La Vieja Bodega

La Vieja Bodega

Si estás por Casalarreina, en La Rioja, tienes que pasarte por La Vieja Bodega. Este sitio no es un restaurante cualquiera, es una antigua bodega del siglo XVII que ha mantenido su esencia rústica y te hará sentir como en casa. Aquí te esperan platos tradicionales riojanos elaborados con cariño, y no puedes perderte su increíble cochinillo ni sus más de 400 referencias de vino. Con un ambiente chido y juegos para los peques, es el lugar perfecto para compartir un buen rato con amigos y disfrutar de sabores de la cocina mediterránea y española. ¡Ven y sorpréndete con lo que tienen para ofrecerte!

La Vieja Bodega

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 2.581 Reseñas
Dirección: Av. de La Rioja, 17, 26230 Casalarreina, La Rioja
Teléfono: 941 32 42 54

Página web

laviejabodega.es

Horarios La Vieja Bodega

DíaHora
lunes13:30–15:30
martesCerrado
miércoles13:30–15:30
jueves13:30–15:30
viernes13:30–15:30, 21:00–22:30
sábado13:30–15:00, 21:00–22:30
domingo13:30–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Vieja Bodega

Dónde se encuentra La Vieja Bodega

¡Hey, gente! Si no habéis probado La Vieja Bodega en Av. de La Rioja, 17, 26230 Casalarreina, os estáis perdiendo algo brutal. Este sitio se lleva 5 estrellas y no es para menos. Es un lugar espectacular de bonito, la atención es de lo mejorcito, y la cena… ¡puf! Cenas como reyes, de verdad, nos sentimos en la cima. Si sois de los que disfrutan compartir, este es el sitio ideal. Por unos 50-60 € por persona, te vas a casa con la barriga llena y una sonrisa en la cara.

Y si pensáis que todo es perfecto, también hay pequeñas cosas a considerar. Su ambiente es superacogedor, casi serio, pero lo compensa con un servicio de 10. Los camareros están ahí al momento, atentos a todo y con recomendaciones de vinos de la zona que son una pasada. Eso sí, nada de pedir la pata de pulpo con salsa de remolacha. La salsa tapa todo el sabor. Pero atentos, ¡el cochinillo está de escándalo! Aunque el precio sube un poco, entre 70-80 €, la calidad sigue siendo alta.

Este lugar no es solo bonito y bien atendido, es uno de esos sitios clásicos con estilo, donde te ofrecen una carta de vinos que flipas. Si tenéis la suerte de encontrar a Iván, el sumiller, ya podéis dar gracias. Este tío conoce su vino como nadie y, además, nos enseñó la bodega. Por unos 70-80 € por persona, es una experiencia que vale cada céntimo.

Otra cosa a tener en cuenta: reservas son obligatorias porque este sitio se llena rápido. Pero, ¡tranquilos! Hay un montón de plazas de aparcamiento y también es fácil aparcar en la calle, ¡gratis! Así que, si te preguntas, ¿dónde se encuentra La Vieja Bodega? Pues en la Av. de La Rioja, 17, en Casalarreina. ¡No dejéis que os lo cuenten, id a disfrutar!

Qué es La Vieja Bodega

La Vieja Bodega es un restaurante espectacular en Casalarreina, un pueblo encantador de La Rioja, que te deja boquiabierto desde el primer momento. La casona antigua, que fue remodelada después de un incendio, tiene mucho carácter. El ambiente es rústico y acogedor, con unas mesas que están bien separadas, así que puedes disfrutar tu cena sin tener al de al lado comiendo en tu espacio personal. De verdad, 5 estrellas en ambiente.

Si vas con un grupo grande, como nosotros que éramos 40 personas, te aseguro que el menú cerrado que nos prepararon fue insuperable. Todo estuvo exquisito, desde el aperitivo de pepino con salmón hasta los platos principales que te hacen la boca agua. Iván, el sumiller, no solo nos trajo un vino que maridaba perfecto con la comida, sino que también nos enseñó sobre el calado, todo con un cariño y profesionalidad que se nota. Si no te dejas guiar por él, estarás cometiendo un error. Una experiencia de 10.

Si prefieres una cena más íntima, como lo hicimos mi marido y yo, la comida es una total delicia. Empezamos con un cremoso de queso de Cameros y un pisto riojano que eran pura bomba. Luego vino la paletilla de cordero lechal y las cocochas de bacalao que estaban para morirse. ¿Y el postre? Una tartita de manzana caliente y una torrija con helado de caramelo que te harán querer llorar de felicidad. No olvides hacer reserva porque este lugar se llena rápido, pero vale cada euro que gastes. Las cenas rondan 60-70€ por persona, pero lo que recibes a cambio es más que justo.

Así que, en resumen, La Vieja Bodega es un must si estás en la zona. Combina una decoración cuidada, un ambiente acogedor, y una comida de calidad que no podrás olvidar. Aquí, cada detalle cuenta y se esfuerzan por asegurarse de que tengas una experiencia culinaria increíble. ¡No te lo puedes perder!

Desde cuándo existe La Vieja Bodega

Mira, si no conoces La Vieja Bodega, estás perdiendo el tiempo. El sitio es precioso y el servicio es de 10. Cuando llegues, no dudes en contarles tus dudas sobre el menú, porque el equipo te va a aconsejar de maravilla. Ivan, el sommelier, sabe lo que hace y te va a ofrecer diferentes vinos que van a hacer que los sabores de la comida exploten en tu boca. Te vas a sentir como un rey, de verdad. Comida, servicio y ambiente: 5 estrellas por cada lado.

Hablando de la comida, ¡espectacular! La presentación es top y lo mejor es que puedes pedir medias raciones, así puedes probar más platos sin sentir que te vas a estallar. Te lo sirven todo plato a plato, lo cual hace que la experiencia sea todavía más agradable. Sin duda, recomendable al 100%. Y no olvides que el precio por persona ronda entre 40 y 50 €; vale cada céntimo.

Y bueno, si te gusta el buen vino, Ángel, el dueño, te va a tratar como si estuvieras en casa. La comida es para morirte: el cabrito es de otro planeta. Y si tienes suerte, igual te regalan alguna botella de vino de 1957. Eso sería la guinda del pastel. Eso sí, asegúrate de reservar antes de ir, porque siempre está a tope. El precio por persona puede estar entre 30 y 40 €, una ganga, ¿no?

En resumen, este lugar es mi restaurante favorito en La Rioja. Todo lo que pidas está buenísimo y el ambiente es muy bonito. Incluso cuando está lleno, se puede hablar sin problemas. Con precios de 60 a 70 € por persona, tampoco me parece una locura, considerando la calidad.

Para que no se te queden dudas, La Vieja Bodega lleva funcionando desde hace un tiempo, siendo un lugar ideal para cualquier grupo y con una experiencia que vale la pena disfrutar. ¡Ve ya y dale una oportunidad!

Qué tipo de comida se ofrece en La Vieja Bodega

No sé si ya te lo he dicho, pero La Vieja Bodega es un lugar top en Casalarreina. Te cuento que tiene 5 estrellas y no es para menos. El sitio es muy bonito, con un ambiente que te hace sentir como en casa desde el primer minuto. La comida está riquísima, y el personal, ¡uf!, son encantadores. La última vez que fui, me sentí como un rey, y eso que estaba bastante ocupado el lugar.

Cuando llegas, te reciben con un aperitivo de ensaladilla rusa que es puro amor. Después, probé el tomate de entrada, que estaba fresquito y con un sabor que te hace acordar de lo que es un buen tomate. Sin olvidar el ravioli de mollejas y las kokotxas de merluza que, sinceramente, son para quitarse el sombrero. Y para rematar, no dejes de probar el cremoso de chocolate con helado de menta, un detalle que vale la pena. El vino que nos recomendó Iván fue un acierto total, así que ¡bésalo en nombre mío!

El ambiente es una mezcla de esa bodega antigua con mucho encanto y un toque elegante que se disfruta mucho. Hablando del servicio, las camareras son súper agradables, y el maitre, además de campechano, sabe lo que hace. Todo se siente cómodo, y el ruido es muy bajo, perfecto para charlar con los colegas. Además, hay plazas libres para aparcar, y eso siempre es un plus.

En cuanto a la comida, ofrecen cocina tradicional con toques creativos. Hay opciones vegetarianas y veganas, así que todos pueden disfrutar aquí. Si estás pensando en ir, te recomiendo hacer reserva porque, honestamente, es uno de esos lugares que merece una visita. Así que ya sabes, La Vieja Bodega en Av. de La Rioja 17 es un destino foodie que no puedes pasar por alto. ¡Nos vemos allí!

Cuáles son algunos platos destacados en el menú de La Vieja Bodega

Y, mira, no puedo dejar de hablar de La Vieja Bodega. Este sitio es una auténtica joya en Casalarreina, y si no lo has probado, ya estás tardando. 5 estrellas en todo, te lo digo. La decoración es muy acogedora, con un ambiente estiloso que invita a quedarte. La atención es de primera, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir como en casa. Sin duda, el lugar ideal para una buena comida con amigos o para una cena romántica.

Recuerdo que celebramos nuestro enlace en una sala privada y, ¡madre mía!, todo estuvo perfecto. Desde el trato impecable hasta el menú degustación que era pura delicia. Ese sitio se ha ganado un lugar especial en nuestro corazón, y lo recomendaría sin pensarlo dos veces para cualquier evento o simplemente para disfrutar de una buena comida. Y hablando de precios, aunque puede costarte entre 70 y 80 euros por persona, vale cada céntimo.

Hablando de la comida, he ido con la familia y, te lo juro, ¡qué nivel! La calidad de las materias primas es simplemente brutal. La carne, las alcachofas... todo tenía un sabor que te dejaba con ganas de más. Además, el jefe de sala y las camareras se merecen un aplauso. Atención de 10, en serio. Y aunque hay algún pequeño pero, como que te traen el agua en botellas ya abiertas sin que la pidas, el resto es tan espectacular que lo perdonas al instante.

Y si te preguntas qué platos destacan en el menú de La Vieja Bodega, te lo digo yo. Los raviolis son una pasada y si te gusta la menestra de verduras, esa también está muy buena, aunque la de esta última vez me dejó un poco frío. Pero no te puedes ir sin probar sus postres, que son una auténtica delicia. En fin, ¡no hay excusa para no pasarse por allí!

Qué experiencia se puede esperar al visitar La Vieja Bodega

Ya te digo que volver a La Vieja Bodega ha sido una jugada rara, pero buena a su manera. Fuimos un grupo de cuatro, y aunque la comida estuvo buena, tuvimos la sensación de que las raciones eran un poco escasas para lo que pagamos. Hablamos de precios elevados, así que esperas más en el plato. Aunque la carta de vinos es amplia, las botellas se sienten un peldaño arriba en precio comparado con otros restaurantes de este nivel. Y otra cosa que nos dejó confusos: uno de nosotros todavía estaba comiendo cuando ya nos estaban recogiendo el resto de la mesa. ¡Eso nunca lo habíamos visto! Entendemos que al final se recoja, pero un poco de tacto no viene mal, ¿no?

A pesar de todo, la experiencia no fue un desastre total. El lugar es precioso y la comida está bien, con algún que otro plato que se te hace la boca agua. Pedimos de postre un Tiramisú de la casa y madre mía, lo que le pagué a esa delicia bien lo vale. El servicio se portó, aunque hubo un despiste al traer un postre que no pedimos después de pedirlo dos veces. Al final, la cuenta nos salió entre 60-70€ por persona. Un poco salado, pero el ambiente y el buen rollo valen la pena.

Así que si te preguntas qué experiencia se puede esperar en La Vieja Bodega, aquí va: un lugar con un ambiente espectacular, con comida que destaca (aunque a veces tarde en llegar), y un servicio amable pero que tiene sus altibajos. Puede que salgas con un sabor agridulce, pero en lo general, es una experiencia que vale la pena vivir. Y no olvides hacer tu reserva, que puede llenarse rápido, ¡y no querrás quedarte fuera!

Qué ambiente tiene La Vieja Bodega

Mira, si estás buscando un lugar para cenar que te deje flipando, La Vieja Bodega es la respuesta. Cinco estrellas por todas partes, de verdad. La comida es excelente, el trato que te dan es inmejorable, y el sitio en sí es precioso. A solo 30-40 € por persona, ¿qué más se puede pedir? Ya sabes que aquí el servicio y el ambiente son igualmente de 5. Así que si te apetecía una cena con buen rollo, este es tu sitio.

Desde que entras, ya notas que has hecho bien al elegirlo. La decoración es chulísima y, ¿te cuento un secreto? El rabo de toro es un must, pero si vas, pídelo también porque no hay forma de que te arrepientas. El aperitivo que te ofrecen al comienzo es de esos que te dejan con ganas de más; incluso a los peques les encanta y a veces te sorprenden y te traen otro sin que lo pidas. ¡Eso sí que es un buen servicio!

Y no solo eso, si encuentras un buen vino de la región, ¡hazte un favor y pruébalo! Los callos con morros y el cabrito son de otro mundo. Me cuentan que la experiencia es increíble y, si tienes dudas, lo que te digan los que saben te lo confirmará. La gente sale encantada, y muchos repiten, así que calcula lo bien que lo pasamos.

Si vas, asegúrate de hacer una reserva, que se llena rápido. El ruido es bajo, ideal para charlar tranquilo, y la camarera Lorena se ganó todos los aplausos por su amabilidad. En resumen, La Vieja Bodega tiene un ambiente acogedor que te invita a quedarte, con un servicio que te hace sentir como en casa. Perfecto para disfrutar de buena comida y compañía. ¡No te lo pierdas!

Es La Vieja Bodega un lugar adecuado para familias

Mira, la Vieja Bodega es de esos sitios que no puedes dejar pasar si estás por Casalarreina. Tiene unas 4 estrellas, y créeme, se las merecen. La comida es una maravilla, todo muy bien elaborado y emplatado. El rollo aquí es que no hay menú fijo, todo a la carta. Yo diría que los espárragos son lo único que podría mejorar en presentación, pero en sabor están bien. Ah, y la bodega en sí, es un lugar impresionante; esa vibra antigua le da un toque especial que te hace sentir a gusto. Precios un poco altos, eso sí, pero para celebrar algo guay, vale la pena.

Cada vez que pasamos por La Rioja, nos tomamos la molestia de volver a La Vieja Bodega. Es un 5 estrellas total, y de verdad la recomiendo al cien por cien. Eso sí, prepárate para gastar más de 100 € por persona, pero la comida es de 10. Tienes que probar el cochinillo asado a baja temperatura, las croquetas de jamón ibérico y el cremoso de chocolate que viene con helado de menta; ¡es increíble! No olvides hacer reserva porque siempre está petado. Y tranquilo, que aquí aceptan niños, así que puedes llevar a la peña sin problema.

El lugar en sí es un imprescindible. Desde que llegas, los jardines te atrapan y el comedor es acogedor. La comida es perfecta, aunque si buscas platos abundantes, mejor que vayas mentalizado; las raciones son justas para saborear todo. En nuestro caso, nos sorprendieron con un cabrito espectacular que no estaba en la carta. ¡Y el servicio fue de lujo también! Además, si tienes alguna restricción alimentaria, ni te preocupes; cuando reservas, ya te preguntan y se adaptan a tus necesidades.

Y lo mejor de todo es la experiencia que vives. Iván, el sommelier, es un crack. Te explican todo a la perfección y lo que marida con la comida es otro nivel. ¡Las alcachofas con jamón y el rabo de toro con vino riojano son un must! Ah, y no dejes pasar la oportunidad de visitar los calados subterráneos, ¡te van a encantar! Así que, para responder a la pregunta, sí, La Vieja Bodega es un lugar ideal para familias. Cuentan con un ambiente acogedor y son flexibles con los niños, así que puedes ir con tranquilidad.

Cuántas referencias de vino hay disponibles en La Vieja Bodega

Ya te digo que La Vieja Bodega es un lugar de cinco estrellas en toda regla. Desde que entras, te reciben con un cariño que se siente, y eso ya marca la pauta. La carta está cuidada al detalle, y cada plato está hecho con tanto mimo que parece que lo cocinan solo para ti. La experiencia completa, desde el servicio hasta el ambiente, es espectacular. En cuanto a la comida, lo que te recomiendo sí o sí son el Rabo de Toro y el Cochinillo Asado a Baja Temperatura. Pero, amigo, no te olvides de dejar espacio para la Tarta de Manzana Templada y la Sopa de Chocoblanco con granizado de maracuyá. ¡Esos postres van directos al corazón!

Ya que hablamos de comida, quiero también mencionar a Iván, el sommelier. Este tipo sabe de vinos como pocos. Su entusiasmo y el vasto conocimiento que tiene te harán sentir como en una clase maestra de vinos mientras te explica las opciones. La carta de vinos es extensa, y eso siempre mejora la experiencia. Sinceramente, el entorno es el ideal para disfrutar de una buena comida y dejarte llevar por su recomendación.

La experiencia es total por alrededor de 60-70 € por persona, pero lo vale, créeme. Y nada de preocuparte por el aparcamiento, porque hay un montón de plazas libres y es gratuito. Eso siempre es un plus.

Hablando de bodas, hoy he escuchado que alguien disfrutó de una allí, y según lo que cuentan, todo estuvo de lujo: comida, servicio y ambiente, todos a 5 estrellas. Y si te preguntas cuántas referencias de vino hay disponibles en La Vieja Bodega, déjame decirte que hay una extensa carta de vinos, así que no te faltarán opciones para acompañar tu comida. ¡Tienes que ir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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