, por esa pasta, te llevas una comida casera que no tiene comparación. La dueña sigue siendo súper agradable, y eso siempre suma puntos. La gente lo recomienda mucho, así que es como una apuesta segura para una buena cena.

Hablando del servicio, bueno, podría mejorar un poco. La gente dice que aunque la comida es impresionante, el servicio no se está llevando todas las estrellas. Y es que, si bien la dueña es simpática, a veces se siente que el ritmo se puede atascar un poco. Pero quien busca buena comida y calidez, se lleva un buen sabor de boca en general. Así que, si te animas, ¡a probarlo se ha dicho!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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