
¡Ey, colegas! Si andáis buscando un sitio que os deje boquiabiertos, tenéis que conocer Bodegas Amézola de la Mora, una auténtica bodega Château en La Rioja que tiene más historia que muchos de nosotros. Fundada en 1816 y dirigida por las hermanas Amézola, que se convirtieron en las bodegueras más jóvenes de España en el '99, este lugar es un viaje al pasado con sus muros de piedra y calados subterráneos del XIX. Situada en Torremontalbo, en el Paraje Viña Vieja, aquí no solo se hace vino, se vive una experiencia exclusiva que incluye eventos, bodas y más. ¡No lo dudéis, que este sitio es una joyita de La Rioja!
Bodegas Amézola de la Mora
Horarios Bodegas Amézola de la Mora
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–15:00 |
| martes | 9:30–15:00 |
| miércoles | 9:30–15:00 |
| jueves | 9:30–15:00 |
| viernes | 9:30–15:00 |
| sábado | 11:00–15:00 |
| domingo | 11:00–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Amézola de la Mora
Qué es Bodegas Amézola de la Mora
¡Tío, si no conoces Bodegas Amézola de la Mora, te estás perdiendo algo serio! Ubicada en Paraje Viña Vieja, Torremontalbo, es el sitio perfecto para disfrutar de un buen día rodeado de viñas. Con una atención de 10—gracias a María, Mónica y Cristina—te sientes como en casa desde que pones un pie allí. Imagínate un lugar espectacular a orillas del río Ebro y el Najerilla. La casa y las instalaciones son tan chulas por dentro como por fuera y tienes la oportunidad de aprender un montón sobre vino. ¡Nosotros la pasamos pipa!
Este fin de semana, fuimos cinco matrimonios y nueve niños y te juro que fue el mejor plan. Los peques hicieron su propio vino mezclando mostos y los adultos nos rompimos la cabeza creando nuestros cupages. Por cierto, ¡ganaron las chicas! Jajaja. Y no solo eso, los calados de 1816 son todo un laberinto y a los enanos les encantó explorar. Al final, terminamos en el Wine Bar probando sus vinos y picoteando algo riquísimo. Si buscas un sitio único para celebrar algo especial, este es el spot.
Y no te cuento sin mencionar la despedida de soltera que hicimos allí. La experiencia fue de otro nivel. La historia familiar de la bodega, cómo hacen el vino, todo. María se acercó, nos contó todo de manera tan cercana que creías que te habías hecho amigo de la familia al instante. ¡No hay excusa para no visitarles!
Entonces, ¿qué es Bodegas Amézola de la Mora? En pocas palabras, es una bodega familiar desde 1989 que te ofrece una experiencia única en el corazón de La Rioja. Aquí no solo aprendes a hacer vino, sino que te llevas un trocito de su historia y pasión por la viticultura. Si eres un amante del vino o simplemente buscas un buen plan con los tuyos, lo tienes claro: ven a conocerles. ¡Vamos a brindar!
Dónde se encuentra Bodegas Amézola de la Mora
Si no has pasado por Bodegas Amézola de la Mora, te estás perdiendo una joyita. Fui con mi pareja hace un par de semanas y, de verdad, ¡menuda experiencia! María nos llevó por los calados y el exterior, paseando entre viñedos y todo. Esa combinación de vino y naturaleza te deja sin aliento. Además, el trato fue de 10, ¡súper familiares!
Hombre, y las instalaciones son un espectáculo. Tienen más de 200 años de historia y, mientras Mónica nos contaba sobre los calados a 8 metros bajo tierra (con muros de más de 500 años, ¡casi nada!), yo solo podía pensar en lo bien cuidado que está todo. Probamos el Iñigo Amezola crianza y, spoiler alert: ¡espectacular! Nos llevamos unas botellas a casa y las recomendaciones de Mónica nos encantaron, sobre todo el rosado que tienen de unas añadas de cerca de 30 años.
Ya te digo, es como un viaje al pasado con un toque moderno. Ver que la bodega es liderada por dos mujeres es muy emocionante y admirable. Con todo el cariño que ponen en sus vinos, el resultado no puede ser otro: calidad pura. Aparte, si solo pasas a comprar, la atención es de lo mejor. Mónica es un encanto, te da las mejores recomendaciones y, mira, ya estamos pensando en volver para hacer la visita completa.
Y si te preguntas dónde se encuentra Bodegas Amézola de la Mora, pues es fácil: en Paraje Viña Vieja, S/N, 26359 Torremontalbo, La Rioja. Así que, no te lo pienses más, hazte un favor y ve a probar esos vinos. ¡No te vas a arrepentir!
Cuándo fue fundada Bodegas Amézola de la Mora
Y mira, hablando de Bodegas Amézola de la Mora, es que se lo han currado de verdad. La visita fue una experiencia genial, con un recorrido que te hace sentir en casa, y María, la que nos guió, lo hizo todo aún más especial. Leyendo lo que dicen otros, no soy el único que quedó fascinado por la historia y el toque familiar que tienen. ¡Es que todo se siente tan auténtico! La degustación de vinos y quesos fue una pasada, especialmente para los que somos fanáticos de lo bien hecho. ¡Y para aquellos que piensan que no pueden disfrutar, yo fui en silla de ruedas y tranquilos, que todo está adaptado!
El ambiente es inmejorable, rodeados de viñedos y con un entorno que te deja sin palabras. Conocí a Mónica y Cristina, y te aseguro que el trato que recibes aquí es de 10. Pasamos un rato de lujo, sin prisas, charlando y disfrutando de unos vinos que, la verdad, te despiertan los sentidos. He visto a gente que se ha apuntado a los cursos de cata y se han quedado encantados; aprender a diferenciar los vinos ahí es una experiencia que no te puedes perder. Te sientes como en casa, y eso, amigo, se agradece mucho.
Por cierto, hay quienes no han tenido la misma suerte. Me contaron de una experiencia horrible por un fallo en la atención; una reserva que nunca fue atendida y eso es una faena. Pero lo que es claro es que la mayoría sale de allí con una sonrisa, disfrutando de un vino excelente en un lugar encantador. Así que definitivamente es una buena elección para cualquier plan familiar o con amigos.
Y ya que estamos, para los curiosos, Bodegas Amézola de la Mora es una bodega familiar que tiene su historia. Fue fundada en 1998, así que ya llevan un buen rato haciendo las cosas bien. Así que ya sabes, si buscas viñedos, buen vino y una experiencia que te deje huella, no dudes en pasar por aquí.
Quiénes son las actuales responsables de la bodega
Así que ya sabes, si estás buscando una experiencia de vino que realmente te haga sentir bien, Bodegas Amézola de la Mora es el lugar. 5 estrellas en toda regla, la visita es más que una simple probada de vino; es una verdadera inmersión en la pasión por lo que hacen. Fuimos a conocer la bodega y nos encantó. El paisaje, la experiencia, y, por supuesto, ¡sus vinos! Todo es una delicia. Es el tipo de lugar donde te sientes como en casa, con un trato familiar que te hace querer volver una y otra vez.
Lo mejor de todo es que al ser una bodega pequeña, las visitas son personalizadas. Estás en un grupo reducido, así que las explicaciones son mucho más detalladas y tienes chance de preguntar lo que quieras. Hay gente que ha ido durante 26 años y lo recomienda a muerte: “Entro, veo y degusto los vinos, y luego no puedo dejar de hablar de ellos”. Al final, ¡es un win-win! La experiencia fue genial y el vino, espectacular. ¡Un auténtico placer!
Recientemente, nosotros tuvimos la oportunidad de hacer la experiencia “Haz tu propio vino”, y créeme, fue única. La bodega es manejada por dos hermanas, y una de ellas, Cristina, fue nuestra anfitriona. Nos contó historias sobre la bodega y su historia familiar, desde ayudar a su padre y tío desde pequeña hasta mostrarnos el proceso de elaboración del vino. Te hace apreciar a fondo las variedades, como la Graciano, y eso cambia el juego. Mezclar y experimentar con diferentes vinos fue increíble y la compañía también ayudó a que la experiencia fuera aún más especial.
Así que la próxima vez que te plantees una escapada para probar vinos, Bodegas Amézola de la Mora tiene que estar en tu lista. Muy recomendable, y con un trato personal y amable que no encuentras en cualquier parte.
Por qué las hermanas Amézola son reconocidas en el mundo del vino
Así que, ya te conté sobre el rollo de la bodega, pero déjame ponerme al día con Bodegas Amézola de la Mora. Si te encanta el vino, este sitio en Paraje Viña Vieja, Torremontalbo es una pasada. Pero, ojo, asegúrate de hacer una reserva antes de irte, porque si no lo haces, te puedes quedar sin cata, como nos pasó a nosotros. 5 estrellas por el viñedo en sí, que es un verdadero espectáculo, pero fue un bajón no poder disfrutar de los tintos y blancos que seguro estaban de lujo.
Hablando de lujo, una de las mejores cosas que hicimos fue comprar vino directamente en el viñedo. Una calidad que te deja boquiabierto. La verdad es que es un lugar fantástico para visitar si buscas algo excepcional. Podrías pasar horas pero, ¡hey!, recuerda que lo mejor es ir con plan, porque este lugar no se puede dejar pasar si eres amante del buen vino. 5 estrellas a su vino y a la experiencia en general, aunque un poco de planificación no le vendría mal a nadie.
Y ya se sabe, las hermanas Amézola son reconocidas en el mundo del vino por su pasión y por crear vinos brutales, que son una mezcla de tradición y modernidad. Ellas no solo representan la bodega, sino que se han convertido en un símbolo de calidad en el sector. ¡Así que ya sabes! Si buscas calidad, autenticidad y una experiencia única, este lugar tiene que estar en tu lista de “must-visit”.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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