Cervecería San Millán

Cervecería San Millán

Si andas por Calle de Toledo, 61, en pleno centro de Madrid, no puedes dejar de visitar la Cervecería San Millán. Este bar-restaurante es uno de esos rincones donde puedes disfrutar del Madrid clásico sin tanta tontería. Aquí te ponen un chuletón de miedo y unas torrijas que quitan el sentido. La cerveza y el vino están de p* madre, así que no dudes en pedirte una buena pinta o una sangría para refrescarte. Eso sí, ten cuidado con los carteristas si andas por la zona, ¡el centro a veces es un poco agobiante! Y si te apetece un desayuno, sus tostadas y churros son irresistibles. Recuerda, ¡vale la pena entrar!

Cervecería San Millán

Bar restaurante
Valoración media: 3,5
Opiniones: 3.044 Reseñas
Dirección: C. de Toledo, 61, Centro, 28012 Madrid
Teléfono: 913 54 69 84

Página web

instagram.com

Horarios Cervecería San Millán

DíaHora
lunes7:00–24:00
martes7:00–24:00
miércoles7:00–24:00
jueves7:00–24:00
viernes7:00–24:00
sábado7:00–2:30
domingo7:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cervecería San Millán

Dónde se encuentra la Cervecería San Millán

¡Ey, amigos! Si están por Madrid y quieren un desayuno brutal, tienen que pasar por la Cervecería San Millán. Este sitio está en la Calle de Toledo 61, en pleno centro, así que no hay excusas. Nos encantó la experiencia, 5 estrellas desde el primer momento. Fuimos bien temprano para desayunar, y el trato fue de lujo, ¡de esos que te hacen sentir como en casa!

La comida, ¡ni se digan! Pedimos unas tostadas gigantes con tomate y, vamos, ¡el pan bien crujiente! Y no puedo dejar de hablar de esas naranjas que tenían. ¡Las mejores que he probado en mucho tiempo! Y los churros, olvídense de esos aceitosos, aquí están súper ricos y bien hechos. Honestamente, con 6€ desayunamos las dos, ¡un precio espectacular! Si alguna vez vuelvo a hospedarme cerca, sin duda que repito.

Aparte del desayuno, la Cervecería San Millán es perfecta para un bocadillo o un pincho a buen precio. El personal es eficiente y super amable, así que nada de esperar horas para que te atiendan. Muchos dicen que el pincho de tortilla es cosa seria. El ambiente es genial y el lugar tiene diferentes zonas para elegir: comedor interior, bar y hasta un comedor privado.

Así que ya saben, si quieren un buen lugar en el centro de Madrid donde desayunar, comer algo rápido o solo tomarse una caña, tienen que soltarse y visitar la Cervecería San Millán en Calle de Toledo 61. ¡No se arrepentirán!

Cuál es la especialidad del menú en la Cervecería San Millán

Si estás pensando en pasar por la Cervecería San Millán, en C. de Toledo, 61, no todo es tan claro como parece. Por un lado, algunos dicen que el personal no es nada amable y que el servicio deja bastante que desear. Aquí parece que se creen que la ubicación lo es todo y se olvidan de que un buen trato puede hacer maravillas. Vamos, que el ambiente es un desastre: muy ruidoso y te cuesta mucho charrar con tus colegas. Así que, si lo que buscas es un buen rato, tal vez deberías pensártelo.

Pero ojo, no todo es negativo. También hay quien ha tenido una experiencia totalmente opuesta. Los que dicen haber sido atendidos por un personal superagradable y atento han salido encantados. Las tapas son generosas y la comida casera no se queda atrás; las patatas revolconas y las croquetas son un must. Además, el menú diario es muy asequible, sobre todo si eres de esos que buscan comer bien sin dejarse un dineral.

Y si eres de los que disfrutan del tapeo, aquí tienes platos que no puedes dejar pasar: los calamares, los huevos rotos, y las patatas bravas han sido mencionados por muchos, así que ya sabes. Si te acercas con tu perro, incluso hay una terraza donde puede acompañarte mientras le das un buen bocado a algo rico.

En cuanto a la especialidad del menú en la Cervecería San Millán, parece que la gente se rinde ante su paella mixta, que se lleva todas las palmas, junto con el rabo de toro que sirve están diciendo que es de otro nivel. Y no te olvides de dejar un hueco para la torrija flambeada al final; muchos se han enamorado de ella. Así que, a pesar de los altibajos en el servicio, hay platos que te aseguran un buen festín. ¿Te animas a darle una oportunidad?

Qué tipo de ambiente se puede esperar en este bar-restaurante

Ya te digo, si vas a la Cervecería San Millán en el C. de Toledo, prepárate para una experiencia de todo menos agradable. 1 estrella porque el trato parece de otro planeta. Te exigen que pidas comida y bebida a la vez, como si fueran los reyes del lugar. Te ponen una copa de vino y en 5 minutos ya te están levantando de la mesa. Vamos, ni en tus peores pesadillas. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. No, gracias, no vale la pena volver.

Luego, hay quien dice que tiene precios accesibles y servicio decente. Pero, amigo, eso es un poco de suerte o incongruente con lo que he escuchado. Con 5 estrellas te prometen un montón de platos ricos; calamares, huevos rotos, y patatas bravas están en la lista. El precio por persona oscila entre 1-10 €, así que, ¿cómo puede ser tan malo el trato si te venden bien la comida? Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. A veces te preguntas si están hablando del mismo sitio.

Pero luego te topas con más de uno que dice que el servicio es pésimo porque, hey, estar en el centro de Madrid no debería darles derecho a tratar así a los clientes. 1 estrella otra vez. ¿La cerveza? Está bien, pero no es para tanto. La mala actitud del personal es el verdadero killer de la experiencia. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Es una pena, deberían invertir en mejorar en vez de en seguir así.

Y ya ni hablar de los que llevan un año y terminan hasta el gorro del mal trato y la mala educación. 1 estrella en la cara otra vez. Te ponen el café mal y, en vez de disculparse, te miran como si fueras un inconveniente. El ambiente es como estar en una sala de espera con mala vibra. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Vamos, si quieres un sitio para disfrutar y relajarte, este no es.

Así que si te preguntas ¿qué tipo de ambiente puedes esperar en este bar-restaurante? Te diría que es un cóctel de malas caras y desinterés. Algunos días puede que veas a gente disfrutando de las tapas, pero no te dejes engañar. La presión y el mal servicio pueden arruinar cualquier rato que pienses que vas a pasar bien. Así que, mejor sigue buscando otro lugar.

Ofrecen opciones de desayuno en la Cervecería San Millán

El otro día caímos en la Cervecería San Millán y la verdad, no me decepcionó. Íbamos un grupo mediano y, ¿sabes qué? Nos guardaron otra mesa para un grupo grande. ¡Un detalle brutal! La comida estuvo más que bien, con raciones abundantes y un servicio excelente. ¡Pablo se llevó la palma, un abrazo para él! El precio por persona rondó entre 20 y 30€, así que mira, no está nada mal para lo que nos sirvieron. Y aunque no había mucha opción sin gluten, se esforzaron por complacer, como esas patatas fritas hechas en sartén aparte. Genial, ¿no?

Luego, volviendo a la terraza, eso es un acierto. Recuerdos de un sitio de toda la vida, con comida española en su esencia. Pedimos calamares y estaban en su punto, pero lo que realmente sobresale es el trato del camarero. Es una maravilla tener a alguien que te atienda bien en un lugar así. ¡Por menos de 10€ por persona, quedé satisfecho! Comida y servicio con 5 estrellas de mi parte.

Pero no todo ha sido color de rosa. Escuché una historia de un grupo de diez que tuvo una experiencia bastante horrible. El camarero, un señor mayor con bigote, fue grosero al negarse a darles un vaso de agua. ¿En serio? Esa actitud no tiene cabida. Al final, el grupo se levantó y se fue a otro lado. Y aunque hay opiniones mixtas, vale la pena tener en cuenta lo que la gente dice.

En cuanto al desayuno... La onda es que no están muy enfocados en eso. No hay mucha info sobre opciones de desayuno, así que no esperes un brunch espectacular. Pero si buscas un buen almuerzo o cena, no lo pienses más y lánzate. La Cervecería San Millán tiene muchas cosas buenas para ofrecer.

Cuál es uno de los platos más recomendados para probar en este lugar

Si estás pensando en ir a Cervecería San Millán en la C. de Toledo, 61, prepárate para un buen rato. A pesar de que el Barça se quedó fuera de la semi, el ambiente estaba fenomenal. La gente estaba disfrutando a tope y los camareros son super amables. Y si hablamos de precios, aquí nadie se va arruinado: cuentas de 20-30 € por persona. La comida, bien hecha y rica, le da un 5 con crema al lugar.

Claro, no todo es perfecto. Al ser una cervecería de toda la vida, a veces es un poco ruidoso y el suelo puede no estar al 100%, pero lo compensan con una gran variedad de raciones y bocadillos. Los desayunos son muy razonables con ese zumo de naranja natural por solo 2,75 euros. La terraza en la plaza es un buen plan, aunque si buscas tranquilidad, mejor que vayas en otras horas.

El otro día estuve con un colega y, aunque entramos para tomar algo rápido, nos sorprendieron con una paella de tapa cuando pedimos refrigerios. Quedamos más que satisfechos y el precio fue de locos, solo entre 1-10 € por persona. Y ni hablar del servicio, rapidísimo.

Ahora, la experiencia no siempre es la mejor. Hubo una ocasión donde se notó la falta de atención. La TV estaba estropeada, las raciones no cumplían y las bravas parecían más un chiste. 42€ por una cena que fue un desastre absoluto, de verdad, no lo recomiendo.

Así que, si te decides a ir, no dejes de probar la ensalada de burrata y los huevos rotos con jamón. Esto, junto a una torrija para cerrar, es un combo espectacular. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!

Qué bebidas son populares en la Cervecería San Millán

Ya sabes cómo va esto, llegamos a Cervecería San Millán y en cuanto cruzamos la puerta, nos enfrentamos a un lugar lleno hasta los topes. Nos acomodaron a regañadientes, como si tuviéramos que pedir perdón por existir. Eso sí, al menos nos trajeron un aperitivo con las primeras bebidas: un plato de arroz que, la verdad, no estaba a la altura.

Luego vinieron más platos: la tortilla de patatas parecía de esas que venden en el supermercado. Y, bueno, no estaba bien hecha; ¡parecía que había pasado un mes en el microondas! Después llegaron los bastones de berenjena con miel, y aquí hasta los pobres bastones salieron maltratados. Los chopitos fritos estaban tan aceitosos que te dejaban un sabor raro, y el cachopo con pimientos en el interior… uff, un tema. Era como si alguien hubiera olvidado ponerle sal o algo, total, ¡una decepción!

Intentamos no ser pesados, pero con todo esto ya no íbamos a seguir jugando a la lotería con la comida, así que decidimos cambiar de escenario. Ya ves, si despertamos de mal humor, no era culpa nuestra. Nos habíamos metido en un sitio que, aunque parecía tener potencial, al final no la logró. Desayuno frío, atención que dejaba que desear, y hasta a uno de los nuestros se le cayeron 3 vasos de zumo encima. ¡Así no se puede!

Por otro lado, hay a quienes la cosa les ha ido mejor. Algunos dicen que la terraza es amplia, el ambiente tiene su encanto aunque a veces sea un poco ruidosa por la zona. La comida parece que tiene sus altibajos, pero hay quienes dicen que el calamar es fresco y que las alcachofas con jamón están de fábula, así que no toda la experiencia es fallida.

Sobre las bebidas más populares en Cervecería San Millán, parece que lo habitual son las cervezas, ya que están en todas partes, junto con otras bebidas bien frías para ahogar las penas de la comida decepcionante. Así que, si vas, puede que valga la pena solo por eso.

Es necesario hacer una reserva para comer en la Cervecería San Millán

Y ya que estamos hablando de la Cervecería San Millán, quiero que sepas que mi experiencia ahí fue un auténtico desastre. Una estrella y gracias. El trato fue pésimo, la calidad de la comida no daba ni para un bocata, y encima, te clavan por unas patatas que deberían costar menos que el solomillo y que son solo un fraude. Te sirven tres trozos de carne y debajo, ¡patatas de bolsa! Las croquetas, ni hablar; congeladas como las del super. 8 patatas bravas por 10 euros… más que un atraco a mano armada. Te digo que jamás vuelvo, ni a pasar por la puerta.

En el otro extremo de la balanza está la parte buena de la cervecería. Lo que más me flipó fue haber desayunado a toda leches, camino al teatro de la Latina. El servicio rapidísimo y muy amable. Una opción increíble en pleno centro: zumo, café y croissant mixto por solo 3,50 euros. El ambiente está un poco incómodo por el ruido, pero se puede charlar sin problema. Todo un acierto, si te apetece algo rico y rápido.

Luego, tuve la suerte de probar el menú del día y, sorprendentemente, ¡espectacular! Los camareros, súper simpáticos y dispuestos a ayudar. El sitio es acogedor y, si te sientas en la terraza, tienes un espacio amplio. Te hablo de un precio más que razonable, entre 10 y 20 euros por persona. ¿A quién no le apetece eso?

Pero, colega, no dejes que las opiniones te echen para atrás. El sitio tiene su encanto, y aunque hay experiencias horribles, hay otras que son totalmente recomendables. Si se trata de disfrutar una buena tapa, ¡perfecto!

Ahora, ¿es necesario hacer una reserva para comer en la Cervecería San Millán? Pues, basado en lo que he oído por ahí, la verdad es que estarás bien sin ella, pero tampoco está de más asegurarse una mesa, sobre todo si pretendes ir en horas puntas. Lo que sí te aconsejo es que mejores que no pases por el salón a cenar, porque parece que ahí la cosa se complica. ¡Mejor ir a disfrutar de una tapa y salir corriendo!

La Cervecería San Millán es adecuada para familias

La Cervecería San Millán es un sitio que divide opiniones, la verdad. Tienes raciones buenas, y la calidad de la comida se nota. Las zamburiñas y la carne están de muerte. Eso sí, los precios pueden ser un poco elevados, pero eso no sorprende en una zona tan turística como esta. Si te sientas en otras terrazas, la historia es la misma, así que ya sabes a qué atenerte. El ambiente es muy madrileño, ideal para seguir la ruta de bares y pubs si decides quedarte por el centro.

Por otro lado, hay que decir que el ambiente puede poner los pelos de punta. Ya han tenido varios incidentes negativos, especialmente con el trato hacia las mujeres. Algunas chicas se quejaron de que, mientras veían la final de la Eurocopa femenina, las apagaron la tele y les dijeron que se callaran. Eso no se ve bien, la verdad. Si esto pasa cuando se habla de fútbol femenino, no quiero imaginarme cómo sería con algo más serio.

También hay reseñas de gente que ha tenido problemas con el servicio. Un tal David, que parece ser un mesero, ha tenido actitudes bien despectivas con los clientes. Más vale evitarse un mal rato y buscar otro bar, porque no todos somos iguales. La comida puede estar rica, pero ¿de qué sirve si el ambiente es tenso y hay mal servicio?

Sin embargo, a pesar de las críticas duras, hay quienes alaban el lugar siendo un buen sitio para desayunar esos días de rastro. La oferta de tostada o churros con café y zumo de naranja suena muy bien, sobre todo después de una larga mañana de compras. El pincho de tortilla parece ser un clásico que no decepciona. Para un desayuno rápido, el sitio se defiende, aunque los baños merecen un poco más de atención.

Entonces, ¿la Cervecería San Millán es adecuada para familias? Puede que no sea el mejor ambiente, especialmente si tienes niñas o adolescentes. El trato hacia el público femenino ha dejado mucho que desear, convirtiendo la visita en un rato incómodo. Para desayunar, puede estar bien, pero si buscas un sitio tranquilo y acogedor, quizás deberías mirar en otra dirección.

Cómo es la experiencia de beber cerveza o vino aquí

Y hablando de buenos lugares, no puedes dejar de probar la Cervecería San Millán en la C. de Toledo, 61. El rollo que tienen ahí es inmejorable. Ya sabes, ese sitio donde se siente la vibe auténtica del centro de Madrid. Si vas por allí, prepárate para disfrutar de unas cervezas que están de cine. Tienen una carta que parece sacada de un sueño, con un montón de opciones locales y algunas importadas que no querrás dejar pasar.

La comida también es un punto fuerte. No es solo para beber; aquí se trata de maridar bien. Las tapas son generosas y el sabor, ¡vaya! Desde las clásicas patatas bravas hasta algo más original, como unas croquetas caseras que te harán volver por más. En un ambiente así, te ves rodeado de gente que sabe disfrutar, lo que hace que todo sea más divertido.

Y ya, hablemos de lo que realmente interesa: beber. La experiencia de tomar una cerveza o vino aquí es como estar en casa, pero con mejor sabor. Te sirven las copas bien frías y puedes pedir recomendaciones al camarero, que suele saber de qué va la movida. El vino nato se lleva bien con las tapas y la cerveza, ¡ni te cuento, bro! Estás en un lugar donde las risas y los brindis están garantizados, así que no dudes en dejarte llevar y disfrutar al máximo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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