
Hey, amigos, si queréis un lugar top para comer en Burgos, tenéis que probar el Restaurante Pececitos en la Avenida de España, 7 en Tardajos. Este sitio es una joya del Camino de Santiago y tiene todo lo que buscáis: desayunos, almuerzos, comidas y cenas con una calidad brutal y un servicio de primera. ¿Y para un buen brunch? ¡Es perfecto! Su especialidad es el lechal asado, y cuentan con más de 120 años de tradición en panadería. Las opiniones son impecables, así que no lo dudéis y dadle una oportunidad. ¡Vamos!
Restaurante Pececitos
Página web
Horarios Restaurante Pececitos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–24:00 |
| martes | 7:00–24:00 |
| miércoles | 7:00–24:00 |
| jueves | 7:00–24:00 |
| viernes | 7:00–24:00 |
| sábado | 7:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Pececitos
Dónde está ubicado el Restaurante Pececitos
¡Hey, gente! Hoy vengo a hablarles del Restaurante Pececitos, ese bar-restaurante que está en Av. de España, 7, 09130 Tardajos, Burgos. Honestamente, he escuchado cosas que me ponen los pelos de punta. Primero, agárrense: 3 estrellas y comentarios de todo tipo. La comida, regular; el trato, un desastre. Pero, ¿qué se le va a hacer? A veces no hay más opciones.
Empezamos con el servicio; un camarero que parece que se tragó un limón. Sería genial si tuviera una sonrisa, pero nada. Te sirve un Nestea caliente en pleno agosto cuando hay 38 grados, ¡que locura! Después, el plato combinado por 9 euros es tan pequeño que parece para un niño. La peña sale de ahí silvando porque se queda con hambre. Si no hay otra cosa, bueno, a apañarse, pero la experiencia deja mucho que desear.
Ya, y si eres peregrino, mejor ni te acerques. El trato es horrible, y no son nada amables. Un chaval llegó a pedir un sello para la credencial y el camarero le dijo que no tenía, aunque el sello estaba justo al lado de la caja. ¿Es que les cuesta ser amables? Y así, sin nada más que contar, termina convirtiéndose en un sitio a evitar. Aquí todos a la primera parada del camino hemos disfrutado de buenos tratos, y en Pececitos, nada de eso.
Y lo peor es que, mientras yo iba y venía, escuchando a otros quejándose del mismo rollo, con esa actitud del camarero que no sabe que los peregrinos son el alma del negocio. Es una pena, la verdad. El dueño debería darse cuenta de que el trabajo es sagrado y que hay que sonreír. Amigo, si tienes un bar en el camino de Santiago, con un montón de gente que viene con buen rollo, no puedes estar de mal humor. ¡Ánimo! Recapacita un poco y empieza a disfrutar de lo que tienes.
Así que, ya saben, si quieren saber dónde encontrar el Restaurante Pececitos, está en la Av. de España, 7, 09130 Tardajos, Burgos. Pero yo, sinceramente, buscaría otra opción. ¡Cuídense!
Qué tipo de comidas se pueden encontrar en el Restaurante Pececitos
Si pensabas en darte una vuelta por el Restaurante Pececitos, mejor repiénsalo. Te cuento, la atención que recibí fue casi de rencor. El camarero parecía que le molestaba servir, y eso que era un día tranquilo. Me dejaron la comida de paquetes sobre la mesa y las bebidas estaban a temperatura del infierno. Tuve que pedir hielo, como si pedir hielo fuera un ataque a su orgullo. Cobrar, ni se digamos, fue con la misma desgana. Ahorra tus 20-30 €, porque yo no vuelvo ni de broma.
Y ni hablemos del trato a los peregrinos. Un chaval que venía caminando tranquilamente se quita los zapatos un momento porque le dolían los pies, y el camarero, en lugar de empatizar, lo recrimina delante de todos. Eso sí que es de ser un maleducado. En un sitio donde se supone que hay un ambiente más relajado, salir así es algo que no se debería ver. Sinceramente, si eres peregrino, aquí no te van a tratar bien.
Lo curioso es que hay opiniones divididas. Hay quienes dicen que el sitio es genial, que la comida está buena y que hay un buen ambiente. Pero realmente, ¿qué tipo de comida se puede encontrar en el Restaurante Pececitos? Pues, si vas a desayunar, tienes lo típico: napolitanas, pinchos de tortilla, empanada y pulgas. Aunque, que nadie espere un buffet, porque la variedad es de lo más limitada. La verdad, después de escuchar esto... mejor valora tus opciones antes de caer en Pececitos.
El Restaurante Pececitos ofrece opciones para desayunos
Ya te digo, el Restaurante Pececitos ha sido una experiencia de montaña rusa. Por un lado, me encontré con un camarero maleducado que se cree el rey del mambo, y eso no se aguanta. La primera vez que entré, juré que sería la última. No estoy hablando de ser un peregrino, soy un conductor de viajeros y hay mil sitios mejores en los que parar. La gente tiene que tratar a los clientes con respeto, y este tipo tendría que salir de la hostelería. Servicio: 1, Ambiente: 2, y te lo escribo así, sin rodeos.
Pero dale un vistazo a lo otro, porque hay opiniones que brillan. Otras personas se flipan con el ambiente acogedor y la comida. ¡Mira, hasta un simpático dueño que hace que te sientas como en casa! 5 estrellas por aquí, la comida está riquísima y con precios que no rompen tu bolsillo, de 1 a 10 le pasas y vuelves contento. Sobre todo, la morcilla de Burgos, ¡fíjate tú!
Otra cliente, que tiene historia familiar con el lugar, dice que es único y especial. La amabilidad y la buena calidad se sienten desde que entras. Vamos, que el mismo lugar tiene ese rollo de taberna de pueblo, con comida casera, y la verdad es que el trato es genial. No es un gourmet, pero esas cosas se agradecen. Siempre hay espacio, por cierto, y el café es top.
Ya sé que hay algunas cosas que no gustaron, como que faltan taburetes o que las bravas no impresionaron. Pero lo que sí está claro es que puedes hacer un alto en el camino, picar unos pinchos y disfrutar de un ambiente que no te hace querer irte. Y sí, ¡tienen opciones para desayunos! Así que ¿por qué no pasarte y darle una oportunidad? Siempre hay algo bueno en un sitio que tiene su personalidad.
Cuál es la especialidad del restaurante
Mira, te digo que el Restaurante Pececitos no es lo más. He leído y escuchado de todo, y la verdad, no le recomiendo a nadie este sitio. Un camarero con una actitud de amargado que encima parece que se aburre a muerte atendiendo a la gente. No entiendo cómo alguien puede trabajar así en un bar, y menos en un lugar que recibe a tantos peregrinos. El café es bastante malo y el precio, aunque es bajo, no compensa. Con suerte, te vas por unos 10 € por persona, pero igual eso duele más que lo que comes allí.
Ya sé que el ambiente de bar de pueblo puede ser un rollo, pero aquí se pone peor. En una de esas, entras y te recibe un tipo que te dice que te va a robar la cartera. ¡¿Qué es eso?! Y el camarero ni se inmuta. La comida tampoco es la mejor, la tortilla parecía que estaba cocinada en agua. Y no me hables del baño, que ni para sentarse tiene. Sitio hostil como pocos, no te lo recomiendo para nada.
He escuchado que algunos dicen que el trato ha mejorado, y que hay momentos donde puedes ver algo especial por ser un lugar clave en el Camino de Santiago, pero no sé. Si te sirve de consuelo, puede que la comida sea más que decente, pero con este servicio desagradable y con un camarero que no sabe lo que es la educación, no creo que aguante ni un brunch más aquí.
Así que, ¿cuál es la supuesta especialidad del restaurante? No sé si tiene una; más bien parece que la mala onda del camarero es lo único que se sobresale. Si quieres comer bien, ve a otro lado y no te arriesgues a salir peor que entraste.
Cuánto tiempo lleva el Restaurante Pececitos en funcionamiento
Y mira que a veces uno no quiere hablar mal de un sitio, pero el Restaurante Pececitos es una auténtica tomadura de pelo. ¿Te imaginas llegar, sentarte y que la dueña-camarera te trate como si fueras un molesto cliente del que se quiere deshacer? Con esas amenazas y gestitos con el dedo, en vez de dar un buen servicio, parece que está más para amargarte el día. Honestamente, no sé cómo siguen abiertos, porque con esa actitud no están haciendo más que espantar a la gente. ¡Un 0 en trato! Y si echas un vistazo a las respuestas en las reseñas, te das cuenta de que no hay intención de mejorar.
De todas formas, no es que el lugar sea un desastre absoluto. Si uno va a desayunar, se puede rescatar algo del menú, aunque sea un sitio normalito. Las tostadas son un poco pequeñas y a medio tostar, como si no tuvieran ganas de trabajar. Eso sí, al camarero le cuesta un mundo atenderte. Tienes que estar detrás pidiendo lo básico, como cubiertos y servilletas. Para un café rápido o un desayuno sin muchas expectativas, taaaal vez no está tan mal, pero no esperes nada espectacular.
Ya que hablamos de lo que se salva, hay que mencionar ese pincho de tortilla. Eso sí que está bueno, casero y todo. Sin embargo, el camarero sigue siendo un poco seco. No sé, tal vez espera que le salgan sonrisas por arte de magia. El ambiente, aunque normalito, y el servicio no son la bomba, pero hay mucho sitio para aparcar, así que sí, puedes dar un paseo y parar un rato.
Lamentablemente, he escuchado un montón de historias como la tuya. Un caminante me dijo que tuvo al camarero más antipático de su vida ahí. ¡Qué pena, porque el camino ya es un viaje complicado y necesitas un parón agradable! Pero claro, si el pincho de tortilla no es bueno y el ambiente deja mucho que desear, la experiencia se estrella. Al final, este lugar ha estado en funcionamiento lo suficiente como para saber cómo tratar a la gente, y parece que no lo han captado. En resumen, si se puede, mejor busca otro sitio.
El Restaurante Pececitos es un buen lugar para un brunch
Y mira, después de un día de conducir desde Donosti, llegamos al Restaurante Pececitos a las 22:30 de un lunes. Ya te digo, el sitio estaba calificado con un 8/10 en más de 150 valoraciones, así que esperábamos algo decente, pero la verdad se quedó corta. La comida no estuvo a la altura. La atención, ni te cuento. La chica parecía tener prisa por cerrar, como si no tuviéramos tiempo para elegir tranquilos. Y ojo, nos dejaron claro que si se nos ocurría pedir el menú del día, no habría precios especiales. Casi como si nos estuvieran echando la bronca por estar ahí, ¿sabes?
Optamos por un par de raciones de tortilla y unos bocadillos de filete con pimientos. El pan con la tortilla ya daba confianza, ¡vaya fiasco! Parecía que lo acababan de descongelar, con partes crujientes que sí, pero otras aún congeladas. Los filetes estaban pasados por el micro, pero sorprendentemente estaban buenos, aunque los pimientos eran de marca Hacendado. La tortilla, un 7/10. La camarera era majetona, se parecía a Rosalía, pero no fue suficiente para salvar la noche. Al final, le puse 3 estrellas porque la tortilla se dejaba comer y, bueno, la chica sí hacía su parte.
La cosa se puso aún peor cuando decidimos intentar un brunch al día siguiente. ERROR total. No había tostadas, ni fruta, ni nada que se le parezca. Solo un café y un muffin insípido. Un desastre monumental. La verdad, solo con esto en mente, puedo decir que el Restaurante Pececitos no es un buen lugar para un brunch. Si buscas un sitio para quedar con los colegas y disfrutar de un buen desayuno, mejor pasa de largo. Si te vale un buen trago a las 7 de la mañana, adelante, pero no esperes una experiencia culinaria que te haga sonreír.
Qué tipo de servicio ofrece el Restaurante Pececitos
Mira, hablemos del Restaurante Pececitos en Tardajos. Si estás buscando un sitio donde tomar algo y pasar un buen rato, no está mal. Yo fui con mi pareja el 13 de septiembre y la verdad, el chico que estaba allí parecía majo. Aunque el tema del Wi-Fi fue un poco lioso, mi pareja tuvo que decidir la contraseña y, que va, al final se cortó como a los 5 minutos. Si no quieres que la gente use el Wi-Fi, pues, no lo pongas. Pero bueno, en general, la segunda vez que fuimos sí estuvo mejor.
Ahora, no todo es color de rosa. Hay alguna que otra queja sobre el servicio. Un grupo se llevó un buen chasco con los camareros. Les hicieron una protesta y, en vez de escuchar, se pusieron a la defensiva. Así que, si eres mujer y con acento de otra nacionalidad, puede que te miren raro. Aún así, hay alguien en la cocina que parece ser bien agradable, así que no todo está perdido.
A lo que importa, a la comida. Los dueños son majísimos y la atención es buena. Tienen una barra con un montón de pinchos y tapas, y si te gustan los bocadillos y platos combinados, aquí los vas a encontrar. Es perfecto para cualquier momento del día, desde desayunos hasta vinos por la tarde. Y lo mejor, ¡no te vacían la cartera! Por 10-20€ comes bien y te llevas un buen ambiente.
Por otro lado, hay quien no ha tenido tan buena experiencia. Un padre se quejó de un comentario grosero del camarero sobre un futbolín. Entiendo, los niños son traviesos, pero un poco de educación no viene mal. Si no son fans de los peques, es mejor que lo dejen claro de entrada. Al final, aunque el sitio tiene sus altas y bajas, parece que para un rato de tapeo y buen ambiente, va bien.
En resumen, el Restaurante Pececitos ofrece un servicio de tapas y platos combinados con un ambiente agradable y a buen precio, pero con algunas quejas sobre la actitud del personal en ciertas situaciones. ¡Así que ve con la mente abierta y disfruta!
Por qué se considera el Restaurante Pececitos una joya del Camino de Santiago
Mira, el Restaurante Pececitos en Av. de España, 7, Tardajos no es para tirar cohetes, pero tiene su rollo. Es un bareto de pueblo, normalillo, y no esperes lujo ni nada de eso. Sin embargo, nunca me voy de allí con hambre. Su bocadillo está bien bueno y, lo mejor, ¡súper a un precio razonable! Eso sí, preparate para una pequeña aventura porque tienes que alejarte un poco de la autovía, que el satélite puede jugarte malas pasadas. Pero, oye, al menos no hay muchas más opciones por allí, así que ¡a lo que vamos!
Pero, ¿qué pasa con las críticas? Hay algunas historias raras. Te hablo de un par que mencionan que no los atendieron ni de coña. Diez minutos y sin un saludo ni un “qué tal”. Se fueron por un sitio sucio, lleno de servilletas tiradas y, por lo visto, hasta con moscas. Eso no se ve bien en ningún lado. Y el propietario, en la respuesta, dejó mucho que desear. Ojo, también hay cuentos de un camarero maleducado que no sabe tratar a la gente, especialmente a quienes tienen cierto apuro. Todo eso, totalmente desaconsejable. No creo que quieras pasar un rato de mal rollo en un local así, especialmente si vas con niños.
A pesar de todo el lío de críticas, hay quienes dicen que la atención es rápida y buena. El menú es casero y abundante, y aseguran que las patatas fritas y la morcilla que hacen son de otra galaxia. Así que, si tienes suerte y te toca un día bueno, puede que valga la pena. Pero si te topas con el camarero borde, bueno, mejor di adiós y busca otro sitio. Eso sí, es curioso cómo hay gente que siente que le clavan un euro extra en la cuenta y no se atreve a decir nada, ¡vaya faena!
Ahora, ¿por qué se dice que Pececitos es una joya del Camino de Santiago? Te lo digo fácil: aunque hay mucha oferta a lo largo del camino, es de los pocos sitios donde puedes encontrar algo más que una tapa chunga. Tiene su encanto particular; a pesar de ser un sitio modesto, la comida casera y el ambiente pueden hacer la diferencia. Si logra mejorar un poco su atención, puede que se convierta en un rincón querido por muchos. Aunque, sinceramente, si sigues con un trato así, quienes pasan de largo harán muy bien en buscar alternativas.
Los visitantes han dejado opiniones positivas sobre el Restaurante Pececitos
Ya, mira, si te pillas por ahí de viaje y paras en el Restaurante Pececitos en Av. de España, ¡te cuento que es un buen sitio para cenar! Tienen de todo: platos combinados, hamburguesas y unos pinchos que flipas. La morcilla, colega, es impresionante. Entro y lo primero que noto es la atención, 5 estrellas por el trato del personal. De todo lo que hemos comido, aquí ya te digo que 100% recomendable.
Pero no todo es un paseo en bicicleta, eh. Algunos han tenido sus movidas. El tema es que el trato hacia los peregrinos no es el mejor. En el pueblo, en general, la sensación es de que no siempre quieren saber nada de los que pasamos de paso. A uno le dijeron que podía dejar la bici ahí, pero con un tono que ni fu ni fa. Eso da un poco de mal rollo, la verdad.
Luego, también hay peña que los conoce de toda la vida, y claro, ellos tienen un menú rico y el personal es gente maja, así que te sientes un poco en casa. La comida es bastante decente, los bocatas de barra son unos cañones, y el local es amplio y cómodo. Lo de que el café está bien es un plus. Vamos, que al menos ambiente y servicio no están tan mal.
Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos han mencionado que se ha notado un cambio en los últimos años: baños sucios y un ambiente un poco decrépito que deja que desear. Además, los precios no siempre son acordes a lo que te ponen en el plato. Al final, la gente se va desilusionada, algunos hasta se van sin comer porque no hay sitio. Así que, ¿los visitantes han dejado opiniones positivas sobre el Restaurante Pececitos? Pues sí, pero también hay de las otras. Así que tú decides si te atreves a parar allí o prefieres seguir de largo.
Qué dirección tiene el Restaurante Pececitos
Si te pilla por Burgos y andas por la Av. de España, 7, 09130 Tardajos, no puedes dejar de parar en el Restaurante Pececitos. Hice el Camino este verano y, la verdad, fue una parada más que acertada. El lugar está chido, tiene ese rollo de bar restaurante que te hace sentir cómodo de inmediato. El camarero muy educado, siempre con una sonrisa y listo para echarte una mano. Te hacen sentir como en casa, de esas veces que te vienen a buscar y te sientes bienvenido.
Y lo mejor son los bocatas. ¡Madre mía! Están brutales. Perfectos para reponer fuerzas y seguir el camino. Si eres de los que le gusta comer bien sin dejarte una fortuna, aquí encontrarás lo tuyo. La calidad está de lujo y el precio es un chollo, de 1 a 10€ por persona. De verdad, no hay excusas para no hacer una parada aquí si estás de viaje.
Si estás buscando un buen sitio en el camino de Santiago, este es uno de esos sitios recurrentes para hacer una pausa y tomar algo. Ideal para un desayuno o un picoteo rápido. Mereció la pena pararme, se nota que hay buena onda y el buen rollo se respira en el aire. También lo recomiendo si solo quieres pasar el rato y disfrutar de un par de cervezas.
Así que, ya lo sabes, si te preguntan: “¿Qué dirección tiene el Restaurante Pececitos?”, les dices que está en la Av. de España, 7, 09130 Tardajos. ¡No hay pierde!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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