Bar La Mejillonera

Bar La Mejillonera

Si te pasas por Burgos, no puedes dejar de visitar el Bar La Mejillonera, en C. Paloma, 33. Este lugar es la bomba si buscas unas tapas delicias, como los calamares rebozados y los mejillones a la marinera que te vuelven loco, además del rape que está de vicio. Todo en un ambiente acogedor donde el servicio es excelente y siempre tienes una buena cerveza, un vino espectacular o una sidra insuperable a mano. Desde 1967, se han ganado su fama a pulso, así que si buscas un sitio con buen rollo y mejor comida, La Mejillonera es tu punto de parada. ¡No te lo pierdas!

Bar La Mejillonera

Bar de tapas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 2.984 Reseñas
Dirección: C. Paloma, 33, 09003 Burgos
Teléfono: 947 20 21 34

Horarios Bar La Mejillonera

DíaHora
lunes11:30–14:45, 18:30–23:00
martes11:30–14:45, 18:30–23:00
miércoles11:30–14:45, 18:30–23:00
jueves11:30–14:45, 18:30–23:00
viernes11:30–14:45, 18:30–23:45
sábado11:30–15:00, 18:30–23:45
domingo11:30–15:00, 18:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar La Mejillonera

Dónde se encuentra el Bar La Mejillonera

¡Ey, gente! Si buscas un lugar top para tapear en Burgos, no puedes perderte el Bar La Mejillonera. Este sitio es un clásico de la ciudad y está especializado en bravas, calamares y unos mejillones de locura. ¿Sabías que está a solo un paso de la catedral? Sí, está en C. Paloma, 33, 09003 Burgos, justo en la movida de tapas. El ambiente es genial y siempre hay buen rollo.

La terraza es perfecta para esos días soleados, aunque hay que decir que si te sientas ahí, los precios son un pelín más altos que dentro. Pero vamos, que para lo que es la zona, no se puede pedir más. En este bar, el precio medio por persona ronda entre 1 y 10 €, lo que está bastante bien, ¿no crees? Y la mejor parte: ¡no hay que esperar para que te sirvan!

Hablando de lo que ofrecen, las patatas bravas son un imprescindible, ¡y esos mejillones con mayonesa son un 10 absoluto! Te lo digo porque me recordaron a lo que probé en el Calamar Bravo de Zaragoza. Siempre tienen un servicio rápido y amable, aunque si quieres una mesa, más te vale ir pronto, porque hay pocas. En resumen: buena calidad, buen sabor, y un ambiente que invita a disfrutar de un buen vermut antes de comer.

Entonces, si me preguntas ¡dónde se encuentra el Bar La Mejillonera!, está en C. Paloma, 33, al ladito de la catedral. Así que ya sabes, pilla a tus amigos y ¡a disfrutar de unas tapas increíbles!

Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú

Y claro, si estás en Burgos y buscas tapas, Bar La Mejillonera es un clásico, ¿no? Nos hemos pasado por aquí por nostalgia, ya que siempre fue una parada fija cuando veníamos a la ciudad. Sigue teniendo esos mejillones ricos que recordamos, aunque he de decir que las patatas estaban un poco crudas, lo que le resta un punto. Por otro lado, el servicio es muy amable, así que al menos te sientes bien recibido. El precio es bastante razonable, entre 1-10 € por persona, así que no te vas a arruinar.

Sin embargo, no todo es perfecto. Hay quienes dicen que tiene buena fama, pero no es para tanto. A mí me pasaron los mejillones con varias salsas, y la que probamos no fue de nuestro agrado. Las morcillas, pues, normalitas; y esas patatas hervidas merecen un bote de ketchup para salvarse. No está mal el sitio, pero hay otros que le superan en el juego. El ambiente es aceptable y el precio ronda los 1-10 €, lo cual no es nada del otro mundo.

A veces te decepcionan las expectativas. Fui esperando una experiencia igual que en la Mejillonera de Zaragoza por la decoración y, para mi sorpresa, no tenían bocadillos de calamares. Las patatas bravas estaban top, pero los mejillones a la marinera fueron un fiasco. Suerte que no todo fue un desastre, pero sí me causaron un dolor de estómago que no me esperaba. El ambiente y el servicio tampoco brillaron. O sea, en resumen: ni fu ni fa.

Al final, parece que vale la pena probar. La especialidad son los mejillones en salsa, y aunque a algunos les parezca que le echan demasiada salsa, la variedad compensa. Recomendados son los calamares y el mejillón picante, que son maravilla pura. Si te lanzas a probar, decídete por los mejillones a la vinagreta o los mejillones a la marinera. También no olvides las patatas bravas. Así que ya sabes, si te gustan los mejillones, este bar es obligatorio en tu ruta.

Desde cuándo está en funcionamiento La Mejillonera

Si estás por Burgos, no te puedes perder La Mejillonera en la C. Paloma, 33. Este bar de tapas es un sitio que nunca defrauda. Con unas 4 estrellas en calidad, te vas a encontrar con un servicio rapidísimo y unas tapas de mejillones que son un espectáculo. Tienen varias salsas, así que ya sabes, ¡escoge la que más te mole! Y si te apetece algo más, las patatas bravas y los calamares son un must. El tiempo de espera es menos de 10 minutos, así que no hay excusa para quedarte con hambre.

Lo mejor del lugar es que el trato es de 5 estrellas. Aquí te sientes como en casa, como si te conocieran de toda la vida. Y si te cuadra el día, ¡te van a regalar una Tapita de caldo de ajo! Con el frío que hacía cuando fui, eso fue un detallazo que nos salvó. Las patatas bravas con su salsa casera son tan ricas que seguro volverás solo por ellas. El precio por persona varía de 1 a 10 €, así que ya ves que no hay que soltar un dineral para comer bien.

El ambiente es genial, sobre todo cuando está moderadamente lleno. A veces, puede ser un poco complicado encontrar sitio, pero si tienes suerte,¡vaya suerte! Puedes disfrutar de un buen vino blanco verdejo acompañado de unas rabitas fritas con salsa brava. ¡Puro vicio! Y, claro, todo a precios que no te dejarán en la ruina. Los locales con tanto movimiento son siempre buenos signos, así que ¡no lo dudes!

Y sí, es un local ideal para unos aperitivos en un sitio céntrico junto a la Catedral. Aunque algunos dicen que ha bajado la calidad y las raciones han disminuido, mi experiencia con los platos estuvo bastante bien. Pero no me malinterpretes, el trato y el ambiente compensan cualquier detalle.

Ahora, hablando de su historia, La Mejillonera lleva en funcionamiento desde hace unos años. No tengo el dato exacto, pero varios reseñan que es un clásico del tapeo en la ciudad. Así que es un sitio al que tienes que pasar sí o sí cuando estés por Burgos. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente ofrece el Bar La Mejillonera

Y bueno, ya que estamos, hablemos de Bar La Mejillonera. Este sitio es de esos que no puedes dejar de visitar si andas por Burgos. Las tapas son la bomba y tienes que probar los calamares, los mejillones picantes y las bravas. Si decides pedir bravas, ¡hazlo a lo grande y pide la doble! La cuenta por persona no se te va de las manos, ¡puedes tapear por entre 1 y 10 €!

El ambiente está a otro nivel, siempre lleno de gente dispuesta a disfrutar del tapeo. Aunque la variedad no sea enorme, lo que tienen está muy bien currado. Las patatas bravas son brutales y lo sabes, ¿verdad? Las salsas son ideales. Los mejillones a la escocesa son un must a probar, lo que se dice una combinación original y deliciosa. Ah, y no olvidemos que el servicio es de 5 estrellas, siempre rápidos y amables, te atienden en un abrir y cerrar de ojos.

El lugar tiene un aire muy candente, típico y acogedor, perfecto para un encuentro con amigos. Te puedes dejar caer por allí para unas cervezas y unas tapas al lado de la Catedral. Vayas a la hora que vayas, el sitio está lleno de buen rollo y risas. Es perfecto para picar algo mientras tomas un vino o cerveza. Además, si llevas al perro, pueden dejarte entrar con él, mientras no monte jaleo.

En resumen, el ambiente en Bar La Mejillonera es vibrante, acogedor y animado. Ideal para disfrutar de una buena comida rápida sin complicaciones. Te puede costar un rato encontrar mesa por la cantidad de gente, pero eso es parte de la experiencia. Así que, si buscas pasar un buen rato picoteando con amigos en un lugar emblemático de Burgos, ya sabes dónde ir. ¡Venga, anímate y no te lo pierdas!

Qué bebidas son recomendadas en La Mejillonera

Y, bueno, vamos al grano con La Mejillonera. Está en C. Paloma, 33, y ya sabes que no es el típico bar de tapas al que estamos acostumbrados. Aquí el servicio es rápido y eficaz, eso no se puede negar. Pero la comida, amigo, ahí es donde flaquean un poco. Las papas bravas "de la casa" tienen más de decepción que de espectacularidad. Esperabas que tuvieran ese toque especial, pero nada. En vez de mayonesa, te plantan una salsa blanca tipo béchamel que, la verdad, no es lo que uno busca. Lo mismo pasa con las patatas: no están hechas con amor y cariño. Ah, y los mejillones, aunque son aceptables, son escasos para lo que pagas. En fin, si te decides a ir, ten en cuenta que por persona puedes gastar entre 1-10 €.

Pero oye, no todo es tan negativo. Este lugar es realmente un clásico en Burgos. La barra de acero, esos camareros que no paran y un ambiente que te hace sentir como en casa. Aunque la carta no es muy extensa, hay platos que te dejan con ganas de más. Es un sitio ideal para ir con amigos a tomar unas cervezas y picar algo, como esos calamares rebozados o los mejillones que vienen de perlas, sobre todo los escoceses. Si andas con ganas de un plan de cañas rápidas, este es tu sitio. El precio ronda entre 10-20 € por cabeza.

Otro punto a favor: el ambiente. Siempre hay buen rollo y suele estar lleno. Ideal para pasar un buen rato y disfrutar de raciones generosas. Y aunque el aparcamiento puede ser un dolor de cabeza, ya sabes que tendrás que dejar tu coche fuera del casco histórico. Eso sí, si estás por la zona, la terraza frente al local es una opción chula.

Ahora, quizás te estés preguntando qué beber en La Mejillonera. Pues mira, aquí no hay cerveza sin gluten, pero hay buena variedad. Las cervezas de siempre van a acompañar genial tus tapas, así que no dudes en pedir una caña fresquita para darle un buen trago mientras disfrutas de las risas y la movida. ¡Salud!

Es necesario hacer una reserva para visitar el bar

A ver, gente, ya os he hablado de Bar La Mejillonera en Burgos, así que entremos en materia. El sitio tiene 3 estrellas y hay algo que me toca las narices: estos bares que quieren abarcar demasiado y al final acaban decepcionando. Tienen el nombre a gala, pero la verdad es que las bravas son un desastre, de las peores que he probado y he estado en unos cuantos bares de tapas, ¿eh? Al final, lo único que te queda es marcharte con un mal sabor, cuando lo que debería quedarse es el buen rollo, porque sus mejillones a la vinagreta están de lujo.

Y para los que buscan más, hay otras reseñas que hablan de 5 estrellas, donde el trato es de 10 y no ha cambiado con los años. Tienen un producto de calidad, como las tapas de mejillones, bravas y calamares que son una locura. El servicio es rápido, y los camareros son cercanos y saben lo que hacen. Aunque no hay mesas, te puedes sentar en la barra o en las ventanas disfrutando de todo con buena compañía. Por 20 euros cenas a gusto dos personas. ¡Una oferta increíble!

No todo es perfecto, claro, ya que hay varios bares de esta cadena por España y el de Burgos no se queda atrás. Su encanto está en su rapidez y buen producto: mejillones, calamares y patatas bravas. La salsa brava que le ponen a las bravas es de otro mundo, así que eso hay que probarlo sí o sí. Pero ojo, el local puede ser un poco incómodo, hay que hacer malabares entre los que piden en la barra y los demás. Busca un hueco si puedes.

Y sobre la reserva, la verdad es que no es estrictamente necesario. El sitio suele estar lleno, pero los que llegan temprano suelen encontrar sitio. Así que si quieres evitarte la espera, mejor que te acerques a primera hora o tengas paciencia. ¡Vamos, que si no, te quedas sin bravas y sin mejillones, y eso no se lo perdona a nadie!

El Bar La Mejillonera ofrece opciones vegetarianas o veganas

Si estás pensando en un plan simple para el aperitivo, el Bar La Mejillonera en C. Paloma, 33 es un sitio que te puede encajar. Tres estrellas para este lugar, no es una maravilla, pero es efectivo. Lo mejor es que llegues prontito, porque se llena rápido. A pesar de tener espacio, si no apuras, te puedes quedar sin sitio. La barra y los taburetes te dan una buena opción para picar algo rápido, pero la limpieza... bueno, no es su fuerte.

La carta es sencilla, como se espera en un bar de tapas, y no hay que olvidar que el rey aquí son los mejillones. Ya probamos los de la marinera y escocesa, y aunque eran un poco pequeños, sabían correctos. También me fliparon las patatas bravas y los calamares que vi pasar por la mesa de al lado. Precios adecuados, cada plato de mejillones está a unos 4,75 euros, esto sin contar el tema de las cañas y copas de vino que son súper asequibles.

En cuanto al ambiente, es un clásico, pero no vayas buscando un lugar súper acogedor, porque aquí el trato es un poco impersonal; eres un número más en el ticket. Entre los platos recomendados están esas bravas con mayonesa y el toque picante, pero a mí me dejaron más bien decepcionado. Puede que parezcan irresistibles, pero no hacen justicia a su fama.

Ahora, si estás buscando opciones vegetarianas o veganas, aquí las cosas son un poco limitadas. No hay menciones específicas de platos vegetarianos o veganos en el menú, así que lo mejor es que vayas con la idea de disfrutar de los mejillones y las tapas con más proteína. Para los veggies, quizás un par de bravas pueda ser lo único que se salve. En resumen, el Bar La Mejillonera bien merece una visita si lo que buscas son buenos mejillones y un ambiente desenfadado, pero no esperes mucho más. ¡A disfrutar!

Cuál es la especialidad del lugar en cuanto a tapas

Y bueno, si estás pensando en el Bar La Mejillonera en C. Paloma, 33 de Burgos, te cuento que es un clásico. 5 estrellas en la memoria de muchos. Aunque hay que ser sinceros, las patatas bravas antes estaban mejor. Ahora el servicio, correcto y sin más. La cosa es que se ha quedado un poco atrás, comparado con otros bares de la zona que han sabido renovarse y ofrecer cosas frescas. Está claro que viven de la fama del pasado, pero aún así, siempre hay algún grupo que se deja caer por allí.

Hablando de lo bueno, porque también lo hay, para mí, la mejor salsa brava de Burgos está aquí. Los calamares y los mejillones son espectaculares, y las patatas, ¡caseras! Además, viene con pan incluido. Es un sitio típicamente burgalés donde se mezclan turistas con los de aquí. Te aseguro que es recomendable 100%. El precio por persona no se dispara, entre 1 y 10€, una ganga para lo que ofrecen.

El ambiente es lo que le da vida: un nivel de ruido alto, pero eso no impide que podáis charlar sin problemas. Ya sabes, más o menos de 3 a 4 personas es el tamaño perfecto para disfrutarlo al máximo. Y lo mejor, sin esperas. Así que, si te preguntas cuál es la especialidad del lugar en cuanto a tapas, la respuesta es clara: las patatas bravas con su salsa, calamares y mejillones. ¡Ya deberías estar sacando la birra para acompañarlas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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