
¡Hey, amigos! Si buscan un lugar top para disfrutar del vino, no se pueden perder Bodegas Carmelo Rodero en Pedrosa de Duero, Burgos. Esta bodega nació de la pasión de Carmelo Rodero, quien pertenece a la cuarta generación de viticultores de una familia que conoce el vino como nadie. Fundada en 1990, esta bodega es un referente en la Ribera del Duero, con 120 hectáreas de viñedo bien cuidado. Aquí las hijas de Carmelo, Beatriz y María, han traído inyección de novedades al proyecto, combinando tradición e innovación que te dejarán impresionado. Si te animas, pasa por ahí y disfruta de una visita con cata, ¡te va a encantar!
Bodegas Carmelo Rodero - Ribera del Duero
Horarios Bodegas Carmelo Rodero - Ribera del Duero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–15:00 |
| martes | 7:00–15:00 |
| miércoles | 7:00–15:00 |
| jueves | 7:00–15:00 |
| viernes | 7:00–15:00 |
| sábado | 11:15–14:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Carmelo Rodero - Ribera del Duero
Dónde se ubican las Bodegas Carmelo Rodero
¡Ey, mi gente! Si estáis buscando una experiencia de vino que os vuela la cabeza, tenéis que visitar las Bodegas Carmelo Rodero. Esta joyita está en la Carretera Boada, s/n, 09314 Pedrosa de Duero, Burgos y la verdad es que se lleva 5 estrellas de 5. Lo que más me flipó fue el trato personal. Te sientes como en casa, rodeado de buena vibra y pasión por lo que hacen. Sergio, el tío majísimo, nos guió por los viñedos y hasta los dueños, Carmelo y su hija, bajaron a saludarnos. ¡Son un encanto!
La visita, que fue una auténtica pasada, la dio la hija de Carmelo, que además es enóloga. ¡Una crack! Nos enseñó la bodega y nos hizo la cata, y te digo que es un 10 en calidad y cercanía. O sea, que no es solo un tour por una bodega, es como escuchar una historia familiar en carne y hueso. Y los vinos… ¡madre mía! Cada trago es como un abrazo al paladar, en serio.
Por solo 25 euros, te embarcas en un tour que no se olvida. Te cuentan todo el proceso de elaboración del vino y te cuelan canapés de lujo con un vinito que flipas. Después de la cata, que es con tiempo para saborear y aprender, sientes que no solo estás consumiendo: estás viviendo una experiencia.
Y la calidad de estos vinos, gente, es reconocida a nivel mundial. Si pasáis por la Milla de Oro de Ribera del Duero, esta bodega es parada obligatoria. El buen rollo, las instalaciones modernas, pero manteniendo la tradición, y un personal que es puro amor, lo hacen 100% recomendable. Así que ya sabéis, ¡no os lo perdáis! ¡Un abrazo fuerte para todos!
Cuándo fue fundada Bodegas Carmelo Rodero
Tío, si no has estado en Bodegas Carmelo Rodero, estás perdiéndote algo brutal. La última vez que fuimos, quedamos alucinados. La experiencia fue fantástica. La bodega está en Pedrosa de Duero, Burgos, y la verdad, es que fuimos con mucha ilusión, ya que ahí hacen algunos de nuestros vinos favoritos. Y la visita superó todas nuestras expectativas. Beatriz Rodero, la enóloga y parte de la familia, nos recibió con los brazos abiertos y se notaba que ama lo que hace.
Mientras caminábamos por las instalaciones, nos fue contando la historia de la bodega como si nos estuviera narrando una peli emocionante. La tía sabe muchísimo y se le nota el cariño que le pone a cada historia. Lo mejor fue que, como éramos un grupo de unas 15 personas, desde los más jóvenes hasta los abuelos, conectó con todos. Su forma de explicar hizo que la experiencia no solo fuera interesante, sino también muy divertida. ¡Me encantó la mezcla de tradición, innovación y amor por el vino que nos mostró!
Recuerdo que hace unos 8 años ya habíamos estado allí, y la evolución de la bodega es impresionante. Tuvimos la suerte de volver a ver a Don Carmelo, que es un crack, un tío súper cercano y entrañable. Beatriz, por supuesto, volvió a ser nuestra anfitriona, y lo hizo de lujo. Empezamos con una charla muy didáctica y culminamos con una cata a ciegas de sus mejores vinos. Aprendimos un montón y, sinceramente, se nota que hace esto con sentimiento, esmero y dedicación. Ojalá nunca pierdan esa esencia familiar.
La visita fue un viaje emocionante gracias a Sergio, que nos guió con pasión y nos mostró cómo se elabora cada botella. La cata fue otro nivel, con ibéricos riquísimos y tres vinos que te dejaban con ganas de más. Agradecemos a todo el equipo, en especial a Beatriz, por su forma de transmitir ese amor por el vino. En resumen, es un planazo que no te puedes perder.
Bodegas Carmelo Rodero fue fundada en 1990, así que no dudes en ir a conocer un lugar que ha crecido y evolucionado con el tiempo, pero que sigue siendo tan auténtico como el primer día. ¡Estamos seguros de que volveremos!
Quién es el fundador de Bodegas Carmelo Rodero
Mira, si buscas una experiencia que vale la pena, Bodegas Carmelo Rodero es el lugar. 5 estrellas, sin duda. La bodega es espectacular, y la atención que recibimos fue de lujo. Tuvimos la suerte de hacer la visita con Carmelo en persona, ¡y su historia nos dejó a todos boquiabiertos! La conexión que tienen con sus vinos es algo que se aprecia de inmediato; de verdad, son un festín para el paladar.
Y es que esta bodega, aunque relativamente nueva, ha hecho una gran inversión en sus procesos. Respetan la elaboración del vino a tope, mínima intervención humana y un resultado que da gusto probar. Hablando de los vinos, el TSM es de los mejores que puedes encontrar en toda España. No digas que no te lo avisé.
La visita fue pura magia. La guía, un amor, se encargó de explicarnos todo con un detalle que nos dejó flipando. Es genial ver cómo esta bodega está en pleno crecimiento y promete grandes cosas. La cata de tres vinos fue un momentazo; cada uno más rico que el anterior. Por solo 17 euros te llevas la explicación y la cata, menuda ganga. Si pasas por la zona, hazte un favor y no la dejes escapar.
Ah, y hablando de esas sorpresas, recuerdo que nos encontramos a Carmelo Rodero en un restaurante en Vielha. Fue pura casualidad y, ¡madre mía!, ese vino caramelo se combinó a la perfección con una magret y una paletilla de cordero. Definitivamente, quedó grabado en nuestra memoria y prometimos volver a disfrutarlo.
El trato de María Rodero durante nuestra visita fue de los más destacados. Ella y Sergio nos guiaron por los laberintos de la bodega con tanto conocimiento y carisma, ¡que la experiencia fue inolvidable! Si estás buscando un lugar único para descubrir lo mejor del vino, Bodegas Carmelo Rodero está diseñado para ti. Y para que lo sepas, el fundador de esta maravilla es Carmelo Rodero. ¡Así que ve, descubre y disfruta!
Cuántas generaciones de viticultores hay en la familia Rodero
Si estás buscando uno de esos sitios donde el vino no solo se bebe, sino que se convierte en experiencia, Bodegas Carmelo Rodero es el lugar. Desde que pones un pie en Pedrosa de Duero, se siente esa vibra auténtica de la Ribera del Duero. ¿Quieres saber lo que me hizo flipar? La visita a la bodega, ¡una pasada! La cata a ciegas fue magistralmente guiada por Beatriz, y créeme, su pasión por lo que hace se nota en cada palabra. La tía se roba el espectáculo. Un 10/10, sin duda.
En nuestra última excursión por Burgos con los peques, la idea era clara: visitar unas bodegas sí o sí. Y, claro, como somos fieles a nuestro vino favorito, nos plantamos en Carmelo Rodero. La visita guiada por María, la hija del carismático Carmelo, fue pura magia. Se nota que lleva el vino en las venas. Ella nos mostró todo el proceso, cómo se elabora el vino y además nos contó la historia de la bodega. Al final, catamos tres vinos brutales, cada uno mejor que el anterior. ¡Todo un festín para el paladar!
La verdad es que el trato en Carmelo Rodero es de primera. Ya me había enamorado de sus vinos, pero ahora, tras conocer a Carmen y a sus hijas, la conexión es aún más fuerte. La calidad de sus vinos es superior, y el sistema de producción, todo un espectáculo. Las barricas y las botellas (súper gruesas y oscuras) tienen su propio cuento, ¡y María o Beatriz te lo cuentan con tanto amor que no puedes evitar sentirte parte de la familia!
Mira, hay algo que me encanta ver: ¡la pasión de la gente por su trabajo! En la bodega, Beatriz nos habló de cómo su padre, el fundador, empezó desde cero. Con esfuerzo y dedicación, han creado una tradición vinícola familiar que se siente en cada sorbo. Sin prisa por la fama, se concentran en hacer vino de alta calidad. De verdad, si no has probado el Carmelo Rodero Crianza o el Pago de Valtarreña, lo deberías hacer ya.
Ah, y para que lo sepas, en la familia Rodero hay tres generaciones de viticultores. Eso sí que es amor por la tierra y el vino. Así que ya sabes, si eres un amante del buen vino, no puedes dejar de visitar Bodegas Carmelo Rodero. ¡Lo vas a disfrutar!
Qué tipo de vino se produce en Bodegas Carmelo Rodero
Si no has estado en Bodegas Carmelo Rodero, ya estás tardando, amigo. 5 estrellas no son casualidad, así que prepárate para una experiencia que vale la pena. La visita es super agradable y el chico que nos guió era un crack. Te cuenta todo sobre la historia de la bodega y el proceso de elaboración de una forma que te engancha. En la cata, probamos unos vinazos que te dejan con ganas de más. ¡Tienes que probarlo!
Y no se queda ahí. La bodega en sí es impresionante y la atención de Carmelo es de otro nivel. Desde que llegas te sientes como en casa. Degustamos unos vinitos y, después, disfrutamos de una visita guiada que fue realmente interesante. Carmelo sabe cómo contar la historia y te hace sentir parte de ella. ¡Definitivamente es una cita obligada para el próximo año!
Si quieres aprender y pasar un buen rato, esta visita es muy recomendable. Te lo aseguro, te vas a divertir, vas a aprender y, al final, claro, no puede faltar un buen vino. Fue una experiencia fantástica, y Sergio, nuestro guía, se llevó el premio. Un 12 de 10. ¡Sin duda volveremos!
Y hablando de vino, te preguntarás, ¿qué tipo de vino se produce aquí? Se centran en los vinos tintos de la Denominación de Origen Ribera del Duero, con uvas de alta calidad que dan resultados espectaculares. ¡Así que ya sabes, cuando salgas de allí, regresas con un buen vino para disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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