
Si estás por el centro de Madrid, no te puedes perder la Cervecería San Millán, un bar-restaurante en C. de Toledo, 61, con ese toque de historia y modernidad que solo esta ciudad puede ofrecer. Aquí, entre un ambientazo acogedor, te van a sorprender con unos bollos, unas torrijas que se deshacen, y una cerveza bien fría para acompañar tu chuletón o la lubina al horno. Perfecto para un desayuno tras tu paseo por el rastro, porque tienen desde tostadas hasta churros bien ricos. Y no olvides preguntar por su horario antes de ir, ¡no querrás encontrarte con la puerta cerrada!
Cervecería San Millán
Página web
Horarios Cervecería San Millán
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–24:00 |
| martes | 7:00–24:00 |
| miércoles | 7:00–24:00 |
| jueves | 7:00–24:00 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 7:00–2:30 |
| domingo | 7:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cervecería San Millán
Dónde se encuentra la Cervecería San Millán
¡Gente! Si están en Madrid y buscan un lugar para desayunar, tienen que probar la Cervecería San Millán. Está en la Calle de Toledo, 61, en pleno centro; un sitio perfecto para empezar el día con buen pie. ¡Nosotros fuimos bien temprano y la verdad que nos encantó! El trato del personal es un lujo, súper cercano y cariñoso, como si fueras de la familia. 5 estrellas, sin duda.
Y que decir de la comida... ¡el desayuno fue espectacular! Con unas tostadas enormes, un café que te despierta y, lo mejor de todo: las mejores naranjas! Además, los churros no estaban ni aceitosos, ¡sino riquísimos! Todo esto, y si vas en pareja, con solo 6€ desayunas las dos. Es para volver mil veces, especialmente si estás cerca.
No solo son buenos para el desayuno; también tienen sándwiches, pinchos y el famoso pincho de tortilla que es de locura. Claro, algunos dicen que los precios de ciertas cosas pueden ser un poco altos, ¡cuidado con eso! Pero en general, el sitio es rápido y eficiente, perfecto si andas con prisa. El ambiente es genial y hay opciones para grupos de todos los tamaños.
Así que ya saben, si quieren un buen desayuno en Madrid, la Cervecería San Millán, en Calle de Toledo 61, es la opción perfecta. No se queden sin probarlo.
Qué tipo de establecimiento es la Cervecería San Millán
Mira, hablemos claro de la Cervecería San Millán. Este sitio está en C. de Toledo, 61, en pleno centro de Madrid, así que hay que reconocer que han pillado un buen negocio, pero eso no significa que se esforzaran por el trato al cliente. He escuchado de muchos que los camareros son todo menos amables. Te tratan como si estuvieras obligándolos a trabajar. Las puntuaciones dicen lo que todos pensamos: comida 2, servicio 1 y ambiente 1. Así que si esperas un mínimo de amabilidad, mejor que busques en otro lado.
Luego, hay quienes han tenido experiencias geniales aquí. Un buen amigo me dijo que se lanzó a probar la paella mixta y que estaba bastante decente, incluso le fliparon las raciones. También mencionó un rabo de toro que se lo podía comer una y otra vez. Y para rematar, se mandaron una torrija flambeada que es un puñetero pecado. Hablando de precios, entre 30 y 40 € por cabeza no está tan mal si lo que buscas es comer bien. En este caso, el servicio también se lleva un 5 por lo que comenta la peña, así que hay de todo en esta cervecería.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. También te encuentras con historias donde el trato ha sido el peor de los peores. Un cliente mencionó que le hicieron sentir como si estuviera fuera de lugar, y encima le exigían que pidiera todo a la vez. O sea, ¡que ni chance de relajarse! Las raciones están a precios altísimos para lo que ofrecen. Y, sinceramente, pagar 3€ por un refresco suena a un saqueo en toda regla. En resumen, que el ambiente no da para conversar con tanto ruido, así que si te lo tomas en serio, mejor apúntalo en tu lista de "mejor no volver".
Finalmente, ¿qué tipo de establecimiento es la Cervecería San Millán? Pues, para resumir, es un bar restaurante en el centro donde te la juegas: puede que caiga plata en comida rica y sabrosa, o que te toque un camarero que no sabe lo que es el trato al cliente. Si buscas una experiencia relajada y generosa, tal vez no sea tu mejor opción. Pero si quieres probar suerte con una buena paella y unas tapas, al menos no se arrepentirán de intentarlo.
Qué platos destacados se ofrecen en la Cervecería San Millán
Si estás por el centro de Madrid y te apetece algo rico, Cervecería San Millán es un sitio que deberías tener en tu radar. Cinco estrellas se lleva por su comida y el trato. Los camareros son unos cracks y el ambiente es genial. Puedes darle una vuelta a la terraza si hace buen tiempo, y sí, ¡puedes llevar a tu perro! Y lo mejor de todo, ¡los precios son bastante asequibles! Por unos 10-20€ como mucho, te puedes comer algo bueno y tomar unas cervezas.
Los platos que no te puedes perder son los calamares, los huevos rotos y esas patatas bravas que son de otro nivel. Las porras y el pincho de tortilla también son un must. Si te gusta el tapeo, aquí vas a disfrutar de verdad. El ambiente es clásico madrileño y perfecto para una pausa después de recorrer el rastro. Pero tampoco todo ha sido color de rosa, hay alguna que otra opinión negativa que no se puede ignorar. De hecho, hay quien ha tenido experiencias de servicio que dejan mucho que desear, con camareros que te tratan como si fueras invisible. Pero, entre nos, no es la norma, y el sitio mola si vas con la actitud correcta.
Ahora, si me preguntas por los platos destacados que ofrecen en la Cervecería San Millán, ¡aquí va! Al margen de lo mencionado, también puedes pedir chopitos fritos y croquetas de jamón. Son algunos de esos clásicos que nunca fallan. Así que ya sabes, ya sea para un picoteo rápido o una comida más tranquilita, lo tienes todo en este bar restaurante.
Son famosas las torrijas de la Cervecería San Millán
Mira, la Cervecería San Millán es un sitio de toda la vida en pleno corazón de Madrid, justo en C. de Toledo, 61. Si vas con un grupo mediano, ellos son capaces de guardarte otra mesa para un grupo grande, lo cual es una buena jugada. La comida está bien, las raciones son abundantes y el servicio es para quitarse el sombrero, sobre todo con Pablo, que es el alma del lugar. Lo pasamos genial y el precio por persona anduvo entre 20 y 30€. Así que, si te tiras por ahí, prepárate porque te van a mimar durante toda la comida.
Ahora, si eres más de tomar algo en la terraza, este sitio también lo tiene. Los calamares son un must, bien fritos y con un toque español que te hace sentirte en casa. Además, el trato del camarero es brutal, así que te vas a sentir como en tu propio salón. Aquí, el precio puede bajar a 1-10€ por persona, así que puedes disfrutar sin arruinarte.
Sin embargo, no todo es perfecto. Hay que admitir que, si buscas un equilibrio entre precio, calidad y ambiente, algunas veces puede resultar un poco exagerado. Hay quienes se quejan de que dos tapas y cinco bebidas salgan por 45€, mientras que en otros sitios, por el mismo precio, puedes llevarte muchas más. Así que, ojo, te pueden tocar ese tipo de experiencias que no son lo que esperabas.
En cuanto a la comida, el menú del día es una opción que vale la pena. La comida es buena, aunque el espacio es algo limitado. Tuvieron la paciencia de hacer hueco para un grupo de 12 personas. Aunque el servicio puede variar, sobre todo en horas pico, ellos se esfuerzan, y la relación calidad-precio es generalmente buena, entre 10 y 20€ por persona. Ideal si vas con pequeños, que generalmente tienen paciencia con ellos.
¿Y las torrijas? Pues sí, son famosas en la Cervecería San Millán. Así que, si decides pasarte, no dudes en pedirlas de postre. ¡No te vas a arrepentir!
Qué tipo de cerveza se puede disfrutar en la Cervecería San Millán
Mira, si estás pensando en pasarte por la Cervecería San Millán, te lo voy a poner en claro: la experiencia puede ser un completo desastre. Fuimos un grupo a ver el fútbol y la tele del comedor estaba fatal. La imagen era un desastre y, bueno, lo de las raciones... ¡horror! Las bravas, que se suponía que eran la bomba, ni picaban ni nada. Pedimos chopitos y nos llegaron con un olor turbio que después de un par de quejas nos cambiaron por unos fingers de pollo que, la verdad, sabían más a mostaza que a pollo. Salimos de allí con una cena de 42€ y con ganas de estrangular al camarero. No sé tú, pero para eso prefiero quedarme en casa.
Ahora, y cambiando de tono, si quieres comer bien, hay sitios en Madrid que sí que dan en la diana. En uno de esos, pedimos una ensalada de burrata y unos huevos rotos con jamón. ¡Tremendo! Todo eso compartido y a la hora del postre, una torrija que nos dejó con ganas de más. Servicio rápido y tranquilo, precio de 20-30€ por cabeza, y el ambiente estaba top, sin estrés. Aquí no volemos a preguntar por el fútbol.
Por otra parte, hay quienes dicen que es una taberna clásica, con buen ambiente y tapas a buen precio. Pero, claro, al entrar te meten en una zona de restaurante que no tiene nada que ver con lo que anuncian en la entrada, ¡vaya timo! Te pueden dar una tapa de pulpo que está más duro que una piedra, pero si pillas una buena caña, pues ya es algo. El servicio está bien, que al menos te tratan como a alguien.
Y para cerrar, si te preguntas qué tipo de cerveza se puede disfrutar en la Cervecería San Millán, te diré que está la clásica caña y alguna artesana, pero lo que realmente importa es que no sepas exactamente qué vas a conseguir. ¡Así que ve con cuidadito!
Hay opciones para desayuno en la Cervecería San Millán
No sé qué les pasa a algunos sitios, pero la Cervecería San Millán es un buen ejemplo de cómo hacer lo contrario a lo que uno espera. Llegamos un grupo de 15 personas para desayunar a las 10:20 de la mañana y, ya desde el principio, la cosa se puso fea. La verdad, nos avisaron que éramos muchos y, después de un rato de regañadientes, nos pusieron las mesas. Los camareros, en una actitud bastante desagradable, le pusieron la guinda al pastel: el desayuno estaba frío y, para colmo, a uno de mis amigos le cayó tres vasos de zumo encima. Las comandas tampoco eran las que pedimos. Vamos, que no repetiremos.
Y si pensabas que esto era un chiste, espera a escuchar lo de la atención. ¡Era horrenda! Un camarero mayor tenía un comportamiento que dejaba mucho que desear. La cafetera parecía que le había dado un mal día, porque ni siquiera sonrió. A ver, que entiendo que todos podemos tener días malos, pero estar en un bar-restaurante no puede ser una excusa para esa falta de educación. La comida no estaba a la altura y, honestamente, si la actitud de los camareros es así, mejor buscar otro sitio para disfrutar una buena comida.
En fin, una vez que pasamos por la desilusión de ese servicio chapucero, tuvimos que mirar las críticas de otros. Hay gente que menciona que la comida es buena y abundante, y que la terraza es amplia. Según algunos, el ambiente en el local puede ser un poco ruidoso por el bullicio de la zona, pero parece que a otros les ha ido mejor con los camareros. Claro que no es lo que vivimos nosotros, donde ese estrés del personal estaba más que palpable, lo que arruina el momento.
Y en cuanto a la pregunta crucial: ¿Hay opciones para desayuno en la Cervecería San Millán? La respuesta es que sí, pero si lo que buscas es un buen desayuno en un entorno agradable y con un buen servicio, ¡mejor da la vuelta! La calidad no corresponde al precio que cobran, así que yo te recomendaría explorar otras alternativas en la zona.
Qué variedad de desayunos se puede encontrar en la Cervecería San Millán
La verdad, lo de Cervecería San Millán fue un desastre total, y lo digo sin tapujos. Estábamos un grupo de 10 personas en la terraza, listos para pasar un buen rato. Todos pidiendo sus bebidas y disfrutando el ambiente, hasta que uno de nosotros, con más sed que los demás, pidió un vaso de agua. Y ahí vino el zorro, el camarero de bigote que parecía más sacado de una peli de terror. Nos miró feo y dijo que solo vendía la botella. ¿En serio? O sea, ¿no puedes dar un vaso a alguien que ya está consumiendo? Total, se puso grosero cuando empezamos a preguntar. La peor actitud que he visto en la vida.
El tipo se fue de la lengua y dijo que nos movería porque “faltaba una persona”. Pero, en vez de sumar, se le ocurrió restar. Ahí fue cuando boxeamos el cierre y decidimos que ya no íbamos a aguantar más. Saquen cuentas: 10 personas en 2 mesas, y él quería tratarnos como si fuéramos menos que eso. Así que, levantamos nuestras copas y nos piramos. La verdad, no volveremos a este lugar ni aunque me paguen. A ese camarero le falta una buena lección de trato al cliente. No se lo recomendaría ni a mi peor enemigo.
Y sobre la variedad de desayunos en San Millán… ¿Qué variedad va a haber con ese servicio? A mí me parece que lo mejor es ir a otro lado donde sí te traten bien. Al final, el desayuno se me antoja en otro sitio, porque con ese trato, no vale la pena. Comida: 1, servicio: 1, ambiente: 1. No hay más que hablar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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