
¡Hey, colegas! Si andás buscando un plan único en La Rioja, tenés que conocer Bodegas Lecea, una joya ubicada en el Barrio de las Bodegas de San Asensio. Este lugar no es cualquier bodega, aquí vas a encontrar más de 350 bodegas familiares excavadas en la roca desde el siglo XVI, donde nuestros antepasados guardaban vino a la temperatura ideal. La familia Lecea ha mantenido vivas las tradiciones del vino, trabajando en calados subterráneos impresionantes a 14 metros de profundidad. Además, ¡tienen una experiencia que no te podés perder! Un paseo por estos laberintos te hace sentir que viajas en el tiempo. No te lo pierdas, vale la pena.
Bodegas Lecea
Horarios Bodegas Lecea
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–15:00 |
| martes | 9:00–15:00 |
| miércoles | 9:00–15:00, 16:00–17:30 |
| jueves | 9:00–14:00 |
| viernes | 9:00–14:00 |
| sábado | 10:00–14:30, 16:00–18:30 |
| domingo | 10:00–14:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Lecea
Dónde se encuentran las Bodegas Lecea
¡Hey, amigos! Si buscan un plan chido en La Rioja, Bodegas Lecea es el lugar. Este sitio es como un tesoro escondido en el Barrio de Las Bodegas, en Calle Las Cuevas, 246, 26340 San Asensio. La vibra que se siente aquí es increíble y la tradición familiar que tienen le da un toque auténtico. ¡Todo el mundo debería conocer este lugar!
La experiencia de su programa "Atardecer en la Viña" es sencillamente inolvidable. Comenzamos con una cata de vinos deliciosos, sí, esos que te hacen suspirar. Luego, nos subimos a un 4x4 clásico y dimos una vuelta por el viñedo. Y cuando llegó el momento de ver el atardecer desde lo alto del monte, con un aperitivo en mano y música en directo, todo fue mágico. 5 estrellas para la familia Lecea y su hospitalidad, que nos hizo sentir como en casa. ¡La recomiendo a todos!
Sin embargo, no todo es perfecto, ¿eh? Hubo una visita que dejó un poco que desear. Un paseo en bici que se sentía más aburrido que emocionante, cada uno iba a su ritmo y la guía no estuvo muy pendiente. La cata fue un poco fría, no por el vino, sino porque no estaba a la altura de lo que esperábamos. Aún así, ver el viñedo familiar y su evolución era interesante.
Pero regresando a las cosas buenas, en general, las experiencias aquí son espectaculares. La Familia Lecea se preocupa por hacerte sentir bien. Todos los que han ido hablan de la atención deliciosa y la visita guiada que te lleva por las entrañas de la bodega, ¡una verdadera montaña rusa de sorpresas y vino bueno!
Así que ya saben, si quieren disfrutar de una experiencia única en torno al vino, Bodegas Lecea está en Calle Las Cuevas 246, San Asensio, La Rioja. ¡No se lo pierdan!
Qué hace especial a Bodegas Lecea en comparación con otras bodegas
¿Aún no has estado en Bodegas Lecea? Entonces te estás perdiendo algo genial, amigo. La visita es un verdadero viaje al pasado, te llevan por las antiguas cuevas donde todavía se produce vino. Y lo mejor es que no solo catas al final, ¡no! Vas probando los caldos en diferentes paradas del recorrido, lo que mantiene todo fresquito y emocionante. La guía, Cristina, se lo curra de lo lindo, explicando todo de manera tan amena que no te das cuenta de que se va el tiempo. Te aseguro que vale cada segundo.
Y si piensas en ir con tu perro, olvídate de dejarlo en casa. Aquí son super amables y te permiten que tu mascota esté a gusto en un espacio fresco mientras disfrutas de la cata. Cuando llega el momento de reunir a todos, la buena onda no termina. Hicimos un pequeño picoteo al final y la calidad de los vinos es una maravilla. De verdad que todo suena a un cocido, pero es que es realidad, todo está alucinante.
Hablando de lo que hace especial a Bodegas Lecea, creo que su encanto radica en esa mezcla de tradición y modernidad. No solo están arraigados en la historia del vino de La Rioja, sino que lo hacen con un aire familiar y acogedor. El trato es cálido, casi como si estuvieras en casa de un amigo. Y si decides hacer la visita en bici, la experiencia se convierte en un plus divertido. En resumen, es un lugar que no te puedes perder si amas el vino y buscas algo auténtico. ¡Vamos, no te lo pienses más!
Cuántas bodegas familiares hay en el Barrio de las Bodegas de San Asensio
Mira, si estás pensando en hacer una escapada a La Rioja, Bodegas Lecea es parada obligatoria. La experiencia que ofrecen es de 5 estrellas y, de verdad, no es overhype. Te subes a un 4x4 y vas recorriendo las viñas con Javier, un guía que no solo sabe un montón, sino que también hace la cosa muy amena con historias que te enganchan. Después, pasas por los calaos y te dejan probar un par de vinos. Es el tipo de experiencia que necesitas para conocer la esencia de una bodega familiar.
Otra cosa genial de esta bodega es que tienen años de tradición. Hablamos de cinco generaciones dedicándose al vino, así que saben lo que hacen. Las catas son una sorpresa total, no solo por los vinos, sino por todo el rollo que te cuentan. La bodega es preciosa y nada típica, así que claro que sí, un 100% recomendable. Y ojo, ¡que aquí hacen una fiesta del vino donde puedes ver el proceso de aplastar las uvas! Te pones las botas.
La magia de Lecea es que te enseñan el pisado de uva y la fermentación carbónica de una forma que no verías en naves industriales. Entran a las cuevas a 14 metros de profundidad, y de verdad parece que estás en una *mazmorras de película*. Hay un buen ambiente, la guía súper simpática, y las catas son generosas. Apúntate a probar la variedad “a la antigua usanza”, que aunque no es obligatorio comprar, puedes probar de todo antes.
Ah, y si tienes alguna intolerancia, solo díselo a la gente, que lo tienen en cuenta y eso se agradece un montón. En el Barrio de las Bodegas de San Asensio, hay varias bodegas familiares, y te diría que son un par, pero lo mejor es que cada una tiene su propia chispa. Así que ya sabes, lo que no te puedes perder es la experiencia en una bodega como esta. ¡No te arrepentirás!
qué siglo se han excavado las bodegas en la roca
Mira, si estás buscando un plan diferente que te deje satisfecho, Bodegas Lecea en el Barrio de Las Bodegas es la movida. Esta bodega familiar, que se encuentra en C. las Cuevas, 246, 26340 San Asensio, es justo lo que necesitas. La experiencia es una pasada: te llevan por las cuevas, te cuentan curiosidades chulas y, lo mejor, ¡vas catando vino a medida que avanzas! No te esperes grandes vinos de estos que te dejan sin aliento, pero sí unos muy ricos y curiosos que no te van a decepcionar. Si tienes suerte, te tocará un picoteo de embutido que complementa todo esto.
Y te cuento que el ambiente es genial. La visita es como un tour por la historia del vino, sin tanto rollo moderno. Clara, que te guía, lo explica todo con ganas y simpatía; se nota que le gusta. Al final, te vas de ahí con un par de tintos y un blanco que no son solo buenos, ¡son muy buenos! Además, por si te mola, tienen varias experiencias extras para aprovechar el día al máximo. Yo elegí un paseo por los viñedos junto a Luis Alberto, y la tortilla de patata casera que preparan es de otro mundo.
Ahora, no todo es perfecto. Me comentaron que el tema de parking puede ser un quebradero de cabeza. Pero bueno, con un poco de atención, te puedes apañar. Solo evita aparcar donde moleste, que eso es clave. Ah, y por cierto, sobre las bodegas excavadas en la roca, se hizo en el siglo XV. Así que ya sabes, ¡es un viaje a lo grande!
A qué profundidad se encuentran los calados subterráneos de la familia Lecea
Si te mola el vino y las experiencias distintas, Bodegas Lecea es donde tienes que estar. Estas bodegas son un auténtico encanto, diferentes a lo que encuentras por ahí. Tienen mucha historia, y la guía que nos atendió durante el tour, ¡madre mía! Nos dejó flipando con las explicaciones. La familia ha mantenido la tradición y se nota en su forma de trabajar. Todos los vinos que catamos estaban deliciosos y la experiencia fue de otro nivel. 100% recomendable si quieres algo auténtico y antiguo.
Hablando de la experiencia, un 10 se queda corto para describir lo que vivimos allí. El equipo que forma parte de este proyecto es humano y profesional a más no poder. El paseo en 4x4 fue súper entretenido y la cata, ¡ni te cuento! De verdad, si buscas una bodega que no sea la típica, no dudes en visitar estas magníficas bodegas. Seguro que volveremos pronto, ¡fijo!
En nuestra ruta por La Rioja no podía faltar dar una vuelta por las bodegas. Elegimos Bodegas Lecea porque nos llamó la atención que estuvieran bajo tierra en calados. Y la verdad, fue una gran experiencia. Nunca habíamos estado en un lugar así y la atención fue de 10. Además, ¡ya estamos esperando la fiesta del pisado! Ojalá podamos coincidir y volver a disfrutar.
La visita fue una pasada. Ver los viñedos, escuchar a Isabel dar explicaciones, y luego disfrutar de un aperitivo en el campo con buenos vinos, fue una experiencia fantástica. Y ni hablar de conocer esos calados subterráneos que se encuentran a unos 8 metros de profundidad. Totalmente recomendable, no sé cómo puedes dejar pasar esto si estás en la zona.
Y ya te digo, si se pudiera, les daría 6 estrellas. La bodega es hermosa, antigua como ninguna otra en la región y el trato recibido por parte de la familia fue encantador. Los vinos son espectaculares y la visita se hace aún más divertida si la complementas con unas cervecitas en los bares del pueblo. ¡Tendré que volver, sin duda! Ah, y si te animas, el tour en bici con Cristina es otro de esos must que no puedes perderte.
Cuál es la temperatura ideal para almacenar vino en las bodegas de Lecea
Puf, la visita a Bodegas Lecea fue un auténtico lujo, de los que se quedan grabados en la memoria. Te cuento que es de esa clase de bodegas que combina lo familiar con lo profesional, y eso se nota desde que llegas. Isabel y el resto del equipo son un amor, nos hicieron sentir como en casa a pesar del frío día que teníamos. Recorrimos los viñedos y fue increíble cómo nos explicaron todo, aprendimos un montón y menos mal que teníamos un buen aperitivo para el camino. De verdad, no puedes perderte esto.
Si decides ir, prueba el clarete y el crianza. Y no solo eso, luego nos metimos en la bodega y nos dejaron catar tres vinos: el Corazón de Lago, un reserva, y dos blancos, uno semidulce y otro seco. Todo esto, mientras nos ponían tortilla, jamón y, claro, mis hijos no se quedaron sin su mosto y patatas. Todo un detallazo que se agradece, especialmente cuando hay niños dando vueltas. Javier fue un crack con ellos, superpaciente y ameno, algo que se aprecia un montón.
La experiencia en los calados de la bodega es de otro mundo. Imagínate un laberinto del siglo XVI donde antes elaboraban vino... ¡Menuda aventura! Las cubas de hormigón son impresionantes, pero lo que realmente te remueve es pensar en cómo lo hacían sin luz. La temperatura allí es fresqueta, una ideal para almacenar vino, normalmente en torno a los 12 a 15 grados, así que no olvides llevar abrigo, ¡ni en agosto es caloroso!
En fin, si buscas un plan diferente, tranquilo y sabroso, Bodegas Lecea tiene todo lo que necesitas. Es 100% recomendable y la experiencia te va a dejar con ganas de más. ¡No dudes en ir!
Qué tipo de experiencias ofrece Bodegas Lecea a los visitantes
Si te estás pensando en hacer una escapada, Bodegas Lecea es el sitio perfecto para pasar un rato chido. Esta bodega familiar tiene un rollo muy especial que la hace destacar. Ofrecen visitas amenas y entretenidas, donde no solo te cuentan de vinos, sino que te dejan disfrutar de una experiencia que realmente vale la pena. Prepara tu agenda, porque te prometo que la cata de vinos que hacen es digna de repetir.
Elige el pack que más te mole, como el visita a viñedos y bodega, que fue lo que pillamos. Luis Alberto, el dueño, es un crack. Nos llevó por los viñedos y compartió con nosotros todos los secretos del cultivo de la uva. Era como ver a un abuelo sabio, y solo con mirar sus manos ya se nota la experiencia. Luego, a pie de viñedo, disfrutamos de una tortilla con embutidos, quesos y unos buenos vinos. ¡Es algo que no se puede dejar pasar!
Además, si decides ir, asegúrate de reservar, porque se organiza en grupitos chiquitos. Cuando nosotros fuimos, éramos unas 10 personas y la guía, María, hizo que la visita fuera súper interesante. Nos llevó a pasear por las “Lacenas” de Las Cuevas, unas galerías con siglos de historia que son parte del alma de la bodega. Aprendimos sobre el proceso de elaboración del vino, ¡y las anécdotas que cuenta son épicas!
Así que, ¿qué tipo de experiencias ofrece Bodegas Lecea a los visitantes? Pues te encontrarás con un enfoque tradicional y artesanal del vino, donde puedes sumergirte en la historia y la pasión que hay detrás de cada botella. Las catas son una delicia, y hay vinos como el “Corazón de Lago” que son pura magia. Sin duda, un lugar que fusiona la tradición con un toque familiar y cercano que te deja con ganas de más. ¡No se lo pueden perder!
Por qué es importante la tradición del vino en la familia Lecea
Tío, si estás buscando un plan chido, Bodegas Lecea es el lugar al que tienes que ir. Te hablo de una bodega familiar centenaria, nada de esas fábricas inoxidables y frías. Aquí todo se hace con un toque artesanal que se nota en cada botella. Visita totalmente recomendable; en serio, no te vas a arrepentir. Te llevan a dar un tour por los viñedos, y ahí te cuentan todo lo que hay que saber sobre las distintas variedades de uva y cómo el suelo y el clima afectan a cada cosecha. Es como una clase, pero mucho más interesante y con vino de por medio.
Después de esa buena lección vitivinícola, prepárate porque nos pusimos a almorzar con unos productos de la zona dignos de probar: jamón, embutidos, tomate de huerta... y, ojo, no te olvides de la tortilla de patata riquísima. Comida de la buena mientras disfrutas del paisaje, eso siempre suma, ¿no crees?
Luego viene la parte que de verdad te deja flipando: las cuevas. Tienen siglos de historia y están excavadas a mano. Todo lo que ves ahí te cuenta la historia del vino que han estado produciendo estos cracks durante generaciones. Nos enseñaron las barricas, las botas y muchos enseres que han usado hasta ahora. Lo que más me impactó fue la prensa manual, que todavía la utilizan. Se siente la tradición en el aire y la evolución del vino. En total, la visita duró unas cuatro horas que se pasaron volando gracias a las explicaciones súper interesantes que nos dieron.
Entonces, ¿por qué es importante esa tradición del vino en la familia Lecea? Es sencillo: es su forma de vida, su legado. Te das cuenta de que cada botella tiene una historia detrás, un pedazo de la familia, del terroir y de sus tradiciones. Con cada copa, no solo estás degustando un vino, sino participando en algo que ha estado vivo durante generaciones. Es un homenaje a su historia y a su esfuerzo. ¡No lo dejes pasar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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