
Si andas por Boecillo, cerca de Valladolid, no puedes dejar de probar Bodega Los Tarantos. Este sitio es una joya, y no solo por el pedazo de lechazo que tienen, sino porque te hacen sentir como en casa desde que llegas. La carta es variada y perfecta para llevar, ¡así que disfruta donde quieras! Aquí se respira amor por la buena comida, gracias a mi abuelo Cándido, que le metió corazón a esta bodega. Además, el trato es de lo más amable, y si todavía no has probado sus sardinas o el pulpo, amigo, te estás perdiendo de lo mejor. ¿A qué esperas para hacer la reserva? ¡Te va a encantar!
Bodega Los Tarantos
Horarios Bodega Los Tarantos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00 |
| sábado | 12:00–17:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 12:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodega Los Tarantos
Dónde se encuentra Bodega Los Tarantos
Chicos, si buscan un sitio top para comer en Valladolid, tienen que probar la Bodega Los Tarantos. Resulta que fuimos a celebrar un bautizo y, la verdad, me quedé flipando con la experiencia. La comida fue espectacular, de verdad. El lechazo asado que sirven ahí es de los mejores que he probado en mi vida. Y ojo, no es solo la comida, el servicio fue excelente, a pesar de que éramos un montón. Así que, sin duda, es para volver a repetir. El precio ronda entre 50-60 € por persona, pero vale cada euro.
Y si quieres disfrutar de un espacio encantador, esta bodega es una joyita. El ambiente es acogedor y perfecto para esa tarde de buen rollo con los amigos. Las alcachofas y las costillitas de lechazo son imperdibles, y ni hablar de la morcilla y las patatas especiales que tienen. Te aseguro que vas a pasarlo genial compartiendo una comida riquísima. Lo mejor es que el precio está bastante bien, entre 30-40 € por persona, así que no hay excusa para no ir.
He tenido mis experiencias ahí, comiendo con la familia y en comidas de trabajo. Tienen unos entrantes variados y el lechazo asado es otro nivel. Si tengo que ponerle un pero, es que me gustaría ver más opciones de pescado en la carta, pero eso no quita lo bien que se come. En mi última visita, el pulpo a la brasa no estuvo al 100%, pero los postres son un must: canutillos rellenos de crema y la tarta de manzana, ¡no dejen de probarlos! El sitio es un clásico en Valladolid y seguiré yendo por muchos años más.
Ahora, ¿dónde se encuentra? La Bodega Los Tarantos está en s/n Bodegas, 47151 Boecillo, Valladolid. Así que ya saben, si están por la zona, un buen plan es meterle caña a esa comida que no se olvidan. ¡No se lo pierdan!
Qué especialidades gastronómicas se destacan en Bodega Los Tarantos
Venga, hablemos de Bodega Los Tarantos. La verdad, me ha sorprendido mucho. Si no has probado el foie, estás tardando, porque está de locos. Y para los amantes de la morcilla de arroz, aquí tienen una que te deja flipando. El café que hacen también merece su mención, ¡está buenísimo! La chica que nos atendió fue un amor, súper amable, así que te sientes como en casa desde el primer momento.
El ambiente es otro rollo, muy acogedor con varias salas, perfecto para ir con amigos o en pareja. La bodega está bien decorada y espaciosa, así que no te preocupes por el tema del espacio. Además, la relación calidad-precio es brutal, porque las raciones son abundantes y de calidad. El lechazo asado es una de esas cosas que no puedes dejar pasar; está perfecto y a un buen tamaño, así que si eres carnívoro, ven preparado.
Y hablando de especialidades, hay que mencionar los pinchos de lechazo que son una delicia. Si estás en temporada de setas, no te puedes perder los níscalos al ajillo con huevo, son de los mejores que he probado. Y si después de comer te queda un huequito, la tarta de queso y la torrija con helado son el cierre ideal.
En resumen, si preguntas qué se destaca en Bodega Los Tarantos, la respuesta es clara: el lechazo asado, la morcilla de arroz, y esos pinchos que te vuelven loco. Y no te olvides de probar el vino, un buen Ribera del Duero que acompaña todo a la perfección. ¡Así que no dudes, hacer una parada aquí merece mucho la pena!
Es posible llevar comida de Bodega Los Tarantos para disfrutar en otro lugar
¡Venga, que si estás buscando un sitio donde comer en Boecillo, Bodega Los Tarantos es el lugar! Nos topamos con esto buscando en Google y la puntuación era de 5 estrellas. No nos lo pensamos dos veces y, spoiler alert: fue un acierto total. El salón está montado en una bodega que le da un rollo increíble, y la atención del personal es de primera. De verdad, no hay nada de lo que quejarse.
La comida estuvo brutal. Probamos la oreja, las patatas al cabrales y el pincho de lechazo, y te lo digo, estaba todo para chuparse los dedos. Y para rematar, nos dejamos llevar y nos aconsejaron sobre el postre. La torrija fue una locura y, además, el café de puchero para cerrar la comida estuvo tremendo. Con todo esto, la experiencia fue un 10. Si alguna vez vuelves a la zona, ¡no dudes en repetir!
Y si te preocupa el dinero, escúchame: nosotros salimos bien llenos por unos 30 € cada uno, ¡incluyendo propina! No creo que en muchos sitios consigas esa calidad-precio. Hasta nos dijeron que había platos de temporada fuera de carta y una gama de vinos que flipas. Y el ambiente, pues eso, muy chido y relajante, perfecto para una buena sobremesa.
Ahora, sobre si puedes llevarte la comida para disfrutar en otro sitio… en Bodega Los Tarantos no entra eso. Aquí, la experiencia va de disfrutar cada bocado en su entorno, así que mejor reserva un rato para disfrutarlo en el lugar. Además, con el trato y el buen rollo que hay, ¡te aseguro que no querrás irte sin probarlo todo allí mismo!
Qué tipo de platos ofrece la carta de Bodega Los Tarantos
Ya te digo, la Bodega Los Tarantos es un lugar al que tienes que ir. La atención es de cinco estrellas, te reciben con una sonrisa y no te sueltan hasta que te sientas como en casa. El ambiente es super tranquilo y acogedor, ideal para una buena charla sin que te escuchen. Eso sí, puede que esté un poco oscuro, pero eso no le quita encanto a la experiencia, ¿sabes? Tienes un buen rollo por ahí, y eso se siente.
La comida, ¡madre mía! Todo lo que probamos estaba riquísimo. Desde las patatas al cabrales hasta el solomillo a la brasa. Pero no te olvides del lechazo, que está espectacular. Además, la carta de vinos es variada, así que hay donde elegir. Nosotros nos pedimos una botella de Protos, que, aunque no seamos expertos, nos pareció una elección top. Y si te quedas con ganas de algo dulce, la tarta de queso para rematar es una bomba, directa del cielo.
Aparte de lo buenísimo de la comida, la atención es siempre súper amable. Aunque llegamos sin reserva y tarde, nos hicieron un huequito sin problemas y, además, súper rápido. Te digo que los platos son caseros y se nota el cariño. Así que, si te gustaría hacer un picoteo, no te pierdas esas croquetas de jamón o el torrezno de Soria, que no se quedan atrás. Y hablando de la carta, ofrecen de todo un poco: desde pescados como el pulpo hasta platos más contundentes como el lechazo asado, además de opciones para compartir que son ideales en buena compañía.
Así que ya sabes, puedes ir con la familia o los amigos y disfrutar de un festín. ¿Te animas?
Hay algún plato que se recomiende especialmente en Bodega Los Tarantos
Siempre que volvemos a la Bodega Los Tarantos es un acierto. Si no has probado el foie que tienen, estás perdiendo una de las mejores experiencias. El lechazo está de muerte; no sé cómo lo hacen, pero cada bocado es mejor que el anterior. La última vez que fuimos, la cosa estaba algo fría por la pandemia, ¡y daba rabia! Pero la comida sigue siendo excelente como siempre. Y no te olvides de pedir la torrija con helado, es una locura.
Te lo digo en serio, tenemos un hotel en Tudela de Duero y lo recomiendo a todos mis clientes porque está súper cerca. Nunca me había puesto a escribir una reseña, pero esta vez fue impresionante. La atención, el producto, el servicio... todo es de 6 estrellas, ¡si se pudiera! Comimos unas sardinas que estaban fuera de serie (deberían estar en la carta siempre) y unas alcachofas que volaban solas. Siempre pedimos el foie, es un manjar, y las croquetas están en el top 3 de España. Ese solomillo es mantequilla, y todo llega en su momento y a la temperatura perfecta. No falla.
Si buscas un sitio top en Valladolid, la Bodega es lo máximo. Tienen comida típica de la zona y la calidad de los ingredientes es brutal. Desde morcillas y chorizos hasta un exquisito bacalao y esas patatas rellenas de carne de toro que son un must. Y sí, el lechazo asado es sin duda un plato estrella que tienes que pedir y disfrutar. ¡No te lo pienses más y ve!
Quién inspiró la atención al detalle y el amor por la comida en este restaurante
Tío, si no has estado en Bodega Los Tarantos aún, no sé qué estás haciendo con tu vida. Es toda una experiencia gastronómica. Desde el momento en que entras, te abruma un ambiente que te hace sentir como en casa, rodeado de campo y cerca del pueblo. Las estrellas brillan aquí, porque el trato y la calidad del producto son inmejorables. Pedimos morcilla que, de verdad, es la mejor que he probado, y eso ya es decir. La tortilla de patata no se queda atrás y, para rematar, el lechazo. Esa carne, con su salsa... ¡Exquisito! De postre, una torrija con helado que es la combinación perfecta. ¿Y el servicio? Te tratan como si fueras de la familia. No tengo palabras para describir lo bien que lo pasé.
Ahora, no todo es color de rosa. Escuché de uno que tuvo un mal rato. El tío llegó 22 minutos tarde y se encontró con el “señor que coge el teléfono” de muy malas formas. Este tipo le dice que ya le había dado la mesa a otros sin reserva. ¿En serio? Después de haber confirmado la asistencia, lo dejan sin comer. Un desastre. Para estar a cargo de un negocio, se supone que hay que saber tratar a la gente con respeto. La comida puede ser de 5 estrellas, pero si no sabes manejar la atención al cliente, te cargas todo. La decepción fue en toda regla.
Aparte de eso, los que han comido aquí estaban encantados. El comedor exterior es amplio y genial para reuniones. La climatización perfecta y luminoso. Dicen que los torreznos de Soria son impresionantes y el lechazo, el mejor que han probado. Aunque, claro, hay pegas, como el espacio para aparcar y que exteriormente necesita un poco de cariño. Pero lo que cuenta es la comida, ¿no?
Así que, ¿quién inspiró esa atención al detalle y amor por la comida en este restaurante? A simple vista, parece que la esencia está en un balance entre la pasión por lo bien hecho y el cariño que le ponen al servicio. La calidad del producto es clave, pero sin ese toque humano y cercano, todo sería más frío. Quizá esa atención va de la mano de quienes llevan el negocio y de su compromiso por hacerte sentir especial. Sin duda, vale la pena una segunda visita.
Cómo es la experiencia de atención al cliente en Bodega Los Tarantos
Y, hablando de Bodega Los Tarantos, no hay manera de no mencionar esa comida espectacular que tienen. El lechazo asado es otro nivel, de verdad. Te prometo que si lo pruebas, querrás volver por más. No solo es la comida, sino el servicio sobresaliente que se siente desde que entras. Julio te trata como si fueras de la familia, eso te deja en un estado de felicidad total. La amabilidad es clave aquí, y eso se ve reflejado en cada detalle.
El ambiente es lo que uno busca para disfrutar de una buena comida. ¡Y no es de extrañar que la gente repita! Aunque había un montón de jaleo, ¡atendieron como unos campeones! La comida llegó rápido y, lo más importante, estaba exquisita. Aquí, nadie se queda con hambre, y los precios están más que bien para la calidad que ofrecen. Si te vas a dejar caer unos 40-50 €, saldrás más que satisfecho.
Y ojo, que no hay que olvidar el chuleton de 1 kg, que sí, es un 1 kg de verdad. Imagínate con esa compañera de patatas caseras y pimientos de Padrón. También tienen una ensalada de las de siempre, y no te vayas sin probar la tarta de queso al horno, que es otra locura. Por eso te digo, es un sitio para disfrutar de la comida tradicional a tope.
Si te preocupa el aparcamiento, no hay problema; hay sitio de sobra. Si no encuentras en la puerta, sigue recto y ahí tienes un buen espacio. Además, son pet-friendly con tronas para los peques. Eso sí, si tienes movilidad reducida, hay que tener en cuenta un par de escaleras, pero para eventos grandes tienen un comedor a pie de calle.
Entonces, ¿cómo es la experiencia de atención al cliente en Bodega Los Tarantos? Pues una atención de 10, en serio. Todo fluye, el personal es muy atento, el ambiente es acogedor y la comida es de calidad suprema. No se puede pedir más. ¡Recomendadísimo para cualquier ocasión!
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar Bodega Los Tarantos
Y mira, no todo es tan bonito como parece. Hay gente que ha tenido experiencias para olvidar. Por ejemplo, alguien contaba que no le dieron la mesa que reservó. Vamos, eso es una vergüenza total, y por si fuera poco, el camarero no se ganó puntos en educación tampoco. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Nefasto, ¿no?
Pero luego están los que lo han flipado en su visita. El pasado domingo, unos colegas se pasaron por allí y menuda delicia. Dicen que el trato fue estupendo y que la comida estaba de lujo. El camarero se ganó el cielo, y claro, eso siempre suma. En total, se plantaron con una cuenta de 80-90€, pero con platos recomendados como la tarta de queso y torreznos. ¡Eso suena a victoria! Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 4.
Y ni hablemos de los que han dado en el clavo con su elección. Pinchos de lechazo a la brasa y setas a la plancha, todo en un ambiente muy agradable. Lo que dicen es que es una opción inmejorable. Suma a eso una atención que se siente como de la familia, y tienes un planazo.
Y ya para rematar, hay quienes se han encontrado con platos que les han dejado alucinados. Desde la carne espectacular hasta alcachofas deliciosas. ¡Y la atención de la camarera, de 10! Todo por unos 40-50€. Comida, Servicio y Ambiente: 5. Es una gozada, la verdad.
Así que, ¿qué tipo de ambiente puedes esperar en Bodega Los Tarantos? Imagínate un lugar cálido y acogedor, con un trato que te hace sentir como en casa, y una comida que te hace pensar que has dado en el clavo. Esto es un sitio donde sorpresas agradables son la norma, y donde la gente se va con una sonrisa. ¡No te lo pienses más!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








