
¡Hey, gente! Si andáis por Maderuelo, tenéis que parar en el Mirador de los Templarios, en C. San Miguel, 1. Este sitio no solo tiene unas vistas preciosas al río Riaza, sino que también se come de lujo. Aquí podéis disfrutar de un cordero asado que te deja sin palabras y unos torreznos que son puro amor. Pero ojo, porque a veces la atención puede fallar, hay quienes se han sentido un poco invisibles, así que ¡ojo al parche! La buena onda del lugar es lo que importa, así que daos una oportunidad y disfrutad de su comida casera y ambiente rústico. ¡No os lo perdáis!
Mirador de los Templarios
Página web
Horarios Mirador de los Templarios
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–16:00 |
| miércoles | 12:00–16:00 |
| jueves | 12:00–16:00 |
| viernes | 12:00–16:00 |
| sábado | 11:00–20:00 |
| domingo | 11:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mirador de los Templarios
Dónde se encuentra el Mirador de los Templarios
¡Ey, gente! Hoy quiero hablarles del Mirador de los Templarios, un restaurante que está en C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. La verdad, es un sitio que tiene su rollo, pero no todo es oro lo que reluce, ¿saben? Las vistas son espectaculares, eso no se discute, pero el servicio… digamos que necesita un poco más de amor. Me olvidaron varias cosas que pedí y, para ser honesto, la comida es bastante normalita considerando lo que te cuesta, unos 40-50€ por persona. Una pena, de verdad. Así que al final, solo le doy 2 estrellas, pero lo salvó las vistas.
En otra ocasión, decidimos ir a comer y reservamos desde Madrid. Ya había visitado Maderuelo anteriormente, así que tenía ganas de volver. Comimos de lujo en la terraza, disfrutando de las vistas al embalse. El dueño estaba solo, se notaba que iba algo despacio, pero el tipo atendía bien. La comida estaba buena, los postres estaban especialmente ricos, así que le pongo 4 estrellas. En general, el ambiente era tranquilo y tenían unas decoraciones curiosas. Mover el coche puede ser un jaleo por la zona, así que ármate de paciencia para encontrar aparcamiento.
Y por último, en otra visita, me quedé flipando. Nos atendieron de forma extraordinaria, y las raciones eran abundantes. Pedimos cordero, costillares, ensaladas, croquetas y ese helado de turrón… ¡madre mía, todo estaba de escándalo! Si puedes comer en la terraza, entonces es ya inmejorable. Aquí le doy 5 estrellas, sin duda. El ruido era bajo, así que podías chatear sin problemas, y no tuvimos que esperar nada. Aunque, de nuevo, aparcar no es fácil, así que no te lo tomes a la ligera.
Entonces, para los que se preguntan: ¿Dónde se encuentra el Mirador de los Templarios? Fácil, está en C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. ¡No os lo perdáis la próxima vez que estéis por ahí, pero id con la mente abierta!
Qué vistas se pueden disfrutar desde el Mirador de los Templarios
Ya te digo, el Mirador de los Templarios es un lugar que tienes que visitar si estás por la zona de Maderuelo. Comimos ahí tres personas y la verdad, todo estaba riquísimo. Los chipirones encebollados estaban que flipas, y las chuletillas, ¡madre mía! No puedes marcharte sin probar las setas y esos pimientos verones que son una delicia. Y para rematar, los postres son igual de buenos. Total, por unos 30-40 € por persona, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellas.
Hablando del ambiente, hay que mencionar que desde el comedor tienes unas vistas espectaculares al embalse de Linares. Es un rollo muy chill, perfecto para disfrutar mientras te comes un buen lechazo. Además, el lugar tiene una decoración curiosa con golondrinas y ajedreces, todos obra del dueño. Un toque que lo hace aún más especial. Y si vas, mejor haz una reserva, que el sitio se llena.
Si lo tuyo son los aperitivos, ahí también se lo montan bien. A nosotros solo nos dio tiempo a picar algo a las 12, porque después a la una ya solo sirven comidas. Eso sí, aunque no comimos, el ambiente y el servicio eran top. Por cierto, aparcar puede ser un poco rollo, así que más vale que orientes bien antes de ir.
Y ya si te preguntas sobre las vistas, aquí va: desde el Mirador de los Templarios, disfrutarás de un paisaje increíble del embalse de Linares, que es una fantasía. Así que si buscas un sitio tranquilo donde comer bien y deleitarte con unas vistas de esas que hacen que te olvides del mundo, este es tu lugar. ¡Apúntatelo y ve preparado para volver!
Cuál es la dirección exacta del Mirador de los Templarios
Y ya que hemos charlado sobre el ambiente de Maderuelo, hablemos del Mirador de los Templarios. Este sitio es un verdadero hallazgo. Comimos aquí estupendamente, y no te exagero, ¡la comida está de muerte! Las vistas son una locura, tanto que puedes quedarte hipnotizado mientras disfrutas de un buen plato. Nos atendió Asun, que es un amor, súper simpática y atenta. Todo bien: comida, servicio y ambiente son un 5 estrellas. Si andas buscando un lugar donde disfrutar de una buena cena sin que te cueste una fortuna, aquí entre 20 y 30 € por persona lo tienes todo, o incluso un poco más si te animas con algo especial.
El sitio está idealmente ubicado a unos pasos de la gran puerta de Maderuelo, y quiero que lo sepas: la terraza puede ser pequeña y se llena rápido, así que lo mejor es reservar con anticipación. Pero créeme, vale mucho la pena. Desde aquí, tienes una de las mejores vistas del pantano, así que es un plan perfecto. Una vez que probé su lechazo, tengo que avisarte, es uno de los mejores que comí en toda mi vida. Todo lo que pedimos fue un éxito total; salimos tan satisfechos que miramos la factura y solo pensamos en cuando podíamos repetir.
El ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para una comida de familia o una escapada romántica. Y no te preocupes por donde aparcar; hay aparcamientos en la calle gratuitos, aunque a veces puede ser un poco complicado encontrar sitio. Te recomiendo que vayas, sobre todo si estás en plan excursión por la zona. La próxima vez que estés cerca, asegúrate de pasar a comer, ¡te va a encantar!
Por cierto, si te estás preguntando, la dirección exacta del Mirador de los Templarios es C. San Miguel, 1, 40554 Maderuelo, Segovia. Así que ya sabes, ponlo en tu GPS y disfruta de esa comida y esas vistas.
Qué platos destacados se recomiendan probar en este lugar
Si estás pensando en visitar el Mirador de los Templarios en Maderuelo, te cuento que es una buena opción para comer. Nosotros reservamos para comer y ¡menuda experiencia! Nos tocó una mesa con vistas espectaculares y el ambiente del comedor con el solecito era simplemente perfecto. Pedimos para compartir una ensalada de queso de cabra, cecina y unas chuletas de cordero que estaban de vicio. La comida, un 4, pero lo que realmente impresionó fue el servicio, rápido y amable. El precio por persona fue de entre 20-30 €, así que no está nada mal.
También escuché que tienen un menú muy bueno de lo típico de la zona, el lechazo. Lo sirven en cuartos y, la verdad, está muy rico. La materia prima es de primera. La terraza tiene unas vistas increíbles al puente que accede al pueblo. Aquí la comida también se lleva un 4, aunque el servicio y el ambiente están justito un poco por debajo, todo un 4 también. Así que, si estás por ahí, vale la pena pasarse.
Claro, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias para olvidar, como esa ración de lechazo que, según dicen, era un auténtico desastre. Te hablo de un plato lleno de hueso y grasa, y poco de carne. Esa persona quedó tan disgustada que ni siquiera quería comer lo que le ofrecieron después. Y el dueño, en vez de arreglarlo, se comportó como un impresentable. Así que esto depende de la suerte que tengas en el servicio, pero lo cierto es que la terraza tiene buenas vistas, eso no se puede negar.
Ahora, si te preguntas qué platos destacados hay que probar en este lugar, sin duda tienes que ir por el cordero al horno, los lomos de bacalao, la ensalada de queso de cabra, y las chuletas. Esos son los que la gente recomienda a tope y aseguran que no te decepcionan. ¡Disfruta y cuéntame cómo te va!
Cómo es el cordero asado del Mirador de los Templarios
El Mirador de los Templarios en Maderuelo tiene sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. En cuanto a las vistas, ni hablar, son impresionantes. Se ve el embalse y el paisaje es un bombazo. Pero, vamos al grano: los precios están un poco por las nubes para lo que ofrecen. El cordero asado, por ejemplo, se te va a 50 euros el cuarto, que no es poco. Y mira que a mí me encanta comer, pero… pagar más por un pan que ya viene embasado es un poco para pensárselo.
La merendilla de segadores, que promete un festín de productos del cerdo, tuvo su aquel, pero algunos componentes estaban fríos, lo que grita "microondas" a los cuatro vientos. Y ojo, porque hay que reservar, que el comedor no es muy grande y se llena rápido. Hablando de precios, si vas, cuenta con un gasto de 40-50 por persona y, bueno, ya sabes, hay que ir sin prisas.
Por el lado bueno, un grupo de amigos nos recomendó este lugar y, en general, la experiencia fue buena. La comida tiene su calidad, lo admito. Probamos el bacalao a bras que estaba para chuparse los dedos. Y el cordero está bien hecho, tierno y con un flavor que enamora. La atención al cliente estuvo a la altura, siempre con una sonrisa, aunque tampoco se puede decir que sea un servicio de lo más rápido. Así que, sin duda, recomendable, pero ve con calma.
Ahora, hablando del cordero asado del Mirador de los Templarios: la verdad es que está en su punto, jugoso y suave, un sabor de madre que te envuelve. Pero, claro, si te lo vas a pedir, prepárate para desembolsar. En fin, si te atreves a ir, puedes disfrutar de un buen plato, pero no te olvides de tu billetera.
Qué son los torreznos y por qué son populares en este restaurante
El Mirador de los Templarios es un sitio que merece la pena parar un rato. Aunque solo pasamos a tomar unas cervezas, la jarra bien fría y el doble a 7 euros no están nada mal. Las vistas desde la terraza son de esas que se te quedan grabadas; el embalse y el río Riaza son un espectáculo. Así que, aunque no catamos nada de comer, la experiencia fue buena, con un ambiente chido, atención correcta, ¡y la bebida de lujo! Le ponemos un 4 sobre 5 en todo.
Ah, y si decides quedarte a comer, no te vas a arrepentir. Nos hablaron de un sitio donde la ensalada y las chuletas de cordero son la ostia. Parece que el postre casero es otro punto a favor, aunque dicen que no se diferencia mucho de otros postres. La calidad y el precio son justos, así que no dudes en probarlo. El dueño, un crack, siempre está pendiente y el ambiente es acogedor. Aquí la gente también le pone un 4 en comida y en servicio.
Una de las mejores sorpresas fue encontrar un restaurante que, a simple vista, no lo parecía. Con un aire de arte y esas vistas espectaculares al pantano, terminaron siendo un descubrimiento. Aunque solo pasamos de paso, la comida y el trato hicieron que valiera la pena. Música suave y poco ruido, perfecto para charlar tranquilamente. Otro 4 en todos los aspectos.
Y si buscas algo no tan caro, aquí te cuelan una buena cena disfrutando del paisaje sin romper la hucha. Unas camareras que saben lo que hacen, servicio rápido y amable, y por supuesto, platos para hacer la boca agua. Eso sí, hay que prepararse para un rango de 20 a 50 euros por cabeza según lo que pidas, pero vale la pena probarlo.
Ahora, ¿qué son esos torreznos que tanto mencionan? Son un clásico, ¡los encontrarás en casi todos los bares de la zona! En este restaurante encantan a la peña porque son crujientes y están bien acompañados. La locura por ellos viene de que son el bocado perfecto para disfrutar con la cerveza ahí, en la terraza, con esas vistas que son otra historia. Así que ya sabes, cuando vayas, ¡no te los saltes!
Hay algún aspecto negativo sobre la atención en el Mirador de los Templarios
Ya sabes que el Mirador de los Templarios en Maderuelo es un sitio que hay que visitar, especialmente si te mola el rollo medieval y las vistas de pelotas. La terraza tiene unas panorámicas que te dejan alucinado. Perfecto para relajarte con los colegas y disfrutar de un buen plato. La comida no es que sea una bomba, pero tiene su gracia. Por un precio de 20-30€ por persona, puedes comer decentemente. Le daría un 3 en comida, y el servicio, igual, notable sin ser espectacular. El ambiente es agradable, así que no está mal para un día de relax.
Hablando de platos, no te vayas sin probar el cordero asado. Está de rechupete y le acompaña una buena ración de patatas y ensalada. Aprecia las vistas al pantano y el puente romano mientras engulles lo que pidas. Eso sí, reserva con antelación porque el sitio se llena y no querrás perderte la experiencia. Aquí la comida sube un peldaño, con un precio de 30-40€ por persona, y la atención de los camareros es de 5 estrellas, siempre pendientes de lo que necesites.
Peeero, como en todo, hay opiniones para todos los gustos. Unos dirán que el sitio es caro y que deberían mirar más los precios. Hay quien piensa que el servicio y la comida no justifican lo que pagas, como si te dieran un “palo al bolsillo” por no tanto. Otros sugieren mejor comer en un restaurante cruzando el puente. Personalmente, creo que la calidad de la comida está bastante bien, y aunque hay opiniones críticas, el ambiente y la terraza hacen que valga la pena. Así que sí, hay quienes han salido decepcionados, pero si te das una oportunidad, igual te llevas una grata sorpresa.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Mirador de los Templarios
La verdad es que el Mirador de los Templarios es uno de esos lugares que hay que visitar sí o sí. Comida de 10, precios razonables y el servicio es de lo más simpático. Si te sientas en la terraza, las vistas son espectaculares, así que, asegúrate de llevar la cámara porque querrás capturarlo todo. En general, con unos 20-30 € por persona, seguro que te vas más que satisfecho.
Y lo mejor de todo: ¡ya he ido dos veces! La primera vez, el cordero estaba de escándalo, ni te cuento. Todo lo que hemos probado nos ha encantado, y la segunda vez no fue diferente, así que ya estás tardando en hacer tu visita. Con un presupuesto de 40-50 €, disfrutas de una comida brutal y un ambiente que invita a quedarse. Aquí, la calidad es la norma.
No puedo dejar de mencionar las vistas de la terraza acristalada; son una pasada. Aunque si vais en grupo y con carrito de bebé, a lo mejor os sentís un poco apretados. Pero si te descuidas, y hay mucha gente, el servicio puede ir un poco más lento, así que ve con calma. Las setas estaban riquísimas y el postre, las natas de cielo, es un delirium para los golosos. Cada visita ha sido mejor que la anterior.
Y en cuanto a si es necesario hacer una reserva para comer en el Mirador, te lo digo claro: si quieres asegurarte un buen sitio, ¡mejor reserva! El lugar se llena rápido, sobre todo en temporada alta. Así que asegúrate de que no te quedas sin mesa y disfrutas de ese festín con las vistas que mereces.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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