Restaurante La Pedraja

Restaurante La Pedraja

Si estás por Burgos y te apetece un buen rato, tienes que darle una oportunidad a La Pedraja, en Av. de la Constitución Española, 76. Este sitio no solo destaca por sus exquisitos platos regionales, sino que también tiene un menú extenso que incluye desde los mejores chuletones hasta un café que te dejará sin palabras. La ubicación es una pasada, fácil de encontrar, incluso en las horas punta. Aunque algunos dicen que el servicio puede ser un poco irregular y los precios suben, la experiencia vale la pena si eres amante del buen comer. Así que, ¿a qué esperas? ¡Échale un vistazo y disfruta de una comida al estilo español!

Restaurante La Pedraja

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 339 Reseñas
Dirección: Av. de la Constitución Española, 76, 09007 Burgos
Teléfono: 947 69 01 51

Página web

Horarios Restaurante La Pedraja

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–23:00
miércoles9:00–23:00
jueves9:00–23:00
viernes9:00–23:00
sábado9:00–23:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Pedraja

Dónde se encuentra La Pedraja en Burgos

¡Ey, gente! Les tengo que contar sobre un lugar que no se pueden perder si están en Burgos: Restaurante La Pedraja. Está en la Av. de la Constitución Española, 76. No solo eso, ¡suena bien, pero es que la comida está brutal! Les doy un 5 estrellas de una: la atención es de diez, siempre están al tanto de ti y la comida es genial. Fui a comer un menú del día y ¡vaya calidad/precio! Por unos 15€ te llenas y sales feliz.

Hablando de la comida, sus calamares con verduras fritas y la tarta de queso son de otro mundo. La verdad, no sé cómo no lo conocía hasta ahora. Eso sí, no abren todos los días, así que mejor que se pasen cuando puedan. El ambiente es tranquilo y el lugar es acogedor, ¿qué más se puede pedir? Se aparca fácil así que no hay excusa.

Claro, no todo es perfecto. Escuché que algunos han tenido experiencias con raciones pequeñas y no les dieron carta de precios. Eso es un punto a mejorar, pero en general, la mayoría de la gente habla bien del servicio y la comida. Un 4 estrellas sería el puntaje por ahí, pero si quieres comer bien y pasarla chido, La Pedraja es tu sitio.

Entonces, ¿dónde se encuentra La Pedraja en Burgos? Ya te lo dije, en la Av. de la Constitución Española, 76. Así que ya saben, ¡vayan y disfruten de la buena comida!

Qué tipo de comida ofrece La Pedraja

La Pedraja es una elección brutal, y vamos, no es la primera vez que voy. Cinco estrellas se ganan a pulso. La última vez, elegí este sitio para pedirle matrimonio a mi pareja, y la atención fue exquisita. El personal está siempre metido en lo que hacen y la noche se volvió increíble con esos platos. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. No hay más que hablar.

La olla podrida que sirven es una locura, una mezcla de sabores que deja huella. La torrija, pues... no fue la mejor opción, pero al menos tengo claro que la próxima me lanzo a por el sorbete, que dicen que está de diez. El sitio es muy majo y el personal, de lo más amable. Eso sí, una pega: el pan lo traen en bolsa y eso es un poco peligroso, sobre todo en los tiempos que corren con lo del covid. Mejor que cada uno coja su pan con cuidado.

La Pedraja es un clásico en Burgos. Nosotros conseguimos mesa de pura suerte, ya que improvisaron uno que no suelen ofrecer. La comida es excelente y el trato, aún mejor. No te lo van a poner en papel, aquí te cuentan al oído lo que hay, así que olvidate de la carta. Con cuatro comensales y todo lo que pedimos, salimos contentos por 35 euros cada uno. Eso sí, paciencia, porque el servicio no es exprés. Pero mira, vale la pena cada minuto.

Ahora, en cuanto a la comida que ofrecen, es bastante variada. Tienen platos que van de 13 a 15 euros y de calidad, eso hay que decirlo. Pero cuidado con el sorbete, que te clavan 5 euros. La gente dice que hay raciones pequeñas en algunos casos, que eso puede decepcionar. Así que, entre la tradición del lugar, algún fallo en el servicio y platos que van desde la olla podrida hasta el bocata de tortilla, hay opciones para todos, aunque también algunas decepciones. ¡Así que piénsalo bien antes de ir!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Así que mira, la verdad es que mi experiencia en La Pedraja fue un verdadero desastre. Organizamos una comida para 25 personas y desde el principio el servicio fue lamentable. El personal no parecía tener ni idea de lo que estaba pasando; tardaron una eternidad en traer los platos y la coordinación brillaba por su ausencia. Los entrantes fueron de chiste: nadie sabía cuánto tenía que tocarle a cada uno, lo que hizo que todo el mundo estuviera como un pollo sin cabeza.

Y al llegar los platos principales, la situación no mejoró. Habíamos especificado nuestras preferencias y, aun así, los pescados llegaron antes que los chuletones, y estos últimos además llegaron cortados en porciones ridículas —ni de coña eran los 800 gramos que prometían. Para colmo, no había suficientes tenedores limpios. ¡Es como si no estuvieran preparados para recibir a un grupo de gente!

El evento alcanzó su clímax de caos con los postres. Habíamos pedido torrijas con y sin chocolate, y todas llegaron con chocolate. Y lo mejor de todo, cuando se acabaron las torrijas, algunas personas se quedaron mirando con cara de '¿y ahora qué hago?'. Eso es una falta de atención que no se puede pasar por alto. Y ya para rematar, al ver la cuenta, nos dieron la sorpresa de que cobraron el IVA por separado, cuando en la reserva nos dijeron que estaba incluido. Esto fue la gota que colmó el vaso.

Así que, en resumen, un desastre total: servicio descoordinado, raciones escasas y cero atención al cliente. La fuente de dolor de cabeza que esperábamos que fuera una buena comida resultó ser una experiencia para olvidar. Y sobre el menú, mira, en teoría debería haber algo destacado: los chuletones y las torrijas suenan bien, pero ¿quién se atreve a probar algo cuando todo sale mal? No lo recomendaría a nadie.

Es fácil encontrar La Pedraja en horas punta

Hombre, la experiencia en La Pedraja puede ser un auténtico subidón o un chasco total, dependiendo del día. El 23 de marzo, por ejemplo, la jornada fue un desastre. Fuimos en plan familiar con un menú cerrado y ya listos para disfrutar, pero nada más lejos de la realidad. El servicio fue más lento que una tortuga. Faltaban cubiertos, los platos llegaban con retraso y cuando lo hacían, las raciones eran ridículas. Imagínate, un filete de merluza congelada que parecía más bien un chiste. Y esos "chuletones" que te enseñan, ¡madre mía! Eran más chuletas de carne que otra cosa, un timo total. Encima, al final de cuentas, nos cobró el IVA dos veces. Un descontrol que flipas.

Ahora, si te cuento de otra vez que fui con la cuadrilla, ¡vaya contraste! La dueña es colega y el trato fue de 10. Aunque llegamos 14 personas sin previo aviso, el equipo se voló, atendiendo como si hubieran tenido un plan B milimetrado. La calidad de la comida, espectacular. Volvimos encantados, y eso que la cocina cerraba a las 16. Pero ellos estaban en todo, disfrutando de lo que hacían y haciendo que nosotros también lo pasáramos genial. Sin duda, volveremos.

Y ya que estamos, ¿es fácil encontrar La Pedraja en horas punta? Bueno, olvídate si piensas que será un paseo. En momentos de locura, necesitas un poco de paciencia porque se llena que flipas. A veces parece que hay más gente que mesa, así que mejor ve con tiempo o prepárate para esperar un ratito. Pero si te ofrecen un buen trato y comida de calidad, puede que valga la pena.

El restaurante ofrece opciones para amantes de la carne

Así que, volviendo un poco al tema de La Pedraja, la verdad es que mi experiencia fue un total desastre. En serio, no lo recomendaría. El sabor de la comida estaba correcto, pero el camarero se pasó de la raya con comentarios que no venían a cuento. Las raciones... ¡ridículamente pequeñas! Y ni hablar de los precios, que eran una locura. Imagínate, no nos dieron carta, así que ni siquiera nos enteramos de cuánto nos estaban cobrando hasta que llegó la hora de pagar. Una botella de vino que pedimos, que ni siquiera nos gustó, costaba 16,50 € y eso fue lo que más me chocó. Y como si fuera poco, la guarnición de mi plato principal llegó cuando ya casi habíamos terminado. Ah, y el tema de la alergia alimentaria... ¡un fiasco total! Nos aseguramos de avisar y, al final, lo ignoraron como si nada. Con el servicio que tenían, que más bien era lento, ¡no entiendo cómo no tuvimos una mejor experiencia!

Pero bueno, no todos tienen la misma suerte. La gente también habla maravillas de este lugar, como un grupo que paró ahí de camino a Alicante. Según ellos, la atención fue de 10 y la comida genial. Nombraron el sorbete, el rape con calamares en su tinta y la tarta de queso, todo muy rico, y el precio, de 20-30 € por persona, tampoco se ve tan mal. Al parecer, la dueña se está involucrando mucho en el servicio, así que eso suma puntos.

Tuve otra experiencia que, aunque fue un poco mejor, también dejó mucho que desear. Un lugar sencillo y agradable, sí, pero el precio era excesivo. Aparte, el servicio fue lento, y aunque la camarera fue amable y nos recomendó bien, las porciones eran escasas, así que al final, salí con hambre. ¿Y el tema del humor de la gente fumando? Menuda falta de respeto. Salimos disgustados y con la sensación de que no volveríamos.

Y en cuanto a los amantes de la carne, aquí está el tema: si estás buscando un buen chuletón, mejor piénsalo dos veces. Aunque lo pidas, probablemente salgas con hambre y te dejarán una factura que no te va a gustar. En resumen, yo no apostaría por La Pedraja si eres carnívoro.

Cómo es el servicio en La Pedraja

Si pensabas que comer en La Pedraja iba a ser siempre un paseo por el parque, te equivocabas. En una visita nos encontramos con un pan congelado que estaba tan duro que parecía un Pokémon de tipo roca. ¡Y eso después de que nos quejáramos! Nos trajeron otro pan que se podía comer, pero las judías estaban insípidas y la carne del segundo plato, un chiste: escasa. El rabo de toro fue un verdadero desastre, intratable. Al menos tuvieron la decencia de no cobrarnos por eso. Ojo, que después de todo, la factura nos dejó con la boca abierta porque los precios son sin IVA. Le pedimos a Chicote que saliera a saludarnos, pero no hubo suerte. En resumen: comida, 1; servicio, 2; ambiente, 2.

Pero no todo es negativo, porque también hemos tenido otras experiencias en La Pedraja que han sido brutales. Una vez fuimos a comer de casualidad y nos encontramos con un sitio espectacular. Nos pusieron unos mejillones de aperitivo que estaban para chuparse los dedos. El resto de los platos que pedimos fueron estupendos, con un chico majísimo que nos atendió, era su primer día y lo hizo de 10. La verdad es que todo fue comida (5), servicio (5) y ambiente (5) a tope. ¿Los platos recomendados? ¡Toma nota! Sorbete, Tarta de queso, torrijas, mollejas de cordero, y más. Sin duda, volveremos.

No se puede olvidar la vez que hemos comido allí y todo estuvo espectacular, como siempre. El trato fue tan fantástico que parece que no hay nada más que desear. ¡Gracias, Alejandra! La comida, de nuevo, se lleva un 5. Y lo mejor, reservamos para 8 y al final fuimos 14, y no pusieron ninguna pega.

Así que, si te preguntas ¿Cómo es el servicio en La Pedraja? La verdad se queda en que hay días de todo. A veces puedes tener una experiencia infame, pero también puedes encontrar un servicio amable y cercano, como esa vez que el chico nos sorprendió gratamente. En general, parece que el buen servicio arrasa y se lleva un buen 5 más veces de las que uno podría pensar.

Los precios en La Pedraja son altos

¡Vale, sigamos hablando de La Pedraja! Si buscas un sitio que tenga un buen rollo y un ambiente chido, aquí lo tienes. Está en la Av. de la Constitución Española, 76, y el plan es cenar con buena música de fondo. La camarera se merece un aplauso, siempre está al tanto y te aconseja sobre qué pedir. Y, ojo, que la comida está bien cocinada y las porciones son generosas. El cava de la casa no es lo más top del mundo, pero no desentona. Así que ya sabes, relación calidad-precio notable y, por supuesto, ¡tienen que volver!

Hablando de la última vez que estuve, fue el sábado pasado. La dueña, Alejandra, es un amor y te recibe como si fueras de la familia, ¡eso mola! La comida fue un espectáculo: el pollo de corral, las carrilleras... todo de diez. Y la tarta de queso para rematar, ¡impresionante! Eso sí, la única pega que podría sacarle es que no tienen carta, te cantan los platos y los precios son un misterio. Pero, ¿a quién le importa eso si la comida es tan buena? Volveremos, fijo.

Por otro lado, no todo es perfecto. He escuchado de algunos que han tenido experiencias chulas, pero también hay quien ha pasado un rato feo, como el que se encontró con comida fría y un servicio desbordado. Y no quiero ni pensar en esa humareda de los chuletones, ¡menuda locura! Si un solo cliente pide uno, el aire se llena de humo y ese no es el plan. Eso sí, el servicio siempre que le he visto ha sido, en general, muy correcto, pero hay que estar al tanto para no acabar como esas épocas más malas.

En cuanto a los precios, la cosa es que en La Pedraja no es el lugar más barato, pero por lo que estás comiendo, no se puede decir que sean tan altos. En cenas puedes acabar gastando entre 40-70€ por persona, según lo que pidas, pero estás en un restaurante de siempre con productos de primer nivel. Así que si te gusta la buena comida en un ambiente clásico con un toque moderno, este es tu sitio.

Vale la pena visitar La Pedraja según las opiniones de los clientes

Y. La Pedraja, en Av. de la Constitución Española 76, es un sitio que ha dado de qué hablar. Te hablo desde la experiencia de varias personas que han pasado por ahí. Por un lado, hay gente que se ha llevado una grata sorpresa con la comida insuperable y la atención de sus empleados. Muchos coinciden en que la atención es perfecta, como si estuvieras en casa, gracias a la amabilidad de Alejandra y su equipo. Un 10 para la nueva dirección. En este lugar, no solo te llenas el estómago, sino también el alma.

Claro, no todo son flores. Algunos han salido un poco decepcionados, quejándose de que la relación calidad/precio no es la mejor. Sid quedó claro que si bien hay platos ricos como los calamares con verduras fritas y las mollejas de cordero, hay quienes consideran que no valen lo que cuestan, que ronda entre 40-50 € por persona, lo que es un poco elevado para lo que ofrecen en algunos casos. Servicio? Pues bien, hay quienes han enfrentado esperas largas, incluso con reserva.

Sin embargo, hay un consenso que no se puede ignorar. La comida y el ambiente son top. Los que han tenido buena experiencia han salido encantados y no dudan en volver, resaltando lo bien elaborado que está todo. Si vas con un grupo grande o con la familia, es un buen lugar. La cocina tradicional y las porciones generosas hacen que la experiencia valga la pena. Para esos momentos en los que quieres impresionar a alguien o simplemente pasar un buen rato, La Pedraja puede ser tu sitio.

Entonces, ¿vale la pena visitar La Pedraja? Según la mayoría de las opiniones, parece que sí. La clave está en que si lo que buscas es un lugar donde se coma bien y te sientas a gusto, este es definitivamente un sitio a considerar. La atención, el ambiente y la buena comida son factores que muchos valoran como para no dejarlo pasar. ¡Prueba y decide por ti mismo!

Qué tipo de café se puede encontrar en La Pedraja

Mira, hablemos de La Pedraja. Si te cuento lo de la estrella es porque de verdad no es recomendable. Carísimo para lo que te ponen en el plato. Comida malísima y, a decir verdad, lo único que se salva es el vino. Así que si te vas a dejar 40-50 € por persona, al menos que sea en un sitio donde te lleven algo que valga la pena. En mi opinión, es caro y malo. El ambiente no está mal, pero ni de lejos compensa lo que pagas. Tanto el servicio como la comida se llevan un 1 sobre 5. La verdad, mejor buscar otro lado.

Pero ojo, si se habla de lo que es un café de primera, hay que mencionar a los que ponen estrellas. Una gran maravilla encontrar un sitio donde el equipazo que tienen te hace sentir como en casa. Aquí la experiencia es la leche: los boletos, esas croquetas, y la carne que se deshace en la boca como mantequilla. Todo, además, a tu gusto, ¿quién puede pedir más? Y de postre tarta de queso, ¿hay algo mejor en la vida? Y la torrija, ¡madre mía! Aquí sí tienes un buen café para acompañar, todo en un ambiente de 10.

Luego, ¿qué tal con el de tres estrellas? Este lugar es clásico, te sientas y te cuentan lo que hay, con un aire un poco anticuado pero, ¡qué leches! Tiene su encanto. Lento sí, pero vale la pena, muy rico todo. Sin embargo, el precio sigue siendo un poco elevado, aunque a veces te encuentras platos de caza que son una delicia. Un sitio al que vas si te da el venazo, pero no esperes un sitio de gourmet que te va a dejar sin blanca.

Y ya que estamos en el tema del café, déjate contar: en La Pedraja puedes encontrar un buen café, pero a lo clásico. Si siéntate y pides un café solo o con leche, no va a ser ninguna locura, pero irás bien acompañado tras un buen plato. ¿A quién no le viene bien un café después de una buena comida, no? ¡Así que ya sabes!

Es necesario hacer una reserva para comer en La Pedraja

Mira, si estás pensando en pasar por el Restaurante La Pedraja en Burgos, hay cosas que debes saber. En general, le dan 4 estrellas. La comida está bastante buena, y si te gustan los calamares con verduras, esos son un must. Además, los mejillones son excelentes. Yo pedí unas carrilleras que estaban increíbles, un platazo. Eso sí, los niños se pueden quedar algo cortos con el filete con patatas; es un poco escaso, así que mejor ve sin peques y disfrútalo.

Por otro lado, también hay quien tiene su opinión. Con 2 estrellas, dicen que la comida es buena pero no sorprendente. Además, el camarero te va guiando y tienes que compartir entrantes. Fuimos en grupo y al final la sorpresa fue la factura: casi 50€ por persona. Y eso, créeme, puede ser un buen golpetazo si no lo esperabas. Yo personalmente no repetiría por esa razón.

Pero si quieres saber de una experiencia más notable, hay quienes han ido y le han dado 5 estrellas. Hablan de una tempura con calamares y gambas rojas que les voló la cabeza. Un plato de clochinas como entrante y, de segundo, unas manitas de cerdo deshuesadas rellenas de pimientos rojos. Todo eso con un vino joven de la zona y un sorbete de fresa al final. Y todo por 35€ por cabeza, que no está mal. Aunque ojo, porque parece que el dueño es un poco exigente y solo gusta de servir a gente que conoce. ¡No se corta!

Y respecto a si hace falta hacer reserva, la verdad es que no está de más. Con tantas opiniones variadas, mejor asegurar tu sitio de antemano. Así que ya sabes, si te animas, llama primero.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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