Asador Museo Siboney

Asador Museo Siboney

Si vas a Arévalo, tienes que parar en el Asador Museo Siboney, un lugar que no solo es un palacete colonial decorado con arte, sino que también está considerado uno de los mejores asadores de Ávila por la revista Viajeros de Castilla y León. Aquí lo que se sirve es carnaza de primera, especialmente su cordero que lo preparan a la perfección. Además, tienen platos que son una delicia, como el cochinillo y la morcilla. Con un premio Nacional Gastronomía 2010 en el bolsillo, este sitio es un must para los que disfrutan de la buena comida. Así que ya sabes, si te pasas por la zona, no te lo pierdas. ¡Un placer asegurado!

Asador Museo Siboney

Asador de cordero
Valoración media: 4,4
Opiniones: 1.002 Reseñas
Dirección: C. Figones, 4, 05200 Arévalo, Ávila
Teléfono: 920 30 15 23

Horarios Asador Museo Siboney

DíaHora
lunes13:30–16:00
martes13:30–16:00
miércoles13:30–16:00
jueves13:30–16:00
viernes13:30–16:00
sábado13:30–16:00
domingo13:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Asador Museo Siboney

Dónde se encuentra el Asador Museo Siboney

¡Tío, si buscas un sitio que te deje flipando, tienes que visitar Asador Museo Siboney en C. Figones, 4, 05200 Arévalo, Ávila! Este lugar no es cualquier restaurante, es como una mezcla de museo con asador, lleno de esculturas y figuras de cerdo por todas partes. La comida es un espectáculo, te lo juro.

El cochinillo asado crujiente es su plato estrella, y si te va la marcha, ¡no puedes perderte eso! También probé las alcachofas y morcilla frita, que estaban de muerte, pero el solomillo fue lo más top, uno de los mejores que he probado. De postre, las trufas estaban a otro nivel, aunque la nata del bote me dejó un poco frío. Pero, en general, todo lo demás compensa. Los precios rondan entre 40 y 60 € por persona, así que pau casa se va, pero vale cada céntimo.

El servicio, colega, es de 5 estrellas. Los camareros son super amables, atentos y te hacen sentir a gusto. Y, lo mejor de todo, ¡puedes ir con tu perrete! A mí me dejaron entrar con el mío, y le dieron un poco de cariño. La decoración es impresionante, un rollo barroco-festivo que le da mucha personalidad al lugar. Solo una cosa que me cayó un poco mal: la carta no reflejaba los precios actuales, un detalle que jode un poco la experiencia.

Así que, si quieres disfrutar de la gastronomía de la zona, el Asador Museo Siboney no defrauda. Y recuerda, hace falta reservar, que suele petarse. ¡Ya sabes, buen vino, buena comida y un ambiente brutal!

Por qué se considera el Asador Museo Siboney uno de los mejores asadores de Ávila

Ya te digo, si buscas un sitio donde comer cordero y cochinillo que te dejen flipado, el Asador Museo Siboney es el lugar. Calle Figones 4, Arévalo. Te aseguro que la experiencia es de 5 estrellas. La atención es de diez, el personal está siempre al tanto de lo que necesitas y te hacen sentir como en casa. No es solo el ambiente, que también es único, sino que la comida brilla por sí sola.

Te cuento, el cochinillo asado crujiente es pura magia, de esos platos que hacen que te olvides de todo y solo quieras disfrutar. Y no te pierdas los postres; el arroz con leche y el flan de queso son una locura. Por unos 50-60 € por persona, te llevas a casa un festín de sabor. Además, el parking es fácil, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Hay un montón de plazas libres por ahí cerca.

Lo mejor de todo es el Maitre, que se nota que sabe lo que hace. Te hace sentir súper cómodo y siempre está ahí para que no te falte de nada. Además, admiten perretes, ¡un motivo perfecto para llevar a tu mejor amigo contigo! Acuérdate de hacer reserva, especialmente si quieres probar su lechazo. No querrás llegar y quedarte sin lo mejor.

El Asador Museo Siboney no es solo otro restaurante; es un lugar donde la comida y el servicio son impecables. Desde que haces la reserva hasta que termina el postre, te tratan genial. Por todo esto, se ha ganado el título de uno de los mejores asadores de Ávila. Si pasas por Arévalo, no dudes ni un segundo en entrar. ¡Te va a encantar!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en el Asador Museo Siboney

Ya te digo, si estás de camino a Galicia, tienes que hacer una parada en el Asador Museo Siboney en Arévalo. Te hablo de un lugar que no solo se come bien, sino que es toda una experiencia. Paramos y nos pedimos un revuelto de boletus con jamón que estaba de escándalo. Te pones como el Quico con eso y, de segundo, no podíamos dejar pasar el famoso cochinillo. La ensalada mixta de acompañante fue la guinda del pastel. Cumplió todas nuestras expectativas y, para rematar, ¡no te olvides del postre! El flan de queso estaba que ni un dios lo habría hecho mejor. La atención del personal impecable, te tratan con mucho cariño y cuidan cada detalle. Nos quedamos con ganas de más.

El Asador Museo Siboney es sin duda el mejor sitio de Arévalo. El ambiente es peculiar, lleno de curiosidades que te hacen querer mirar en cada rincón mientras disfrutas de tu comida. He comido aquí en varias ocasiones y nunca me ha decepcionado. No puedo dejar de mencionar el lechazo, ¡un manjar! Es el mejor que he probado después de lo que hacía mi abuela. Si te preguntan, yo le doy un 11/10. Además, la atención al cliente es de 10; desde que llegas, siempre están pendientes de ti.

Si te decides a visitar, te recomiendo sentarte dentro para disfrutar de la decoración y sentirte como en un museo de la gastronomía. Todo está bien cuidado, y cada bocado es una nueva sorpresa. Cuando pidas, elige el cochinillo y el lechazo, así no fallas. Pero, ojo, que cobraron el pan y la guarnición aparte, así que asegúrate de tener eso en cuenta. Siempre es mejor reservar, especialmente si piensas ir en grupo de 3-4 personas.

Entonces, para resumir: ¿qué puedes disfrutar en el Asador Museo Siboney? Comida espectacular como el cochinillo, lechazo que te dejará deseando más, y platos recomendados como la morcilla o el revuelto de morcilla. Aquí sales feliz y con el estómago lleno, todo por un precio más que razonable, entre 50 y 60€ por persona. ¡No te lo pierdas!

Cuál es el plato destacado del Asador Museo Siboney

El Asador Museo Siboney es el lugar ideal si buscas una experiencia gastronómica de verdad. 5 estrellas, y no es para menos. Aunque al principio pensé que se pasaban con los precios, al final, lo pagamos encantados porque la calidad y el servicio son exquisitos. Un día es un día, ¿no? Desde las alcachofas y espárragos blancos que te dejan sin palabras hasta el cochinillo crujiente y el arroz con leche que es pura gloria. Todo está para sacar matrícula. Y ni hablar de Armando, que se encarga de que no te falte de nada, un lujo en atención.

Y el sitio, ¡menuda joya! Parece un museo por dentro, con una decoración que te transporta. La atención es de primera y la comida, una gozada. Comí unas alcachofas y espárragos blancos de Navarra que no puedo olvidar, y la ensalada de atún también estaba muy rica. Luego, el cochinillo y el lomo bajo nos dejaron flipando, y para rematar, un flan de queso que, aunque no soy fanático, estaba espectacular. Sin duda, repetiremos. Y si te preguntan por los globos que decoran el techo, ¡los tienes que buscar tú! El dueño es muy majo y te dirá dónde encontrarlos.

El ambiente es acogedor, mezcla la tradición castellana con un toque barroco, todo en su justa medida, además de que hay alguna pieza en venta. Si vas, haz reserva, porque a veces se llena, especialmente si te presentas a la hora de comer. Si te decides por el lechazo o el cochinillo, no te vas a arrepentir: ambos están en su punto y son bien generosos en sabor y cantidad. A la hora de pagar, ronda los 50-60€ por persona, pero lo vale, para nada te vas a sentir estafado. La experiencia es, sin duda, satisfactoria.

En cuanto a cuál es el plato destacado del Asador Museo Siboney, no hay duda: el cochinillo asado crujiente es el rey de la casa. Si quieres hacerle un favor a tu paladar, ¡tienes que probarlo!

El Asador Museo Siboney tiene algún premio gastronómico

Ya te digo, el Asador Museo Siboney es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Arévalo. La comida es muy buena, pero lo que realmente destaca es el cochinillo, que estaba espectacular. ¡Crujiente por fuera y tierno por dentro, una delicia! Además, si te animas a probar los entrantes, las berenjenas y los espárragos están ricos, aunque un poquito caros: 5€ por berenjena y 4,50€ por espárrago. Una opción que puede doler un poco al bolsillo, pero de vez en cuando hay que darse un homenaje.

El ambiente es otro rollo. Muy tranquilo y con toda esa decoración de antigüedades que le da un toque especial. Comimos en total tres personas, con algunas alcachofas y un revuelto de setas para compartir. El servicio fue rápido, y nuestro camarero, parece que se llama Carlos, fue un crack: atento y profesional. Cero quejas con él. Mientras esperábamos, eso sí, a veces se escuchaban voces altas desde la cocina que distraían un poco, pero al final, nada que arruine el momento.

Al final, la cuenta nos salió a 57€ por persona, incluyendo vino de la casa y un par de cafés. Por lo que se paga, la experiencia merece la pena. Lo único que podría poner un pero es el señor que te recibe. Ese tipo parece que va a mil por hora y habla bastante alto, lo que choca un poco con la calma de los camareros. Pero en general, hay bastante espacio entre mesas, así que no te sientes apretado, lo que se agradece.

Y por cierto, si te preguntas si el Asador Museo Siboney tiene algún premio gastronómico, aunque la información que tengo no menciona premios específicos, la calidad de la comida y el servicio lo hacen destacarse entre la competencia. Más que un asador, parece un museo donde puedes deleitar todos los sentidos. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad y disfruta de un buen festín!

Qué otros platos son recomendados en el Asador Museo Siboney

Menudo lío se trae el Asador Museo Siboney con los temas de reservas. Una estrella no la merece solo por cómo manejan las reservas. Llamé la semana pasada para reservar para cuatro personas este domingo y me soltaron que era demasiada antelación. ¿En serio? Volví a llamar ayer y me dicen que no era la hora adecuada para hacer reservas. Como si eso lo supiera uno. No estaba en la página, ni en ningún lado. La decepción fue total, porque realmente quería celebrar el cumple de mi padre allí. ¿No quieren clientes? Es frustrante y espero que reactiven esa atención, porque esto no debería pasarle a nadie más.

Pero luego tienes experiencias que valen la pena. Cinco estrellas para esos que llegan sin reserva y, por suerte, pillan mesa. Te cuento que su cochinillo es de lo mejor que he probado en un asador, crujiente y lleno de sabor. Y no te olvides de las mollejas de cordero empanadas, están para chuparse los dedos. Y como colofón, sus trufas de chocolate son enormes y suaves por dentro, una locura. Es un sitio que definitivamente querrás repetir, especialmente si buscas buena comida a un precio de entre 50-60 € por persona.

Algunos, como yo, tenemos ganas de carne, pero al final, solo hay opciones de cochinillo o cordero. La opción de cochinillo estaba salado y no me convenció del todo, pero las alcachofas con jamón y espárragos estaban decentes. ¡Pero ojo! Lo más feo fue el trato que recibieron los camareros. Ver a la dueña gritarle al dueño mientras nosotros cenamos es un poco incomodo, ¿no crees?

Entonces, ¿qué otros platos son recomendados en el Asador Museo Siboney? Por lo visto, el lechazo también se lleva buenas críticas, y si ya estás con el tema de verduras, las alcachofas y los espárragos son también un buen comienzo, aunque con un pelín de aceite de más. La ensalada de acompañamiento estuvo genial. Si quieres buena comida y un ambiente agradable, ya sabes dónde ir, pero asegúrate de llamar en la hora adecuada para la reserva. ¡No me lo agradezcas, que disfrutes!

El Asador Museo Siboney ofrece un ambiente especial

La última vez que estuve en Asador Museo Siboney, fue toda una experiencia. 5 estrellas, sin duda. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa. El servicio es super atento y cercano, como si conocieras a la peña de toda la vida. ¡Te hacen sentir bienvenido desde el primer momento! Y ya ni hablemos de la comida. El cochinillo es de otro mundo: piel crujiente, carne jugosa... ¡una locura! Si eres amante de la buena mesa, este lugar es imprescindible. Te aseguro que volveré sin falta.

Y si hablamos de platos, no te vayas sin probar las recomendaciones de la casa. Los espárragos blancos a la plancha son una maravilla, y la morcilla de arroz... madre mía, ¡qué buen sabor! Pero el gran protagonista es el cordero lechal: se deshace en la boca, con su juguito clarito que se mezcla perfecto. ¡Y ojo! Acompáñalo con una ensalada para equilibrar. De verdad, merece la pena desviarse de la autopista, incluso se les ve muy simpáticos con los niños.

Y no es solo eso, el local es acogedor a tope. Parece que te están dando un tour por la historia con cada detalle en las paredes. Pedimos unas alcachofas con jamón, que estaban increíbles, y el vino de la casa tiene una calidad-precio que te vuelve loco. Y para rematar la comida, no te olvides de las trufas de chocolate, ¡justas para el final! La atención es perfecta, rápida y profesional… ¡una fusión de detalles que hacen que sea un sitio muy recomendable!

Así que, ¿el Asador Museo Siboney ofrece un ambiente especial? ¡Totalmente! Es un lugar lleno de encanto y buen rollo, con un toque tradicional que no se pierde, ideal para disfrutar en buena compañía. Si estás por Arévalo, ya sabes, ¡lánzate a probarlo! Al final, el ambiente, la calidad de la comida y la amabilidad del servicio hacen todo un conjunto que no olvidarás fácilmente. ¡Nos volveremos a ver, eso es seguro!

Cuál es el tipo de decoración que se puede encontrar en el Asador Museo Siboney

El Asador Museo Siboney es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Arévalo. Te lo digo de corazón. Hice una parada allí y la comida estaba mejor imposible. Pedí el lechazo, y aunque falte la foto para que lo veas, te prometo que estaba MMM, tiernísimo y con un sabor que no se olvida. Ya sabes, esas cosas que pasan cuando todo en el plato se junta y te hace sentir en el cielo.

Para que te hagas una idea, el servicio es de lo mejor. Nos atendieron a dos personas, sin reserva y sin pegas. Se nota que los que están ahí conocen el negocio. Esos profesionales que saben tratar al cliente, sin que tengas que pedirlo dos veces. Las judías de El Barco son otro nivel, hacía tiempo que no disfrutaba tanto un plato. Y el cochinillo asado, crujiente y sabroso, también está en la lista de recomendados. Todo junto, te facilita la vida y hace que salgas con ganas de volver.

Ahora, no todo es perfecto. Escuché algún comentario de gente que tuvo experiencias menos agradables. Que si la comida era aceptable y que el trato del servicio era cargante. Que hasta metían prisa para que se fueran. Pero yo, personalmente, ni lo noté. Mi salida fue un placer y no un suplicio. El precio puede estar entre 50-60 € por persona, lo cual, para la calidad que ofrecen, vale la pena.

Y ya que estamos, te cuento sobre la decoración. El Asador Museo Siboney tiene un ambiente agradable y tranquilo, sin ruido que te moleste. Claro que no hay eventos especiales todo el tiempo, pero la decoración es acogedora, un toque rústico que te hace sentir en casa. En resumen, si te quieres dar un capricho, ya sabes dónde ir.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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