
¡Tío, si buscas un vino con historia y calidad, tienes que conocer Bodegas Hnos. Pérez Pascuas en Pedrosa de Duero! Fundada en 1980, esta bodega familiar nace del legado de Mauro Pérez, un crack que le enseñó a sus hijos el amor por la tierra y la tradición del buen vino. A día de hoy, sus cepas han conquistado más de 50 países y son sinónimo de excelencia en la Ribera del Duero. Tienen 124 hectáreas de viñedo en un paraje brutal, donde la pasión por el vino se siente en cada botella. Si te animas, ¡no dudes en hacer una visita guiada y probar lo mejor de la bodega!
Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero
Horarios Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–15:30 |
| martes | 8:00–15:30 |
| miércoles | 8:00–15:30 |
| jueves | 8:00–15:30 |
| viernes | 8:00–15:30 |
| sábado | 11:00–14:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero
Qué es Bodegas Hnos. Pérez Pascuas
¡Tienes que conocer Bodegas Hnos. Pérez Pascuas en Pedrosa de Duero, Burgos! Esta bodega es el lugar que visitar si eres amante del vino. Desde el momento que llegas, te sientes como en casa. No hay nada mejor que una visita guiada en un grupo reducido, donde te cuentan todo sobre el proceso de producción de sus vinos. Paula, nuestra guía, fue una crack; desde la bodega hasta la planta de embotellado, ella nos lo mostró todo con mucha pasión. ¡Un aplauso para Paula, que se merece un premio 'Gran Reserva'!
Si piensas que una visita solo es mirar barricas, pues no. Aquí te llevan al subterráneo donde crian los vinos, ¡debajo de un pinar que los mantiene frescos en verano! Y no te olvides de la cata. Terminas probando dos pedazos de vinos: el Viña Pedrosa crianza y la Navilla reserva. Con un 100% Tinto Fino - Tempranillo, es un vino que no solo es rico, sino también muy equilibrado. Y si tienes hambre, acompáñalo con ibéricos en su terraza. ¡Un deleite total!
Lo mejor es que su equipo es como una gran familia. Juan, el gerente, y todo el personal son súper amables. Desde el primer momento, te hacen sentir como si estuvieras en casa, y eso suma un montón a la experiencia. Hasta tuvimos un rato con Don Adolfo, el propietario, que fue genial. Estos tipos saben lo que hacen y lo hacen con amor.
Entonces, ¿qué es Bodegas Hnos. Pérez Pascuas? Es una fantástica bodega familiar en la Ribera del Duero, donde el vino es la estrella. Desde el momento en que llegas, te envuelven en un viaje por su historia, su proceso de producción, y terminas deleitándote con sus vinos de calidad. Este sitio debería ser una parada obligatoria para cualquier amante del buen vino. ¡No te lo pierdas!
Dónde se encuentra Bodegas Hnos. Pérez Pascuas
Ya te digo que visitar Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es algo que no te puedes perder. El otro día fui con la familia y quedamos alucinados. La bodega está en Pedrosa de Duero, Burgos, y la verdad es que no le falta de nada. Todo limpio y cuidado, con un aire súper acogedor. Fátima, la guía, nos llevó a dar un recorrido por las instalaciones, desde el viñedo hasta las salas de barricas. ¡Qué locura el olor a roble! Si eres amante del vino, es todo un must.
Y no solo eso, la sala de degustación es un encanto total. Imagínate disfrutando del vino en la terraza, con un día soleado, acompañado de unos embutidos y quesos que estaban de muerte. Probamos el vino crianza y reserva, y la experiencia fue increíble. Fátima te hace sentir como en casa, con su pasión y buen rollo. No hay nada como escuchar historias de los fundadores originales, Adolfo y Manuel; son unos cracks y se nota que aman lo que hacen.
La verdad es que esta visita fue muy especial. Cuando creías que habías probado lo mejor de Viña Pedrosa, te das cuenta de que explorar la bodega es otra dimensión. Recomendado a tope para cualquier amante del vino, no te arrepentirás. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una experiencia única, dirígete a Avda. Ribera del Duero, 30, 09314 Pedrosa de Duero, Burgos. ¡No te lo pienses más!
Cuándo fue fundada Bodegas Hnos. Pérez Pascuas
Si no has oído hablar de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas, te estás perdiendo una joya en Ribera del Duero. La visita es una pasada, con un ambiente super agradable y un personal que se lo curra un montón, en especial Manolo, el dueño, que es un crack. Lo mejor de todo son sus vinos, en serio. Si puedes, no te pierdas la cata de Reservas, ¡te lo juro que no sabrás cuál elegir, están riquísimos!
Y lo mejor es que puedes ir sin cita previa. Claro, si decides hacerlo, mejor ir un poco temprano porque nunca está de más. Tuvimos un grupo de 8 adultos y 5 niños, y los peques no pagaron nada, un detallazo, la verdad. La guía, Fátima, se encargó de hacernos sentir como en casa, explicándolo todo de una manera que no puedes dejar de escuchar. Además, para los niños, nos prepararon botellines de agua y embutidos, ¡genial!
El ambiente es super acogedor y, aunque la cata fue genial, me encantaría que tuvieran una zona de niños. A veces es un poco complicado disfrutar de la experiencia con los peques alrededor, aunque se lo pasaron de lujo. Y no me puedo olvidar de esos pasillos con el aroma a roble, donde parece que paseas por una obra de arte. La historia que transmiten en cada barrica es rica en sabiduría y pasión. Se nota que esta familia se deja la piel para brindarte un vino excepcionante.
De verdad que si quieres pasar un buen rato en un lugar que respira amor por el vino, este es el sitio. Las instalaciones son modernas y acogedoras, ¡y no me quiero olvidar de los vinos! Todos, desde el crianza hasta el reserva, son puro espectáculo. Te recomiendo el Reserva La Navilla; es imposible que salgas sin llevarte alguna botella.
Y pensando en la historia de la bodega, aunque no he encontrado la fecha exacta de su fundación, lo que sí es seguro es que tienen la tradición bien arraigada y un amor por el vino que se evidencia en cada sorbo. Así que si te lanzas, ya verás que no te va a decepcionar.
Quién fundó la bodega y cuál es su legado
Vaya, si te gusta el buen vino y el buen rollo, Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es el sitio al que tienes que ir. La bodega está en Pedrosa de Duero, Burgos, y déjame decirte que es un lugar precioso. Alucinarás con las vistas y el ambiente. El trato es como si estuvieras en casa, ¡hasta te hacen sentir de la familia! Y no puedo dejar de mencionar a Adolfo (el hijo), un crack que nos hizo de guía y nos metió en la movida de la bodega. Su padre, Adolfo senior, igual de majo, se toma el tiempo para charlar. Este lugar es un 100% recomendable por mil razones.
La experiencia que te llevas de aquí es brutal. Empezando por el tour en los viñedos, sigue con una cata que es de otro nivel. Probar los vinos Reserva y Crianza acompañados de un embutido espectacular es un festín que no puedes perderte. Estoy seguro de que no te vas a arrepentir de elegir esta bodega. Además, Paula fue una guía genial, siempre con una sonrisa y dispuesta a contar historias. Y un aplauso a Manuel, el dueño, que te recibe con una amabilidad que se agradece.
Nosotros tuvimos la suerte de que Juan nos atendiera durante la visita, y vaya que fue un lujo. Siempre atento a nuestras preguntas y dando en el clavo con sus explicaciones. La atención aquí es de diez; es como estar en casa de un amigo. Y si a eso le sumas a Fátima, la anfitriona, ¡te olvidas del estrés! Ella te hace sentir como en familia y la cata de vinos con aperitivos es simplemente perfecta, sobre todo el Reserva. Super recomendable.
Lo que más me gusta es que esta bodega es familiar de verdad. Aquí cuidan a cada cliente como si fuese un amigo. De hecho, sus vinos son uno de los máximos exponentes de calidad en la Ribera del Duero. ¿Sabías que la bodega fue fundada por los hermanos Pérez Pascuas? Han dejado un legado de humildad, trabajo y pasión que se refleja en cada botella. Así que, gracias a ellos y a la familia detrás de Viña Pedrosa, podemos disfrutar de unos vinos que saben a gloria.
Qué enseñanza dejó Mauro Pérez a sus hijos
Ya te digo, Bodegas Hnos. Pérez Pascuas en Viña Pedrosa es una de esas joyas que no te puedes perder. La experiencia que vivimos fue brutal, de esas que se te quedan grabadas. Paula nos recibió como si fuéramos de la familia, siempre sonriendo y compartiendo toda la movida de la bodega. Brillante, la tía. Luego llegó Guadalupe, la hermana de los propietarios, y nos contó historias que te hacían sentir el alma de la bodega. Disfrutamos unos fiambres y unos caldos que estaban de lujo. Puedes imaginarte que mejor día no pudimos pasar. ¡Enhorabuena a los Hermanos Pérez Pascuas por lo que han creado!
La verdad es que esta bodega tiene unas instalaciones que son la caña. Sabes que no es cualquier sitio cuando la visita termina con una cata de dos de sus mejores vinos. Y si te quedas con ganas de más, puedes llevarte unas botellas a casa de su tienda. En serio, son de las mejores bodegas de la Ribera, no solo por el vino, sino también por el equipo que tienen. Todo el mundo parece una familia y eso se siente en el ambiente. Gracias a Adolfo por esa atención de 10, se notaba que le gusta lo que hace. ¡Repetiremos, sin duda!
Y si vienes en grupo, ¡estás de suerte! La bodega es preciosa y Aroa nos llevó en la visita, una crack. Super carismática y con una forma de explicar que te mantiene enganchado. Nos pareció todo tan envolvente que ni nos dimos cuenta de cómo pasó el tiempo. Cada rincón tiene su encanto, y eso hace que quieras volver por más. Si pudiera fuera todos los fines de semana, así te lo digo.
Aunque sí, hay que mencionar que alguna vez puede no ir tan bien, como esa vez que llegamos a la tienda y no había nadie, pero bueno, eso no quita todo lo bueno que hemos vivido aquí. Hay que tener un poco de paciencia, a veces los horarios pueden ser complicados porque tienen mucho movimiento.
Y hablando de lo que Mauro Pérez dejó a sus hijos, parece que la enseñanza clave es esa pasión por el vino y la familia. Les inculcó el valor del trabajo bien hecho y el respeto por la tradición. Se siente que lo que hacen va más allá de solo producir vino; es un legado que llevan con orgullo. ¡Eso es lo que hace que sus vinos sean auténticos!
Qué significado tiene la bodega en la Ribera del Duero
Vaya, lo de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es de otro nivel, la verdad. Imagínate: cinco estrellas por la calidad de sus vinos y el trato. No es solo que tengan una bodega espectacular, sino que Manolo y Juani, los dueños, son unos cracks. Te hacen sentir como en casa, y se nota que ponen ilusión y amor en cada botella. ¿No es eso lo que todos buscamos en una experiencia así?
Y la visita, ¡madre mía! La atención fue de diez, ¡nos lo pasamos genial! Es un sitio ideal para conocer no solo la historia de la bodega, sino también la de la denominación de origen de la Ribera del Duero. Te dejan tan impresionado que no puedes evitar recomendarlo. Parada obligatoria, y eso que ya hemos visto varias bodegas, pero esta es una de esas que se queda en la memoria.
El ambiente es increíble, la calidad de su Reserva es algo que hay que probar para entenderlo. ¿Y cómo no mencionar el trato de Adolfo y Paula? De verdad, nos hicieron sentir como si fuéramos de la familia. Un abrazo enorme de parte de los profes de Burgos y del comisario de Bilbo. Con un vino así de bueno, ¡hasta el paisaje se ve más bonito!
Cuando alguien de la familia te enseña los viñedos con tanto orgullo, se nota la diferencia. Te cuentan cómo hacen el vino y cuánto cariño le ponen a todo. Todo esto convierte la visita en una experiencia inolvidable. No es solo el vino, es todo lo que lo rodea. Definitivamente, ha sido la mejor visita de toda la zona.
En resumen, esta bodega tiene un significado profundo en la Ribera del Duero. No solo elaboran unos de los mejores vinos de España, sino que muestran el carácter familiar y cercano que deberían tener todas las bodegas. Tienen un talentazo para conectar con la gente y explicarte los secretos del vino de manera amena y acogedora. Así que, si aún no has estado, no lo dudes: ¡hay que hacer una visita!
Cuántos países han importado vinos de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas
Si te mola el vino, tienes que darle un vistazo a Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa. Este sitio está en Pedrosa de Duero, Burgos, y es un verdadero paraíso para los amantes del vino. Lo que más me gusta de esta bodega es la pasión que le meten a la producción de sus caldos. No se andan con chiquitas; aquí hacen unos vinos que son pura bomba. Hablo de Tinto Fino de aquí al te quiero, que se cultiva en los viñedos de la Ribera del Duero.
Y no solo es la calidad, también la tradición que tienen. Desde 1980, han estado creando vinos que cuentan historias. Ellos realmente saben lo que hacen, desde la selección de las uvas hasta la crianza en barricas de roble. ¿Y qué decir de las catas? Si estás por la zona, no te pierdas la oportunidad de probar sus vinos directamente en la bodega. Se nota la diferencia, bro.
Lo mejor es que sus vinos no solo se quedan en España, ¡nada de eso! Se han exportado a más de 50 países en todo el mundo. Así que si pensabas que el vino solo era cosa de aquí, piénsalo de nuevo; este vino está conquistando paladares en todo el planeta. Si no lo has probado, ¿qué esperas? Tu paladar te lo agradecerá.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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