
Si buscas un plan chido en Haro, El Claustro de Los Agustinos es el lugar. Este restaurante, que está en el corazón de un antiguo monasterio, te envuelve con su ambiente super acogedor y una historia que se siente en el aire. La comida? Aquí es donde la cosa se complica: aunque tienen platos ricos como sus croquetas de jamón y ese carpaccio que te deja con ganas de más, a veces no llegan a la altura del sitio tan increíble donde están. En fin, un lugar que tiene todo para ser un 10, pero que, a pesar de los esfuerzos, a veces se queda corto en la cocina. Si te animas, puedes ver más fotos, opiniones y hasta reservar en TheFork. ¡Ah! Y la atención es de lujo, así que no está nada mal para pasar una buena velada.
El Claustro de Los Agustinos
Página web
Horarios El Claustro de Los Agustinos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| martes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| miércoles | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| jueves | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| viernes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Claustro de Los Agustinos
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo
¡Eh, colega! Si estás en Haro, El Claustro de Los Agustinos es un lugar que deberías tener en tu radar. Este restaurante está en C. San Agustín, 2, y tiene 5 estrellas por una razón. El sitio es espectacular, un antiguo claustro transformado en un rincón encantador donde disfrutar de una buena cena. Y, ojo, el servicio es bastante bueno, te atienden a la perfección. Lo mejor es que la relación calidad-precio está bien, aunque los precios de los vinos pegan un poco, así que ve con el monedero preparado.
Ya hemos ido más de una vez, y siempre acabamos cenando allí. La comida es de calidad, con un ambiente que te hace sentir especial. Si decides ir, no puedes perderte el bacalao, la tarta y el jamón ibérico, que son unos platos brutales. En cuanto al precio, cuentas con unos 50-60 € por persona, pero vale cada céntimo. Además, aquí la espera no existe, te sirven rápido y sin agobios.
Aunque, no todo es perfecto. En una ocasión, la experiencia bajó un poco porque el servicio fue bastante deficiente, con solo una camarera que se las tuvo que arreglar como pudo. Pobre chica, prácticamente estaba de “extra” y, aún así, hizo lo que pudo. La carta era algo corta y les faltaban varios platos, así que acabamos comiendo lo que quedaba. Muy justo todo, tanto en cantidad como en calidad, y eso dolía un poco al pagar.
Aun así, el entorno y la cubierta de cristal del claustro le dan un toque que quita el hipo. Ya seas de los que buscan un chuletón o carne y pescado bien cocinados, aquí hay opciones para todos. Te lo digo claro: es un lugar que vale la pena visitar, aunque puede que la comida y servicio aún deban alcanzar al nivel del espacio tan impresionante en el que se encuentran. Al final, El Claustro de Los Agustinos es, sin duda, un pequeño oasis en Haro que no deberías dejar pasar.
Dónde está ubicado El Claustro de Los Agustinos
El Claustro de Los Agustinos se presenta como un sitio muy chulo, aprovechando un antiguo convento agustino, que tiene su historia. Ha tenido mil vidas, incluso fue cárcel en su momento. El lugar es espectacular, sin duda, pero te diré que no todo lo que brilla es oro. Los precios son desorbitados, y la calidad de la comida y el servicio no están a la altura. Por ejemplo, un chupito de hierbas te cuesta 5 € y ni siquiera te lo traen frío. Y si pides un vaso con hielo, parece que les estás pidiendo un milagro. La verdad, hay sitios en Haro y alrededores que se llevan la palma en relación calidad-precio y servicio.
Por otro lado, hay gente que ha vivido experiencias más agradables allí. A algunos les gusta el ambiente y celebran sus cosillas. Llevábamos tiempo queriendo ir y al final celebramos nuestro aniversario, y la verdad, el entorno adaptado como restaurante y terraza lo hace más romántico. La comida también les gustó, y el servicio de los camareros, Mohamed y Txus, fue inmejorable. De ahí que dejaran un 40-50 € por persona, y pues está bien si lo que buscan es disfrutar de una buena velada.
Sin embargo, algunos se han llevado un susto. Hubo quien se tuvo que ir antes de terminar el segundo plato porque la calidad no daba la talla. Chuletillas y medallones de solomillo fríos, ensaladas pochas y un calor insoportable en pleno julio. La calefacción a tope era el último clavo en el ataúd de su experiencia. Escuchando a varias personas, parece que el lugar ha pasado por una mala racha y lo que era antes un referente ha caído en picado. Lo único que se salvó, dicen, fue el vino, y la verdad que más de uno se llevó su botella de recuerdo.
Así que, si te estás preguntando dónde está ubicado El Claustro de Los Agustinos, lo encuentras en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja. Está en una callecita que no tiene pérdida, pero asegúrate de estar listo para lo que te espera. ¡A disfrutar, que aquí se viene a comer bien!
Qué tipo de ambiente ofrece El Claustro de Los Agustinos
Y mira, si buscas un lugar para comer que no sea el típico sitio de paso, El Claustro de Los Agustinos es la elección perfecta. Es un restaurante con 5 estrellas, y lo que lo hace especial es que está metido en un edificio de más de 600 años que ha sido de todo: convento, cárcel, hospital... ¡y ahora un restaurante de lujo! La ubicación es increíble, en el centro de Haro pero alejado del jaleo, así que tendrás una velada tranquila. Aquí puedes ir con 5 a 8 personas o incluso más de 9, que el sitio aguanta bien, pero es ideal si eres de los que disfruta de las comidas en grupos más pequeños.
El menú está a otro nivel. Tienen opciones de carnes y pescados de calidad, y, de verdad, no esperas comer tan bien en un lugar así... ¡pero lo hacen! Se nota que los productos son frescos y de mercado, lo que se traduce en sabores increíbles. Prueba el carpaccio o, mejor aún, los solomillos; ni hablar de los postres, la tarta de manzana está para llorar de buena. Acompáñalo con una botella de Muga, que siempre es un acierto. Y lo mejor de todo: no hay espera, así que te sirves el banquete sin agobios.
El servicio es genial, muy atento y cercano. Aunque a veces se nota que están aprendiendo, el esfuerzo por mejorarse se siente y se agradece, sobre todo con maestra como Flor, que te ofrece recomendaciones de vino que realmente hacen la experiencia aún más completa. Si te preocupa el precio, prepárate para unos 40-50 euros por persona, que es una inversión que vale cada céntimo.
Ahora, hablando del ambiente, El Claustro de Los Agustinos tiene un aire elegante y tranquilo, donde puedes mantener una conversación sin problemas. El nivel de ruido es bajo, lo que lo hace perfecto para una charla distendida entre amigos o una cena íntima. Así que sí, si quieres un sitio especial para disfrutar de buena comida y un ambiente relajado, este es tu lugar. ¡No lo dudes!
Qué tipo de historia se puede sentir en el restaurante
Mira, si estás buscando un sitio para comer en Haro, El Claustro de Los Agustinos es la bomba. Desde que entras, el lugar te deja boquiabierto. El camarero Chus nos atendió como si fuéramos de la familia, un crack total. La profesionalidad y el cariño que transmite son de otro nivel, de verdad. Te lo digo en serio, es una experiencia deliciosa. El precio no está mal, entre 30 y 40 € por persona, y la calidad de la comida, el servicio y el ambiente son 5 estrellas. Así que, si quieres cenar bien, aquí tienes un planazo.
Y no te olvides del menú de tuxleta, que es un must. Perfecto para esos días en que quieres un buen almuerzo sin quedarte a medio camino. La relación calidad-precio está más que bien; por 40-50 € tienes un festín total. El ambiente sigue siendo ideal, perfecto para echarnos unas risas y disfrutar. Además, el servicio es bastante bueno, aunque Chus se lleva la palma.
Hicimos una parada para ver el claustro y, sorpresa, nos quedamos a tomar un vino y disfrutar del ambiente, ¡qué lugar tan mágico! Flor, la gerente, es otro encanto. Nos dejó probar un vino blanco exquisito y nos contó un par de historias del lugar. Maialen, la camarera, también fue un amor, siempre atenta. Es un sitio emblemático, con un personal que realmente se preocupa por ti. No puede ser más acogedor.
Y si solo quieres ir a tomar algo, el sitio es un espectáculo para los sentidos. Fernando, otro de los camareros, siempre tiene una sonrisa y una palabra amable, incluso para tu peque. Esos detalles hacen la diferencia, ¿sabes? El servicio, el ambiente, todo suma, y es 5 estrellas por donde lo mires.
En cuanto a la historia que puedes sentir aquí, es como si cada rincón tuviera su propio relato. El edificio tiene una esencia antigua que se siente, como si sus paredes hubieran visto momentos importantes de la vida. Cada visita es una pequeña inmersión en el pasado, pero con la calidez y el encantador servicio que hace que todo sea especial. Ven a disfrutar de la comida y a dejarte envolver por la historia que narra este lugar.
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Mira, te cuento de El Claustro de Los Agustinos en Haro. La verdad es que este sitio tiene 4 estrellas, así que ya sabes que no es cualquier cosa. Es un buen lugar para cenar tranquilo, aunque la cantidad de comida no es la mayor, ¡pero todo está bien rico! Es perfecto para una noche relajada, aunque a veces te puedes llevar alguna sorpresa con el servicio.
Hablando de sorpresas, hay gente que ha tenido experiencias bastante decepcionantes. A algunos les han cancelado la reserva un par de veces, alegando que todos íbamos a comer a la misma hora. Luego, cuando llegas, te hacen esperar en el claustro como si hubiera un montón de gente cuando realmente no hay nadie. Se nota que los trabajadores están saturados. La carta es un poco escasa y los platos básicos, como el bacalao picante y el solomillo, no siempre están a la altura, y eso ha dejado a más de uno con un sabor amargo.
Pero no todo es negativo, ¿eh? Hay quienes lo han pasado genial. La comida de otros parece que estaba muy rica y el servicio impecable. El camarero atento y amable, que siempre suma en una buena experiencia, y el ambiente, ya sabes, ese toque especial del claustro lo hace aún más recomendable. A veces, el precio puede rondar entre 50-60€ por persona, pero parece que vale la pena si todo va bien.
El lugar es bonito y acogedor, con un ambiente que lo hace ideal para una cena especial. Aunque eso sí, hay que tener suerte con la atención. Hay veces que la camarera jefe parece más preocupada por controlar a su equipo que por ofrecer un buen servicio. No quita que, cuando las cosas van al ritmo correcto, la comida puede ser espectacular.
Y de los platos destacados del menú, ¡hay que probar el solomillo! Aunque ojo con el bacalao, que puede ser un volado, y los pimientos del piquillo de lata que tampoco hacen justicia. La torrija casera también es un tema, pero mira, asegúrate de que no te llegue helada del congelador. Así que, si te animas a ir, ve con la mente abierta y ten en cuenta que puede ser un hit o un miss. ¡Suerte!
Por qué la comida en El Claustro de Los Agustinos puede considerarse problemática
La verdad, si estás pensando en El Claustro de Los Agustinos, déjame ser claro: ¡no te engañes! Es un desastre total. Yo no sé si fue un mal día o qué, pero mi experiencia fue una pesadilla. El servicio, un 5 a 0 en tardanza y atención, porque mientras tú esperas a que te den un menú, ellos están más perdidos que un perro en un garaje. Más de 30 minutos esperando a que nos atendieran y sólo habían dos mesas ocupadas. ¿En serio?
Y ni hablar de la comida. La ensalada con chicharrones que pedimos fue un insulto a la gastronomía. El bacon parecía del mercado de barrio, y la ensalada... madre mía. Era de bolsa, y no de una buena bolsa, sino de esas que parece que han estado rodando por el suelo de la nevera. Blandengue y pachucha. En serio, eso no se lo daría ni a mi perro. Luego, cuando pensábamos que lo peor había pasado, llegaron las chuletas. Heladas. Heladas, tío. Y las patatas, ¡ni siquiera estaban recién hechas! Frías y refritas, casi como si nos estuvieran haciendo un favor al servirnos eso.
El ambiente, para colmo, era horrendo. Con el calor que hacía en pleno mes de julio, tenían la calefacción a tope. ¡Lo juro! Te ponen más caliente el aire que las chuletas que de verdad deberían estar calientes. Cuando decidimos pedir la cuenta, ellos ni se inmutaron. No consultaron nada, y se notaba que no éramos los primeros ni los últimos en querer salir corriendo de allí. Menuda forma de arruinar lo que debía ser una celebración.
En resumen, ¿por qué la comida en El Claustro de Los Agustinos puede considerarse problemática? Porque el servicio es lento y desinteresado, la comida es de baja calidad y el ambiente es más incomodo que disfrutar de un día de playa en pleno invierno. Así que, en definitiva, si valoras tu tiempo y tu estómago, mejor abstente de comer aquí.
Qué características hacen que la comida a veces no esté a la altura del lugar
Y si hablamos de El Claustro de Los Agustinos, este sitio no se queda atrás. Te lo digo de verdad, ¡se comió de maravilla! No sabes lo que es saborear un plato que llega en su punto exacto, y aquí lo hacen. La atención es otra onda, un 10 para el servicio. De esas veces que te sientes como en casa, iluminado por el buen rollo del personal. ¿El precio? La calidad-precio está muy bien, así que no hay excusas para no ir.
El hotel también es de lo más recomendable, con habitaciones que son un lujo y una limpieza que deja todo reluciente. En recepción, los y las trabajadoras son súper amables, ¡de verdad! Te hacen sentir como un rey. Si tuviera que darles una puntuación, sería un 4 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Un lugar que en general se siente genial.
Ahora, si alguna vez te has preguntado por qué la comida no está siempre a la altura del lugar, pues mira, a veces puede que sea un tema de expectativas. Te sitúas en un sitio que promete mucho y, si la comida no vibra con la misma energía, se siente la decepción. Pero aquí, en El Claustro, al menos lo que me llevé fue un buen sabor de boca. Todo en su punto, sin fallos. Así que ya sabes, si andas por Haro, ¡no te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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