La Abuela Encarna Tapas & Arroces

La Abuela Encarna Tapas & Arroces

¿Buscas un sitio chido para disfrutar de tapas y arroces? Tienes que darte una vuelta por La Abuela Encarna Tapas & Arroces en Calle San Agustín, 9. Este lugar es un bar-restaurante que se la juega con su magnífico jamón ibérico y embutidos, pero lo que de verdad destaca son sus paellas y arroces caldosos. Te van a flipar con los 11 pinchos diferentes que tienen, perfectos para compartir. La atmósfera es tranquila y el servicio genial. Prueba el arroz del senyoret (aunque a veces el arroz está un pelín duro), y no te olvides de dejar espacio para postre, ¡las torrijas están que flipas! Si te gusta lo tradicional y rico, este es tu sitio.

La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Arrocería
Valoración media: 3,8
Opiniones: 427 Reseñas
Dirección: C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño, La Rioja
Teléfono: 941 10 07 00

Horarios La Abuela Encarna Tapas & Arroces

DíaHora
lunes12:00–16:30, 20:00–23:30
martesCerrado
miércoles12:00–16:30
jueves12:00–16:30, 20:00–23:30
viernes12:00–16:30, 20:00–23:30
sábado12:00–16:30, 20:00–23:30
domingo12:00–16:30, 20:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Dónde se encuentra La Abuela Encarna Tapas & Arroces

Si buscas un buen sitio para comer en Logroño, La Abuela Encarna Tapas & Arroces es el fichaje de la semana. Este local está en C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño, y la primera impresión es que es estrecho y profundo, con las mesas bien juntitas al fondo. No te pongas nervioso, que hace buen ambiente y hasta puedes hacer amigos entre plato y plato.

La primera vez que fui un viernes por la noche, ¡sorpresa! No hubo que reservar. Comenzamos la cena con unas cigalas a la plancha con fritada, y la fritada estaba de lujo. Luego pasamos a unos mejillones de roca al vapor, que aunque eran pequeños, estaban tremendo. Las anchoas rebozadas estaban bien, pero nada del otro mundo. Ah, y luego pedimos un tataki de atún que, la verdad, se pasó de hecho y no me terminó de gustar. Pero el final fue memorable con una torrija casera que estaba increíble. Todo regado con un rosado de Rioja muy rico. El servicio, correcto, sin quejas. Por 40-50€ por persona, se puede repetir.

La segunda vez que fui, en fiestas, mejor que reservamos porque el sitio estaba a rebosar. Aunque pedimos varios vinos, estaban agotadísimos por el jaleo de las fiestas. La ensalada de tomate, cebolla y bonito estaba bien, pero la chuleta fue lo que realmente me dejó flipando. La ensalada tenía mejor pinta que sabor, la verdad. El precio subió a 50-60€, pero de nuevo, la comida y el servicio estaban a la altura.

Y ya que hablamos de experiencias, el miércoles pasado fui y me llevé una grata sorpresa. El servicio fue excepcional; aunque llegamos un poco tarde y sin reserva, nos atendieron rápido y con una sonrisa. Cada plato salió calentito y delicioso. El camarero es un crack, ¡de los que saben tratar al cliente! Y no me puedo ir sin mencionar la tarta de queso casera, una de las mejores que he probado. Sin duda, una relación calidad-precio que me ha dejado pensando en volver pronto.

Así que si te preguntas ¿dónde se encuentra La Abuela Encarna Tapas & Arroces?, ahora ya sabes: en C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de comida se ofrece en La Abuela Encarna

Ya te conté lo de la primera experiencia, ¿no? Vaya lío con la reserva, que si no estaba apuntada, que si era en otro sitio... Me sentí un poco como un fantasma en mi propia comida. Y eso que éramos los únicos que comíamos ese día, si no me quedo sin mesa. Te imaginas, llegando y a ver qué, con el estómago roncando. Total, que al final nos sentamos y a esperar que nos traigan algo decente. Pero claro, al principio llegó una Coca-Cola, que la disfrutamos en la barra. Luego, ¡zas! la retiran y nos ponen otra, claro, con coste extra. Un detalle que ya me dejó un poco mosqueado.

Sobre los primeros platos, los embuchados estaban buenos, sí, pero vaya sal, parecía que los habían embadurnado en sal. La ensalada de puerros estaba… no sé, incomible. Esos puerros verdes y tiesos se podían haber quedado en la cocina. La tomata y la ventresca correctas, pero merecen mejor compañía. Las croquetas y los calamares, bien, pero no te esperes nada top, son de bar de piscina total. Luego pedimos chuletillas, que si bien les dijimos que no las quemaran, al final estaban chamuscadas. Vaya faena.

El arroz caldoso de carabineros, ese sí que fue un acierto, buen tamaño y sabor. Pero claro, tras la buena experiencia, llegó el momento de pagar. Y aquí es donde se fastidió todo. En internet pone que el arroz cuesta 22,9€, en su carta 25,9€ y al final, en la factura, 29,9€. Ellos dijeron que no estaba actualizada la carta. Que se rían de mí, ni hablar, lo pagué porque tengo que comer, pero vete a saber cómo tienen la cara. Si el ambiente ya era frío, eso lo enfrió más. La próxima, a otro lado.

Y si te preguntas qué tipo de comida se ofrece en La Abuela Encarna, pues es un variado de tapas y arroces, ¡y todo con cariño! Aunque ya sabes, no todo acaba siendo oro. Lo bueno, que si te animas, las tapas de paella están muy bien y ¡por solo 3€! Y si vas en plan familiar o parejita, mejor llama y asegúrate de tener mesa. Pero eso sí, después de esta experiencia, no estoy muy seguro de querer volver, la verdad.

Cuál es el plato más destacado del menú

La Abuela Encarna Tapas & Arroces está justo en C/ San Agustín, 9, Logroño, y mira, ha recibido unas 5 estrellas en comida y servicio, aunque de vez en cuando se siente un vacío raro, incluso en un puente de agosto. Supongo que todo el mundo se lanza a la calle Laurel. Los arroces están bien elaborados, y el servicio es atento. Además, las bebidas tienen precios que no te van a dejar temblando el bolsillo. Si vas, cuenta con que 30-40 € por persona es lo que te puede costar una buena comidita.

Hablando de experiencias, hace dos años, la cosa era de maravilla. Estuve allí, y le comenté al dueño, Jose, que todo estaba fenomenal. Desde entonces, hemos sido fans y hemos vuelto varias veces. Pero el año pasado, cuando reservamos para las 15:00, la cosa se torció. Jose no estaba y el camarero, bueno, se notaba que tenía prisa. Nos apuraron tanto que ni café se nos permitió pedir. La luz se apagó antes de que pudimos acabar a gusto, lo que fue un bajón. El arroz a banda no superó las expectativas y el precio, por las nubes. Fíjate, esto puede pasar en un chino, pero aquí, ¿en serio?

Otra experiencia fue más agridulce. La ensalada de tomate no tenía mucho sabor, y el solomillo, un poco seco. El arroz caldoso, para que te hagas una idea, ¡lo devolvimos porque estaba soso! Hasta al de al lado se le oyó quejarse. Pero la chica de la barra, para contrarrestar el desastre, fue un amor, nos hizo sentir mejor al final. A lo mejor volvemos otra vez, pero después de esa, se lleva un 3 en general. Hacer reserva aquí es una buena idea, parece que la cosa puede estar cargada en horas picos.

Y hablando de lo que realmente puedes pedir, pues el arroz es la estrella del menú. Ya sea el arroz a banda o el caldoso, siempre dicen que son los que valen la pena. Puede que en un día raro te encuentres con cosas no tan bien, pero si tienes suerte, seguro que aciertas con uno de esos platos.

Qué tipo de embutidos se pueden encontrar en el bar-restaurante

Ayer comimos en La Abuela Encarna Tapas & Arroces y, bueno, tengo sentimientos encontrados. Estábamos emocionados porque queríamos ese arroz caldoso con bogavante del que todos hablan. Para empezar, nos dieron su pan con alioli y tomate triturado, que está de muerte. ¡Te lo juro! Luego pedimos unas anchoas rebozadas con pimientos que tenían un toque picante, muy buenas, pero el arroz... eh, la verdad es que esperábamos algo más. En nuestra primera visita, estaba más trabajado, esta vez la cosa quedó un poco plana.

El ambiente del restaurante es un poco justo, el comedor es pequeño. Y ahí va lo que nos voló la cabeza: la puerta de entrada. Lleva así desde la última vez que vinimos en invierno, ¡se queda abierta todo el rato! El frío que entra es impresionante. Tuvimos que estar pidiendo a la gente que la cerrara. En cuanto al postre, nos dieron una torrija con helado que estuvo bien, pero lo de la puerta… vaya faena.

Ahora, la experiencia no fue del todo negativa. En otra ocasión que fui, el tema del servicio fue impecable. Todo estaba listo cuando llegamos y los platos salían rapidísimo. Pedimos zamburiñas de entrante, y mientras esperábamos, nos sirvieron el pan especial. El arroz caldoso con bogavante, ese día, estaba increíble y el postre, las torrijas de la casa con helado de vainilla, eran de otro mundo. Tienes que probarlo.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Una amiga fue hace poco y mencionó que tuvo que esperar media hora aunque había reservado, y que el segundo arroz que pidieron estaba frío y soso. Para ellos, el dueño se comportó de manera poco educada. A esto hay que añadir que el precio que cobran no siempre coincide con lo que ponen en la carta. Cuidado con eso, ¿eh?

Y ya que estamos, si te preguntas qué tipo de embutidos puedes encontrar en el bar-restaurante, la verdad es que la información no es clara en las reseñas. Pero conociendo un poco el sitio, seguro que tienen algún clásico tipo chorizo o jamón, típicos en los bares de por aquí. ¡Así que ya sabes, no está de más preguntar al llegar!

Qué especialidad en arroces se recomienda probar

A ver, de la Abuela Encarna Tapas & Arroces en la C/ San Agustín, puedo decirte que he escuchado todo tipo de cosas. Por un lado, hay quienes han salido contentos, destacando que el lugar tiene un encanto especial, como si estuvieras en una tasca bien cuidada. La decoración está chula y el ambiente, aunque familiar, tiene ese toque moderno que gusta. Pero por otro lado, hay unos cuantos que se han ido más que decepcionados. Que si el arroz estaba extremadamente duro y lo han tenido que comer más por hambre que por disfrutarlo. Paellas escasas, con un precio de 75 pavos para tres personas, es un atraco. Además, un ventilador en medio del pasillo, que no sé qué aportaba, pero incomodaba a más no poder.

Luego, tienes a otros que juran que hace años esto era otra cosa. Paellas saladas que te dejan más parados que satisfechos. Han ido a probar y se han llevado la sorpresa, bien amarga. La gente que ha tenido problemas con el moldy bread también lo dice claro: más de una hora para un entrecot y el pan ¡con moho! No es que los empleados no hagan nada, pero sí parecen un poco indiferentes a las quejas. Con esos precios, que están entre 20 y 40 euros por persona, te esperas algo más de nivel, ¿no?

Por otro lado, si te decides a probar, diga lo que diga la gente, hay algunas paellas que son buenísimas. La de "foia y setas" y la de "costillitas y verduritas" son las que se repiten en las recomendaciones. Y ni hablar de los postres, que tienen tarta de queso y torrijas con helado de vainilla que dejarían lista a cualquiera para repetir. Así que, si decides arriesgarte, ya sabes, ¡no dejes de probar esas especialidades!

Cuántos pinchos diferentes ofrece el restaurante

Así que, al lío. La Abuela Encarna Tapas & Arroces en C/ San Agustín, 9, en Logroño… bueno, no es precisamente la joya de la corona. Por lo que cuentan, la paella es más un desastre que otra cosa: mucha verdura, poco arroz y lo que es peor, la carne parece que ha estado más tiempo fuera de la nevera que en el plato. Aquí parece que los precios están equiparados con los de un restaurante pijo, pero el sabor deja mucho que desear. Te plantas con un precio de 60-70 € para dos y sientes que te han estafado.

El servicio... ¡ay, madre! Parece que no tienen prisa por atenderte. La camarera, poco atenta —más pendiente de lo que pasa en Instagram que de tu mesa— y te puedes tirar más de dos horas esperando unos huevos rotos y arroz. ¿Qué es eso de servir primero el entrecot a la niña y después el arroz? Un auténtico descontrol. Y ni hablamos del pan, que llega con moho y lo “solucionan” raspándolo. Te juro que da más pena que otra cosa.

Y el ambiente tampoco es la gran cosa. Lo intentan con una decoración chula, pero con tantos problemas en la comida y el servicio, pierde toda la gracia. El tamaño del grupo no importa, porque incluso si sois más de 9 personas, la experiencia parece ser igual de decepcionante. Aparentemente, con los fallos en la atención y la comida, el lugar da una sensación de que no sabes si volverás, aunque decidan hacer algún postre de cortesía después de cobrarte.

Y bueno, si te preguntas cuántos pinchos diferentes ofrecen, la respuesta es que son poquísimos y, para colmo, no parecen destacar en sabor. En resumen, que si buscas un buen tapeo, mejor tira a otro lado.

Es recomendable compartir los pinchos en La Abuela Encarna

Ya sabes que La Abuela Encarna es un lugar que promete y, en su mayoría, cumple. Las paellas son la estrella, y no es raro escuchar a la gente hablando de ellas. Cuando te sientas y te traen pan calentito al principio, ya sabes que estás en el buen camino. La ensalada de tomates, bonito y cebolla es pura delicia. Si vas, no te la puedes perder. Las paellas, tanto la de pollo como la de gambas rojas, están para chuparse los dedos. Si buscas un sitio donde te traten bien y estés cómodo, aquí lo vas a encontrar.

Aunque no todo es perfecto. Una vez, pedimos una tabla de embutidos y, la verdad, dejó mucho que desear. Fríos y sin ese saborazo que esperas. La paella de esa vez estaba más bien aceptable, pero algo nos sentó mal. No sé si fue la combinación de cosas, pero esa noche no la pasamos bien. Y si el servicio se hace de rogar y las raciones son escasas, deja un mal sabor de boca, ¿verdad?

Aún así, hay que reconocer que hay días que todo va de lujo. El trato de los camareros, como esos cracks de Lidan y Sufian, es de lo mejor. Se nota cuando les importa que disfrutes de la comida. Las raciones abundan y el precio está genial. Siempre queda alguna esquina donde disfrutar algo dulce al final, con postres caseros que son la guinda del pastel.

Ahora, sobre esa pregunta... ¿es recomendable compartir los pinchos en La Abuela Encarna? Bueno, si las raciones son decentes, compartir es buena idea. Pero si te topas con días en que son escasas o frías, quizás mejor que cada uno pida lo suyo. La experiencia parece variar un montón, así que si ves que las raciones no son lo que esperabas, ¡pide para ti solo! Pero si la cosa va bien, dale al cante y comparte, ¡es más divertido!

Cómo es la atmósfera del lugar

Y bueno, hablemos de La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Empezamos fuerte: el chuletón que nos prometieron a 38€/kg resulta que a pie de mesa se convierte en 48€/kg. Y al final, la broma me salió por 67,60€ por 1,3kg de carne. Ni de coña, eso no me cuadra. Mira, sólo de pensarlo me sube la bilis. Una vergüenza total. Así que, bueno, ya te digo, yo no vuelvo ni lo recomiendo.

Pero no todo es malo, porque si te metes a probar los arroces, la cosa cambia. Los amigos hablan de buena comida y trato amable, y no les falta razón. El sitio está en la movida de la zona Laurel, con locales chiquititos y acogedores. Te ponen un arroz que, aunque tarda un rato en llegar, cuando lo tienes en la mesa, es pura delicia. Te lo aviso: ve sin prisas, que el arroz puede exigir paciencia, ¡sobre todo en agosto!

Y lo mejor es que, a la cabeza de todo esto está José Javier Vioque, un valenciano que sabe lo que hace. Tiene una carta que va desde 11 pinchos en mini paellitas hasta toda la gama de la cocina valenciana. En la zona del bar, esa variedad de tapas y arroces es un espectáculo. Una vez que pruebes el arroz, lo agradeces, pero los espacios son muy reducidos y tienes que fletar paciencia con el servicio que, la verdad, no es el más ágil del mundo.

Ahora, si hablamos de atmósfera... el comedor es apretado, las mesas tan juntas que parece que estás en un concurso de malabarismo con los codos. La acústica tampoco ayuda, salí con un dolor de cabeza que flipas. Cuando estás entre tantos comensales, no puedes disfrutar del todo. Hay un tema de saturación. Para que lo tengas claro, si te plantas allí, prepárate para manejar el entorno tan pequeño y bullicioso. En conclusión, si hay algo que deberías considerar, es que lo mejor es el arroz, pero la experiencia total es un poco caótica. ¿Te atreves?

Qué opinan los clientes sobre el servicio en este restaurante

Y claro, empezamos hablando de La Abuela Encarna Tapas & Arroces, en la C/ San Agustín, 9, 26001 Logroño. La cosa es que, según lo que cuentan, la experiencia puede ser un verdadero desastre. Imagínate, pides una paella y abres la tapa, y lo único que ves es arroz a secas, como si hubiera dejado a los ingredientes en casa. En serio, pedir paella valenciana y no ver ni un trozo de pollo o conejo, ¡es para llorar! Con un 1 en comida y servicio, están diciendo que no vuelven ni de coña. Así no, la verdad.

Y luego, la cuadrilla de 20 que mencionan, ¡vaya sorpresa! Les traen tres paelleras y cada una tenía tres raciones. ¿En serio? ¿35€ por cada vinito y cuchara de paella y eso es lo que sacan? Con un servicio y comida en 1, sus quejas son más que justificadas. La peña se va con el estómago vacío y sin ganas de regresar. Un cero a este lugar.

Pero no acaba ahí, porque la cosa se pone más fea. Una camarera con aires de diva que, por lo visto, no se dignó a tratar bien a los clientes. Y no sólo eso, parece que la comida ha ido en picado desde hace un año. Que un restaurante vuelva a ser un mal recuerdo, eso da pena. Con un 1 en todo, hay que decir que no intentan hacer las cosas bien.

Ahora, por otro lado, hay quienes sí le han dado una oportunidad y dicen que el arroz con bogavante está de rechupete. Pero, claro, hay que tener en cuenta que el salón es pequeño y la calidad varía por las experiencias. En resumen, el servicio no es lo que era y eso se nota en las reseñas. La mayoría no están contentos, así que si vas a La Abuela Encarna, ve con precaución.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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