Restaurante Cafetería Viena

Restaurante Cafetería Viena

¡Hey, peña! Si buscas un buen sitio para comer en Burgos, Restaurante Cafetería Viena es el lugar. Está en C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36 y se mueve en la onda de la cocina castellana. Con 3.9 de 5 en valoraciones y más de 1,500 opiniones, aquí puedes disfrutar de todo tipo de platos tradicionales, desde sopas hasta asados. La carta es amplia y económica, perfecta para un buen almuerzo o cena con amigos. ¡No te lo pierdas! Para más info, llama al 947227558 y arranca el plan.

Restaurante Cafetería Viena

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 3,8
Opiniones: 1.464 Reseñas
Dirección: C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36, 09006 Burgos
Teléfono: 947 22 75 58

Horarios Restaurante Cafetería Viena

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingo9:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Cafetería Viena

Dónde se ubica el Restaurante Cafetería Viena en Burgos

¡Gente! Si no conocéis el Restaurante Cafetería Viena, no sabéis lo que os estáis perdiendo. Aterrizamos ahí por pura casualidad y, ¡vaya sorpresa! El menú es una pasada: variado y bien elaborado a un precio más que aceptable. Probamos el pastel de verduras y estaba muy bueno, pero la berenjena rellena fue el auténtico espectáculo. Y no se me olvida la tarta de queso casera... ¡brutal! Las raciones son justas y la atención, agilísima y muy agradable. Sin duda, repetiremos sin dudarlo.

La ubicación es clave, eh. Está justo frente al estadio de fútbol y el Coliseum Burgos, un sitio fácil de llegar y con opción de aparcar un poco más arriba cerca del hiper Alcampo. La carta tiene de todo: platos de calidad, pinchos, raciones y bocadillos. El día que fuimos, el local estaba a reventar por el partido, pero la atención fue de 10. Mariví, la camarera que nos atendió, estuvo al tanto de todo y rápida, ¡y éramos un grupo de 11! De verdad, un 10 en todo para repetir mil veces, todo a un precio súper ajustado.

Si vas un sábado, te recomiendo que reserves, porque ya sabéis cómo se pone la cosa. Comimos como reyes y, al llegar de otra comunidad donde los precios son una locura, nos quedamos flipando. La comida casera es de lo mejorcito y el trato, genial. Ver a cómo los niños recibían buena atención en el comedor es un plus que se agradece un montón.

Así que, ¿dónde está el Restaurante Cafetería Viena? En C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36, 09006 Burgos. Ya tenéis la info, ¡ahí tenéis que ir!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Cafetería Viena

Hombre, si estamos hablando del Restaurante Cafetería Viena, mejor que ni te acerques, ¡en serio! Eso es un auténtico desastre. De entrada, el lugar está sucio y ruidoso. ¡Nada más llegar, ya me di cuenta de que había cubiertos por el suelo y los camareros ni se inmutaban! Te sueltan las cosas como si les molestara, y ni idea de lo que llevan a la mesa; te preguntan las cosas varias veces, como si no pudieran ser más desorganizados. Todo eso sin contar la comida, que es un chiste. Tío, parece que un niño de primaria estaba en la cocina jugando a ser chef. A veces creo que sacan la comida de un tupper olvidado. Te lo juro, ¡da miedo comer ahí!

Y no me hagas hablar de la relación calidad-precio. Te clavaban 17 euros por un menú que seguro al chef le costó menos de la mitad en ingredientes. Si quieres ir al parkecito ese que tienen, ya te están pidiendo 3 euros más. Pero ¿qué querían, hacerme reír? Cuando me puse a comer, la comida estaba más fría que un témpano. Como si no fuera suficiente, la tele gigante está todo el rato echando telediarios que hacen que comer sea una experiencia aún más incómoda.

A ver, que yo fui con un colega un martes a mediodía y pedí el menú del día por 15 euros. Como ya era predecible, la ensalada tenía lechuga mustia. ¡Tómate eso y trágalo! No solo eso, los postres los servían con nata caliente, si, ¡caliente! Aquí no se guardaba nada en la nevera, y lo mejor de todo: una manzana asada con espinas de pescado. ¡¿En serio?! Te lo juro que ni un perro se comería eso. Y claro, al final, la comida una y el servicio otro, así que cerré fila con un 1-1-1.

En contraste, hay otros sitios por ahí, como una cafetería que tiene buena pinta donde hacen tortillas y tapas que valen cada euro. Pero aquí, en el Restaurante Cafetería Viena, la cocina castellana que ofrecen es pura pena. Todo esto lo convierte en un sitio que no recomendaría ni a mi peor enemigo. Si quieres buena comida, ¡busca en otro lado!

Cuál es la calificación promedio del Restaurante Cafetería Viena según las valoraciones

Te cuento sobre el Restaurante Cafetería Viena en C. Farmacéutico Obdulio Fernández, 36. Fui a cenar un sábado y, la verdad, esperaba algo mejor. Tal vez era el día, pero el lugar estaba a tope y los camareros, a pesar de hacer lo que podían, no daban abasto. La cena se hizo eterna, y el ruido no ayudaba. Cuando llegó la hamburguesa, me llevé una decepción, porque sin patatas ni ensalada es como un cine sin palomitas. Eso sí, la morcilla estaba bien. Con un poco más de ganas, podrían mejorar mucho, pero, por ahora, no les doy más de dos estrellas.

Hoy, decidimos probar suerte otra vez, esta vez en plan familiar, y ¡vaya error! El trauma digestivo fue real. Empezamos con unos arroces que estaban más que pasados, ¡directamente jubilados! Blandos como una almohada y con un sabor que recordaba más a despensa que a cocina. Las ensaladas de pasta eran una mezcla caótica de lo que había en la nevera, y sinceramente, no hubo amor en la cocina esa día. Luego vino la carne, que no sabía a nada... Un solomillo que no era más que un trozo de carne triste, y los postres, ni hablar. La tarta de queso era un crimen y la torrija, sospechosa. En resumen, aquí te llevan a un viaje gastronómico que no querrás repetir.

Así que, si te preguntas cuál es la calificación promedio del Restaurante Cafetería Viena, con valoraciones de dos y una estrella, podemos decir que están alrededor de 1.5 estrellas. Es poco, y creo que deberían ponerle más ganas, ¡porque así no se puede seguir!

Cuántas opiniones tiene el Restaurante Cafetería Viena

Hombre, lo del Restaurante Cafetería Viena es un tema, ¿eh? Te cuento que teníamos una mesa reservada para 15 personas y, al llegar, ¡zas! La mesa ocupada con dos tipos que, por cierto, no se movían ni a tiros. La encargada, en vez de disculparse, nos dice que “ella mira por su negocio” y que nos esperemos. Al final, después de un buen rato, nos sientan, pero los platos tardan una eternidad en llegar. Algunos ya habían terminado su primero y otros todavía no lo tenían en la mesa. Un descontrol total. Y los segundos, peor aún, alguno salió un poco picante y, claro, hay gente que no lo tolera.

Te digo, la comida está tirando a normal, pero, chico, ¡falta personal por todos lados! O tienen más mesas de las que pueden manejar. El ambiente se siente agobiante y, sinceramente, el servicio se lleva un uno en mi libro. ¿Y el precio? Entre 20 y 30 euros por persona, que está bien si la experiencia fuera válida, pero ya te digo que no lo vale.

Y espérate, que no se quedan ahí. Un grupo fue y, si bien la comida no estaba mal, les facturaron 15 céntimos extras por cada producto solo por llevarles la comida a la mesa. ¡Parece que quieren sacar el máximo provecho! Y ni hablar de los camareros, que algunos se pasaron de maleducados. Por 10 a 20 euros por persona, te esperan un ambiente de fiesta y atención, pero en vez de eso, les tocó aguantar malas caras.

Por otro lado, hay quienes dicen que el sitio tiene buena comunicación y fácil aparcamiento, pero yo no recomendaría ir sin reserva. Si llegas a tiempo, puedes enganchar un menú del día que está bien, pero bueno, eso es otra historia. En fin, que si te decides a probarlo, ¡es mejor que te prepares para la aventura!

Con todo este rollo, me he olvidado de lo más importante: ¿cuántas opiniones tiene el Restaurante Cafetería Viena? Con lo que he escuchado, parece que está lloviendo más bien opiniones negativas, no hay duda de que las reseñas malas están por todos lados, ¡así que agárrate!

Qué tipo de platos tradicionales puedo encontrar en el Restaurante Cafetería Viena

Bueno, mira, si te decides a ir al Restaurante Cafetería Viena en Burgos, prepárate para una experiencia un poco… irregular. Ahí va: lo único que tienen a favor es que es muy barato. Fui a desayunar y la variedad de pinchos estaba decente, pero eso no es suficiente para salvar la jugada. Lo intenté con una tortilla que, aunque prometía, se quedó en un "meh". Era demasiado cuajada y bastante sosa. El sándwich no mejoró mucho la cosa, así que salí de allí sin ganas de repetir.

Ya si hablamos del ambiente, es otra historia. En una ocasión, cené allí y resultó ser una pesadilla. Un partido de fútbol en la tele a un volumen estruendoso, con gente hablando a gritos y mesas compartidas que no ayudaban en absoluto. Intenté pedirle a la camarera que bajase el volumen y, a pesar de que su actitud fue muy simpática, este lugar no tiene ni idea de lo que es un ambiente agradable. Las medidas anti-COVID brillan por su ausencia, así que con eso tendrás que tener cuidado. Por respeto a mi propia inteligencia, no nos levantamos y nos fuimos, aunque ganas no faltaron.

Ahora, si quieres algún plato decente, el menú de fin de semana puede salvarte. He probado el menú casero que vale 14,50€ y estaba bastante bien. Las alubias estaban ricas y contundentes, el pastel de puerros tenía buena pinta y el calabacín relleno estaba muy rico. Lo que hizo tirarse de los pelos fue la ventresca un pelín salada. ¿Y postres? Ahí sí tienen varios caseros que podrían alegrarte el día, aunque el servicio tarda un poco en traer los segundos. El trato, para ser justos, es agradable y rápido, súper positivo.

Así que, ¿qué platos tradicionales puedes encontrar aquí? Principalmente, alubias, torreznos, un pastel de puerros, calabacín relleno y esa ventresca salvajemente salada. Aunque no todo lo que ofrecen brilla, si vas con expectativas bajas, puede que salgas más satisfecho de lo que imaginabas. Pero tómalo con calma, y tal vez no vayas en un partido importante.

Es la carta del Restaurante Cafetería Viena económica

Y bueno, después de lo que ha pasado en el Restaurante Cafetería Viena, hay que decirlo claramente: es un sitio que puede dejarte más frío que un cubito de hielo. Una vez, nada más pedir unas rondas, el chaval se fija en las almendras y dice que pide, total, 1€ por un platito que… bueno, mejor no comentar. Pregunto si hay algún error y la responsable, con cara de piedra, me dice que esa cantidad está bien porque tienen que ganar dinero. Y claro, ha ganado 1€ y ha perdido un cliente. Enhorabuena por ese negocio, campeón.

Y mira que era un sitio que prometía, pero cada vez que voy, las expectativas se van por el desagüe. La última vez, reservamos para cenar y pedimos una ensalada César que, bueno, ni siquiera se podía llamar ensalada. La morcilla de Burgos estaba picantona y se dejaba comer, pero era tan poca cantidad que, sinceramente, casi mejor ni la traen. Unas pocas cucharadas y ya está. Desilusión total y tachado de mi lista, ni de coña vuelvo.

Por otro lado, no todo es malo. Un domingo pillé un menú de fin de semana y, bueno, por 17€ tienes 6 primeros y 6 segundos. Las cantidades eran más que decentes y el sabor estaba bastante bien. El personal, de lo más majo, te trata bien y eso se agradece. Si te apetece un sitio donde no te sientas horrorosamente estafado, este menú podría ser una opción.

El local en sí tiene buen rollo, es agradable y bien decorado. Hay terraza, pinchos, tostas y bocadillos para los indecisos. Pero entonces, si piensas en lo otro... Imagina que vas con tu hijo, pidiendo alubias blancas que, ¡sorpresa!, estaban amargas. Te miran con cara de “¿y qué?”, cuando lo que quieres es un plato rico para disfrutar. El secreto a la plancha estaba casi crudo y la ternera... Mejor la dejamos en el plato. En fin, que no volveremos más a este restaurante.

Y ya para cerrar con broche de oro, hablemos de si la carta es económica. Pues depende de lo que busques. El menú de 20€ puede parecer a buen precio, pero si la calidad es más batallera que otra cosa, puede hacerte replantearte si vale la pena. Entonces, si no quieres arriesgarte, te recomendaría que eches un ojo a las opciones más baratas, como los menús por 12€ o 17€. Ahí puede que saques más de lo que esperas, y eso siempre es un win.

Es un buen lugar para cenar con amigos

Ya te digo, si estás buscando un sitio para comer en Burgos, el Restaurante Cafetería Viena es de los buenos. Los platos están ¡buenísimos! Te lo dicen todos: cinco estrellas por la comida bien servida y el trato de los camareros. La verdad es que el servicio es de primera y se ve que hay educación por parte de los que trabajan allí. Muy recomendable para volver y disfrutar de la buena comida.

Aunque, ojo, también hay opiniones divididas. Hay quienes han tenido un mal día en el restaurante. Uno mencionado que su experiencia fue penosa, con un camarero que dejó mucho que desear. Imagínate, sin mantel ni cubiertos y un trato que ni fu ni fa. Es cierto que hubo disculpas de la dueña, pero eso no quita el mal trago. Así que, si el servicio no acompaña, ya sabes que la experiencia puede resultar un lío.

Pero no todo es negativo. La mayoría coincide en que es un lugar bien situado, cerca del centro y de organismos públicos. Ideal para un menú del día. El local es amplio, lo que es perfecto si estás planeando una celebración o algo así. En general, la cocina y el servicio están valorados en 5 estrellas, así que hay que darle su reconocimiento. Claro, siempre hay que tener en cuenta que la atención puede ser un poco lenta en horas pico.

Ahora bien, si te decides a ir con amigos y quieres pasar un buen rato, todavía hay garantía de que puedes disfrutar de una buena cena aquí. Así que, ¿es un buen lugar para cenar con amigos? Sí, por las opciones de su menú y el buen rollo de la mayoría de sus camareros. Eso sí, sería buena idea ir con la expectativa de que pueda haber fallos en el servicio, pero la comida habla por sí sola, ¡y es muy rica!

Qué tipos de comidas se pueden disfrutar en el Restaurante Cafetería Viena

La verdad es que el Restaurante Cafetería Viena tiene sus cosillas, pero no esperes una experiencia de lujo, es más bien un sitio para comer con tranquilidad. Con un precio de 10-20 € por persona, es correcto, y aunque no hay nada que te deje con la boca abierta, lo que ofrecen está bien para quitar el hambre. El ambiente es normalito, un 3, como el servicio. Ideal si vas en plan tranquilo con un grupo de 3 a 4 personas.

Pero ojo, no todo es color de rosa. Un día festivo fuimos a comer y la cosa pintaba bien hasta que nos hicieron reserva con mil detalles, cuando en realidad, el sitio estaba bastante vacío. Y para colmo, dos de mis compis no pudieron ir y ¡nos cobraron la comida! Así que nos llevamos dos platos a casa. Por eso, no puedo recomendarlo a ciegas. Si buscas algo más pulido, hay bares en la zona que están mucho mejor.

Si buscas un lugar para un menú correcto, aquí lo tienes. A veces ofrecen un menú de 20 € los fines de semana con varias opciones, aunque no esperes grandes alardes. Tienen un detalle interesante, una opción de menú más pequeño para los niños, que siempre suma. Y sobre el aparcamiento, está bien: hay un parking detrás del centro comercial que te saca de un apuro si no encuentras sitio en la calle. El servicio, aunque correcto, puede ser un poco lento si se les acumula trabajo.

Como bar de pinchos, la verdad es que se defiende. Tienen buenas tortillas, así que si te apetece picar algo en la terraza, eso suena bastante bien. Sin embargo, el servicio puede ser lento si hay mucha gente.

Entonces, ¿qué puedes comer en el Restaurante Cafetería Viena? Tienen platos de cocina castellana que van desde menús pasables hasta raciones de pinchos. Las tortillas son un must si vas de cañas. En general, es un lugar para salir del paso, pero si buscas algo que sorprenda, quizás necesites seguir buscando.

Es necesario hacer reserva para comer en el Restaurante Cafetería Viena

La verdad es que el Restaurante Cafetería Viena no nos dejó la mejor impresión el sábado pasado. Cuando llegamos, la chica que nos atendió nos salió con que solo podíamos pedir el menú del día porque tenían una mesa más grande ocupada. Entonces, ya en ese momento, se notaba que el servicio no iba a ser el mejor. Decidimos ceder y pedimos el menú, que no parecía del todo malo en la carta. Pero cuando nos trajeron la paella valenciana, ahí fue donde todo se fue al traste. Era un arroz cocido con tomate que nada tenía que ver con una paella. ¡Era rojo del tomate frito, un desastre total!

Ya para el segundo plato, pedimos solomillo, y allí encontramos un poco de luz, porque, en comparación al arroz, estaba pasable. El tema es que el menú incluye la bebida y cuando pedimos una caña, nos trajeron una tan pequeña que se la bebió uno de un trago. ¡Increíble! Ni hablar del postre, que era simplemente la tarta de queso del supermercado más cercano. Todo esto nos salió por 22 euros por cabeza, y la verdad, con lo que comimos, se sentía como una estafa. Si pensabas que por ese precio te llevabas un buen menú, piénsalo de nuevo.

Por el lado positivo, en otra visita, nos chivaron de los pimientos rojos rellenos de morcilla de Burgos, y esos sí que estaban buenos. Pero aún así, el tema de las raciones es un problemón. Con el menú, si no comes poco, te quedas con ganas de más, porque los platos son bastante escasos. En resumen, un poco más de atención al detalle y raciones más generosas harían que el lugar mejorara.

Y ya que estamos, la pregunta del millón: ¿hace falta reservar para comer en el Restaurante Cafetería Viena? La respuesta es obvia: si vas en fin de semana o días con mucha afluencia, más vale que reserves. Con el lío que vimos, mejor asegurarte de que no te dejen colgado. Así que ya sabes, por si te animas a ir, ¡no lo dejes a la suerte!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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