Casa Miguel

Casa Miguel

Si andas por Quintanilla, Cantabria, no puedes dejar pasar Casa Miguel, un restaurante que es pura delicia. Con una calificación de 4.4 en Restaurant Guru y más de 580 reseñas, este lugar destaca por su comida casera y acogedora atmósfera. Aquí solo sirven un menú del día, pero lo que les falta en variedad, lo compensan en calidad y abundancia. La atención es de lujo, con gente amable y cercana. Después de una buena caminata, como la ruta de la senda mitológica, un plato de cabrito aquí es el broche perfecto. ¡No te lo pierdas!

Casa Miguel

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 557 Reseñas
Dirección: Bo. Quintanilla, s/n, 39550 Quintanilla, Cantabria
Teléfono: 942 72 78 49

Página web

Horarios Casa Miguel

DíaHora
lunes10:00–24:00
martes10:00–24:00
miércoles10:00–24:00
jueves10:00–24:00
viernes10:00–24:00
sábado10:00–24:00
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Miguel

Dónde se encuentra Casa Miguel

¡Hey, peña! Si no habéis estado en Casa Miguel, tenéis que ponerle solución ya. Este restaurante es una joya cántabra que nunca falla. 5 estrellas y una parada obligatoria cada verano. Y no es que lo diga yo, es que llevamos años repitiendo y cada verano volvemos con la misma ilusión. Aquí no solo vas por la comida (que es espectacular); es la calidez humana que te envuelve desde el primer paso. El personal, de una amabilidad que ya no se encuentra en muchas partes—son atentos, cariñosos y rápidos, siempre con una sonrisa genuina. Y, ¡ojo!, no puedo pasar por alto a Kike, que con su cercanía y dedicación hace que cada visita sea aún más especial.

Hablando de la comida, es auténtica cocina casera cántabra, de la de verdad. Los platos son generosos y sabrosos, hechos con cariño y tradición. Aquí se paga lo que se come... ¡y se come un montón! La relación calidad-cantidad-precio es simplemente insuperable. Sales rodando, pero feliz, como si hubieras comido en casa de tu abuela. ¿No sabes qué pedir? Te cuento que hemos probado el menú para dos en domingo: de primero, unos garbanzos cocidos que estaban de lujo, y de segundo, un codillo y pollo guisado que me dejaron flipando. Y eso sin olvidar el postre, que era un pastel de queso que te vuelves loco. ¡Felicidades al equipo de cocina!

Y si eres de los que van en grupo, tranquilo, que Kike se lo monta bien. No tienes que tener problemas a la hora de reservar, incluso si todavía no sabes cuántos sois. El lugar tiene mucha capacidad: zonas de comedor interior, bar, patio y hasta un comedor privado. Y después de haber comido, podéis aparcar sin problemas, porque hay muchas plazas libres y, para colmo, ¡aparcamiento gratuito!

Entonces, para los despistados, Casa Miguel se encuentra en Bo. Quintanilla, s/n, 39550 Quintanilla, Cantabria. Si andas por el norte, no puedes dejar de pasar. ¡Gracias por tanto, Casa Miguel!

Qué tipo de comida se ofrece en Casa Miguel

Y así que, después de recorrer las cuevas del Soplao, nos topamos con Casa Miguel. Un lugar que no tiene pérdida, porque la dirección está en el Callejón Quintanilla, s/n, 39550 Quintanilla, Cantabria. Llegamos ahí sin pensarlo mucho y, la verdad, ¡qué acierto! El camarero fue un crack, súper majo, y eso cuenta mucho. La comida es casera, ¡y menuda cantidad! Cualquier plato está buenísimo. Por solo 10-20 € por persona, la relación calidad-precio es de 5 estrellas. El ambiente es relajado, y el ruido es muy bajo, así que puedes charlar sin problemas. Lo mejor de todo es que no tuvimos que esperar nada para ser atendidos, ¡perfecto para seguir explorando!

Si hace mucho que no te das una vuelta por aquí, tienes que hacerlo, porque últimamente he estado parando un par de veces más y sigue siendo espectacular. Tienen menús sencillos, sabrosos, hechos con cariño, como se cocinaba antes. Además, el servicio es rapidísimo y el ambiente, aunque un poco más alto que antes, sigue siendo muy agradable. Un sitio ideal para reponer fuerzas y seguir disfrutando de nuestra Cantabria infinita. Y sí, otra vez, ¡merece un 5 en todas las categorías!

La experiencia fue brutal, y la comida deliciosa. Habré probado un montón de platos, pero hay que decir que sus alubias fabulosas y la carrillera son una maravilla. Ojo con los postres caseros, porque el flan y la tarta de queso son imperdibles. Ya sabes, al final cuando abres el menú, ves que la calidad es insuperable, así que están en lo cierto con esas 5 estrellas que le dan a todo.

Nosotros llegamos sin reserva, porque lo encontramos de casualidad en Google Maps, y no nos decepcionó. Comimos un menú del día por 16 € que incluía postre, todo casero, y el camarero era un crack, muy amable y super detallista con el niño. Recomiendo el cocido de garbanzos, la sopa de pollo y, no olvides el mousse de limón. El restaurante admite niños y aunque no tienen menú específico para ellos, te permiten llevar la comida que sobre, así que no hay problema.

En resumen, Casa Miguel ofrece comida tradicional y casera al mejor estilo montañés, con platos como chorizo, morcilla, codillo, y hasta albóndigas que no te puedes perder. Así que ya te digo, si pasas por Quintanilla, este es el lugar donde tienes que parar. ¡Vas a salir rodando!

Cuál es la calificación de Casa Miguel en Restaurant Guru

Ya te digo, Casa Miguel es un pedazo de lugar. Tienen 5 estrellas por una razón, y créeme, no es solo por el nombre. La comida está riquísima, hecha en casa, y las raciones son generosas. No vas a salir de allí con hambre, eso te lo aseguro. El camarero es de lo más amable; te sientes como si estuvieras en casa. Y el ambiente… ¡vaya vistas a la tierra cántabra! Es un sitio ideal para relajarse y disfrutar.

Hablando de la comida, si estás buscando algo auténtico, aquí la tienes. Tienes que probar el cocido de garbanzos, que es una bomba. Y ni se te ocurra irte sin un trozo de tarta de queso, ¡está de rechupete! Además, para aquellos días festivos, el menú está súper bien de precio, entre 10 y 20 euros. No hay excusa, ¡a reservar!

Aparte, ya te aviso que está un pelín apartado y el aparcamiento no es lo mejor del mundo, pero si llevas un par de horas de antelación, lo solucionas rápido. El sitio es familiar y tiene un ambiente muy chido. Si buscas comida de verdad, sin lujos pero con corazón, este es tu lugar. Por si fuera poco, la zona es preciosa, con montañas que quitan el aliento y un ambiente de tranquilidad que te invita a quedarte.

Y por último, hablando de calificación, te cuento que Casa Miguel se lleva un 4.7 en Restaurant Guru. Así que si quieres comer bien a buen precio y encima disfrutar de un paisaje espectacular, no te lo pienses más. ¡Tienes que ir!

Cuántas reseñas tiene Casa Miguel en total

Entonces, hablemos de Casa Miguel. Si buscas un lugar donde comer con la familia, este es el sitio. Te aseguro que la comida casera de la zona ***es de 5 estrellas***. Tienen un cocido de garbanzos que es un espectáculo y ni hablar de los huevos fritos con picadillo. Los peques se ponen las botas con la sopa de cocido y los garbanzos. Y el codillo, ¡madre mía! Eso no lo pueden quitar del menú. De verdad, fue un placer al paladar. Y los postres, la tarta de queso y crema cántabra, están a otro nivel, super buenos y con una textura increíble. Todo hecho en casa, que eso se nota.

Lo mejor de todo es que el personal es un encanto. Desde que llegamos, se notaba que tenían ganas de hacerte sentir bien. El cocido montañés impresionante, con las costillas que se deshacían solas del hueso. No es solo la comida, el ***servicio también se lleva una buena puntuación***. Cuidado, si andas con prisa, este no es el sitio, porque todo necesita su tiempo de cocción. Pero, créeme, vale la espera.

El ambiente está genial; el restaurante cuenta con un amplio comedor, tanto dentro como en la terraza. No es necesario reservar, pero si lo haces, mejor que mejor. Cuando nosotros fuimos, no tuvimos que esperar. Un menú de ***16 euros*** y la calidad es insuperable. Además, tienen un montón de cervezas, algunas de la zona que son un must. Por cierto, aparcar no es un problema, hay plazas gratuitas cerca.

Resumiendo, Casa Miguel tiene un montón de reseñas positivas, pero con toda la info que te he soltado, no puedo darte un número exacto. Lo que sí sé es que, si decides ir, seguro que te llevo a repetir. ¡Hasta la próxima!

Qué tipo de menú ofrecen en Casa Miguel

Si estás en el Camino de Liebana, tiene que hacer una parada en Casa Miguel. Aquí en Quintanilla, son los únicos que están abiertos entre Cades y Cicera. La verdad, es el sitio perfecto para reponerte un poco y llenar el estómago. Hacen un cocido montañés que quita el hipo y unas carrilladas de cerdo que están para chuparse los dedos. No te voy a mentir, la relación calidad-precio es más que aceptable, sobre todo con lo bien que te tratan. Si me preguntas, le pongo un 4 estrellas por el conjunto.

Pero eso no es todo. Cuando vas a Casa Miguel, te llevan el menú y no te decepcionas. Raciones inmensas y riquísimas: esos garbanzos con pollo y costillas son una locura, la carne se deshace en la boca. También tienen una ternera que no se queda atrás y un flan casero de huevo que te hará olvidar todo lo que has comido antes. ¿El café? Bueno, no viene incluido, pero la verdad no importa mucho porque el ambiente es el idóneo para desconectar y disfrutar. Así que olvídate de buscar otro sitio, ¡te aseguro que se lo vas a contar a tus amigos al volver a casa! Otra vez, 5 estrellas por supuesto.

Una vez fui en un día de esos lluviosos y fríos. Después de visitar las cuevas del soplao, decidí llamar. El dueño me dijo que no había problema en encontrar mesa. Me trajeron unos garbanzos en un perolo que me hicieron olvidar de la lluvia. Luego, unos filetes de lomo con sus patatas caseras. Y de postre, una mousse de limón que estaba riquísima. Todo aquí tiene un toque casero que enamora. Comida casera de calidad, buen trato del personal y un ambiente tranquilo. Le doy 5 estrellas sin dudarlo.

Entonces, ¿qué tipo de menú ofrecen en Casa Miguel? Pues aquí tienes una mezcla de comida casera espectacular. Tienes desde cocido montañés, carrilladas, hasta garbanzos con pollo, seguido de una buena carne y postres increíbles como el flan y la mousse de limón. Y lo mejor es que el precio oscila entre 10-20 €, así que no hay excusa para no parar a comer y disfrutar de una buena comida en un lugar que sabe lo que hace. ¡No dudes en parar!

La variedad del menú en Casa Miguel es amplia

Te digo que Casa Miguel es una joyita escondida. Si pasas por Quintanilla, tienes que desviarte un poco de la carretera, pero vale totalmente la pena. Te metes y parece un bar de lo más normalito, pero espera, porque subes a la planta de arriba y ahí sí que hay un ambiente chido para comer. Este sábado al mediodía, pillamos un menú por unos 16€ que incluía varios primeros, segundos, postre y bebida. Todo riquísimo y de ración basta. ¡Vas a salir rodando!

La comida que nos pusieron era espectacular, tipo casera y hecha a fuego lento. El pollo con salsa de uvas pasas fue un hit total. No exagero, fue de lo mejor que probamos en el viaje. Además, el ambiente es acogedor y, aunque el lugar parecía simple, la atención fue de diez. En serio, aquí no te van a dejar con hambre, ¡se nota que cuidaron cada detalle!

Después de visitar la Ferrería de Cades, nos dijeron que vinieramos a Casa Miguel y acertaron de lleno. El cocido montañés que probamos allí está entre los mejores que he catado. Te diré que con un plato tienes suficiente, pero si quieres hacer la fiesta completa, ¡añade unos huevos con jamón o el pollo asado! Salimos con la necesidad de caminar para compensar todo lo que habíamos comido. Toda esta experiencia se complementó con un servicio que fue genial a pesar de que estaban en fiestas.

Y mira, si te vas a dar una vuelta por la cueva del soplao (que definitivamente no te la puedes perder), asegúrate de parar aquí. Nos guardaron el cocido incluso en medio de las festividades. Atención perfecta y un cocido espectacular, precio/calidad, todo en uno.

Ahora, en cuanto a la variedad del menú en Casa Miguel, sí que hay opciones. Tienes varios primeros y segundos para elegir, además de postres que siempre levantan el ánimo. No es gourmet ni nada de eso, pero para un pueblo pequeño, es increíble lo que ofrecen. ¡Así que no dudes en ir, no te vas a arrepentir!

Qué destacan los clientes sobre la calidad de la comida en Casa Miguel

La verdad es que Casa Miguel es un sitio que no te puedes perder si andas por la zona. Está en Quintanilla, Cantabria, y la decoración tiene ese toque familiar y acogedor que te hace sentir como en casa. Después de hacer la ruta de la senda mitológica y el mirador de Santa Catalina (¡no os la perdáis!), es la parada perfecta. A nosotros nos pilló justo de camino y, ¡vaya acierto!, la comida es de 10. Desde el primer plato, un cocido de garbanzos que es puro amor, hasta la ración de pan de hogaza que no puedes dejar de mojar.

El segundo plato fue la carrilleras en salsa con patatas fritas caseras. ¡Simply to die for! Y los postres, ni hablar, todo casero y está claro que se nota el cariño con el que lo preparan. Aparte, el trato es inmejorable; el camarero es atento y siempre tiene una sonrisa. Lo que mola de este sitio es que, tras disfrutar de un menú diario que ronda los 10-20 €, puedes esperar un servicio que le da un 5 en todo. ¡Así de sencillo!

La experiencia fue tan buena que al día siguiente decidimos volver para picotear. Las raciones y los bocadillos son otro nivel, el menú de la noche está súper completo y además se adaptan al gusto de cada uno. El ambiente es muy chido y no te sentirás apurado en ningún momento. Además, para los que son fan de lo dulce, el arroz con leche es una delicia.

Para resumir, en Casa Miguel todo el mundo destaca la calidad de la comida casera. Se notan la pasión y el trabajo de las cocineras, y eso se traduce en un servicio excelente y un plato tras otro que refleja ese cariño. Aquí tienes un plan perfecto para comer bien y, sobre todo, descubriendo todo el sabor de Cantabria. ¡Ideal para venir a cenar o a comer!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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