
Si buscas un lugar acogedor y barato en Santo Domingo de Silos, el Hotel Rural Villa de Silos es tu mejor opción. Ubicado en la Plaza Mayor y a solo 1 min a pie de la Abadía, este hotel de 2 estrellas te ofrece terraza, vistas a la montaña, restaurante y bar. Con capacidad para 18 personas, es perfecto para escapadas con amigos o familia. Además, puedes disfrutar de actividades como ciclismo y senderismo, y si te preocupa el coche, ¡tiene aparcamientos gratuitos! Así que no pierdas tiempo, compara precios y reserva tu estancia en este rinconcito de Castilla y León.
HOTEL RURAL Villa de Silos
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Mapa Ubicación HOTEL RURAL Villa de Silos
Dónde se encuentra el Hotel Rural Villa de Silos
¡Tío, te tengo que hablar del Hotel Rural Villa de Silos! Si buscas un sitio donde desconectar, este es el lugar. Está en la Pl. Mayor, 10, 09610 Santo Domingo de Silos, Burgos. No es un hotel de lujo, es un 2 estrellas, pero tiene su encanto. La ubicación es de 5 estrellas, en plena plaza, al lado del monasterio; así que si te mola el rollo tranquilo, este es tu sitio.
La comida, en general, es bastante buena. He escuchado que los platos, tipo tapas y raciones, son un verdadero homenaje al estómago. Pero, ¡ojo! Si te toca una de esas camareras que parecen de mala leche, ya sabes... “¿Me estás vacilando?” fue lo que le soltó a unos que preguntaron por la ensalada. Un poco de cariño no vendría mal, la verdad. Así que ten cuidado con el servicio, que ahí se llevan un 1; pero la comida realmente merece la pena.
Ahora, si buscas una experiencia chula, escucha esto. Hay gente que acaba de pasar el fin de semana y salió encantadísima. La atención fue impresionante, el camarero Carlos fue un crack, y la comida... ¡madre mía! Los judiones estaban que flipas y los desayunos son tan abundantes que te llenan hasta el alma. Además, es un lugar muy acogedor, ideal para una escapada con la pareja o amigos.
Y lo más increible es que si solo pasas por la cafetería-restaurante, también lo flipas. La atención del camarero es de quitarse el sombrero. Por lo visto, las cervezas y los torreznos son un must. Pero, si decides desayunar allí, que sepas que no todo es perfecto. El servicio en terraza es un desastre, así que mejor pilla la cuenta antes de irte. Recuerda que los pagos con tarjeta van a partir de 10€.
Así que, ya lo sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Hotel Rural Villa de Silos?, ¡es en la plaza principal de Santo Domingo de Silos! Perfecto para una escapada en grupo, con la familia o con tu crush.
Cuántas estrellas tiene el Hotel Rural Villa de Silos
Y bueno, ya te conté lo de la terraza. La verdad es que el servicio en el Hotel Rural Villa de Silos deja bastante que desear. No es normal tener que estar buscando a la camarera como si fuéramos a ganarnos un premio. Al final, preguntamos a una mesa cercana qué había que hacer para que nos atendieran, y resulta que tenían que pedir dentro. Todo un espectáculo. Deberían ser un poco más atentos; si nos ven ahí esperando, lo mínimo es dar un aviso. Para colmo, no aceptan tarjeta y nos sirvieron las bebidas con poco hielo y en vasos enormes. Una atención de lo más desganada.
Y hablemos un poco de los precios. 5 euros por un acuático de limón y un zumo de melocotón; eso podría ser normal pero lo que no cuela es que a otros les den tapas y a nosotros nada. Para que te hagas una idea, nos sentimos totalmente dejados de lado. Al final la decisión estaba clara, no volveremos. Pero bueno, a seguir el viaje y a ver otras opciones.
Aunque no todo fue malo. Un par de días después, llegamos un poco tarde para comer y la atención fue de 10. Nos hicieron sitio en la terraza, donde llevábamos a nuestra perra, y nos dejaron elegir de la carta. Pedimos un par de raciones y todo estaba muy sabroso. Ese trato cálido y un buen precio le sube puntos al lugar. Pero bueno, el balance es un poco raro. En general, la ubicación es de 5 estrellas, pero el servicio y la atención se quedaron cortos en varias ocasiones.
Así que, para resumir, el Hotel Rural Villa de Silos tiene 2 estrellas. No está mal si buscas tranquilidad y buen precio, pero no te esperes un servicio de lujo.
Qué tipo de habitaciones ofrece el hotel
Mira, si estás pensando en el Hotel Rural Villa de Silos, te cuento un par de cosas de las que no me puedo callar. Por un lado, el lugar es carísimo para lo que ofrece. Imagínate, te cobran 6.50 por un desayuno normal, así que no quiero ni pensar cuánto te va a salir comer. O sea, te puede salir más barato almorzar en un restaurante de cinco estrellas. Una locura, ¿no?
Pero no todo es malo. La ubicación es genial, en la Plaza Mayor, junto al monasterio. Y los que lo regentan, Mari y Alfonso, son un amor. Son un par de tipos super amables, siempre dispuestos a echarte una mano y hacerte sentir como en casa. A ellos les doy un 10/10. Si vas en grupo con tu pareja o amigos, este sitio es muy recomendable. Habitaciones limpias, un trato cercano y nada pretencioso.
Ahora, lo que sí me dejó mal sabor fue ver cómo trataban a la camarera. Una barbaridad. La pobre estaba bajo mucha presión y su jefe, en vez de apoyarla, la agarraba del brazo como si fuera un perro. Eso te deja pensando de qué tipo de ambiente se trata, ¿sabes? Pero bueno, si paras para comer, en la terraza el servicio es acordado. Te clavan con las cuentas, eso es un hecho. Pidimos un par de pinchos de morcilla y uno de torreznos y ya fue 9 euros. Si me preguntas, eso es un robo.
En cuanto a las habitaciones, el hotel ofrece varias opciones, pero ten en cuenta que son bastante básicas. No esperes lujos, pero al menos están limpias y son cómodas, según lo que dicen. Y si logras evitar los sobresaltos con la cuenta, quizás tu experiencia sea un poco más agradable. Así que ya sabes, ve con la mente abierta y las expectativas en su sitio. ¡Suerte!
El Hotel Rural Villa de Silos cuenta con restaurante y bar
La Hotel Rural Villa de Silos es un lugar que no decepciona. Te cuento, la otra noche, un grupo de amigos y yo decidimos cenar ahí y fue un acierto total. Cenamos unas raciones para picar y todo estaba de lujo. La atención fue espectacular, a pesar de que el local estaba abarrotado por una fiesta. Un 10 para Geraldine, la chica que nos atendió, que lo hizo con una sonrisa y mucha profesionalidad. Y oye, aunque no nos quedamos a dormir, el ambiente y el servicio me dejaron con ganas de volver.
La carta del restaurante es corta pero no os dejéis engañar, que está bien variada y todo muy rico. Pedimos sopa castellana, croquetas y morcilla de Burgos y salimos de allí bien satisfechos. Con dos cervezas y un vino joven, todo por 30,30€ para dos personas. No está nada mal, ¿verdad? La terraza en la plaza es el lugar perfecto para disfrutar de la comida, sobre todo si el tiempo acompaña. Si pasáis por Santo Domingo de Silos, definitivamente tenéis que parar a cenar aquí.
También estuvimos en un fin de semana con un grupo de 10 amigos y, ¡vaya experiencia! El menú de 15 euros era abundante y delicioso, y la atención del personal simplemente fue de 10. No nos sentíamos como en un restaurante, más bien como en casa, y eso se agradece muchísimo. No es fácil encontrar sitios así que hagan sentir a un grupo grande tan cómodo.
Así que para responder a tu pregunta, sí, el Hotel Rural Villa de Silos cuenta no solo con un restaurante, sino también con un bar. Un lugar ideal para disfrutar de buena comida y un trato excepcional, con un toque rural que lo hace aún más especial. Si tenéis la oportunidad, no dudéis en darle una oportunidad, ¡no os arrepentiréis!
Qué actividades se pueden realizar cerca del hotel
Y bueno, hablemos del Hotel Rural Villa de Silos, que está en pleno corazón de Santo Domingo de Silos. La verdad, es un sitio con su encanto y no está mal para pasar la noche si estás de paso. A nosotros nos atendió una chica que se portó maravillosamente, haciéndonos sentir como en casa. La comida, aunque no tiene menú fijo, está bien y los precios son ajustaditos. ¡Vamos, que no te dejas un dineral! Si te gustan los platos para compartir, aquí tienes muchas opciones.
Ahora, no todo es oro. En una ocasión, nos topamos con una experiencia que se quedó muy corta, la comida era regular. Las croquetas estaban frías, la sepia llegaba poco hecha y nadando en aceite... Pero el chorizo al vino salvó un poco la situación. No olvidemos mencionar que algunas copas nos llegaron un poco sucias y las botellas de Coca-Cola estaban calientes. Aunque hubo una camarera que no tuvo un trato muy amigable, además se hizo la despistada cuando le pedimos más tiempo para elegir los postres. En fin, un cóctel de experiencias.
A pesar de todo, si buscas un lugar para tomarte una cerveza y estás dispuesto a entrar en una mezcla de sabores, a veces se puede dar con una buena atención. La ensaladilla estaba muy bien y algunas croquetas pasaban como aceptables. La ubicación, por cierto, es un puntazo, justo en la Plaza Mayor, así que no puedes quejarte de eso.
Y qué decir de la comida espectacular que algunos otros han elogiado ahí. Las croquetas caseras son un must si quieres entender por qué a gente le encanta este lugar. Y los torreznos, ¡madre mía! La calidad-precio es muy buena si sabes elegir.
Ahora, sobre las actividades que puedes hacer cerca del hotel, hay un montón. Puedes darte una vuelta por el Monasterio que está justo enfrente, es impresionante. Y cerca hay senderos chulísimos para hacer un poco de senderismo y disfrutar del paisaje de la zona. Si llevas a tus peques o mascotas, asegúrate de que los que trabajen ahí se lo tomen con calma. Al final, pasar un buen rato es lo que importa, y hay opciones para disfrutar de la naturaleza y relajarte.
Cuántas personas pueden alojarse en el Hotel Rural Villa de Silos
Como te decía, llegamos a Hotel Rural Villa de Silos con ganas de cenar, pero, amigo, menudo chasco nos llevamos. Miramos la carta y, la verdad, nos gustó lo que vimos. Pedimos pimientos rellenos de bacalao, croquetas de jamón y un revuelto de ajetes y gambas. Tuvimos buenas vibras cuando preguntamos si era todo casero, y sin dudarlo, el camarero nos dice que sí. Pero en dos minutos escuchamos el pitido del microondas y nos traen los pimientos... ¡todo precocinado! La cosa no mejoró, porque las croquetas estaban frías por dentro, como si las hubieran sacado del congelador en una peli de terror. ¿En serio? Un restaurante que se da a la comida precocinada y calentada al microondas, ¡menuda decepción!
Para colmo, el trato del personal fue una broma. Entrar y que el camarero ni se tome la molestia de saludarte, diciendo que todo está ocupado, y con varias mesas vacías por ahí... es un bajón total. Ya no sólo por la comida, que encima no tuvimos ni opción de elegir, sino por la actitud del personal. Te da la impresión de que en este sitio les molesta atenderte, y eso es inaceptable. Parece que hay gente que no debería estar trabajando de cara al público, un poco de amabilidad no viene mal.
Sin embargo, en nuestra siguiente etapa, nos topamos con una camarera española que era un encanto total. Nos sentamos en la terraza, pero había una avispa, así que nos movimos adentro. No hubo problema en eso y es de agradecer. Pedimos un menú y un plato, y aunque no podíamos con más, la chica nos lanzó un comentario que me dio nostalgia: “¿y no os lo termináis?” ¡Era como hablar con mi madre! Un detalle que cuando el servicio es bueno, hace la diferencia.
Y ya que estamos en el lugar, si vas en pareja o con amigos, el Hotel Rural Villa de Silos está en un chutazo de la plaza mayor con vistas a la iglesia, así que la ubicación es perfecta. La habitación está bien cuidada, y los dueños, Alfonso y Mari, son unos fenómenos. Por cierto, nos invitaron a los desayunos, un gesto que se agradece un montón. Con todo esto, si decides hacer una escapada, ten claro que pueden alojarse cómodamente varias personas. El sitio es ideal para grupos, así que planifica bien y ¡a disfrutar del puente o de tus vacaciones!
Hay aparcamiento disponible en el hotel
Entonces, hablemos del Hotel Rural Villa de Silos. Te diré que es de 2 estrellas y está pegado a la Plaza Mayor en Santo Domingo de Silos, en Burgos. Ahora, no es que lo recomiende a gritos, más bien lo contrario. La única ventaja que le veo es la ubicación, que está chula para explorar el pueblo. Sin embargo, las mesas de fuera suelen estar ocupadas, y si decides quedarte dentro no vas a ver gran cosa. Así que, ya sabes, si vas, intenta dar con una mesa al aire libre.
La comida… bueno, no es que me haya impresionado. Pedimos ensaladilla rusa y morcilla, y te juro que al ver lo que traían, decidimos que mejor no pedir más. Las raciones son muy escasas y casi parecen sacadas de un chiringuito de playa para turistas. La morcilla que nos sirvieron estaba frita y refrita, y eso se notaba. En serio, no le veo el sentido a parar ahí cuando tienes el resto de Burgos, que ofrece mil opciones mejores.
Por otro lado, el servicio es demasiado “informal”, como si estuviéramos en un bar de barrio. Y no me malinterpretes, a veces eso está bien, pero aquí parece que no hay un mínimo de atención. La comida tenía una calidad que dejaba mucho que desear. De hecho, las críticas que leí y que contrastan con lo que vi en Google me dejaron en shock. ¿Se están poniendo de acuerdo para darles estrellitas?
Y aunque hay un par de críticas más de las que no voy a hablar, lo que sí puedo resaltar es que el ambiente se siente familiares y amable. Las croquetas eran decentes, la morcilla sí que tuvo su encanto, pero el menú de 14€ es muy normalito. Por no hablar de la higiene, un lugar con muchas moscas y un cuarto de baño que dejaba bastante que desear. Y para rematar, si decides hacer una reserva, mantente alerta porque la organización parece un caos cultural total.
Ah, y si te preguntas si aquí hay aparcamiento disponible, la realidad es que no parece que ofrezcan eso. Así que prepárate para buscar un sitio por los alrededores, lo que puede ser un pequeño rollo. ¿Vale la pena, entonces? Piensa bien si realmente quieres aventurarte a este lugar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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