
Si andas por El Burgo de Osma y buscas un sitio donde quedarte, el Bar La Perdiz es una opción decente y con rollo. Este hotel de 2 estrellas tiene 19 habitaciones que son exteriors, con baño propio y tele, un plan bastante cómodo. Además, la familia que lo lleva siempre te atiende con buena onda. El lugar es muy céntrico, así que si quieres salir de fiesta, no te queda lejos. Y ojo, que en Tripadvisor la peña ha dejado sus reseñas, y aunque hay opiniones variadas, el servicio suele ser rápido y la comida, sabrosa. Así que, si pasas por aquí, ¿por qué no darle una oportunidad? ¡No te arrepentirás!
Bar La Perdiz
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Mapa Ubicación Bar La Perdiz
Dónde se encuentra Bar La Perdiz
¡Ey, colega! Si estás pensando en parar en el Bar La Perdiz en El Burgo de Osma, piénsalo dos veces. La experiencia ahí ha sido un desastre total. Imagínate pararte con tus peques y no poder conseguir ni una miserable tortilla francesa. Les pedimos ayuda y nos mandaron a paseo. ¡Así no se trata a la gente! Además, el lugar está sucio y huele a algo que no quieres ni imaginar. El servicio es un 1 en toda regla.
El olor al entrar es como una bofetada. Muy apetitoso, ¿verdad? Pedí una tortilla, a pesar de que se veía peor que el almuerzo de mi abuela después de un mes en la nevera. Resultado: dos días con el estómago patas arriba. Si piensas que pararte por un par de cocacolas y un pincho de tortilla por 10 euros es bueno, prepárate para el chasco. La tortilla estaba dura y, sinceramente, no sabíamos si lo que le ponían eran champiñones o algo más extraño. Servicio: otro 1.
Si tienes mal ojo y decides entrar, que sepas que le ocurrió a un amigo que pidió un bocata y ¡zas! Se puso malo. Me alegra que al menos haya uno que le ha ido mejor, porque el menú del día tiene buenas críticas. Pero claro, todo depende de quién te atienda. En nuestro caso, la camarera parecía estar en su mundo, lejos de lo que pasaba alrededor. Ah, y si no te gusta encontrar un jabato disecado como parte de la decoración, mejor sigue adelante. Cero patatero.
¿Y en cuanto al hotel? Solo diré esto: habitaciones sucias, colchas quemadas, y un baño que no era para nada acogedor en una noche fría de 5 grados. Lo único decente fue la amabilidad del dueño. Pero no pagas para que te cuenten la vida, ¡quieres un lugar donde descansar! Si buscas Bar La Perdiz, la dirección es C. de la Universidad, 33, en El Burgo de Osma, Soria. Pero ya te aviso, no es el mejor sitio para parar, así que mejor sigue buscando.
Qué tipo de establecimiento es Bar La Perdiz
Y ahí está el Bar La Perdiz, justo a la salida del pueblo, al ladito de la gasolinera. Un hotel de 2 estrellas que promete más de lo que da. La atención, bueno, es correcta, pero no esperes mucho. Las habitaciones son justitas; el baño, para olvidarlo, es de esos que te hace sentir como que estás en una cápsula de ejercicio. Si quieres conocer El Burgo, prepárate a caminar unos 10 minutos en llano. Así que, si te mola lo de estirarte un poco, no será un problema.
Ahora, sobre la comida... ¡vaya fiasco! Si piensas que te vas a encontrar una ensalada 'completa', vas a flipar; solo lleva lechuga, tomate, cebolla y un poco de atún. Ni rastro de huevo, espárragos o jamón. Y el pollo al ajillo, mejor ni lo menciones; solo son huesos con unos trozos de carne que parecen más que nada relleno de nervios. Te cobran 15 euros y te quedas con hambre, eso es un robo a mano armada. De verdad, si puedes, salta este sitio, no merece la pena.
La atención está en el mismo saco, ni fu ni fa. La dueña, una señora mayor con muy malas pulgas, me trató fatal. Pasé dos noches y la habitación tenía un radiador que parecía estar en modo fuente, y el grifo del lavabo era una guerra de agua. Aunque la comida era “pasable”, el trato es lo que realmente amarga la experiencia. Así que la jugada me pareció demasiado cara para lo que ofrece.
Entonces, para resumir, ¿qué es Bar La Perdiz? Un hostal de 2 estrellas que no destaca por su comida ni su atención, con habitaciones que van justitas y un par de detalles que te hacen pensar dos veces si vale la pena quedar ahí. Si buscas tranquilidad y no te importa caminar un poco, puede colar, pero ten cuidado con lo que comes y con la dueña. Así que, piénsalo bien antes de caer.
Cuántas habitaciones tiene el hotel
Mira, si te decides a quedarte en Bar La Perdiz, mejor prepárate para lo que viene. Este hotel de 2 estrellas en C. de la Universidad, 33, El Burgo de Osma, está más para olvidar que para recordar. Las habitaciones son un desastre; todo muy viejo, y la limpieza, ni te cuento. Basura debajo de las camas y en los rincones, un inodoro que se mueve como si bailara y, para rematar, toallas y sábanas con agujeros. Las camas son tan antiguas que te preguntas si están en un museo. Lo único que se salvó fue que tienen un almacén para guardar las bicis, y eso es más que un punto positivo, porque al menos no tienes que dejar tu bici a la intemperie. Pero la verdad, ¿quién quiere quedase en un sitio así?
Luego, si decides probar suerte en el restaurante, piensa dos veces. El menú de mediodía cuya calidad no justifica el precio. El local parece un trastero; hay tantas cosas desordenadas que te despistas. El trato de la camarera es bueno, eso sí, pero no se puede salvar la experiencia. Comimos 15 personas, y todos, literalmente, devolvimos todo. El pescado era un chapuzón de aceite y la paella sabía más a moho que a marisco. Esa hamburguesa, Dios mío, daba miedo, y el caldo... ni te cuento. Finalmente, acabamos pidiendo un helado porque ya estábamos por rendirnos. En serio, es un lugar que debería estar cerrado por el bien de todos.
Un amigo se quedó aquí de casualidad y su experiencia fue igual de penosa. Habitación cutre, el radiador oxidado y un ruido insoportable de un compresor que no lo dejaba dormir. Y cuando llegó a cenar, ¡sorpresa! La cocina ya estaba cerrada. El precio, carísimo para lo que ofrecen, tienes mejores opciones en el Burgo. En este hotel, si te digo que tienen 12 habitaciones, te puede sorprender, pero es que, para este nivel de servicio y calidad, es un chiste. Así que ya sabes, si decides pasar, no digas que no te avisé.
Las habitaciones del Bar La Perdiz son interiores o exteriores
Claro, sigamos hablando del Bar La Perdiz. El comedor es bastante sencillo, pero eso no quita que la comida sea de calidad extraordinaria. Te atiende una familia que lo lleva, y de verdad, lo notaste en el trato. La comida es rápida, sabrosa y tienen detalles de cocina mayor que sorprenden. Aunque, ojo, a uno de los que sirve le vendría bien cuidar un poco su aspecto personal, pero en general, ¡todo genial!
Por otro lado, el bar de carretera deja mucho que desear. Está lleno de basura y cachivaches que parecen salidos de un taller. La única que se salva es una camarera rumana, que de verdad es amable y profesional. El problema es que la dueña y otra mujer son bastante desagradables. Eso tal vez sea por el trato que llevan con los camioneros que van allí a comer. Con todo eso, no lo recomiendo. Si vas a El Burgo y buscas un sitio mejor, hay otras opciones más agradables con precios similares.
La experiencia es negativa si decides intentar entrar con tu perrito. Solo con preguntar si podías entrar con un perro de 1.5 kilos en un transportín, ya te tratan mal. No sé qué pasa con la falta de empatía, la verdad. Si vives del público y los viajeros, al menos intenta ser amable. Te sugiero que mejor vayas a Virrey II, que permiten mascotas y el precio está bien.
Para terminar, el hotel tiene sus cosas buenas. Las habitaciones son limpias y sencillas, perfectas para descansar después de un día explorando. Está a 10 minutos del centro, con buena conexión y fácil aparcamiento. Así que, en respuesta a la pregunta sobre las habitaciones de Bar La Perdiz, parecen ser más bien interiores, enfocadas en el descanso sin lujos. En general, si buscas comodidad, ahí lo tienes.
Cada habitación tiene baño propio
Mira, Bar La Perdiz tiene su encanto, aunque hay que decirlo: la decoración es un poco antigua y puede no ser la más moderna del mundo. Pero oye, si te quieres tomar un café con leche, aquí lo hacen bien rico. Además, la camarera que nos atendió estaba de buen rollo, y eso siempre suma puntos. A veces, solo necesitas un buen café y algunas sonrisas para que el día empiece mejor.
El hotel está en una ubicación decente, pero no esperes maravillas. Las habitaciones no son la mejor cosa del mundo, pero para un viaje en grupo o en pareja quizás te vale. A mí me dieron un poco de frío por las mañanas. Los radiadores, la verdad, deberían recibir un toque porque están más viejos que el camino de Nápoles. Te despiertas y no sabes si ponerte cuatro chaquetas o salir corriendo para no pasar frío en la habitación. Y del baño, mejor ni hablo... que el radiador es casi un fósil.
En cuanto al servicio de comida, es sencillo, sin complicaciones. Puedes elegir entre unas tres opciones, lo que puede ser un poco limitado. Pero nada, si estás de paso y lo que quieres es comer algo rápido, pues el menú no está tan mal, la comida es buena y no es para tirar cohetes, pero suficiente para quitar el hambre. Eso sí, si te topas con un camarero malhumorado, lo mismo prefieres irte a otra parte.
Y, para que te hagas una idea, cada habitación no tiene baño propio. Así que si eso es un deal breaker para ti, mejor que lo tengas presente. En general, el lugar puede ser una opción si no te importa un servicio regular y estás más centrado en el precio que en los lujos. ¿Qué te parece?
Las habitaciones cuentan con televisión
Si tus colegas te dicen de pillar algo para comer en Bar La Perdiz y te lo recomiendan, prepárate para lo que sea. Algunos dicen que es un restaurante sencillo pero agradable. El trato, sobre todo de la gerente, es notable, siempre atenta y dispuesta. Y lo mejor, el precio es bastante ajustado, lo cual siempre se agradece en estos tiempos. Las habitaciones están limpias y silenciosas, perfectas para descansar después de un día movido.
Por otro lado, hay quienes han pasado por una experiencia completamente diferente. La comida descartada con sábanas sucias y platillos que saben a todo menos lo que deberían. Uno de los platos encajó tan mal que hasta vomitaron. Vamos, que hay comentarios que indican que la cocina deja mucho que desear, y el desorden en el salón solo añade leña al fuego. A 10 euros el menú, parece que no valen ni eso. Menos mal que hay quien se anima con la opción de disfrutar un menú casero y para muchos el trato es simplemente genial.
También hay quienes se han encontrado allí con un bar bastante auténtico, ideal para hacer una parada, sobre todo si estás viajando por la A11. El café se deja beber, aunque el baño pide a gritos algo de limpieza. Y hablando de limpieza, hay opiniones que la dejen muy en pañales, con toallas que dan ganas de evitar.
En cuanto a las habitaciones, no te hagas ilusiones con que cuenten con televisión. Lo que hay son espacios básicos y funcionales, así que mejor lleva tu propio entretenimiento o enfócate en explorar el lugar. Si lo que buscas es comodidad de verdad, seguramente hay mejores opciones por ahí, así que piénsalo dos veces.
Cómo es el servicio que ofrece la familia que gestiona el hotel
Pasé por el Bar La Perdiz por pura casualidad, estaba repostando y eran ya las dos de la tarde. No esperaba mucho, pero me quedé para comer. Los precios son bastante razonables, pero la elección del menú es muy limitadita. O tomas esto o aquello, no hay más. Lo bueno es que, al menos, te llena el estómago. Por 11 euros con café, no está mal, aunque la comida tiene ese toque de rancho, ya sabes, lo casero que a veces juega a lo simple. El sitio, la verdad, no es muy acogedor que digamos.
Con más hambre que otra cosa, acabé aquí porque los demás restaurantes del Burgo de Osma estaban a reventar. Era domingo y solo servían bocadillos en todas partes. La decoración del lugar deja mucho que desear, está un poco descuidadillo, pero si no te importa un bar de carretera, puede que te sirva. La atención, aunque un poco ruidosa, es amable, así que eso suma.
Las habitaciones del hotel son aceptables. Las encontré limpias y, aunque el colchón se sentía un pelín los muelles, no era el fin del mundo. Te aseguro que está correcto para pasar la noche. La ubicación es bastante atonita: a unos 800 metros de la Calle Mayor. Estás cerca de varios puntos de interés, así que si quieres explorar la provincia, es un buen base.
En cuanto al servicio, la familia que gestiona el lugar es un tanto particular. La que parece la dueña es majo, pero el que parece ser el “jefe” es un poco irresponsable. No llevaba mascarilla detrás del mostrador y debía parecer que te hacía un favor al servirte un café. No es la atención más brillante que vas a encontrar, pero en general, son buena gente y, si vas con la mente abierta, no lo pasarás mal. En fin, si buscas calidad-precio, este es un lugar simple pero efectivo.
Bar La Perdiz es un lugar céntrico
Si te animas a dar una vuelta por El Burgo de Osma, Bar La Perdiz es un sitio que no te puedes perder. Aquí la buena comida casera está a la orden del día. Olvídate de esos platos precocinados de otros sitios, aquí lo que te sirven tiene sabor y se siente hecho con cariño. Además, la gente es muy maja; siempre están listos para hacerte sentir como en casa.
Y lo mejor de todo es el precio. No te vas a dejar los ahorros de toda la semana en un par de tapas. Disfrutas de una buena comida sin arruinarte. Cada vez que paso por aquí, se convierte en una parada obligada. La verdad, no entiendo cómo alguien podría dejar pasar esta joyita.
Y sí, para que no te quedes con la duda, Bar La Perdiz es bastante centrico. Justo en la C. de la Universidad, 33. Así que no hay excusas para no acercarte. Si buscas un lugar donde encontrar buenos platos y buena vibra, aquí lo tienes. ¡No lo dudes y date una vuelta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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