Bodegas Lezaun

Bodegas Lezaun

¿Listo para descubrir un tesoro en Navarra? Bodegas Lezaun, en Calle Berviste, 31292 Lácar, es una bodega familiar que lleva haciendo vino ecológico desde 1780. Aquí no solo vas a encontrar un buen vino, sino que también puedes disfrutar del enoturismo, haciendo visitas (¡incluso con comida en su asador!) de lunes a domingo. Este sitio está lleno de historia y pasión, con nueve generaciones de experiencia en el negocio. Si te mola el vino ecológico y quieres probar algo auténtico, no te pierdas esta joya.

Bodegas Lezaun

Bodega
Valoración media: 4,7
Opiniones: 338 Reseñas
Dirección: Calle Berviste, 31292 Lácar, Navarra
Teléfono: 948 54 13 39

Página web

lezaun.com

Horarios Bodegas Lezaun

DíaHora
lunes8:30–20:00
martes8:30–20:00
miércoles8:30–20:00
jueves8:30–20:00
viernes8:30–20:00
sábado10:00–20:00
domingo10:00–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Lezaun

Dónde se encuentra Bodegas Lezaun

Hey, ¿que tal, gente? Si buscan un sitio chido para disfrutar de buena comida y vino, tienen que visitar Bodegas Lezaun. Este lugar está en Calle Berviste, 31292, Lácar, Navarra, y la verdad es que se lleva un 5 estrellas fácil. La relación calidad-precio es excelente, así que no os va a costar un ojo de la cara. Pedazo de raciones, todo bien cocinado, y el local es súper acogedor. Ya les digo, ¡repetiremos seguro!

La experiencia en la bodega es una pasada. El dueño, Edorta, es un crack. Nos enseñó todo el rollo de cómo elaboran sus vinos ecológicos. Después de eso, ¡comimos de maravilla! Los platos son de esos que te dejan con la boca abierta. Muy recomendable, en serio. No sé qué más se puede pedir.

Yo celebré mi cumple ahí con mi mujer, y todo fue de lujo. Comimos increíble, los entrantes estaban buenísimos y la chuleta, ni se diga. Tierna que flipas, y eso que no era la premium. Los vinos que tienen son un auténtico manjar. De hecho, el servicio es top. Los camareros son super atentos, así que total, 100% recomendable.

Claro, no todo es perfecto. Hay quien dice que es un poco caro para lo que ofrecen. 48€ y sales con hambre no suena muy bien, pero si pillas al camarero con buen humor, te llevas el mejor trozo de carne. Como en todo, depende de la suerte. Pero lo que importa es que la mayoría se lo pasa bien.

En general, el sitio es un maravilloso plan para cualquier ocasión. Desde celebraciones hasta un simple antojo de buen vino y comida. Así que, ya sabéis, Bodegas Lezaun en Calle Berviste es el spot que no se pueden perder. ¡A gozar!

Desde cuándo produce Bodegas Lezaun vino ecológico

¿Te cuento? Bodegas Lezaun es una joya en medio de Navarra. Te juro que le doy 5 ⭐ porque no puedo darles más. La experiencia que tuvimos ahí fue magnífica. Fui con la familia y amigos, y, la verdad, me sorprendió en todos los sentidos. La historia de sus viñedos es preciosa, así que si te gusta saber de dónde viene lo que te tomas, este es el lugar. De verdad, todo tiene un ambiente súper familiar, y eso se siente. Y no podemos olvidar que sus vinos son ecológicos. ¡Una maravilla!

La comida... ¡buah, una delicia! Empezamos con 3 entrantes que estaban para chuparse los dedos. Luego, cada uno pidió su segundo, y todos, sin exagerar, estaban de 10. Y no te cuento la mejor parte: nos sirvieron un plato con cuatro tipos de postres que, madre mía, ¡qué gozada! Ah, y por supuesto, un cafecito para rematar. Las camareras se merecen un aplauso por su servicio. Y los cocineros, se nota que hacen todo con amor y respeto. En serio, ¡recomiéndalo 100%!

También hicimos una visita en carreta, un planazo para llevar a niños y abuelos. Todos salieron contentísimos, y los guías eran un encanto, ¡te explican todo al detalle! Las vistas de los viñedos son un espectáculo. Muy recomendable para pasar el día.

En cuanto a la comida, hay un menú muy bien pensado. Aunque no pudimos hacer la degustación por las prisas, probamos un surtido de platos y el surtido de postres estaba para flipar. Sí, es un sitio pequeño, pero con una gastronomía y unos vinos que flipas. La decoración dentro también es muy chula. Así que, créeme, si no has ido, ¡dale una oportunidad!

Y ya que estamos, hablando de vinos ecológicos, Bodegas Lezaun lleva produciendo este tipo de vino desde hace un buen tiempo. ¡Así que no solo disfrutas, sino que también apoyas lo sostenible! ¡Volveré seguro!

Qué tipo de bodega es Bodegas Lezaun

Ya te conté que Bodegas Lezaun no es cualquier sitio. Es un 5 estrellas en toda regla, donde comer y disfrutar de un buen vino es un arte. La atención es de 10, y los camareros de allí son súper amables, siempre listos para explicarte lo que quieras de la carta, que por cierto, tiene un menú excelente. Los entrantes son una locura, con opciones que cambian según la temporada, así que siempre hay novedades para probar. ¡Ah! Y si eres de los que les gusta el vino, puedes hasta probarlo directamente de la cuba.

Este lugar no es solo una bodega, es una experiencia. Es un sitio pequeñito con un ambiente muy acogedor. La visita es fácil y la explicación que te hacen sobre cómo elaboran el vino es personalizada y siempre interesante. Una vez que terminas de recorrer la bodega, puedes quedarte a comer en su asador, y de verdad, elige cualquier segundo que no te va a decepcionar. Los brasas son sensacionales, y con un precio que ronda unos 40-50 € por persona, merece cada céntimo si eres de buen paladar.

Además, es un sitio con tradición familiar. Santos, el dueño, se encarga de explicarte con pasión cómo cada vino es el resultado de generaciones de dedicación. La comida está buenísima, y si decides hacer un menú degustación con maridaje, la combinación es extraordinaria. El ambiente que se respira ahí es fabuloso, y no es raro que los que lo visitan digan que volverían sin dudar.

Entonces, ¿qué tipo de bodega es Bodegas Lezaun? Es una bodega familiar con muchísima historia y amor detrás de cada vino que producen. Además, te ofrecen un restaurante que fusiona cocina moderna con platos tradicionales, con vinazos que solo ellos pueden ofrecer. Si quieres conocer un buen lugar en Navarra, este es el acierto seguro.

Cuántas generaciones de experiencia tiene Bodegas Lezaun en el negocio del vino

Mira, si estás pensando en pasar por Bodegas Lezaun, te cuento que es una experiencia que no puedes dejar pasar. Con 5 estrellas en mi libro, lo mejor de todo es la visita guiada. Llevan el negocio entre dos hermanos, así que la pasión se nota. Uno de ellos nos recibió y nos explicó todo el rollo del vino. Ya sabes, si has estado en otras bodegas, te cuentan lo mismo, pero aquí tienen su truco: hacen vino ecológico. Te explica la diferencia entre las producciones 'normales' y ecológicas de una forma que te atrapa. No es solo un trabajo para ellos; es algo en lo que creen y eso se siente.

La primera vez que fui, llegamos de casualidad gracias a un amigo. Nos recibió un tipo muy majo que nos llevó por la bodega y nos habló de su historia familiar. Me moló saber que sus hijos llevan el negocio y que vienen de nueve generaciones en el mundo del vino. Imagina, nueve generaciones dándole al vino, ¡eso es impresionante! Uno siente que está probando algo con historia, no solo vino en una botella.

Y no solo de vino viven aquí. Si te decides a comer, te cuento que el asador ha puesto la carta al día. Te ofrecen un ambiente acogedor, en el que han sabido mantener el tipismo de una bodega y, a la vez, añadir un toque más refinado a los platos. No es el lugar más barato, unos 40-50 eur por persona, pero vale cada céntimo. Además, tienen un chuletón de potro que, aunque me salió un pelín pasado de punto, estaba repleto de sabor. ¡Aún así tienes que probarlo!

Un tema a mejorar sería el aparcamiento, que es un pelín complicado, así que te tocará dar una caminata corta. Pero, en fin, unos minutos caminando no matan a nadie y puedes disfrutar de ese aire fresco. Eso sí, reserva primero para asegurarte tu sitio. Vamos, que si te gusta el buen vino y la buena comida, ya sabes a dónde ir.

Qué actividades de enoturismo se ofrecen en Bodegas Lezaun

Ya te digo, Bodegas Lezaun es un sitio que merece la pena visitar. Cuando fuimos, no comimos allí porque era Navidades y no daban ese servicio, pero para la próxima lo tendré en la agenda. Si la comida la hacen la mitad de bien que sus vinos, seguro que va a estar de rechupete. Tuvimos la suerte de hacer la visita con Edorta, que se portó genial. El trato fue de 10 y las explicaciones te dejan flipando con lo que saben.

La bodega es pequeñita y familiar, y ahí se nota que se cuida todo al detalle. La viña la trabajan con un plus de amor, porque es ecológica y se nota en el sabor del vino. Probamos su crianza y, claro, no me pude resistir a traerme tres botellas para casa. Aún no las he abierto, pero tengo toda la fe en que estarán espectaculares.

Y para rematar, el ambiente es coqueto y acogedor. El servicio es cercano y amable, un punto clave para disfrutar al máximo. La mayoría de los productos son de la tierra, y eso siempre suma. Además, la experiencia de enoturismo aquí es muy completa: puedes hacer una visita guiada, aprender un montón sobre el proceso del vino y claro, si puedes, ¡quedarte a comer en su restaurante! Todo lo que probamos estaba riquísimo. Si tuviéramos que puntuar todo, de 1 a 10, yo le pondría un 12. Recomendadísimo, sin duda.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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