Posada Cuatro Vientos

Posada Cuatro Vientos

¡Hey! Si andas por Almarza, Soria, no puedes perderte la Posada Cuatro Vientos, un sitio con una buena reputación, marcado en Restaurant Guru con un 3.8 de 5 y más de 388 reseñas. Está en C. Marqués de Vadillo, 36, y aunque su menú de parrilla y platos típicos suena prometedor, cuando yo fui, la experiencia no fue muy grata: el bar estaba sucio, el personal poco amable y la comida, ¡ni pa' ofrecérsela a un enemigo! Pero, si decides arriesgarte, al menos tendrás un entorno chido en plena naturaleza. Dicen que las carnes a la brasa son lo suyo, así que igual y te sorprenden. ¡Échale un vistazo y cuenta cómo te va!

Posada Cuatro Vientos

Parrilla
Valoración media: 3,9
Opiniones: 375 Reseñas
Dirección: C. Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria
Teléfono: 975 25 01 65

Horarios Posada Cuatro Vientos

DíaHora
lunes8:00–23:00
martes8:00–23:00
miércoles8:00–23:00
jueves8:00–23:00
viernes8:00–23:00
sábado8:00–23:00
domingo8:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Posada Cuatro Vientos

Dónde se encuentra la Posada Cuatro Vientos

¡Oye, colega! Te cuento sobre la Posada Cuatro Vientos en Almarza, que según parece, es un sitio que pinta bien en el escaparate, pero la realidad es otra. Te vas allí, te sientas, pides una cervecita y lo primero que te pasa es que te topas con un ambiente tenso. Cero amabilidad, en serio. Ni un saludo, ni una sonrisa, ni un “qué tal”. Es como si te estuvieran perdonando la vida por estar allí. No sé cómo puede ser, pero parece que algunos de sus empleados no quieren trabajar o simplemente no tienen ganas de tratar con gente.

Y mira, si eres de los que les gusta desayunar con buen rollo, no te atrevas a ir a la Posada. Te llega uno que parece un perro de mala leche, te ignora y se dedica a atender primero a la gente de su pueblo. Te quedas ahí esperando sin que te miren, y después de un rato, decides marcharte de mala leche. ¿Para qué? Si vas con ganas de un cafecito y te sales frustrado, pues no tiene sentido.

Por otro lado, no todo es negativo. He escuchado que su comedor es acogedor y que la comida, al menos una parte de ella, puede estar rica. Las chuletas de cordero suenan bastante bien, y hay un chuletón que vale la pena probar, aunque no me atrevería a encargarlo para dos. Pero claro, después de lo de la atención, ni me atrevería a arriesgarme. Eso sí, si has llegado en coche, no te preocupes demasiado por aparcar: hay plazas libres en la calle.

Entonces, si alguien te pregunta, “¿Dónde se encuentra la Posada Cuatro Vientos?”, puedes decir que está en Calle Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria. Pero ya te advierto, ve con una mentalidad bien baja, porque la amabilidad aquí parece haber hecho un viaje largo y no volverá pronto.

Cuál es la calificación actual de la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru

Y ya que estamos en esto, no puedo dejar de hablarte de la Posada Cuatro Vientos. Es un sitio que merece la pena. La comida es muy sabrosa y el servicio está a la altura. La carne que hacen a la parrilla tiene un sabor que flipas, así que asegúrate de pedir las chuletas de ternera y la tapa de bacalao al vinagre. Si vas en verano, la terraza es un plus. Es un lugar bastante agradable para comer o cenar, aunque en las fiestas del pueblo, que son a finales de julio, se llena hasta los topes.

Pero cuidado con los horarios. He leído que las reseñas sobre la actitud del personal son ciertas. No sirve comida antes de las 10:00, lo cual puede ser un bajón si llegas con hambre. Hay gente que ha tenido experiencias malas con el trato, especialmente cuando el local parece vacío y aún así dicen que está reservado. Así que, si vas a comer y ves todas las mesas vacías, no te sorprendas si te encuentras con un servicio un poco ***lento o desinteresado***.

En el lado positivo, tienen unos torreznos por la mañana que son una maravilla, además de ese pincho de tortilla que siempre sale 'al punto'. Y no me olvido de las costillas de cordero asadas: jugosas y deliciosas. La verdad, todo el mundo que ha ido ha salido contento. Es un ambiente familiar y acogedor, con un trato excelente y, lo más importante, ¡la comida casera es espectacular!

Y si te preguntas, ¿cuál es la calificación actual de la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru? Pues ahora mismo tiene una gran calificación de 5 estrellas, así que no te lo pienses más y ¡ve a probarlo!

Cuántas reseñas tiene la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien mientras te echas una charla a gusto, la Posada Cuatro Vientos es el lugar ideal. Un descubrimiento brutal cuando te diriges al Puerto de Piqueras. Paramos un sábado en julio cerca de las 3 de la tarde y, la verdad, tuvimos suerte. La terraza climatizada estaba vacía y pillamos mesa sin problemas. ¡Y todo a la brasa! Comida abundante y deliciosa. En cuanto al trato, de lujo, bien cercano. Un 10 sobre 10, sin dudarlo.

La comida vegetariana también tiene su lugar aquí. La ensalada de tomate con aguacate y esos huevos fritos con patatas y pimientos son un acierto, perfecto para quienes no quieren carne. El sitio es un encanto rústico, con un ambiente tranquilo, así que te puedes relajar y disfrutar de la comida sin ruido de fondo. No vale la pena reservar, puedes llegar y sentarte donde haya sitio, lo cual es un plus.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay comentarios de gente que ha tenido experiencias malas, como cuando el lugar estaba lleno y no les quisieron atender. Eso sí que se siente mal. Hay quien dice que parece que tienen fobia a los turistas, y eso es una metedura de pata si quieren atraer a más gente. Habrá que tener cuidado, comer no debería ser una odisea, especialmente en un pueblito donde no hay mucho más.

En resumen, la Posada Cuatro Vientos parece tener buenas cosas en general, pero también hay alertas. Según la información que tienes, tiene pocas estrellas en algunas reseñas, pero en Restaurant Guru cuenta con un total de 8 reseñas. Así que, si decides pasar por ahí, ve con mente abierta y listo para disfrutar... ¡o para llevarte alguna sorpresa!

Qué tipo de platos ofrece la Posada Cuatro Vientos

Ya te digo, la Posada Cuatro Vientos es un lugar que te deja un poco descolocado. Por un lado, tienes lo bueno y lo malo. La gente parece que depende de cómo les pilles. Unas veces te atienden como los reyes y otras parece que lo de trabajar les viene grande. Hay comentarios de que el agente forestal que está tras la barra se maneja más como barista que como guardaparques, ¡y cobrándote un euro de comisión por un ticket de setas! ¿Perdona? Si te dicen 5 euros, ¿por qué acabas pagando 6? No tiene mucho sentido, colega.

Sin embargo, de vez en cuando, entra un buen rollo que te sorprende. Hay quienes han pasado por ahí y se han llevado la buena onda del personal. Te hacen sentir como en casa, con ese ambiente de bar de pueblo que a veces te pega. Entiendes que no todo va a ser gourmet, pero el café y los torreznos, por lo visto, son lo que hay que pedir. Muchos coinciden en que el torrezno es de los buenos... ¡eso sí, nunca fríos! Así que si vas, asegúrate de que te lo sirvan calientito.

Claro, no todo es positivo. Hay quienes lo han pasado fatal, incluso se han ido sin desayunar porque el camarero se hace el interesante hablando por teléfono mientras tú estás ahí, muerto de hambre. Si yo fuera tú, mejor párate en otro lugar si no quieres acabar con un mal sabor en la boca. Hay comentarios que te dicen que en la plaza, justo al lado del ayuntamiento, hay sitios que no solo están bien, sino que tienen buena comida y un trato mucho más amable.

Ahora, sobre qué platos ofrece la Posada Cuatro Vientos, parece que la cosa está en que te sirven carne que, aunque buena, se puede ir de sal, y las raciones son generosas, eso sí. Los desayunos no parecen ser su fuerte, así que si vas buscando tostadas, puede que haya que pedir más de lo necesario. En general, vas a encontrar delicias locales aquí y allá, pero asegúrate de ir sobre seguro para no llevarte sorpresas.

Cuál fue la experiencia del autor en la Posada Cuatro Vientos

Te cuento sobre la Posada Cuatro Vientos, que está en C. Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza, Soria. He oído de todo ahí. Para algunos es un 10 de 10, porque han disfrutado de un salón acogedor y se han llenado de buena comida, todo en abundancia y delicioso a precios que no rompen el banco. De hecho, un grupo que fue hace poco dijo que pidieron un par de platos y salieron súper contentos. ¡Ah! Y la camarera, según ellos, era un encanto!

Ahora, si haces una parada rápida, ¿qué tal un café? Un par de cafés con leche, un montadito de jamón y queso y una magdalena por solo 4,70 euros. Suena decente, ¿no? Aunque, ojo, que el local estaba lleno de moscas cuando paramos. Una se posó en la mesa y parece que se pasó de rosca… una forma extraña de hacer que la visita sea memorable. Los baños, eso sí, estaban limpios, lo cual es un plus.

Pero no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias nefastas como para dejar a uno con la mandíbula abierta. De esos que acabas de no recomendar a tu peor enemigo. La comida mediocre parece ser un clásico aquí, sumado a un servicio que parece que no acepta críticas: hostiles y arrogantes. Ahí te quedas, sin menú, y lo que pides te llega como si fuera la comida del día. Vamos, como jugar a la ruleta pero con los precios.

Entonces, ¿cuál fue la experiencia del autor en la Posada Cuatro Vientos? En resumidas cuentas, parece que la Posada tiene su punto fuerte en la comida y la atención en algunos casos, pero también flaquea con otros, donde la calidad y el servicio dejan mucho que desear. Es un lugar con altibajos, así que si decides ir, prepara tu mejor espíritu aventurero y un par de historias para contar. ¡Buena suerte!

Qué aspectos negativos se mencionan sobre la experiencia en la Posada Cuatro Vientos

La verdad es que la Posada Cuatro Vientos se siente como un sitio con mucho potencial, pero... ¡vaya chasco! La verdad es que encontramos un lugar donde paramos de casualidad y nos encontramos con un roto. Pregunté por el menú y no tenían nada claro. Nos venden un 'menú especial' del que ni se molestan en decirnos el precio. Si nos hubieran informado, seguramente habríamos optado por unos bocatas y a seguir con nuestra ruta. En fin, pedimos la carta y tampoco la tenían. Solo nos recitaron algunos platos de memoria. Es una locura no saber qué incluye el precio. Al final, para compartir una ensalada y una bandeja de chuletas, además del postre, nos salieron a 25 eur por persona. Nos sentimos completamente estafados porque la comida no valía ni cerca de eso.

Y de verdad, qué pena que un sitio con un ambiente tan bonito y unas instalaciones que podrían ser geniales se queden en eso. El servicio es cutre a más no poder; parece que los camareros están ahí porque no les queda otra. Si vas después de las 3 de la tarde, que lo sepas, que cierran la cocina a raja tabla, así que más vale que llegues a tiempo. Todo esto al final se traduce en un mal rato y una pérdida de dinero que podríamos haber gastado en mil cosas mejores.

Un detalle que nos dolió fue que, con dos adultos y dos niños, pagamos 120 euros por una comida que, en un restaurante de pueblo, te esperas que sea más accesible. Sin aire acondicionado y medio llenos de moscas, de verdad que fue un timo. Ten cuidado con estos tipos.

Lo más frustrante es que, a pesar de ir con alegría y muchas ganas de pasar un buen rato con amigos después de tanto tiempo, lo que encontré fue un lugar que destruyó el ambiente. En resumen, lo mejor es que ahora sabemos: allí... nunca mais. Así que si decides ir, ya sabes lo que te espera.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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